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Sierra Pintada: la postergada limpieza de la mina de uranio

 


Sierra Pintada: qué es la remediación ambiental y cómo se tratarán los residuos de uranio

Fecha de Publicación
: 16/07/2026
Fuente: Portal MDZ
Provincia/Región: Mendoza


En el complejo minero fabril Sierra Pintada hay tachos enterrados con desechos uranio desde hace 30 años. Qué es la remediación ambiental.
Sierra Pintada es la mina con mayor cantidad de reservas de uranio conocida del país y hace 31 años que se dejó de explotar. Desde ese momento, en el complejo minero fabril hay 5.223 tachos enterrados con residuos de uranio y agua contaminada en las canteras que esperan ser tratados en el plan de remediación ambiental.

¿Ya comenzó el plan de remediación ambiental en Sierra Pintada?
En 1995, el complejo minero fabril Sierra Pintada dejó de extraer uranio de las canteras por la caída de los precios internacionales. Hubo un intento de reabrir la mina en 2003 pero quedó trunco tras la presentación de un recurso en la Justicia y la sanción de la ley provincial 7722 que prohibió el uso de arsénico.
En este marco, la Justicia le ordenó a la Comisión Nacional de Energía Atómica remediar los pasivos ambientales y recién en 2019 la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de Mendoza emitió la Resolución 259 otorgando la Declaración de Impacto Ambiental a la CNEA.
En octubre de 2019, el Gobierno de Mendoza anunció el inicio de la remediación ambiental y el mes pasado -en una visita a Mendoza- los funcionarios de la Secretaría de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía de la Nación remarcaron en varias oportunidades: "La remediación se está haciendo, es falso que esté todo abandonado". Sin embargo, todavía no se han abierto los tachos con residuos de uranio ni se ha tratado el agua de cantera.
 Según los sitios especializados se entiende por remediación ambiental al conjunto de acciones orientadas a descontaminar áreas que han sufrido alteraciones por agentes físicos, químicos o biológicos. Estas acciones buscan disminuir los niveles de contaminación a estándares seguros, establecidos por normativas ambientales nacionales e internacionales, y varían de acuerdo al tipo de contaminante, la extensión del daño y las características del medio afectado.
 En este sentido amplio la remediación ambiental ya comenzó en Sierra Pintada porque el plan de trabajo se está ejecutando, la planta de procesamiento se reacondicionó para hacer el tratamiento de uranio y se está construyendo la planta para tratar radio y arsénico. El objetivo es comenzar a destapar los tachos con residuos sólidos y tratar el agua de cantera el año que viene.
En este sentido, la subsecretaria de Políticas Nucleares, Ayelén Giomi, insistió en que los 54 empleados de Sierra Pintada están trabajando. "El complejo no está abandonado, se ha estado trabajando en esto dos últimos años. Hemos hecho el vaso cuatro, se hizo el tratamiento de lodos y afluentes del dique DN3. Se hizo vaso cinco, el dique pulmón, el dique de disposición final, el recondicionamiento de la planta de uranio en la que tuvimos que cambiar más de 100 válvulas y comenzó la construcción de la planta de radio y arsénico", puntualizó.
"El año pasado conseguimos la licencia de parada prolongada de la Autoridad Regulatoria Nuclear. Queremos entrar en contacto con la comunidad para obtener licencia social. Retomamos el plan de comunicación con la Provincia y la Comisión Nacional de Energía Atómica. Nos falta terminar la planta y el sistema de riego pero si se puede a fin del año 2027 queremos empezar a tratar el agua de cantera", cerró.

El tratamiento de los residuos de uranio
La subgerente del Compejo Fabril Sierra Pintada, Vanesa García, explicó en detalle el proceso de tratamiento de los residuos de uranio. La primera parte se llevará adelante en la antigua planta que fue reacondicionada en los últimos meses y que ya está operativa. Allí se procesarán residuos líquidos y sólidos. Una línea tiene capacidad para tratar 20 metros cúbicos por hora.
"Por las líneas de columna de fijación vamos a absorber el uranio que está contenido en agua de cantera y en residuos sólidos. De esta manera disminuimos a menos de 100 miligramos por litro la concentración de uranio que es lo que exige el Departamento General de Irrigación", dijo García.
"Después se conduce hacia la planta de tratamiento de radio y arsénico, donde por medio del agregado de reactivos químicos disminuimos la concentración de radio y de arsénico. Recién ahí podemos hacer el vertido en acre por medio de un sistema de riego", agregó.
El acre es un área de cultivos restringidos especiales, habilitada por Departamento General de Irrigación para hacer el riego con agua tratada. "El agua que va a cumplir con los controles de calidad. Vamos a hacer los estudios en nuestros laboratorios y con Irrigación", dijo la subgerenta.

Paso a paso cómo se la remediación
El agua de cantera es el agua de lluvia y subterránea que se acumula en los huecos de la cantera y que entra en contacto con zonas mineralizadas. Uno de los objetivos es mejorar la calidad del agua de cantera minimizando la cantidad de uranio, radio y arsénico.
El agua de cantera ingresa por cañerías a la planta de tratamiento donde pasa por las líneas de columnas con resinas que absorberán el uranio. Cuandos estas resinas se saturen, se las vaciará para volver a reutilizarlas y el uranio desprendido se envasará y almacenará en un sector de acopio dentro del predio.
El agua de cantera se transportará a una segunda planta para eliminar radio y arsénico. Luego se colocará en un dique de decantación para que con correr del tiempo, el agua limpia quede en la superficie y el barro en el fondo.
El agua tratada ingresa al dique decantación, con el tiempo las impurezas se van decantando y en el fondo se asienta el barro. Arriba queda el agua limpia habilitada para riego.
El dique de deposición final tiene una tecnoloóga moderna y segura para los efluentes y respeta las normas de proytección ambiental. Tiene una membrana de polietileno de alta densidad, drenaje de seguridad superior, geored de seguridad, drenaje de seguridad inferior, una segunda membrana de polietileno de alta densidad, arcilla impermeabilizante natural y capas de grava clasificada.
Una vez que se obtenga el agua tratada y sea monitoreada por los organismos de control, el Departamento General de Irrigación dispondrá su uso para el riego de un ACRE (área de cultivos restringidos especiales).
Los residuos sólidos son residuos de tratamiento de purificación del concentrado de uranio en forma de pulpa. Están dispuestos transitoriamente en tambores recubiertos de cola de mineral, que serán extraídos y transportados hacia la planta de tratamiento.
Los residos sólidos ya sin uranio serán transferidos a la segunda planta donde se los neutralizará con cal. Para gestionar los residuos sólidos, los tambores serán abiertos de forma segura mediante un dispositivo especialmente diseñado. Luego se lavarán con agua de cantera y posteriormente se realizará la disolución en la planta de tratamiento para disminuir la concentración de uranio.
El efluente de los residuos sólidos, con muy bajo contenido de uranio, será neutralizado y colocado en el dique de disposición final.
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Crisis nuclear. Parálisis estatal, desregulación y fuga de cerebros

 


La advertencia de un investigador de la CNEA: “Ya hubo un éxodo de unas 500 personas del sector nuclear”

Fecha de Publicación
: 08/07/2026
Fuente: InfoBae
Provincia/Región: Nacional


En diálogo con Infobae al Regreso, Andrés Kreiner analizó el presente del sector nuclear argentino, explicó su importancia para la salud, la industria y la generación de energía, y alertó por el impacto del deterioro salarial sobre una actividad estratégica
La energía nuclear suele asociarse con la producción de electricidad, pero en Argentina también sostiene desarrollos vinculados con la medicina, la industria y la investigación científica. Sin embargo, detrás de esos avances, el sector atraviesa un escenario que, según sus propios protagonistas, pone en riesgo la continuidad de capacidades construidas durante décadas.
Ese fue el diagnóstico que planteó el investigador superior de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y del CONICET, Andrés Kreiner, durante una entrevista en Infobae al Regreso. Allí sostuvo que el principal problema hoy no pasa por la falta de conocimiento ni de infraestructura, sino por la pérdida sostenida del poder adquisitivo de los trabajadores y la salida de personal altamente calificado.
“El sector nuclear estatal se está asfixiando salarialmente”, resumió. Según explicó, los salarios “perdieron más del 50% de su capacidad adquisitiva frente al IPC” en los últimos dos años, una situación que ya comenzó a reflejarse en la estructura del organismo. “Ha producido un éxodo del orden de 500 personas. Algunas se jubilaron, pero la mayoría se fueron porque no pueden vivir con esos salarios”, aseguró.
Para Kreiner, la magnitud del problema se entiende mejor cuando se observan casos concretos. Mencionó el de Paula Alderete, una técnica que opera un microscopio electrónico de alta complejidad y que, según indicó, percibe entre 600.000 y 700.000 pesos mensuales. “Estos salarios son realmente salarios de hambre”, afirmó. También señaló que un ingeniero con algunos años de experiencia cobra alrededor de 1,2 millones de pesos y que incluso la remuneración más alta dentro de la Comisión, correspondiente a su categoría como investigador superior, se ubica entre 2,4 y 2,5 millones de pesos.
El investigador remarcó que el impacto no alcanza únicamente a científicos e ingenieros. “Se está echando a profesionales, técnicos y también administrativos”, sostuvo, y explicó que en una institución con el nivel de complejidad de la CNEA cada una de esas funciones resulta indispensable para sostener el funcionamiento cotidiano.
Durante la entrevista, Kreiner también buscó poner en contexto la importancia que tiene el sector para el país. Recordó que Argentina cuenta con tres centrales nucleares en operación que generan aproximadamente el 10% de la electricidad consumida a nivel nacional, aunque insistió en que esa es apenas una parte de la actividad que desarrolla el sistema nuclear.
Uno de los campos donde esa capacidad resulta más visible es la medicina. Allí, explicó, la producción de radioisótopos permite realizar diagnósticos y tratamientos de alta complejidad. Como ejemplo mencionó el tecnecio-99, “uno de los radioisótopos más utilizados”, que se administra junto con un fármaco y “se localiza preferencialmente en tejidos tumorales”, permitiendo detectar lesiones a partir de la radiación que emite.
A ese desarrollo se suma el Centro Argentino de Protonterapia, que se encuentra en construcción frente al Hospital Roffo. Según explicó Kreiner, esa tecnología representa un salto respecto de los tratamientos convencionales porque utiliza haces de protones que permiten concentrar la radiación con mucha mayor precisión sobre el tumor y reducir el daño en los tejidos sanos.
Las aplicaciones tampoco se limitan al ámbito sanitario. En el Centro Atómico Constituyentes, agregó, también se irradian celdas solares destinadas a misiones espaciales y componentes electrónicos que deben soportar niveles extremos de radiación, una tarea que forma parte del desarrollo tecnológico de distintos sectores industriales.
Consultado sobre la posibilidad de una mayor participación privada en el desarrollo nuclear, Kreiner aclaró que el sistema argentino nunca funcionó exclusivamente bajo control estatal. Como ejemplo mencionó a CONUAR, empresa dedicada a la fabricación de combustibles nucleares, donde la CNEA participa con algo más del 30% del paquete accionario mientras que el resto pertenece al grupo Pérez Companc.
Sin embargo, consideró que el deterioro salarial modifica por completo ese escenario. “Hay una mano de obra muy calificada que está regalada”, advirtió. En ese contexto, explicó, una empresa extranjera podría instalarse en el país y, ofreciendo salarios apenas dos o tres veces superiores, incorporar recursos humanos que demandaron años de formación dentro del sistema público.
Por eso, aclaró que no rechaza la llegada de inversiones privadas, aunque sostuvo que deberían orientarse hacia esquemas de cooperación. “Si hubiera una asociación en la que una empresa pone el dinero y la Comisión aporta sus recursos humanos altamente capacitados para desarrollar proyectos en conjunto, lo veríamos de otra forma”, planteó.
Sobre el final de la entrevista, Kreiner extendió esa preocupación hacia la política energética de largo plazo. Recordó que Argentina desarrolló durante décadas una línea tecnológica basada en reactores de uranio natural y agua pesada, una característica que, según señaló, le permitió construir autonomía en un área considerada estratégica.
En ese sentido, expresó su preocupación por el destino del único predio habilitado para construir una nueva central nuclear en el país. “Ese sitio se lo están ofreciendo graciosamente a una empresa”, cuestionó, antes de insistir en que preservar las capacidades acumuladas resulta clave para mantener la independencia tecnológica. “La Argentina tiene una línea tecnológica del uranio natural y agua pesada que nos independiza tecnológicamente y nos da seguridad energética”, concluyó.

Más Información:

Perfil - El plan nuclear de Milei: fuga de cerebros, vaciamiento de la Comisión de Energía Atómica y privatización del...
Apenas 48 horas después de que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) despidiera a 61 trabajadores (entre ellos, quince vinculados al proyecto de pequeños reactores modulares CAREM), el gobierno de Javier Milei anunció una inversión privada de 1.200 millones de dólares para construir el primer reactor modular pequeño (SMR) en el predio de Atucha. Presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y sin cuadros técnicos presentes, el proyecto será impulsado por la empresa Meitner Energy, que utilizará tecnología desarrollada por el Estado argentino con financiamiento de capitales estadounidenses.

Portal ElResaltador - La Academia Nacional de Ciencias y diputados nacionales se expresaron contra el vaciamiento de CNEA
La Comisión Nacional de Energía Atómica está sufriendo un desmantelamiento por parte de la gestión libertaria: la construcción del reactor CAREM paralizada en su etapa final, despidos masivos y el anuncio de una inversión privada estadounidense en el predio de ATUCHA, cambiando el paradigma de financiación del desarrollo nuclear argentino.
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El gobierno impulsa nueva central nuclear... y privada

 


Nueva central nuclear en Atucha: Meitner Energy promete invertir USD 1.200 millones

Fecha de Publicación
: 06/07/2026
Fuente: La Mañana de Neuquén
Provincia/Región: Nacional


El Gobierno confirmó un proyecto público-privado de USD 1.200 millones para un reactor SMR en Buenos Aires. Apuntan a ingresar al beneficio del Súper RIGI.
El Gobierno nacional confirmó una iniciativa privada de USD 1.200 millones para la construcción de una nueva central nuclear en el país. La propuesta proviene de Meitner Energy, firma integrada por capitales estadounidenses del Ansari Group y la empresa argentina Invap, que posee el 40% de las acciones. El proyecto contempla la instalación de un reactor modular pequeño (SMR) en el sitio Atucha, ubicado en Lima, provincia de Buenos Aires.
Dada la magnitud de la inversión, el plan aspira a ingresar al Súper RIGI, el nuevo régimen de incentivo a grandes inversiones en trámite legislativo. Este esquema aplica a actividades sin antecedentes en el país con un piso mínimo de USD 1.000 millones. Aunque Argentina cuenta con centrales nucleares, el Gobierno considera que los reactores SMR constituyen una nueva actividad económica.
¿Cómo es el ACR-300? El reactor representa una unidad de Generación III+ con tecnología de agua presurizada (PWR) y una potencia neta aproximada de 300 MWe. Este diseño, basado en ingeniería argentina, constituye un proyecto First of a Kind (FOAK) a nivel comercial global. Según Teófilo Lacroze, CEO de Meitner Energy Latam, la fortaleza del diseño radica en la innovación estratégica. "El 11% de los componentes de un reactor generan el 67% de los costos, es ahí donde enfocamos", explicó el directivo en un evento del sector.
La configuración horizontal del ACR-300 permite que los componentes y la construcción resulten un 40% más pequeños que otros diseños SMR de la competencia. Actualmente, la firma ya concluyó la ingeniería conceptual y trabaja en la ingeniería básica del diseño, tras superar con éxito dos revisiones críticas internacionales.

Impacto económico
El modelo de gestión otorga a Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) el derecho de asumir la operación y el mantenimiento de la planta bajo condiciones de mercado. Por su parte, Meitner Energy abonará un canon por el derecho real de superficie sobre los terrenos estatales donde funcionará la central. La ejecución total del plan generará aproximadamente 2.000 puestos de trabajo directos durante las fases de desarrollo, obra, puesta en marcha y operación.
Federico Ramos Nápoli, secretario de Asuntos Nucleares, destacó la relevancia de este marco de colaboración público-privada: "El Estado genera las condiciones y garantiza la previsibilidad, y el sector privado invierte el capital asumiendo el riesgo". El plazo de construcción estimado alcanza los cinco años, condicionado a la aprobación del Ministerio de Economía y al licenciamiento de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
Las centrales nucleares aportan alrededor del 7% de la electricidad que consume el país.

Contexto del sector
El anuncio coincide con una situación compleja en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), que recientemente oficializó la desvinculación de 61 empleados. El organismo enfrentó críticas por la aparente desarticulación del proyecto Carem, un prototipo de reactor pequeño de gestión estatal.
Fuentes oficiales diferencian ambos proyectos; mientras el Carem requiere aún trabajos de ingeniería complejos y costos de capital elevados, la propuesta de Meitner apunta a la construcción directa de un reactor comercial.
La fuga de talentos también afecta al sector público. Especialistas indican que más de 200 expertos abandonaron la CNEA recientemente, atraídos por mejores remuneraciones en el ámbito privado, tanto en el exterior como en empresas locales. En este sentido, Meitner Energy ya emplea a un equipo de 120 profesionales, principalmente en Bariloche, muchos de los cuales integraron previamente el proyecto Carem o se formaron en el Instituto Balseiro.

Más Información:

Diario Mendoza Today. Crece la polémica por el nuevo reactor nuclear en Atucha: la oposición cuestiona a Meitner Energy y el RIGI
Unión por la Patria pidió informes al Gobierno nacional por la iniciativa de la empresa Meitner Energy para construir el reactor modular ACR-300 en Atucha. El bloque opositor advirtió sobre el impacto del esquema societario, la propiedad intelectual del proyecto y el rol del régimen de incentivos RIGI en el financiamiento de la inversión.
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Quieren reabrir polémica mina de uranio en Mendoza

 


Mendoza avanza con Sierra Pintada para volver a producir minería de uranio en el país

Fecha de Publicación
: 29/06/2026
Fuente: Portal LetraP
Provincia/Región: Mendoza


El saneamiento ambiental se activa con apoyo de la Nación y la provincia. La meta es recuperar el abastecimiento del ciclo nuclear y atraer inversiones.
Mendoza dio un nuevo paso para reactivar la producción de uranio en Argentina con el avance de la remediación ambiental del complejo Sierra Pintada. El proyecto apunta a recuperar un recurso estratégico para el ciclo nuclear y volver a poner en marcha una actividad paralizada desde hace más de tres décadas.
El plan, que involucra a organismos nacionales, la provincia, la Comisión Nacional de Energía Atónica (CNEA), la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y universidades, busca completar el saneamiento del histórico yacimiento de San Rafael como condición para una futura reapertura. El renovado interés mundial por la energía nuclear vuelve a colocar al uranio argentino en el radar de las inversiones y de la política energética.
Una muestra de la relevancia que adquirió el proyecto fue la recorrida oficial encabezada por el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, junto a la ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre; la subsecretaria de Políticas Nucleares, Ayelén Giomi; autoridades de la CNEA y de la ARN, representantes académicos y directivos del sector.
"El mundo vuelve a mirar a la energía nuclear y Argentina tiene todo para aprovechar ese momento", afirmó Ramos Napoli durante la visita. Según el funcionario, la recuperación de Sierra Pintada forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la autonomía del país en la provisión de insumos críticos para el desarrollo nuclear.

Sierra Pintada, un activo estratégico
Considerado el mayor yacimiento de uranio conocido de la Argentina, Sierra Pintada produjo alrededor de 1600 toneladas entre 1975 y 1997, volumen equivalente a cerca del 20% de los recursos estimados del complejo. La actividad se interrumpió en la década de 1990 por la caída de los precios internacionales del mineral, que volvió inviable su explotación.
El escenario actual es distinto. El aumento de la demanda energética, la búsqueda de fuentes de bajas emisiones y la expansión de los programas nucleares en distintos países devolvieron protagonismo al uranio como recurso estratégico.
En ese contexto, recuperar la producción local adquiere una dimensión económica y geopolítica. Además de reducir la dependencia de importaciones, permitiría fortalecer la cadena de valor de la industria nuclear y abrir oportunidades para nuevas inversiones en exploración, procesamiento y provisión de insumos.
"La minería de uranio puede impulsar cadenas de valor estratégicas para la Argentina", sostuvo Ramos Napoli, quien remarcó la necesidad de construir consensos sociales que acompañen el desarrollo de la actividad.

Avanza la remediación ambiental
La prioridad del proyecto continúa siendo la remediación integral de los pasivos ambientales acumulados durante décadas de explotación. Las tareas incluyen el tratamiento de aguas de cantera, la gestión de residuos sólidos y la adecuación de infraestructura crítica bajo estrictos estándares regulatorios.
Giomi destacó que la obtención de la licencia de parada prolongada otorgada por la ARN representó un hito para garantizar la continuidad de las tareas de saneamiento.
"Para nosotros, el sistema de gestión y el cumplimiento regulatorio son aspectos fundamentales para garantizar la seguridad y la transparencia de todo el proceso", señaló la funcionaria.
Desde el plano operativo, la subgerenta del complejo, Vanesa García, explicó que el esquema contempla un tratamiento escalonado del agua proveniente de las canteras. Primero se procesa en la Planta de Uranio para reducir la concentración de contaminantes y luego pasa por la Planta de Radio y Arsénico, donde completa su depuración antes de su disposición final o reutilización controlada.
El proyecto también cuenta con auditorías externas permanentes realizadas por la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo. Laura Lucero, integrante del equipo auditor, afirmó que los monitoreos periódicos muestran resultados dentro de los parámetros establecidos por la normativa vigente.

El desafío de la licencia social
Para las autoridades mendocinas, el proceso representa además una oportunidad para demostrar que el desarrollo de recursos estratégicos puede avanzar bajo estándares ambientales rigurosos y con una mayor articulación entre organismos públicos.
La ministra Latorre destacó que las tareas de remediación continúan ejecutándose de manera sostenida y subrayó la coordinación alcanzada entre la Nación y provincia. "Actualmente existe la coordinación que debería haber existido desde siempre", afirmó.
La construcción de la licencia social aparece como uno de los principales desafíos de la próxima etapa. Tanto la provincia como la CNEA trabajan en programas de comunicación y vinculación comunitaria para fortalecer la transparencia y la confianza pública en torno al proyecto.
Más allá del saneamiento ambiental, Sierra Pintada representa para el Gobierno una oportunidad para recuperar capacidades estratégicas en toda la cadena nuclear. Una eventual reactivación del complejo permitiría volver a producir uranio en el país, fortalecer el abastecimiento interno y ampliar la participación argentina en los mercados internacionales vinculados al sector.
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Alerta por uranio y riesgo radiactivo en un predio de Córdoba

 


Exceso de uranio en napas y riesgo de migración de radionucleidos: puntos críticos en el predio El Chichón

Fecha de Publicación
: 05/06/2026
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Córdoba


La Autoridad Regulatoria Nuclear advierte sobre la falta de un plan para el destino final de los residuos de Dioxitek y exige estudios de impacto en la población vecina tras detectar valores fuera de norma en los controles ambientales.
La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) hizo observaciones críticas sobre la seguridad radiológica en el predio denominado El Chichón, ubicado en barrio Alta Córdoba, en la ciudad de Córdoba.
Esta información se conoce por una respuesta a un pedido de acceso a la información pública realizado por Cristian Basualdo en la que el organismo regulador confirmó que el proceso de licenciamiento de cierre de la instalación se encuentra demorado por la falta de documentación esencial y por la detección de parámetros ambientales que superan los límites establecidos.
El pasivo ambiental de El Chichón y su remediación son el otro gran tema de discusión en torno a la prórroga que negocia Dioxitek para seguir operando en Córdoba, un trámite que está en el Juzgado federal 2 demorado por la falta de presentación de la habilitación de Bomberos de la empresa que produce el dióxido de uranio que utilizan las centrales nucleares del país.
Actualmente, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) conserva la responsabilidad sobre la seguridad radiológica del sitio mientras se tramita la licencia definitiva, la cual establecerá las condiciones regulatorias finales .

Los aspectos señalados por la ARN
Uno de los puntos de mayor preocupación técnica detallados en el Acta de Inspección IM N° 33 se refiere a la contaminación del agua subterránea. La comisión inspectora dejó constancia de que "hay un piezómetro que excede el valor de uranio de los niveles de referencia o de las restricciones de la legislación y normativa aplicable".
Ante esta anomalía, la ARN dictaminó que la CNEA debe realizar una "evaluación particular para analizar con mayor detalle su situación".
Como medida complementaria, se exigió un análisis estadístico de los monitoreos de los últimos 10 años para identificar variaciones estacionales y tendencias en la presencia de uranio y radio en el acuífero.
La integridad del suelo es otro de los aspectos críticos señalados por la supervisión. El organismo de control ha impuesto como requerimiento pendiente la necesidad de "evaluar la posible migración de radionucleidos a través de los distintos horizontes de suelo".
Este estudio es determinante para establecer si los pasivos ambientales presentes en el sitio están contenidos de forma efectiva o si existe un desplazamiento de material radiactivo hacia capas inferiores o laterales del terreno. 
La CNEA se había comprometido a enviar estos informes a fines del año 2022, pero los registros de la ARN los sitúan todavía como tareas "en proceso" de cumplimiento.
La situación se torna más compleja debido a la ubicación geográfica de El Chichón, que se encuentra "lindante a un barrio, en una zona urbana", señala el informe. Las fotografías adjuntas en el acta de inspección muestran viviendas situadas a escasos metros del cerco perimetral. 
Durante las mediciones de tasa de dosis ambiental, si bien los valores en el paredón lindante se registraron en 0,2 µSv/h, se detectó una "medición máxima sobre el chichón" de 13 µSv/h, lo cual supera significativamente el fondo natural de radiación de la zona, estimado en 0,12 µSv/h.
Debido a estos valores, la inspección concluyó que, aunque los resultados son aceptables bajo ciertos factores de ocupación, resulta "conveniente aplicar un plan de mejora" inmediato.

Demoras administrativas y otros incumplimientos
En el plano administrativo y de planificación, la ARN detectó un vacío estructural en la estrategia de remediación. En el año 2017, la CNEA presentó un proyecto de cierre que fue calificado como "parcial" debido a que "no incluía la información sobre el destino final de los residuos de minería de uranio presentes en El Chichón".
A raíz de esta omisión, el regulador ha solicitado formalmente que la CNEA aclare si dicho proyecto sigue vigente o si presentará una modificación que resuelva la disposición final de los materiales.
Sin un plan concreto para los residuos, el trámite de la Licencia de Cierre no puede avanzar hacia su etapa resolutiva.
Para subsanar las deficiencias en la evaluación del impacto hacia la comunidad, la ARN ha reiterado la exigencia de presentar el "cálculo actualizado de evaluación de dosis a público". Este documento es considerado la "base para el futuro Análisis de Seguridad" y es indispensable para verificar si se cumple con la restricción de dosis hacia los habitantes de los barrios circundantes. 
Asimismo, se ha solicitado un Plan de Monitoreo Radiológico Ambiental actualizado específicamente para la etapa de cierre, ya que las condiciones del sitio difieren de las fases operativas previas.
El control sobre el personal que realice tareas en el predio también presenta requerimientos pendientes. La ARN exige la entrega de un "Plan de Monitoreo Radiológico Ocupacional" que deba aplicarse durante cualquier actividad que implique el movimiento de materiales.
Esto busca garantizar que los operarios no se vean expuestos a niveles de radiación por encima de lo permitido durante las tareas de mantenimiento o eventual remediación.
Además, se ha solicitado la definición de las previsiones de plantel operativo para asegurar que el sitio cuente con la supervisión humana necesaria de forma permanente.
La resolución de estos puntos críticos es una condición previa para que la ARN otorgue la licencia solicitada. El organismo regulador ha enfatizado que la CNEA debe notificar formalmente "cuáles son las intenciones/perspectivas futuras para el sitio".
Esta definición es necesaria para que la autoridad pueda establecer "el marco de licenciamiento que mejor se adecúe respecto a la situación actual de la instalación y a las proyecciones futuras de ésta".
Mientras estos informes técnicos y planes de contingencia no sean entregados y aprobados, el predio de El Chichón continuará operando bajo un esquema de vigilancia provisoria, con pasivos ambientales cuya estabilidad a largo plazo sigue siendo objeto de revisión por parte del Estado.
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El uranio vuelve y reabre viejos conflictos en Mendoza

 


Mendoza vuelve al mapa del uranio: historia, potencial y los tres proyectos en danza

Fecha de Publicación
: 08/04/2026
Fuente: Los Andes
Provincia/Región: Mendoza


Tras años sin producción, la provincia vuelve a escena con este mineral, impulsado por la transición energética, con nuevas iniciativas de exploración minera.
Durante décadas, Mendoza fue el centro de la explotación de uranio en Argentina. Desde las primeras exploraciones en los años ‘40 hasta el cierre del Complejo Minero Fabril Sierra Pintada en 1997, la provincia lideró la producción nacional del mineral, que hoy vuelve a cobrar protagonismo global en el marco de la transición energética.
Mientras el país importa uranio desde Kazajistán para abastecer sus tres centrales nucleares —que generan el 9% de la electricidad nacional— la mirada del sector vuelve a dirigirse hacia el sur mendocino, donde resurgen proyectos de exploración y remediación.
Ese resurgimiento se apoya en tres iniciativas clave: Sierra Pintada, que se encuentra en proceso se remediación; Huemul, una mina histórica hoy en proceso de volver a explorarse; y Corcovo, una apuesta con potencial de convertirse en uno de los primeros desarrollos argentinos bajo la metodología ISR (recuperación in situ).
Guillermo Pensado, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (Camem), señaló que la primera mina de uranio de Argentina fue Huemul, que se encuentra en Malargüe, en el ámbito de la cuenca neuquina. Y resaltó que este es un dato importante porque en esa cuenca hay muchas manifestaciones de este mineral.
De hecho, allí se encuentra el depósito Ivana, donde se desarrolla el proyecto Amarillo Grande, en Río Negro. Añadió que también es donde se ubica Corcovo. “Es una cuenca que los geólogos llamamos fértil en contenido de uranio”, indicó, aunque aclaró que eso no significa que sea rentable su explotación.

Cambio de paradigma
Pensado recordó que Huemul empezó a producir uranio a principios de los ’50 y terminó en 1975, luego de que comenzara la operación de Sierra Pintada, que representó el cambio de la pequeña minería a una de escala. También cerraron Agua Botada, que se encontraba al lado de Huemul, y varias otras minas en distintas partes del país, ya que la Comisión Nacional de Energía Atómica decidió enfocarse en una producción de mayor volumen.
Pero en 1997 también se detiene Sierra Pintada, por la caída del precio del uranio, debido a dos razones. Por un lado, el accidente de Chernobyl, que hizo que muchos cuestionaran el sostenimiento de sus programas de energía nuclear. Y, por otro, el fin de la Guerra Fría entre Rusia y Estados Unidos, que llevó al desarme de ojivas nucleares y el uso del material para la generación de energía limpia.
Hasta ese momento, indicó el geólogo, Sierra Pintada producía 120 toneladas de uranio -con recursos provenientes de Mendoza y de Chubut, del proyecto Cerro Solo-, para abastecer las dos centrales nucleares que había en Argentina, que consumían esa misma cantidad. Cuando se detiene, comienza el proceso de remediación en el complejo en San Rafael.

Potencial en Mendoza
El presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (Camem) indicó que en Huemul se está evaluando la posibilidad de recuperar el uranio, que está presente con cobre y vanadio, por lo que la idea es determinar la conveniencia de su explotación.
Carlos Ferrer, titular de la Cámara de Servicios Mineros de Mendoza (Casemza), resaltó que la minera Jaguar ha comprometido, en un acuerdo reciente con el Gobierno provincial, una inversión de US$ 25 millones para iniciar la exploración en Huemul. Y si bien indicó que no se trata de un monto elevado para la minería, sí representa una señal importante de que una empresa junior esté interesada en explorar.
Pensado indicó que, en Corcovo, en el límite de Mendoza con Neuquén y La Pampa, el uranio se encuentra en profundidad y se detectó a partir de pozos petroleros (se utilizaron esas perforaciones para medir radiación). Explicó que ahora se está planteando un proyecto con potencialidad de recuperación in situ, que es posible cuando el uranio está en un depósito confinado -sellado- y se encuentra en el agua, lo que permite oxidarlo y recuperarlo por solución.
Precisó que es más un minado por bombeo de pozos de agua que un minado tradicional, de cantera o subterráneo. “Hoy, el 60% del uranio del mundo se produce de esa forma, porque genera una menor huella ambiental y reduce el costo”, destacó.
El especialista indicó que una de las compañías que empezó a prospectar en Malargüe, por cobre, encontró depósitos de uranio. “Podemos tener en la cuenca muchos más descubrimientos de uranio que los que se conocen hoy día”, aventuró.

Ventana de oportunidad
Con el uranio sucede lo mismo que con el cobre: la mayor parte de los proyectos se encuentran en etapa de prospección o de exploración, por lo que aún resta encontrar un yacimiento para luego determinar su factibilidad económica.
Ferrer expresó que, si bien hay un interés muy grande por el cobre en Mendoza, también lo hay por el uranio, ya que los dos son minerales estratégicos. La diferencia es que el primero es de utilización genérica (para cables, autos eléctricos, tecnología en general), mientras que el uranio tiene un uso más puntual, para la generación de energía nuclear y la medicina.
Pensado resalta que la transición energética configura una ventana de oportunidad porque los dos son minerales críticos para ese proceso: el cobre, esencialmente, para la electrificación y el uranio para la generación de energía sin emisión de dióxido de carbono. Subrayó que, en las COP (Conferencias de Cambio Climático) más recientes se ha planteado que habría que triplicar la energía nuclear en el mundo para poder alcanzar las metas de carbono neutralidad.

Un recurso estratégico en debate
En un contexto global que revaloriza la energía nuclear como fuente de generación de energía de base -disponible las 24 horas, a diferencia de lo que sucede con la solar o la eólica- y bajas emisiones de gases de efecto invernadero, el uranio vuelve a posicionarse en la mira.
Mendoza no sólo cuenta con la reserva más grande que se conoce hasta ahora en el país (Sierra Pintada), sino que también tiene la empresa que está trabajando en la construcción de piezas para reactores nucleares modulares (Impsa). La provincia que alguna vez lideró la producción nacional toma relevancia en el radar internacional, no sólo por el cobre, sino también por este otro mineral estratégico en la transición energética.

Sierra Pintada: el gigante histórico que avanza en su remediación
Ubicado en San Rafael, Sierra Pintada es el depósito de uranio más grande conocido en Argentina. Entre 1975 y 1997 produjo alrededor de 1.600 toneladas, aproximadamente el 20% de los recursos estimados en el área. Su cierre dejó un complejo legado ambiental que hoy la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) está remediando bajo un plan técnico de gran escala.
El proyecto, que figura oficialmente en etapa de prefactibilidad, combina dos procesos paralelos: la remediación del sitio —incluidos miles de tambores con residuos, agua de cantera con uranio disuelto y material sólido acumulado— y la puesta en valor de instalaciones, que podrían ser clave para futuros estudios técnicos. Las tareas contemplan la construcción de un dique de disposición final con múltiples barreras, la instalación de cañerías, obras de tratamiento y diques especiales para radio y arsénico.
Aunque hoy la prioridad es ambiental, Sierra Pintada sigue siendo observado como un recurso estratégico: conserva mineral disponible y figura como el único proyecto de uranio en Argentina con estudios avanzados. Su evolución es un termómetro del debate social, regulatorio y técnico que acompañará cualquier reactivación del sector.

Huemul: de mina histórica a nuevo polo exploratorio en Malargüe
La mina Huemul, descubierta en 1952 y explotada desde 1955, fue uno de los pilares del desarrollo nuclear argentino. Su mineral abasteció la planta de Malargüe durante más de dos décadas y dejó una impronta geológica que vuelve a ser explorada.
Hoy, el área se encuentra en una etapa temprana pero activa: Jaguar Uranium Corp, en convenio con el Gobierno de Mendoza, avanza en los pasos preliminares para explorar específicamente uranio. El proyecto se encuentra dentro de Malargüe Distrito Minero Occidental I, por lo que obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental para la exploración de cobre, pero ahora deberá realizar una nueva gestión para solicitar permiso para estudiar la mineralización uranífera.

Corcovo: el proyecto que pone a Mendoza en la frontera del ISR
El proyecto Corcovo, impulsado por la canadiense Blue Sky Uranium, suma un capítulo nuevo a la exploración mendocina. La empresa adquirió derechos sobre unas 20.000 hectáreas en el sur provincial y en 2025 confirmó resultados preliminares que apuntan a un sistema mineralizado de alta continuidad, detectado a partir de datos de 89 pozos petroleros históricos.
Corcovo se posiciona como un objetivo para extracción ISR (recuperación in situ), un método de bajo impacto físico. La compañía destacó anomalías radiométricas de hasta 10 metros de espesor y porosidades favorables, comparando el modelo geológico con el yacimiento Inkai, en Kazajistán, uno de los más importantes del mundo en esta tecnología.
La apuesta es de largo plazo, pero ubica a Mendoza en un mapa de exploración moderna, con potencial para generar uno de los primeros proyectos ISR del país.
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Denuncian descarga radiactiva irregular en Atucha

 


Descarga de elemento radiactivo en la Central Nuclear Atucha I 

Fecha de Publicación
: 04/04/2026
Fuente: El Chubut
Provincia/Región: Buenos Aires


Una investigación interna reveló que, en mayo de 2022, una descarga de cesio-137 por encima de los límites permitidos, fue el resultado de una fórmula de cálculo obsoleta, un filtro de purificación inoperante y una gestión administrativa deficiente en el Sitio Atucha.
En mayo de 2022, la descarga de las aguas residuales de la Pileta de Maniobras 3 en la Central Nuclear Atucha I provocó una emisión radiactiva que superó las restricciones trimestrales vigentes. El radionucleido más significativo liberado al ambiente fue el cesio-137.
Para dimensionar el evento, debe considerarse que el combustible nuclear gastado de Atucha I se almacena bajo agua en dos depósitos, Casas de Piletas I y II, cada uno con su propia pileta de maniobras. Asimismo, el combustible nuclear gastado de mayor tiempo de decaimiento se traslada a un Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Quemados (ASECQ).
La secuencia de errores comenzó en octubre de 2018, cuando Nucleoeléctrica SA la empresa oficial administradora de todas las centrales nucleares argentinas, dispuso modificar el programa informático de seguimiento de las emisiones líquidas.
La actualización fue superficial: se modificaron las leyendas en pantalla, pero no la fórmula matemática interna. Esta vulnerabilidad se vio agravada por la falta de personal clave, debido a la licencia médica prolongada del jefe de la División Radioquímica.
A este escenario se sumó una falla de infraestructura en abril de 2021: dejó de funcionar un filtro de resinas del sistema de purificación de agua de Casa de Piletas II. La imposibilidad de extraer las resinas apelmazadas, por la falta de diseño y fabricación de un dispositivo para ese fin, impidió retener radionucleidos solubles como el cesio-137.
El desenlace ocurrió en mayo de 2022, cuando se dispuso el vaciado de la Pileta de Maniobras 3, durante las pruebas de puesta en marcha del depósito de combustibles gastados en seco. La actividad del cesio- 37 había alcanzado un valor de unas cien veces superior a las emisiones rutinarias. Bajo el criterio de la constante obsoleta anterior, los valores de actividad parecían aceptables.
137 había alcanzado un valor de unas cien veces superior a las emisiones rutinarias. Bajo el criterio de la constante obsoleta anterior, los valores de actividad parecían aceptables.
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Chubut habilitó la exploración de uranio

 


Chubut habilita exploración de uranio y reabre la grieta ambiental

Fecha de Publicación
: 07/03/2026
Fuente: Portal LaPoliticaAmbiental
Provincia/Región: Chubut


El gobierno de Chubut autorizó el inicio de tareas de exploración de uranio en el área de Laguna Salada, en la meseta central provincial. La decisión habilita estudios geológicos, perforaciones y trabajos de campo impulsados por la empresa Jaguar, que busca avanzar en la evaluación del potencial del yacimiento.
Aunque se trata formalmente de una etapa exploratoria y no de explotación minera, la medida tiene un fuerte peso político. En Chubut, la discusión minera no es técnica: es social, histórica y profundamente emocional. Desde hace más de dos décadas, amplios sectores de la población han manifestado su rechazo a la megaminería, especialmente en territorios donde el agua es un recurso escaso y estratégico.

Exploración hoy, explotación mañana
Quienes cuestionan la autorización sostienen que la exploración es el primer paso de un proceso que suele terminar en explotación. Las perforaciones y estudios iniciales permiten confirmar reservas y allanan el camino para proyectos a gran escala. En ese sentido, el permiso otorgado no es neutro: define una orientación productiva para el territorio.
El uranio, además, no es un mineral cualquiera. Su uso está vinculado a la industria nuclear y su manipulación implica controles estrictos y gestión de residuos específicos. El debate ambiental se centra en los riesgos de contaminación de acuíferos, en la gestión de desechos y en los antecedentes de pasivos ambientales que todavía persisten en distintas regiones del país.

Torres y la contradicción política
El gobernador Ignacio Torres enfrenta críticas crecientes por esta decisión. Durante la campaña electoral, su discurso fue interpretado por muchos sectores como respetuoso de la voluntad popular expresada históricamente en contra de la megaminería. La sociedad chubutense protagonizó movilizaciones masivas en el pasado para frenar proyectos extractivos, dejando en claro que el tema no admite decisiones a puertas cerradas.
Hoy, con la autorización de la exploración en Laguna Salada, distintas asambleas ambientales y sectores ciudadanos consideran que el gobierno provincial le dio la espalda a ese mandato social. Señalan una contradicción entre el tono moderado o cauteloso que mantuvo durante su candidatura y el impulso actual a iniciativas extractivas.
Desde el oficialismo argumentan que la provincia necesita diversificar su matriz productiva y aprovechar sus recursos naturales para generar empleo e ingresos. Sin embargo, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿a qué costo ambiental y con qué nivel de consenso social?

Modelo productivo en debate
Chubut atraviesa una situación económica compleja, con dificultades estructurales y dependencia histórica de actividades como el petróleo y la pesca. En ese contexto, la minería aparece para algunos como una salida financiera. Para otros, es una profundización de un modelo extractivo que no resuelve los problemas de fondo y pone en riesgo ecosistemas frágiles.
La autorización en Laguna Salada no es sólo un trámite administrativo. Es una señal política clara sobre el rumbo que el gobierno provincial está dispuesto a tomar. Y, como ya ocurrió en el pasado, es probable que la discusión vuelva a trasladarse a las calles.
En una provincia donde la ciudadanía ha demostrado capacidad de movilización frente a decisiones ambientales controvertidas, el debate por el uranio recién empieza. Lo que está en juego no es únicamente un yacimiento: es el modelo de desarrollo que definirá el futuro de la meseta chubutense.
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¿Porqué todavía no se remedia la mina de uranio de Los Gigantes?

 


Residuos nucleares. Acusaciones cruzadas de demoras entre Nación y Provincia por la remediación de Los Gigantes

Fecha de Publicación
: 06/03/2026
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Córdoba


En respuesta a un pedido de informes, la CNEA dijo que tenía presentado el plan y que Ambiente de la Provincia no lo autorizaba. Desde la Provincia, afirmaron que el plan carecía de información básica y que la demora es responsabilidad de la CNEA por no completar los requerimientos.
La remediación del ex Complejo Minero Fabril Los Gigantes (CMFLG) quedó en medio de versiones contrapuestas entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el otrora Ministerio (ahora Secretaría) de Ambiente y Economía Circular de la Provincia de Córdoba.
Mientras el organismo nacional sostiene que se encuentra a la espera de autorizaciones desde hace años para iniciar la remediación, la cartera provincial respondió que el proyecto no avanza porque la Nación no ha cumplimentado los requisitos técnicos básicos.
Las dos posiciones están expresadas en respuestas a pedidos de informes. La palabra de la CNEA surgió por un pedido de acceso a información pública presentado por la legisladora radical Brenda Austin, mientras que la respuesta de Ambiente se dio por un pedido de informes que hizo el ahora exlegislador Rodrigo Agrelo (Encuentro Vecinal).
"Se están pasando la pelota", describió Austin. "Es por estas situaciones en las que se demuestra la necesidad de tener una autoridad independiente que controle los sitios radiactivos y no radiactivos en Córdoba", abundó la legisladora, haciendo una referencia a un proyecto que busca generar esa nueva entidad para salir de las opacidades que tiene todo lo que involucra la producción nuclear.

La postura de Nación: espera aprobación
Desde la CNEA, informaron que el ex-CMFLG está actualmente en proceso de cierre y que el "Plan de Cierre del yacimiento Schlagintweit", que contempla la remediación ambiental, ya fue presentado ante las autoridades provinciales.
Según el organismo nacional, la CNEA está a la espera de la aprobación de dicho plan por parte de la autoridad regulatoria provincial. Una vez obtenida la autorización, se procedería a la elaboración del Proyecto Ejecutivo, el cual definirá cronogramas, presupuestos y mecanismos de auditoría. En este esquema, la CNEA se define como el "proponente" y el Ministerio de Ambiente provincial, como la "autoridad regulatoria".

La respuesta de la Provincia: incumplimientos técnicos esenciales
Por su parte, la Secretaría de Ambiente de Córdoba sostiene una versión diferente sobre el origen de la demora. En respuesta a pedidos de informes, el organismo provincial dejó constancia de que el expediente del "Plan de Cierre" no cuenta con un acto administrativo resolutivo (aprobación), debido a que la CNEA no ha cumplido con los requerimientos técnicos esenciales solicitados oportunamente.
La Provincia enfatiza que el avance de cualquier instancia de evaluación está supeditado a que el titular responsable (CNEA) complete la documentación requerida. Asimismo, señalaron que la Secretaría no tiene injerencia en la programación ni la ejecución de las tareas, que son responsabilidades exclusivas del titular del pasivo ambiental.

Incidentes y falta de estudios actualizados
Otro punto de discrepancia reside en los incidentes registrados y el monitoreo ambiental:
- Incidentes en los diques: la CNEA reportó un único incidente en septiembre de 2021, cuando vientos de más de 100 km/h dañaron la membrana del dique auxiliar, reemplazada en 2023. Sin embargo, la Provincia indicó que ha solicitado informes técnicos actualizados sobre el estado estructural y ambiental tras detectar un "desanclaje parcial" de la membrana, pero que la Nación no ha presentado la totalidad de la documentación solicitada hasta la fecha.
- Monitoreo de integridad: la CNEA admitió que el único informe de integridad estructural y estabilidad disponible corresponde al año 2016, y que no existen registros fotográficos o documentos de mantenimiento preventivo para los últimos cinco años.
- Impacto ambiental: mientras la CNEA adjuntó monitoreos de agua de los años 2023 y 2024, la Provincia advierte que no cuenta con un estudio integral actualizado que permita emitir una conclusión definitiva sobre la posible afectación de suelo, aire y agua en el área de influencia.
En resumen, la remediación de los pasivos ambientales de uranio en la cuenca alta del río San Antonio permanece estancada en un laberinto administrativo donde ambas jurisdicciones se atribuyen mutuamente la responsabilidad por la falta de progreso.
Específicamente, la Provincia señala que faltan documentos y estudios técnicos.
Respecto al incidente ocurrido en septiembre de 2021 en el ex Complejo Minero Fabril Los Gigantes, existen dos versiones sobre su impacto ambiental, según la fuente consultada:
- Postura de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA): el organismo nacional sostiene que el evento no produjo ningún impacto ambiental. Según su informe, el incidente consistió en el daño de la membrana del dique auxiliar provocado por vientos extraordinarios superiores a los 100 km/h. La CNEA argumenta la ausencia de impacto, debido a que el dique solo contenía acumulación de agua de lluvia en su fondo al momento de la rotura. Además, informaron que la membrana fue totalmente reemplazada en 2023 por material nuevo y con refuerzos adicionales.
- Postura de la Secretaría de Ambiente de la Provincia: la autoridad provincial mantiene una posición más cautelosa y afirma que no cuenta con un estudio integral actualizado que permita emitir una conclusión definitiva sobre la eventual afectación ambiental. Si bien coinciden en que se trató de un "desanclaje parcial de la membrana" y no de una rotura estructural del dique 3, señalan que la CNEA no ha presentado la totalidad de los informes técnicos requeridos para determinar fehacientemente el estado ambiental del sector afectado.
En conclusión, mientras la Nación descarta cualquier tipo de contaminación por tratarse de agua de lluvia, la Provincia sostiene que la falta de documentación técnica impide confirmar o descartar daños en el agua, el suelo o el aire de la zona de influencia.

Los documentos que Ambiente reclama a la CNEA
- Informes técnicos actualizados sobre el estado estructural y ambiental: son necesarios para determinar la situación real del sector afectado por el desanclaje de la membrana en el área de los diques.
- Estudio integral actualizado de afectación ambiental: la Provincia indica que no cuenta con un estudio completo y reciente que permita emitir una conclusión definitiva sobre el impacto en la zona.
- Informes de calidad de matrices ambientales: específicamente, se han requerido informes sobre la calidad de agua, suelo y aire en el área de influencia del complejo.
- Actualización del estado de las instalaciones: se ha solicitado información técnica que refleje la situación actual de toda la infraestructura del predio.
- Póliza de seguro ambiental: es uno de los instrumentos administrativos y técnicos exigidos que aún no ha sido presentado.
- Información técnica integral: un requerimiento general para avanzar en la evaluación del Plan de Cierre del Yacimiento Schlagintweit (Etapa I-Gestión Zona de Diques).
La Secretaría de Ambiente enfatiza que, al no contar con esta documentación, el expediente administrativo no puede avanzar hacia un acto resolutivo de aprobación.
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Denuncian que empresa nuclar tuvo accidentes sin reportar

 


Lo que faltaba: denuncian al menos dos accidentes con exposición a material radiactivo

Fecha de Publicación
: 23/02/2026
Fuente: Portal InfoNews
Provincia/Región: Córdoba


Ocurrió en Córdoba, en las instalaciones de Dioxitek, que produce combustible nuclear para Embalse, Atucha I y II. Se reportaron fallas en máquinas y fugas de uranio. Trabajadores apuntaron al desmanejo de la gestión libertaria.
Trabajadores de la planta de Dioxitek en Córdoba, encargada de producir dióxido de uranio para centrales nucleares como Embalse, Atucha I y II, hicieron pública una denuncia que revela presuntos desmanejos en la manipulación de materiales radiactivos. La empresa depende del Ministerio de Economía a cargo de Luis Caputo. 
Según los empleados, hubo al menos dos incidentes internos con exposición a dióxido de uranio. Uno involucró la rotura de una máquina considerada “irrecuperable” y otro la fuga de uranio por una de las tuberías de la planta. La denuncia circuló en medios cordobeses, principalmente a través de La Voz, y destaca que la información surge pese a los contratos de confidencialidad que rigen a los trabajadores.

Prácticas irregulares en el manejo de materiales nucleares
Los empleados señalaron supuestas irregularidades en el tratamiento de desechos nucleares, incluyendo lavado de ropa de seguridad sin tratamiento del agua residual, almacenamiento inadecuado de desechos potencialmente radioactivos y ausencia de control médico sobre las dosis recibidas por el personal. Estas situaciones se suman a la crítica por el presunto deterioro de la cultura de seguridad interna en la planta. 
La planta de Dioxitek registró en 2025 un récord histórico de producción de 190 toneladas de dióxido de uranio, material clave para la soberanía energética del país. El conflicto surge mientras el Gobierno nacional aprobó el Presupuesto 2026 para la compañía, que prevé un superávit de $775.000.000 tras gastos operativos por $25.535.000.000.

Reacciones de la empresa y contexto urbano
La dirección de Dioxitek rechazó las acusaciones y cuestionó las fuentes periodísticas que las difundieron. La planta se encuentra enclavada en un entorno urbano de Córdoba, lo que potencia la preocupación por los incidentes reportados. Los trabajadores mantienen la denuncia pública en medio del debate sobre reformas laborales y seguridad en la industria nuclear.
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Los Gigantes, una herida radiactiva sin cerrar

 


La contaminación silenciosa de una antigua mina de uranio en Argentina

Fecha de Publicación
: 01/11/2025
Fuente: El País (España)
Provincia/Región: Córdoba


Ambientalistas temen por las toneladas de residuos tóxicos que se encuentran a cielo abierto desde hace cuatro décadas. El ex yacimiento se ubica muy cerca de una reserva hídrica 
Hace 36 años que toneladas de residuos radiactivos y químicos de una antigua mina de uranio abandonada permanecen a cielo abierto en las Sierras Grandes de Córdoba. El predio sin remediación es uno de los pasivos ambientales más graves de la historia de la provincia argentina y un ícono de la desidia de la industria nuclear en el país. Se trata del yacimiento Schlagintweit, ubicado en los macizos serranos de Los Gigantes, cercano a una reserva natural hídrica, donde funcionó entre 1982 y 1989 una planta de concentración de uranio del Complejo Minero Fabril Los Gigantes.
En siete años, se extrajeron de allí 207 toneladas de uranio y, tras el cierre, quedaron en el predio 2,4 millones de toneladas de colas de mineral. Allí permanece casi toda la radiactividad, metales pesados y sustancias químicas utilizadas durante el proceso, y 97.000 metros cuadrados de escombrera permanente, un millón de toneladas de estériles, 600.000 toneladas de marginales, diques con efluentes líquidos producidos por las operaciones mineras y de procesamiento y lodos.
Según los datos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), responsable de las instalaciones abandonadas, el dique principal contiene 120.000 metros cúbicos de agua, el equivalente a 48 piletas olímpicas. “Dejaron un desastre”, asegura Juan Carlos Ferrero, doctor en geología, miembro de la Asociación de Amigos del Río San Antonio (Adarsa) y excoordinador del foro social del Proyecto de Restitución Ambiental de la Minería de Uranio (Pramu), que se creó en 2008 para la remediación de la mayoría de las minas de uranio cerradas en el país.
En septiembre pasado, la noticia de la rotura en una geomembrana de impermeabilización del dique de desechos número 3 de la exmina, a consecuencia de vientos de 100 kilómetros por hora, volvió a poner en agenda el tema. El incidente, en realidad, había ocurrido en 2021, y los trabajos de reparación terminaron en 2024, según confirmó la CNEA en un comunicado, en el que también desmintió que hubieran existido filtraciones en los diques y contaminación ambiental o de cursos de agua. Sin embargo, el ruido ya se había generado y fue un recordatorio más de las dificultades en la gestión de esta antigua mina de uranio que, casi cuatro décadas después de su cierre, sigue generando preocupación por su potencial contaminación. El Gobierno de Córdoba y la CNEA han declinado hacer declaraciones sobre este asunto a América Futura para este reportaje.

Los riesgos
El predio del antiguo complejo minero se encuentra en un sistema montañoso clave para la generación de agua. Si bien los pasivos ambientales se encuentran fuera de los límites de la Reserva Hídrica Natural Los Gigantes –a menos de cinco kilómetros—, el yacimiento se ubica en las cuencas hídricas que protegen la reserva; en especial, la cuenca alta del río San Antonio, entre los arroyos El Cajón y Cambuche.
Este río abastece de agua potable a varias localidades y al embalse San Roque, que provee de agua al 70% de la población de la capital de Córdoba, donde viven 1,5 millones de personas. El sitio está prácticamente igual a como se encontraba en la década de 1980, cuando era explotada por la empresa constructora Sánchez Granel Ingeniería SA, sin antecedentes en la actividad minera. El problema es que las montañas de desechos áridos se han desplazado con los años a raíz de las precipitaciones y los vientos, según consta en la documentación existente.
El biólogo Raúl Montenegro, presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), Premio Nobel Alternativo (Right Livelihood Award) y ex subsecretario de gestión ambiental de la Provincia de Córdoba asegura que hoy el mayor riesgo es que se produzca un “colapso masivo”. “Nuestra preocupación es que, con la situación climática global y las tormentas eléctricas con grandes yunques en la zona, tenemos gran probabilidad de que en la cuenca alta se registren fenómenos atípicos, cientos de milímetros en poco tiempo, y que esa masa de agua ingrese a la mina”, subraya. Para el biólogo, el riesgo es alto, con lo cual es necesario —dice— plantear modelos para el peor escenario: que un módulo enorme de agua arrastre residuos radiactivos y tóxicos hacia el río San Antonio.
“Pedimos que haya una auditoría independiente y un plan ciudadano de emergencia, que hoy no existe. En el caso de un colapso masivo, que produzca una gran fuga de material, la gente tiene que saber cómo actuar aguas abajo. No hay plan para el máximo accidente posible”, asegura.
En el año 2017, la CNEA presentó ante la Secretaría de Minería de Córdoba un Plan de Cierre del Yacimiento Schlaginweit, ya que sus instalaciones se encontraban (y aún se encuentran) prácticamente abandonadas desde que dejó de funcionar. En el expediente, se deja constancia que los componentes del pasivo ambiental minero “representan riesgo de impactos potenciales para la salud de la población, el ecosistema circundante y la propiedad”. El Gobierno de Córdoba, responsable de los recursos naturales de su territorio, no respondió a esa requisitoria.

Basura radioactiva
Los expertos sostienen que la contaminación comenzó con el funcionamiento de la planta. Montenegro relata que la empresa descargaba sustancias alcalinas o ácidas que contenían uranio al arroyo Cambuche de manera clandestina los días de lluvia. Un informe presentado al Banco Mundial confirma que, en los siete años que funcionó la mina, se arrojaron sustancias tóxicas. “Años de laxitud en la aplicación de la normativa medioambiental y en las prácticas de gestión de la industria de extracción de uranio” dejaron un “legado medioambiental indeseable”, dice el experto, que incide también en la preocupación sobre “la salud pública a largo plazo y el uso de los recursos naturales”. A pesar de ello, nunca se realizaron estudios epidemiológicos en la zona.
Por su parte, el documento del Plan de Gestión de la Reserva Hídrica (2024-2029) indica que existen “registros de desbordes y vertidos de líquidos contaminantes de la mina que afectan la cuenca del río San Antonio”. El ingeniero químico Juan Carlos Paesani, presidente de la ONG Educación, Ambiente y Trabajo y parte del disuelto foro social del Pramu, subraya que se incumple con la Ley Nacional del Ambiente N° 25675 y la Ley Provincial N° 7343 que plantea los principios de prevención y de precaución para el presente y las próximas generaciones.
El uranio es un metal pesado, radiactivo y químicamente tóxico. “No se mueve solo, trabaja con los minerales anexos al uranio, que también son críticos”, explica Ferrero.En Argentina se extrajo entre 1952 y 1997 en una decena de minas, la mayoría a cielo abierto y algunas subterráneas.
El periodista ambiental Cristian Basualdo, del Movimiento Antinuclear Argentina, detalla que en total se extrajeron unas 2.600 toneladas en el país, “con una ley promedio de un 0,1%”. Esto significa que, para obtener un kilo de uranio, hubo que remover mil kilogramos de mineral. “Esto nos da una idea de la cantidad desmesurada de residuos que genera la minería del uranio”, remarca.

Un legado peligroso
Cuando las minas cerraron en Argentina, quedaron abandonadas. La CNEA gestionó un crédito de 30 millones de dólares ante el Banco Mundial para financiar la remediación de casi todas las minas de uranio de Argentina y la fábrica Dioxitek, en la ciudad de Córdoba, una planta de conversión a polvo de dióxido de uranio, que también acumula toneladas de residuos. 
El préstamo alcanzó para ejecutar la obra de Malargüe, en Mendoza, en donde se reubicaron y encapsularon los estériles (minerales residuales del proceso de extracción que no contienen uranio). En Los Gigantes, apenas se realizaron algunos estudios. La remediación, cuyo plan consistía en la evaporación de los líquidos en los diques para, luego, colocar las colas del mineral, tiene un costo de 66 millones de dólares.
“Lo que se llama remediación consiste en empaquetar los residuos minerales. El uranio tiene un período de semidesintegración de unos 4.500 millones de años. Ese material va a ser radiactivo por el resto de la eternidad”, apunta Basualdo.
En Argentina, la Ley nacional Nº 25.018 de Régimen de gestión de residuos radiactivos, estipula la creación de un fondo para la gestión y disposición final de los residuos radiactivos. Pero la normativa aún está sin reglamentar. Montenegro vaticina que la remediación que se espera desde hace décadas no está en los planes de nadie. “¿Alguien imagina que puede interesarle al Gobierno de Javier Milei, un negacionista del cambio climático, que se utilicen millones de dólares para remediar la mina de uranio de Los Gigantes?”, se pregunta. 
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Milei avanza en la privatización de Nucleoeléctrica

 


El Gobierno avanza con la privatización de Nucleoeléctrica Argentina

Fecha de Publicación
: 04/10/2025
Fuente: Diario Hoy
Provincia/Región: Nacional


La decisión de la administración libertaria abre la puerta al capital privado en un área estratégica, debilitando la soberanía energética y tecnológica del país.
El Gobierno nacional oficializó, mediante el Decreto 695/2025, el inicio del proceso de privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA). La medida habilita la venta del 44 % de las acciones a inversores privados y un 5 % bajo un Programa de Propiedad Participada, mientras que el Estado y la CNEA conservarán el 51 %.
Cabe mencionar que en 2024, la compañía alcanzó un récord de 10,4 millones de MWh generados, con un factor de carga del 73,3 %. Aun así, el Ejecutivo insiste en que la apertura al capital privado es necesaria para sostener inversiones y reducir el déficit fiscal. Los proyectos mencionados incluyen la extensión de vida útil de Atucha I y el almacenamiento en seco de combustibles de Atucha II.
En este marco, la diputada bonaerense de Unión por la Patria, Soledad Alonso, advirtió que “ningún país soberano entrega así su sector nuclear” y pidió frenar y revertir las privatizaciones. Calificó la medida como una amenaza para un activo estratégico que genera superávit y mantiene miles de empleos, reforzando la preocupación sobre la soberanía energética.
En 2023, la empresa recibió 700 millones de pesos en transferencias estatales, un monto marginal frente a su valor estratégico. Analistas y sindicatos remarcan que, más allá del impacto económico, la apertura al capital privado podría debilitar la planificación energética a largo plazo y limitar la capacidad del Estado para garantizar el suministro en situaciones críticas.
La decisión de la administración libertaria expone al país a intereses privados y abre un debate clave sobre la gestión futura de los recursos nucleares y la autonomía estatal.
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Avanza la privatización parcial de Nucleoeléctrica

 


Privatización parcial de Nucleoeléctrica: el Gobierno avanza con la venta del 44% de las acciones

Fecha de Publicación
: 20/09/2025
Fuente: Portal MejorEnergía
Provincia/Región: Nacional


El proceso se enmarca en la Ley Bases y busca incorporar inversión privada para proyectos estratégicos de la industria. El Estado conservará el control accionario y abrirá la participación a trabajadores.
El Gobierno Nacional anunció que avanzará con la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), empresa encargada de la operación de las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse.
La medida forma parte de la Ley N° 27.742 – Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos y apunta a transformar el esquema de gestión de empresas públicas.
Según lo anunciado, el proceso contempla la venta del 44% del capital accionario de NASA mediante licitación pública nacional e internacional. El Estado conservará el 51%, lo que le permitirá mantener el control de la empresa.
Además, se destinará hasta un 5% del capital a un Programa de Propiedad Participada, habilitando la incorporación de trabajadores al esquema accionario.
Durante 2023, NASA recibió transferencias estatales por $700 millones (unos U$S 2 millones al tipo de cambio de noviembre de ese año). En 2024, en cambio, no recibió aportes del Estado, marcando un cambio en el modelo de financiamiento.
La participación de inversión privada busca ampliar el acceso a capitales, diversificar riesgos y garantizar la continuidad operativa. Este esquema permitirá asegurar recursos clave para proyectos estratégicos como:
- La extensión de vida útil de Atucha I, con su reingreso previsto para 2027.
- La ejecución del proyecto ASECG II (Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados).
Desde el Poder Ejecutivo se indicó que esta política responde a la necesidad de fortalecer el sector nuclear con participación privada, pero sin perder el control estatal sobre una empresa estratégica para el desarrollo energético nacional.
En abril de este año, a través del uranio, el Gobierno buscaba atraer nuevas inversiones. Con avances en proyectos como Blue Sky Uranium y la construcción de plantas SMR, desde el Ejecutuvo aseguran que el país podría convertirse en un referente regional en este sector.
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Se rompe impermeabilización de un dique en mina de uranio

 


Se rompió la impermeabilización de un dique en mina de uranio abandonada en Córdoba

Fecha de Publicación
: 10/09/2025
Fuente: El Chubut
Provincia/Región: Córdoba


Un depósito con líquidos contaminados del ex Complejo Minero Fabril Los Gigantes, sufrió daños en su sistema de impermeabilización. La reparación es compleja y hay riesgo de que la contaminación de los arroyos próximos a la mina, llegue al Lago San Roque, de donde se abastece de agua para potabilizar, la ciudad de Córdoba, Carlos Paz y varias localidades cercanas. Los vecinos de la zona aseguran que hay filtraciones.
El Dique 3 de este complejo acumula efluentes de operaciones mineras realizadas en la década de 1980. Debido a roturas en la geomembrana perdió la impermeabilización.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) informó que efectuó reparaciones, pero vecinos de la zona insisten en que las filtraciones continúan. En los últimos días, observaron máquinas y camionetas de la CNEA ingresando al predio, aunque no hubo explicaciones oficiales sobre las tareas en curso.
Las ruinas del complejo minero están ubicadas a unos 30 kilómetros de Villa Carlos Paz. La zona recibe importantes lluvias y es naciente de varios cursos de agua, siendo el colector principal el río San Antonio, que desemboca en el dique San Roque, una de las fuentes de agua potable de la ciudad de Córdoba y de otras localidades. 
En el complejo abandonado quedaron depositados millones de toneladas de residuos sólidos y líquidos, con contaminación radiactiva y química, además de edificios contaminados.
La mina operó desde 1982 hasta 1989. La extracción fue a cielo abierto en una cantera. El tratamiento del mineral de uranio, que se hizo en el lugar, se realizó por medio de trituración, lixiviación en pilas utilizando ácido sulfúrico. Todo similar a Los Adobes y Cerro Cóndor en nuestra provincia.
Los efluentes líquidos generados fueron depositados en cinco diques localizados en el sitio. El Dique principal es una presa de material suelto de unos 20 metros de altura, construida sin control de calidad sobre una quebrada natural. Los otros diques se encuentran emplazados en una terraza escalonada. El lodo acumulado en su interior tiene un espesor de unos 5 metros. 
Los diques fueron tapados con colas de mineral. La CNEA precisó en un documento de 1998, que el Dique cuya impermeabilización falló ahora, contenía 17.000 metros cúbicos de lodos, la misma cantidad de cobertura de mineral, y una superficie de casi una hectárea.

La falla del Dique 3
La CNEA confirmó que “se realizó la impermeabilización en el Dique 3” debido a que “se produjeron roturas de la geomembrana por la acción de vientos de intensidad mayor a 100 km/h”. A principios del año 2024, “se concluyó la reparación con geomallas, geotextiles y geogrillas para que actúen de mejor anclaje”, explicó.
Los restos del complejo son un testimonio material de la gran cantidad de residuos que deja la minería del uranio. Para obtener unas 206,7 toneladas de uranio se generaron 2,4 millones de toneladas de colas de mineral, 1 millón de toneladas de estériles de cantera, y 600 mil toneladas de marginales., todos residuos con algún grado de radiactividad. Las colas además están contaminadas con metales pesados y otros químicos.
La comparación de los muestreos efectuados por la CNEA antes del inicio de las operaciones del complejo y después de su cierre, demostraron que “las características químicas del agua superficial y subterránea fueron influenciadas por la actividad minero-industrial del complejo”
La CNEA dispuso de un crédito del Banco Mundial para la realización de trabajos de remediación de los muchos pasivos dejados por su actividad, pero no tuvo efectos prácticos en Los Gigantes, donde solo se efectuaron estudios y proyectos que nunca se concretaron.

Ver Documento Oficial 
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Avanza un polo minero-nuclear en Chubut

 


YPF apuesta al uranio: avanza un polo minero-nuclear en Chubut

Fecha de Publicación
: 28/07/2025
Fuente: Portal Memo
Provincia/Región: Chubut


La petrolera YPF está dando forma a "YPF Nuclear", una nueva compañía con la que apunta a convertirse en referente de la minería de uranio en Argentina. El proyecto forma parte de la estrategia de expansión de la empresa para 2030 y se articula con el plan impulsado por Demian Reidel desde Nucleoeléctrica, que busca reforzar el papel de la energía atómica en la matriz energética nacional.
El punto de partida será la provincia de Chubut, donde ya se iniciaron conversaciones entre la administración local y el Gobierno nacional para que la provincia recupere minas de uranio actualmente bajo control de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Según cálculos oficiales, la CNEA tiene bajo su órbita más de 18 proyectos en ese territorio, cubriendo unas 25.000 hectáreas, con yacimientos de alto potencial, entre ellos Cerro Solo, Los Adobes, La Primera y Laguna Colorada, entre otros.
El miércoles pasado se reunieron en la Torre de YPF en Puerto Madero el gobernador de Chubut, Ignacio Torres; el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el presidente de YPF, Horacio Marín; y Demian Reidel para coordinar la hoja de ruta de la nueva unidad de negocio. El encuentro también sirvió para repasar la demanda de Torres ante la Corte de Nueva York, donde busca levantar el embargo que pesa sobre acciones de la petrolera desde la expropiación de 2012.
En redes sociales, Reidel afirmó que la nueva estructura de YPF Nuclear será clave para posicionar al país como exportador de uranio, recurso que considera vital para abastecer la demanda energética futura. A nivel nacional, la idea es crear un polo de desarrollo minero-nuclear en Chubut, aprovechando la disponibilidad de uranio y la posibilidad de sumar nuevos reactores de diseño local.
Reidel presentó en abril el "Plan Nuclear Argentino", que define tres etapas para reposicionar la energía atómica. La primera es la construcción de un reactor modular SRM, con cuatro unidades previstas para el sitio destinado a la postergada Atucha 3, en la provincia de Buenos Aires. El diseño estará a cargo de Invap, Nucleoeléctrica, Conea y Conuar, en colaboración con inversores privados y capital extranjero.
La segunda fase, conocida como el "modelo Gillette", apunta a asociar la venta de reactores modulares con contratos de provisión de uranio argentino, aprovechando las reservas subutilizadas del país. La meta final es que, si se consolidan estas dos etapas, la Argentina se proyecte como destino atractivo para inversiones en infraestructura energética, centros de datos y proyectos de alto consumo eléctrico.
Actualmente, Nucleoeléctrica opera las tres centrales nucleares activas del país: Atucha I, Atucha II y Embalse. A través de este plan, se busca ampliar la capacidad instalada, diversificar la oferta de energía limpia y convertir la exportación de tecnología y mineral en una nueva vía de ingresos para la economía nacional.
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Blog del Foro Ambiental Córdoba

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