El Gato Huiña vuelve a estar en peligro en la Argentina

 


El gato huiña vuelve a estar en peligro en la Argentina: estiman que quedan 442 adultos

La actualización de la lista nacional de mamíferos amenazados devolvió al felino más pequeño de América a la categoría En Peligro, al revés de lo que ocurrió en la evaluación global de la UICN.

El gato huiña, el felino silvestre más pequeño de América, volvió a la categoría “En Peligro” en la Argentina. La Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM) actualizó la lista nacional de fauna amenazada y elevó el nivel de riesgo de esta especie, que pesa alrededor de dos kilos y vive en los bosques andino-patagónicos. Según la estimación que respaldó el cambio, en el país quedarían apenas 442 individuos maduros, repartidos en un área efectiva de 632 kilómetros cuadrados.
El cálculo lo hicieron tres científicas del CONICET y del Parque Nacional Nahuel Huapi: Florencia Frola Mendizábal, becaria del organismo en Bariloche, Ilaria Agostini y Laura Álvarez Borla. Para llegar a esa cifra combinaron registros de cámaras trampa con datos de densidad obtenidos en Chile, el otro país donde habita la especie (Leopardus guigna).

Un ida y vuelta en la lista roja
El regreso a esa categoría tiene historia. Según el Sistema de Información de Biodiversidad de Parques Nacionales, el huiña figuró como Vulnerable en 1997 y en 2000, pasó a En Peligro en 2012 y volvió a Vulnerable en 2019. Ahora regresa a En Peligro con la Categorización 2025, que evaluó 417 especies de mamíferos nativos. En la normativa nacional, la Resolución 316/2021 del entonces Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible lo incluye como especie amenazada.
La situación argentina contrasta con la mirada global. En octubre de 2025, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo pasó de Vulnerable a Preocupación Menor. La evaluación la lideró Nicolás Gálvez, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y en ella también participó Agostini. El estudio estimó para toda el área de distribución una población de entre algo más de 26.000 y 101.000 individuos maduros, y una pérdida de hábitat del 4% entre 2000 y 2022. «Esto no significa, necesariamente, una mejora en la especie», aclaró Gálvez, quien atribuyó el cambio a más y mejor investigación.
Esa misma evaluación dividió a la especie en seis grupos geográficos. Ubicó en estado crítico a los del norte y el centro de Chile y al argentino, que ocupa Neuquén, Río Negro y Chubut. Las poblaciones del sur chileno, en cambio, aparecen como clave para su conservación.

Dónde vive y qué lo amenaza
En la Argentina, el huiña fue registrado en los parques nacionales Lanín, Nahuel Huapi, Los Arrayanes, Lago Puelo y Los Alerces. En 2019 y 2024 también se lo detectó en el Parque Municipal Llao Llao, a pocos kilómetros de Bariloche. Es solitario y de hábitos nocturnos o crepusculares. Frola Mendizábal destacó como novedad la aparición de individuos melánicos, con un pelaje completamente negro.
La investigadora enumeró las principales amenazas. Encabeza la lista el cambio de uso del suelo y la pérdida de hábitat por la expansión urbana y turística, la agricultura, la ganadería y la actividad forestal. Le siguen los incendios y la intrusión humana con fines recreativos o laborales. También figuran las rutas, que provocan atropellamientos y fragmentan el paisaje, y las especies exóticas, sobre todo perros y gatos domésticos, que compiten con la fauna nativa, le transmiten enfermedades y la desplazan. A eso se suman los efectos del cambio climático, como las temperaturas extremas y las sequías.

Monitoreo y convivencia
Entre 2020 y 2023 se desarrollaron dos proyectos de seguimiento. En el Nahuel Huapi, el equipo de Agostini estudió las percepciones y actitudes de los pobladores, trabajó en escuelas e instaló cartelería vial para reducir las amenazas. En Los Alerces, un grupo encabezado por María de las Mercedes Guerisoli y Mauro Schiaffini monitoreó la ecología, la distribución y la conectividad de la población.
Agostini señaló que todavía falta conocer cómo usa el espacio el huiña y cómo interactúa con otras especies. Las investigadoras también proponen campañas para reducir los atropellamientos y evitar que perros y gatos sueltos ingresen a las áreas naturales. Además, Agostini sostuvo que «se debería fomentar los paisajes de coexistencia», donde las actividades humanas puedan continuar sin perjudicar al huiña ni a otras especies patagónicas.
Se trata de una especie compartida entre la Argentina y Chile, y el contraste entre la lista global y la nacional deja una advertencia: un panorama alentador a escala regional puede esconder poblaciones locales al borde, como la que sobrevive en los bosques de la Patagonia argentina.


Fecha de Publicación: 28/10/2026
Provincia/Región: Patagonia
Fuentes Consultadas: Diario Río Negro, SAREM, Administración de Parques Nacionales, UICN, Pontificia Universidad Católica de Chile

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