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Incendios forestales en Jujuy tras el paso del zonda

 


Jujuy: el viento Zonda superó los 130 km/h y provocó graves incendios y destrozos

Fecha de Publicación
: 21/07/2026
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Jujuy


Con ráfagas inéditas en las últimas tres décadas, el fenómeno causó voladuras de techos y llamas. Hay más de 5.000 usuarios sin energía eléctrica.Un violento temporal de viento Zonda azota a la provincia de Jujuy, con ráfagas que superaron los 130 kilómetros por hora. El fenómeno provocó graves daños materiales, cortes masivos de suministro eléctrico y múltiples incendios forestales en diversos puntos del territorio jujeño.
Ante la magnitud del evento, calificado por las autoridades locales como el más intenso de los últimos 30 años, se conformó de urgencia un Comité Operativo de Emergencia (COE).
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantuvo vigente una alerta naranja, advirtiendo que el área de alta cordillera se vio afectada por vientos del oeste con velocidades constantes de entre 80 y 100 km/h.

Incendios forestales y alerta meteorológica
La combinación de las ráfagas, la baja humedad y vegetación seca generó un escenario propicio para la rápida propagación de focos ígneos en distintas localidades. Las autoridades reportaron que el fuego avanzó rápidamente debido a la intensidad del viento, complicando las tareas de contención.
El Gobierno provincial unificó los recursos de diversos ministerios, cuerpos de bomberos y cuadrillas municipales.
El ministro de Infraestructura, Carlos Stanic, detalló que se trabaja para "blindar los servicios esenciales y coordinar directamente con intendentes para garantizar la operatividad hospitalaria y el abastecimiento de agua". Este último recurso se vio comprometido por los apagones generales registrados en la región.

Cortes de luz y falta de agua
La Secretaría de Energía de Jujuy intimó a la empresa distribuidora Ejesa a reforzar sus cuadrillas, dado que más de 5.000 usuarios quedaron sin suministro eléctrico. Los cortes afectaron principalmente a barrios de la capital como Alto Comedero, Coronel Arias, Bajo La Viña y Villa Jardín de Reyes.
Por su parte, Agua Potable de Jujuy activó grupos electrógenos para sostener el funcionamiento de las estaciones de bombeo clave ante la falta de red eléctrica. El vocal primero del organismo, Luis Jure, confirmó el despliegue de camiones cisterna en las zonas donde el abastecimiento se interrumpió totalmente.

Operativo sanitario y asistencia social
En el plano sanitario, el ministro de Salud, José Manzur, confirmó que todos los hospitales de la provincia mantienen su funcionamiento pleno pese a las inclemencias. Se dispuso un seguimiento especial para pacientes electrodependientes a través del sistema Same, que mantiene respuesta permanente.
En cuanto a la asistencia directa, el secretario de Desarrollo Integral, Rodolfo Nieto, anunció el inicio de un relevamiento casa por casa. Esta tarea busca identificar las necesidades urgentes de las familias que sufrieron, entre otros daños, la voladura de los techos de sus viviendas.
Desde el Ministerio de Desarrollo Humano indicaron que el relevamiento permitirá cuantificar los daños materiales y coordinar la entrega de materiales de construcción y asistencia social. Los equipos técnicos priorizarán a las familias que han quedado en situación de mayor vulnerabilidad tras el paso del Zonda. 
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Patagonia. El cambio climático obliga a repensar la región

 


Incendios forestales. La Patagonia se prepara para un nuevo escenario climático que también interpela a otros lugares

Fecha de Publicación
: 14/07/2026
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Patagonia


Cuatro megaincendios quemaron casi 70 mil hectáreas en Chubut, Río Negro y Neuquén durante una temporada de verano. Es equivalente a la mitad de todo lo destruido por el fuego en los 23 años. Especialistas y organizaciones se reunieron para debatir cómo prevenir y comunicar.
En una sola temporada de verano, el fuego arrasó cerca de 70 mil hectáreas de bosque en Chubut, Río Negro y Neuquén, como consecuencia de cuatro incendios de gran magnitud. El área dañada representa la mitad de toda la superficie afectada en la Patagonia durante los 23 años previos y refuerza la advertencia sobre un fenómeno cada vez más frecuente, que exige prevención y adaptación frente al cambio climático.
Para debatir este nuevo escenario, especialistas, científicos, comunicadores, brigadistas, representantes de instituciones públicas, organizaciones sociales y referentes territoriales se reunieron en Lago Puelo, Chubut, donde se realizó el taller “De la información a la acción: comunicar incendios en un nuevo escenario climático en la Patagonia Norte”.
La problemática no se limita a la Patagonia. También interpela a Córdoba, donde los incendios que se repiten en las sierras ponen en riesgo viviendas, monte nativo, infraestructura y actividades productivas. A su vez, encuentra un correlato internacional en España, donde los incendios forestales vuelven a exponer el impacto de las altas temperaturas, la sequedad de la vegetación y la rápida propagación del fuego.
El encuentro fue organizado por Iniciativa BASE, Fundación Avina, Fundación Alimentaris, Asociación AcercAR e InnContext con el objetivo de fortalecer los vínculos entre ciencia, comunicación, territorio y experiencias comunitarias para mejorar la prevención y la respuesta frente a las emergencias.
La magnitud del problema se refleja también en otros datos presentados durante la actividad. En 2024 se detectaron más de 346 mil focos de incendio en Sudamérica, en un contexto de aumento de los eventos extremos asociados al cambio climático.
En 2025, el fuego arrasó más de 37 mil hectáreas en Chubut, Río Negro y Neuquén, provocó la muerte de una persona y destruyó al menos 120 viviendas en El Bolsón y sus alrededores.
La situación volvió a agravarse en enero de 2026, cuando nuevos incendios se registraron en las mismas zonas de la cordillera patagónica. Durante esa temporada se quemaron más de 60 mil hectáreas, confirmando que el fuego dejó de ser un fenómeno excepcional para convertirse en un riesgo recurrente.

Un cambio persistente desde 2006
El agrónomo e investigador del Conicet, Marcos Easdale, y el meteorólogo Santiago Hurtado identificaron un cambio persistente en el comportamiento del clima del norte de la Patagonia desde el período 2006-2007.
El trabajo, titulado “Cambio climático e incendios en el Norte de la Patagonia argentina: transitando un nuevo escenario”, analiza lo ocurrido.
La principal conclusión es que no se trata de una fluctuación pasajera, sino de la transición hacia un nuevo régimen climático en el que las condiciones meteorológicas favorecen incendios más severos, extensos y difíciles de controlar. Según la investigación, la temperatura media anual aumentó entre 0,2 y 0,7 grados.
Los valores más críticos se registran durante diciembre y enero, cuando se detectaron picos de hasta 1,5 grados por encima del promedio histórico anterior a 2007. Ese incremento acelera la pérdida de humedad de árboles.

Menos lluvias y menor caudal de los ríos
El estudio determinó que las precipitaciones anuales disminuyeron más de un 20% en gran parte de la zona cordillerana después de 2006.
Hurtado explicó que la reducción del agua disponible se ubica entre el 20% y el 30% en algunos lugares y llega hasta el 40% del acumulado anual en determinadas regiones.
El déficit hídrico también se observa en los ríos Neuquén y Chubut, cuyos caudales presentan una disminución de entre el 30% y el 40% respecto de los valores normales anteriores a 2007.
El meteorólogo detalló que el nuevo escenario combina “una disminución de agua disponible debido a las bajas precipitaciones, entre el 20% y el 30% en algunos lugares y hasta el 40% en el acumulado anual; y un aumento de la temperatura en verano del orden de un grado y en algunas regiones de hasta 1,5 grados”.
Esa combinación genera “las condiciones perfectas para que los incendios sean mucho más severos y se propaguen más rápido”.

Más viento y más días de peligro
La investigación también identificó un aumento del 15% en la intensidad de las ráfagas máximas de viento durante febrero, uno de los meses más críticos de la temporada.
El viento es determinante para la velocidad de propagación de las llamas, la aparición de nuevos focos y las dificultades que enfrentan los brigadistas para contener el fuego.
La cantidad de días por año con condiciones meteorológicas de peligro de incendio alto o extremo aumentó en más de 15 jornadas respecto del régimen climático anterior a 2007.
Hurtado también advirtió que las comunidades deben aceptar que atraviesan una realidad distinta. “Tenemos que replantearnos todo, desde nuestro sistema productivo, nuestras ciudades, nuestra interacción con el bosque y el manejo del material combustible”, señaló.
Por su parte, Easdale, investigador de la Fundación Bariloche, explicó que el fuego forma parte naturalmente de los ecosistemas patagónicos, aunque históricamente tenía una frecuencia baja. También advirtió sobre el crecimiento de viviendas y urbanizaciones dentro de áreas forestales.
Según explicó, muchas personas se trasladan a la Patagonia con “el imaginario de tener una vivienda en el medio del bosque, rodeada de árboles”.
El problema también puede observarse en las sierras de Córdoba, donde viviendas, barrios y complejos turísticos se encuentran próximos a áreas de monte.

Comunicar antes de que comience la emergencia
Uno de los principales acuerdos del taller en el que participó La Voz del Interior fue sostener durante todo el año espacios de articulación entre medios de comunicación, organizaciones sociales, instituciones públicas, brigadistas, referentes territoriales y actores científicos.
La propuesta apunta a que todos esos sectores lleguen a las emergencias con vínculos, contactos y acuerdos previamente establecidos.
También se planteó impulsar una comunidad de articulación por WhatsApp, con canales temáticos para compartir alertas, información oficial, fuentes confiables, verificación de contenidos y coordinación de donaciones y ayudas.
Los participantes coincidieron en promover una comunicación responsable, basada en información verificada y fuentes claramente identificables.
Otro de los acuerdos fue fortalecer las acciones de prevención y preparación durante todo el año, en lugar de concentrarlas únicamente durante los meses de verano.

Un decálogo para periodistas y organizaciones
Durante la actividad, Fundación Avina presentó contenidos de la publicación “Guía para diseñar relaciones simbióticas entre periodismo y sociedad civil”, elaborada en 2025 por Ceper Uniandes, Fundación Avina, la Agencia de Noticias InnContext y el Centro Pulitzer.
Pablo Baños Trujillo, Gerente de comunicaciones de Fundación Avina, presentó un decálogo destinado a mejorar los vínculos entre periodistas, organizaciones sociales, científicos y comunidades. La guía propone facilitar el acceso a fuentes confiables, conocimiento técnico e información territorial.
El taller dejó como conclusión que los incendios forestales ya no pueden abordarse solamente durante la emergencia. Frente a un clima más cálido, más seco y con temporadas de riesgo cada vez más extensas, la articulación entre ciencia, comunicación, instituciones, brigadistas y comunidades se convirtió en una herramienta para prevenir daños y reducir la exposición de las poblaciones.
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El destino de las tierras arrasadas por los incendios

 


Incendios: cuánta superficie pasa de natural a productiva o a urbana tras el paso del fuego

Fecha de Publicación
: 11/07/2026
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Nacional


Un informe a nivel nacional elaborado por el sitio Ruido releva los cambios registrados en el destino de tierras que resultaron afectadas por el fuego entre 2004 y 2014. Los detalles, las provincias con más impacto y lo que dejan los datos.
En los 10 años transcurridos entre 2004 y 2014, se quemaron en Argentina 21 millones de hectáreas por incendios forestales y rurales. De ese total, tres millones (el 13,9%) fueron áreas con cobertura natural (con bosques, arbustales, matorrales o pastizales) que se transformaron tras el paso del fuego en tierras para uso agrícola, ganadero o forestal industrial (relevadas en 2024).
Esa superficie de 3 millones de hectáreas equivalen a la de la provincia de Misiones, o a la de países como Bélgica, por ejemplo. Todo el mapa de la provincia de Córdoba suma, a los fines comparativos, 16 millones de hectáreas.
Las provincias con más cambios de uso de suelo en ese período fueron Santiago del Estero, Salta, Chaco, Formosa y Santa Fe, en ese orden.
El dato muestra, al mismo tiempo, que la mayoría de los incendios no tienen relación directa con la quema que busca sumar áreas de cultivo. Y no se registran transformaciones de áreas ganadas a la urbanización en suelos quemados antes, al menos en el período analizado.
Esas son algunas de las principales conclusiones de un informe que realizó el sitio periodístico el ruido.org, integrado por periodistas de diferentes provincias, y que entre sus principales fuentes toma datos de relevamiento de uso de suelo del Inta (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria).
En su trabajo, a cargo del periodista especializado en ciencia Lucas Viano, Ruido admite que “existe la creencia instalada de que la mayoría de los incendios en el país tienen la intención directa de destruir ecosistemas naturales para sembrar cultivos, hacer ganadería o expandir las manchas urbanas”.
Y expone: “Un análisis de datos satelitales muestra una realidad más matizada: la mayor parte del territorio afectado por los incendios no cambia de uso, pero el fuego aparece a la vez como un factor visible en la reconversión de millones de hectáreas de entornos naturales hacia la actividad productiva”.
La investigación, basada en el análisis de dos décadas de imágenes satelitales, revela que tres millones de hectáreas que eran áreas con cobertura natural, tras ser alcanzadas por el fuego, se transformaron en tierras para uso rural productivo. Si bien son millones de hectáreas, sólo representan el 13,9% del total del área quemada analizada.
No obstante, especialistas consultados en el informe aseguran que las quemas funcionan como una herramienta para el manejo de los predios, complementaria al paso de topadoras o rolados. A su vez, la evidencia satelital muestra que algunos ecosistemas resisten determinados regímenes de fuego.
A nivel nacional, el estudio tomó como punto de partida la vegetación en 2003, analizó las 21,7 millones de hectáreas quemadas durante la década siguiente (2004–2014) y utilizó los datos de 2024 (el último año disponible) para establecer la comparación con el mapa actual.

Puesto en cifras
Las conclusiones a las que arriba la investigación precisa varios números:
- El 53,6% (11,6 millones de hectáreas quemadas) se mantuvo en el mismo estado de ecosistema natural tras los incendios.
- El 13,9% (3 millones de hectáreas) eran áreas con cobertura natural (bosques, arbustales, matorrales y pastizales) que se transformaron en tierras para uso agrícola, ganadero o forestal industrial. El análisis no registró transformaciones hacia áreas urbanizadas.
- El 9,6% (2 millones de hectáreas) se transformó en otro tipo de ecosistema natural, lo que potencialmente implica un deterioro de la biodiversidad por degradación, afectación de flora y fauna, e impactos en el agua, el paisaje y la regulación climática.
- El 13,1% de la superficie afectada ya eran áreas productivas antes de quemarse.
- El 9,9% restante correspondió a cambios o permanencias que el análisis satelital no pudo clasificar.
“El desfase temporal de 10 años (entre 2014 y 2024) responde al interés de evaluar trayectorias post-fuego de mediano y largo plazo, priorizando cambios de cobertura relativamente consolidados por sobre respuestas inmediatas o transitorias”, señaló en el trabajo el especialista cordobés Nicolás Mari, técnico del Inta y autor del análisis.
“El fuego funciona como un acelerador de las transformaciones. Porque donde hubo fuego, el cambio de uso de suelo de áreas naturales a áreas productivas se multiplica por tres”, apunta Mari en el trabajo.

Por provincias
En el período analizado, Santiago del Estero fue la provincia con más superficie con vegetación natural quemada que luego se transformó en suelos productivos (1,1 millones de hectáreas incendiadas entre 2004 y 2014 pasaron a ser campos con cultivos o ganadería en 2024)
En cantidad de hectáreas, aunque lejos, le siguen Salta (649 mil), Chaco (386 mil) y Formosa (206 mil)
Especialistas consultados marcan que en 2007 se registró un cambio, cuando se sancionó la ley nacional 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos. Un estudio del Inta determinó un incremento de al menos dos veces el número de incendios previo a la reglamentación de esa ley (entre 2009 y 2011), durante la etapa de transición que finalizó con la instrumentación legal en cada provincia.
“Hubo un impacto negativo en esos años la conservación de las superficies cubiertas por bosque nativo que fue contrario al objetivo de conservación enunciado por la ley”, señala el trabajo.
Mari explica para Ruido que el fuego es la herramienta más barata para eliminar cobertura vegetal y una práctica que se sostiene desde hace décadas. “Pero si la intención es establecer una actividad productiva a una escala empresarial, siempre van a utilizar maquinaria para hacer la transformación y el fuego es más una herramienta para manejar esos cambios”, apunta.

Córdoba en el mapa
Córdoba está atravesada por incendios todos los años. Si bien en el registro de 2004 a 2014 no presenta un porcentaje alto de superficie con cambio de uso de suelo tras el paso de fuego, para Mari es un ejemplo de cómo las llamas pueden impactar en los ecosistemas.
En el período analizado se quemaron en Córdoba 874 mil hectáreas y el 3,5% era vegetación natural que se transformó en suelos productivos, la mitad de la superficie se mantuvo con el mismo tipo de vegetación y un 13,7% se transformó en otro paisaje natural.
“Que no haya cambio no significa que no haya daño. El fuego siempre va a dejar un impacto. Una de esas consecuencias puede ser a nivel estructural: un bosque que se transforme en un arbustal; o funcional, con un bosque que tras el incendio siga siendo bosque pero ya no pueda albergar ciertas especies”, ejemplifica.
Esa degradación también afecta los servicios ecosistémicos, esto es, los beneficios para las personas como la retención del dióxido de carbono (el principal responsable del cambio climático) o la regulación hídrica (por impactos en ríos y arroyos).
“Otro problema que sucede en Córdoba tras el fuego es que hay un reemplazo de especies nativas por especies invasoras”, cita Mari para ese trabajo.
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Confirman que no se extinguió la rana de los alerces

 


Biodiversidad en Chubut: la rana de los alerces persiste tras los incendios

Fecha de Publicación
: 10/07/2026
Fuente: Diario Huarpe
Provincia/Región: Chubut


En una noticia que genera alivio para la comunidad científica y los defensores del medio ambiente, se ha confirmado la permanencia de la rana de los alerces (Batrachyla fitzroya) en el Parque Nacional Los Alerces, ubicado en la provincia de Chubut. Este importante hallazgo se produce luego de los devastadores incendios forestales que afectaron gravemente la Isla Grande del Lago Menéndez, el único rincón del planeta donde habita esta especie. La detección de este anfibio representa un hito fundamental para la biodiversidad de la Patagonia argentina y un testimonio de la capacidad de supervivencia de la fauna local frente a eventos climáticos extremos.

Un hallazgo clave para la biodiversidad
El descubrimiento fue el resultado de exhaustivos operativos de monitoreo post-incendio llevados a cabo por un equipo de herpetólogos y guardaparques del área protegida. Durante estas tareas de relevamiento, cuyo objetivo central era evaluar de manera integral el impacto del fuego sobre la flora y la fauna, se logró registrar nuevamente la presencia de ejemplares de la especie, confirmando su persistencia en las zonas que fueron alcanzadas por las llamas.
La rana de los alerces se encuentra catalogada en estado de conservación Vulnerable. Su condición de especie microendémica la hace particularmente frágil, ya que su existencia depende exclusivamente de las condiciones ambientales de la Isla Grande del Lago Menéndez. Cualquier perturbación significativa en este hábitat restringido podría significar la desaparición definitiva de la especie, por lo que su hallazgo tras el incendio abre nuevas líneas de investigación científica sobre la resiliencia de las poblaciones locales y la capacidad de recuperación de su entorno.

El vínculo vital con los alerces milenarios
Este pequeño anfibio guarda una relación simbólica y biológica profunda con su entorno, al punto de que su nombre rinde homenaje al alerce o lahuán (Fitzroya cupressoides). Estos árboles milenarios, que pueden superar los 2.600 años de antigüedad y alcanzar alturas de hasta 60 metros, conforman el dosel del bosque húmedo donde la rana desarrolla su ciclo vital.
Los sitios reproductivos de la rana de los alerces se encuentran en el suelo húmedo del bosque y en las costas del lago. Esta dependencia de la humedad del suelo la vuelve extremadamente sensible a las alteraciones ambientales provocadas por el fuego, que tiende a resecar la capa orgánica del terreno y destruir los microclimas necesarios para su reproducción. El hecho de que la especie haya logrado sobrevivir a los incendios indica una capacidad adaptativa que los científicos ahora buscan comprender en mayor profundidad para reforzar las medidas de conservación.

Un refugio de vida silvestre amenazada
El Parque Nacional Los Alerces, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, es mucho más que el hogar de esta rana; es un santuario biológico que protege más de 80.000 hectáreas de cuencas y lagos de agua prístina. Además de la rana de los alerces, el parque actúa como refugio para otras especies emblemáticas que enfrentan serias amenazas de extinción, como el huemul (ciervo andino en peligro crítico), el pudú (el ciervo más pequeño del mundo) y el gato huiña.
El ecosistema que protege el área, compuesto por la selva valdiviana y el bosque andino patagónico, cumple funciones ecológicas vitales que benefician incluso a comunidades lejanas. Entre estas funciones destacan la regulación hídrica, la provisión de agua de alta calidad para poblaciones locales y su rol como corredor biológico esencial para mantener la variabilidad genética de las especies de la región.

Compromiso con el futuro del ecosistema
La persistencia de la rana de los alerces es un recordatorio de que, aunque la naturaleza posee una asombrosa resiliencia, su fragilidad ante los incendios forestales es extrema. El hallazgo en la Isla Grande reafirma la importancia crítica de los monitoreos científicos constantes y de la protección activa de las áreas naturales frente a amenazas antropogénicas y climáticas.
La conservación de este parque nacional es indispensable para garantizar que especies únicas no se pierdan para siempre. El compromiso colectivo para proteger este "santuario de vida" es lo que permitirá que tanto los alerces milenarios como los pequeños habitantes de su suelo sigan formando parte del patrimonio natural del país y del mundo
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Prohíben loteos en las hectáreas incendiadas de Cafayate

 


Prohibieron los loteos en las zonas incendiadas de Cafayate

Fecha de Publicación
: 30/06/2026
Fuente: Portal QuePasaSalta
Provincia/Región: Salta


Luego del incendio forestal que puso en alerta a toda la provincia y arrasó importantes sectores de bosque nativo en Cafayate, la intendenta Rita Guevara firmó una resolución para impedir loteos, urbanizaciones y cambios en el uso del suelo de las zonas afectadas.
El incendio forestal registrado durante las últimas semanas en Cafayate no solo movilizó a brigadistas, bomberos y organismos de emergencia de toda la provincia, sino que también abrió un fuerte debate sobre el futuro de las tierras alcanzadas por el fuego.
En ese contexto, la intendenta Rita Guevara tomó una decisión que busca proteger los sectores afectados y evitar cualquier aprovechamiento económico de los terrenos incendiados.
A través de la Resolución Municipal Nº 179/26, el municipio prohibió autorizar loteos, urbanizaciones, emprendimientos inmobiliarios y modificaciones en el uso del suelo dentro de las áreas alcanzadas por el incendio.

Buscan evitar negocios sobre terrenos incendiados
La medida fue adoptada mientras la Justicia continúa investigando el origen del fuego y analiza si los incendios pudieron haber sido provocados de manera intencional.
El objetivo es impedir que un eventual delito ambiental termine beneficiando a quienes pretendan desarrollar proyectos inmobiliarios sobre superficies degradadas por las llamas.
La resolución también ordena a todas las áreas municipales vinculadas al planeamiento urbano, catastro, ambiente, obras públicas y habilitaciones abstenerse de otorgar permisos que contradigan las restricciones establecidas por la legislación nacional.

Crearán un registro especial
Otro de los puntos importantes de la normativa es la creación de un Registro Municipal de Áreas Afectadas por Incendios Forestales.
Este registro permitirá identificar, delimitar y proteger cada uno de los sectores dañados, además de solicitar a organismos provinciales y nacionales la georreferenciación técnica de las superficies alcanzadas por el fuego.

Proteger los bosques nativos
En los fundamentos de la resolución, la intendenta remarcó que la preservación de los bosques nativos constituye una política pública prioritaria por su importancia ambiental, turística, paisajística y económica para Cafayate.
También recordó que la Constitución Nacional establece el derecho de toda la población a vivir en un ambiente sano y obliga al Estado a preservar el patrimonio natural.

La investigación sigue abierta
Mientras avanza la causa judicial para determinar qué provocó el incendio, la decisión del municipio busca garantizar que las tierras afectadas sean recuperadas ambientalmente y no puedan destinarse a desarrollos inmobiliarios mientras continúen vigentes las restricciones previstas por la Ley Nacional de Manejo del Fuego.
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Irrisoria multa por provocar incendios en humedales de Victoria

 


Multa por incendiar un humedal: sancionan a propietarios rurales por una quema ilegal en Entre Ríos

Fecha de Publicación
: 29/06/2026
Fuente: Portal EconomíaSustentable
Provincia/Región: Entre Ríos


La Secretaría de Ambiente de Entre Ríos aplicó una multa de $496.140 a los propietarios de un campo del departamento Victoria por realizar una quema no autorizada sobre tres hectáreas de humedales. La infracción volvió a poner el foco en el impacto ambiental del uso ilegal del fuego sobre uno de los ecosistemas más frágiles del país. 
La utilización ilegal del fuego en los humedales volvió a quedar bajo la lupa. La Secretaría de Ambiente de Entre Ríos sancionó a los propietarios de un establecimiento rural del departamento Victoria con una multa de $496.140 por haber realizado una quema no autorizada sobre tres hectáreas de vegetación seca en un ambiente de humedal.
La medida fue oficializada mediante la Resolución Nº 339/2026, luego de un procedimiento iniciado a partir de una inspección realizada por personal del Plan Provincial de Manejo del Fuego el 4 de diciembre de 2022.
Durante el patrullaje, los inspectores constataron que el incendio se desarrollaba sin autorización de la autoridad competente y sin personas encargadas de controlar el avance de las llamas o realizar tareas de extinción.
Las actuaciones incluyeron un relevamiento fotográfico y un informe técnico que confirmó que, si bien el fuego no provocó daños a viviendas ni puso en riesgo a personas, sí ocasionó un impacto ambiental significativo al afectar un ecosistema de humedales.

Quema ilegal en humedales: cómo se determinó la multa
Para establecer el monto de la sanción, la Secretaría de Ambiente aplicó los criterios previstos por la legislación vigente en materia de manejo del fuego.
Entre los factores considerados se incluyeron la ausencia de control sobre el incendio, el riesgo potencial generado por la quema, la inexistencia de daños a personas y bienes, el elevado impacto ambiental por tratarse de un humedal y la falta de antecedentes de los propietarios.
Con esos parámetros, el organismo fijó una multa de $496.140 contra los titulares del establecimiento rural donde se detectó la infracción.

Humedales en riesgo: la ley prohíbe quemas sin autorización
La resolución recuerda que tanto la Ley Provincial Nº 9.868 como las Leyes Nacionales Nº 26.562 y Nº 26.815 prohíben realizar quemas en áreas rurales y forestales sin autorización expresa de la autoridad ambiental.
Además, el expediente señala que los propietarios fueron debidamente notificados para ejercer su derecho de defensa. Sin embargo, una vez vencidos los plazos legales, no presentaron ningún descargo, por lo que el procedimiento administrativo continuó hasta el dictado de la sanción.
La normativa establece que los infractores deberán abonar la multa dentro de los diez días posteriores a la notificación. No obstante, también podrán solicitar un plan de facilidades de pago, siempre que lo hagan dentro de los cinco días hábiles siguientes.
El caso vuelve a poner en evidencia el impacto que las quemas ilegales tienen sobre los humedales, ecosistemas fundamentales para la regulación hídrica, la conservación de la biodiversidad y la mitigación de los efectos del cambio climático, cuya protección continúa siendo uno de los principales desafíos ambientales del país.
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Fuego en Cafayate en zonas de bosques protegidos

 


Incendios en Cafayate: la Justicia investiga si los focos fueron provocados de manera intencional 

Fecha de Publicación
: 22/06/2026
Fuente: El Litoral
Provincia/Región: Salta


La Justicia de Salta avanza en la investigación para esclarecer el origen de los incendios forestales que afectaron una amplia zona de bosque nativo en la localidad de Cafayate.
La causa se inició luego de una denuncia presentada por la Municipalidad local y busca establecer si los focos ígneos fueron consecuencia de una acción intencional o de otra circunstancia que aún permanece bajo análisis.
Los incendios, registrados a comienzos de junio, demandaron un importante despliegue de bomberos voluntarios, brigadistas provinciales y personal del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.
Si bien las llamas fueron controladas tras varios días de trabajo, el daño ambiental y las sospechas sobre el origen del fuego derivaron en una investigación judicial que continúa sumando medidas de prueba.

La investigación judicial busca determinar cómo comenzó el fuego
La causa está a cargo de la fiscal penal de Cafayate, Sandra Rojas, quien ordenó una serie de diligencias para reconstruir las circunstancias en las que se inició el incendio ocurrido el pasado 7 de junio en un inmueble rural perteneciente a la empresa Finca El Monte S.A. La investigación comenzó a partir de una denuncia presentada el 9 de junio por la intendenta de Cafayate, Rita Valeria Guevara.
Entre las medidas dispuestas se encuentran la toma de declaraciones testimoniales a vecinos que aseguraron haber observado movimientos de personas en las inmediaciones del predio antes del inicio del fuego, además de entrevistas con responsables y trabajadores de la finca afectada.
La fiscalía también analiza distintos elementos periciales para determinar si existió intervención humana en el origen de las llamas.
La denuncia municipal sostiene que se trata del segundo incendio registrado en el mismo predio en menos de un mes, circunstancia que motivó el pedido de una investigación exhaustiva para establecer eventuales responsabilidades penales. Según trascendió, el municipio considera necesario esclarecer si hubo conductas dolosas o negligentes detrás de los focos registrados.
En los primeros relevamientos realizados sobre el terreno también surgieron indicios que son analizados por los investigadores, entre ellos la presencia de troncos cortados y otros elementos que podrían aportar información sobre las circunstancias previas al incendio.
Sin embargo, las autoridades remarcaron que todavía no existen conclusiones definitivas y que todas las hipótesis permanecen abiertas.

Más de 50 hectáreas afectadas y un amplio operativo para controlar las llamas
Mientras avanza la investigación judicial, también se dimensionan las consecuencias ambientales que dejó el incendio. De acuerdo con los informes oficiales y de los organismos que participaron del operativo, el fuego consumió más de 50 hectáreas de bosque nativo y requirió varios días de tareas ininterrumpidas para ser controlado.
En el combate participaron dotaciones de Bomberos Voluntarios de Cafayate, brigadistas de Defensa Civil, efectivos de la Policía de Salta, personal de la Secretaría de Ambiente provincial y equipos del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, que aportó un avión hidrante para apoyar las tareas aéreas cuando las condiciones meteorológicas lo permitieron.
Las labores se vieron dificultadas por las fuertes ráfagas de viento, la vegetación seca y la compleja geografía del terreno, factores que favorecieron la rápida propagación del fuego.
Durante el operativo, una bombera sufrió quemaduras leves tras un cambio repentino en la dirección del viento, aunque posteriormente fue dada de alta y se informó que se encontraba fuera de peligro.
Una vez controladas las llamas, los equipos continuaron con tareas de enfriamiento y monitoreo para evitar reactivaciones. Pese a ello, días después se registraron nuevos focos en sectores cercanos, lo que obligó a desplegar nuevamente recursos terrestres y aéreos para impedir que el incendio avanzara hacia áreas pobladas e infraestructura estratégica de la zona.
La investigación judicial continúa en desarrollo y, por el momento, no hay personas imputadas. Desde el Ministerio Público Fiscal señalaron que el objetivo es reunir la mayor cantidad posible de evidencia antes de determinar responsabilidades.
La causa busca establecer con precisión cómo se originó el incendio y si existió una conducta deliberada detrás de uno de los episodios ambientales más importantes registrados este año en los Valles Calchaquíes
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Patagonia: cómo frenar la era de los súper incendios

 


¿Cómo salvar los bosques de la Patagonia de los súper incendios y el cambio climático?

Fecha de Publicación
: 16/06/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
Provincia/Región: Patagonia


Entre la última primavera y el verano austral se quemaron casi 70.000 hectáreas de bosque en la Patagonia argentina a causa de cuatro súper incendios, la mitad de la superficie que el fuego destruyó en los 23 años anteriores, una tendencia imparable que sólo se puede contener con prevención ante la realidad irreversible del cambio climático.
Así lo expresaron a EFE especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) y de los servicios de lucha contra el fuego de la Patagonia durante una visita a esta zona del extremo sur del continente americano.
Según los científicos de Conicet, los incendios de 2021 marcaron un antes y un después, pero en 2007 empezaron a divisar las consecuencias de lo que estaba por venir en términos de disminución de agua y aumento de temperaturas.
La alarma fue la caída del caudal de los ríos, en algunos casos de hasta del 40 %, como el Neuquén, uno de los más importantes de la Patagonia, región compartida por Chile y Argentina, donde se concentran incontables glaciares y grandes reservas de agua.
“Hasta el año 2021 el único incendio grande en nuestra jurisdicción, alrededor de El Bolsón -unas 400.000 hectáreas-, había sido en 2009 y afectó a 2.000 hectáreas.
En 2021 tuvimos eventos de fuego por 15.500 hectáreas. Ese fue un punto de inflexión”, afirma a EFE Nicolás Agostini, bombero y subjefe del Servicio de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales (SPLIF) de Río Negro.
En la provincia de Río Negro está El Bolsón y a pocos kilómetros de allí Lago Puelo, un fascinante espejo de agua a los pies de los nevados, ya en la vecina Chubut.
A esos lugares acuden numerosos turistas y amantes de la naturaleza para hacer senderismo, practicar escalada y disfrutar de los lagos de color turquesa en verano y de la nieve en invierno. También se han ido instalando forasteros que quieren vivir en la paz del bosque.
Este paraíso, con alojamientos y restaurantes suficientes para cubrir las necesidades turísticas, se convirtió el pasado verano austral en un infierno a causa de los súper incendios de los que la población no está todavía recuperada.

Aprender a convivir con el fuego
El agrónomo del Conicet Marcos Easdale, que investiga en la Fundación Bariloche problemáticas ambientales desde una perspectiva socioecológica, detalla a EFE que “el incendio forma parte del ecosistema en esta región, pero tenía una frecuencia baja (…) Ahora está aumentando y empiezan a aparecer incendios de gran magnitud y alta frecuencia”.
Su compañero, el meteorólogo Santiago Ignacio Hurtado, detalla las razones: “una disminución de agua disponible debido a las bajas precipitaciones, entre el 20 y 30% en algunos lugares y hasta 40% en el acumulado anual; y un aumento de la temperatura en verano del orden de 1 grado y en algunas regiones de hasta 1,5 grados”.
Hurtado argumenta que “ambas cosas generan un conflicto en todo el ecosistema” ya que “se dan las condiciones perfectas para que los incendios sean mucho más severos y se propaguen más rápido”.
“Hay que aceptar que estamos atravesando una nueva realidad, ya no podemos pensar en las lógicas del pasado. Tenemos que replantearnos todo, desde nuestro sistema productivo, nuestras ciudades, nuestra interacción con el bosque y el manejo del material combustible”, destaca.
Easdale y Hurtado, en colaboración con la Fundación Avina, han realizado uno de los informes más completos sobre la situación en la Patagonia argentina y la conclusión es que no hay vuelta atrás: el cambio climático llegó hace tiempo y va a seguir causando estragos.
“Hay que aprender a convivir con esta nueva realidad, con el fuego. Hay que prepararse, prevenir y adaptarse a este nuevo contexto que nos trae el fuego a la puerta de nuestras casas”, insiste Hurtado.
Y lo primero, según Easdale, es “reconocer la existencia de un cambio en el régimen del clima actual” porque “no es una transición hacia un cambio climático que empieza a afectar de manera gradual. Ya estamos en un cambio de régimen que favorece el ambiente a que sea más propenso a la ocurrencia de incendios”.
Lo explica con un ejemplo: “una sequía extrema hace 20 años, es una sequía relativamente normal ahora”.

El peligro de vivir en el bosque
El agrónomo experto es socioecología advierte también sobre la atracción de mucha gente que se traslada a vivir a la Patagonia, “con el imaginario de tener una vivienda en el medio del bosque, rodeada de árboles”.
Considera que “este tipo de construcción, de hábitat local, que a lo mejor 30 o 40 años atrás era factible, ahora genera un mayor riesgo para las poblaciones”.
El subjefe del SPLIF de Río Negro tiene claro lo que hay que hacer tras más de 30 años cuidando los bosques patagónicos y apagando fuegos: “Limpiar alrededor de las viviendas, mejorar los accesos para que un vehículo de emergencia pueda entrar y tener reservorios de agua”. 
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Chubut impulsa la restauración de bosques con tecnología de punta

 


Chubut apuesta por drones agrícolas y la restauración ecológica para recuperar los bosques arrasados por incendios

Fecha de Publicación
: 22/05/2026
Fuente: Portal NoticiasAmbientales
Provincia/Región: Chubut


El devastador incendio que consumió más de 14.000 hectáreas en Puerto Patriada, en la provincia de Chubut, dio origen a una estrategia inédita de restauración ambiental basada en el uso de drones agrícolas para sembrar forrajes desde el aire.
A cuatro meses del avance del fuego, la Municipalidad de El Hoyo y el Ministerio de la Producción de Chubut pusieron en marcha una prueba piloto sobre 200 hectáreas afectadas. El objetivo principal consiste en acelerar la recuperación del suelo y garantizar alimento para el ganado antes de la próxima primavera.
La iniciativa surgió como respuesta a la compleja situación que atraviesan productores rurales y comunidades mapuches de la zona, donde la pérdida de pasturas obligó durante meses a depender de fardos externos para alimentar animales.
Además, el proyecto incorpora tecnología de precisión y monitoreo ambiental para evaluar la evolución de las áreas intervenidas y definir futuras etapas de restauración ecológica.

Cómo funciona la siembra aérea con drones agrícolas
El procedimiento comenzó con un trabajo de mapeo digital realizado por la empresa Huella Cero, de Trevelin. A partir de ese diagnóstico, los técnicos identificaron las zonas prioritarias y seleccionaron especies capaces de recuperar rápidamente la cobertura vegetal.
Para la intervención se utilizan dos tipos de drones. Uno pequeño realiza tareas de relevamiento y análisis territorial, mientras otro de mayor porte dispersa semillas con cargas de hasta 100 kilos por vuelo.
En apenas dos jornadas, el sistema logró sembrar 40 hectáreas, una velocidad muy superior a la alcanzada mediante métodos manuales o maquinaria terrestre convencional.
Además, esta tecnología permite acceder a sectores montañosos o de difícil tránsito, donde las condiciones del terreno complican las tareas de restauración posteriores a un incendio forestal.

Forrajes para estabilizar el suelo y recuperar los ecosistemas
Las especies elegidas para la prueba piloto fueron agropiro y festuca, dos gramíneas resistentes al clima frío patagónico que cumplen funciones claves en la recuperación ambiental.
Por un lado, estas plantas aportan forraje para vacunos, ovinos, caprinos, equinos y aves de corral. Por otro, ayudan a estabilizar el suelo quemado, evitando erosión y pérdida de humedad.
Especialistas señalaron además que el agropiro posee propiedades que dificultan la expansión del pino, una especie exótica invasora en sectores de la Patagonia. Esa condición facilitaría posteriormente el regreso de vegetación nativa.
La estrategia contempla una restauración progresiva. Primero se busca recomponer la estructura básica del suelo mediante herbáceas y gramíneas; luego, en etapas posteriores, incorporar especies autóctonas como coihues y cipreses.

Las ventajas ambientales y productivas de este método innovador
La utilización de drones agrícolas representa una herramienta de gran valor para enfrentar las consecuencias de los incendios forestales en regiones sensibles como Chubut.
Entre sus principales ventajas se destacan la rapidez operativa, la reducción del impacto humano sobre terrenos frágiles y la posibilidad de intervenir en superficies extensas con mayor precisión.
Además, el método disminuye costos logísticos y permite actuar rápidamente antes de que las lluvias intensas provoquen erosión severa o pérdida definitiva de nutrientes en el suelo.
Desde el punto de vista ecológico, las gramíneas sembradas ayudan a retener agua, interceptar nieve y favorecer el rebrote futuro de especies nativas, fundamentales para reconstruir el equilibrio de los ecosistemas afectados.
Al mismo tiempo, la iniciativa fortalece la producción ganadera local al reducir la dependencia de insumos externos y acelerar el regreso de las actividades rurales en Puerto Patriada y otras zonas impactadas por el fuego en Chubut.
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Tierras y fuego: el paquete oficial que preocupa

 


El Gobierno impulsa cambios en la ley de tierras y fuego: la controversia en el sector agropecuario

Fecha de Publicación
: 28/03/2026
Fuente: ADN Sur
Provincia/Región: Nacional


Las nuevas medidas que propone el Gobierno despiertan debate. Según Adorni, el objetivo es “corregir distorsiones que afectan a productores y distintos eslabones de la actividad económica”.
El Gobierno nacional envió al Congreso un paquete de proyectos que modificarán la legislación vigente sobre el sector agropecuario y forestal. La propuesta incluye cambios en la Ley de Manejo del Fuego y en la normativa que regula la titularidad de tierras rurales, con el objetivo de promover inversiones y fortalecer la propiedad privada.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, explicó que estos cambios forman parte de un primer conjunto de leyes que el oficialismo pretende debatir a corto plazo. Según Adorni, el objetivo es “corregir distorsiones que afectan a productores y distintos eslabones de la actividad económica”.
En materia de incendios y uso del suelo, la reforma se centra en la legislación vigente sobre incendios rurales, sancionada en 2020, que establece restricciones sobre el uso y comercialización de tierras afectadas por el fuego para evitar maniobras especulativas.
El Gobierno considera que esta regulación excedió su alcance original, afectando actividades que no deberían estar alcanzadas, como campos agrícolas y bosques implantados. Adorni señaló: “Si un productor sufre un incendio, no puede disponer de su propiedad, lo que agrava aún más la pérdida económica”. La propuesta busca retrotraer el esquema a una versión anterior, equilibrando la protección ambiental con la continuidad de la actividad privada.
Este debate se da en un contexto de incendios recurrentes, especialmente en el sur argentino, donde miles de hectáreas fueron afectadas, según estimaciones de organizaciones ambientalistas.
En cuanto a la Ley de Tierras Rurales, la normativa actual limita la compra de campos por extranjeros, con un tope del 15% del territorio nacional y restricciones por nacionalidad, superficie y ubicación en zonas estratégicas. El Gobierno propone flexibilizar estos límites para facilitar el ingreso de capitales internacionales en sectores clave como agro, minería y energía, que requieren inversiones de gran escala y acceso a extensiones significativas de tierra. Según el Ejecutivo, Argentina enfrenta una oportunidad histórica para captar inversiones, y las restricciones actuales podrían desalentar proyectos de envergadura.
La iniciativa genera posiciones encontradas. Algunos actores anticipan un mayor flujo de capital y desarrollo económico, mientras otros expresan preocupación por la concentración de tierras y la soberanía territorial. El debate legislativo se anticipa intenso, involucrando dimensiones económicas, ambientales y estratégicas que marcarán la discusión en el Congreso.
El paquete de proyectos enviado por el Gobierno busca redefinir el equilibrio entre inversión, propiedad privada y protección ambiental, mientras productores, legisladores y expertos evalúan sus posibles impactos en la economía y el territorio argentino.
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Campaña en la Patagonia contra los pinos después de los incendios

 


La amenaza de los pinos

Fecha de Publicación
: 24/03/2026
Fuente: Página 12
Provincia/Región: Patagonia


Vecinos y especialistas advierten que hay que despinificar antes de la nueva temporada de incendios.
Reconstruyendo Epuyén, una organización vecinal de la localidad chubutense, creada después de los grandes incendios de la temporada 2024-2025, denunció que en uno de los predios quemados hace un año y pocos meses está creciendo un frondoso pinar. Expertos aseguran que la llegada del otoño es el momento para prepararse para el próximo verano, en especial en las zonas de interfase --donde las casas se mezclan con el bosque-- de la Patagonia.
Los incendios de esta temporada están bajo control, pero los efectos del fuego del año pasado siguen viéndose. El Cerro Epuyén se quemó en ambas temporadas, pero en la zona donde se incendió en 2024-2025 está creciendo un pinar verde. Lejos de alegrarse, la comunidad mira con terror: el pino es más inflamable y propaga los incendios más rápidamente. “Necesitamos que se tomen medidas urgentemente, tanto por las autoridades como por la persona que dice ser el dueño de este campo”, señalaron desde Reconstruyendo Epuyén.

“Haga patria, saque un pino”
Sin embargo, un integrante de la organización resaltó en diálogo con Página/12: “las autoridades se desligan de responsabilidades. El dueño es un extranjero y su testaferro es un matón. No hay respuesta". “Este es el momento de actuar. No dejemos pasar más tiempo. Se tiene que hacer algo con este mar de pinos”, decía una vecina de la organización mientras caminaba entre el renoval de pinos de veinte centímetros de altura.
Según datos preliminares oficiales, la Patagonia perdió sólo este año 77.021 hectáreas de bosque. Para que la cifra alarmante no se repita el año próximo, los expertos indican que se deben hacer trabajos de prevención, entre ellos la eliminación de estos árboles que expanden con voracidad los incendios.
“Cuando llega el otoño, el fuego se va y comienza la etapa de preparar nuestras interfases para el siguiente verano”, aportó Hernán “Kutral” Ñanco, bombero de la Brigada Nacional Sur. Distintos científicos especializados en la Norpatagonia advirtieron que, debido al cambio climático, los incendios serán cada vez más extensos y más frecuentes.
Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de GreenPeace Argentina, contó para Página/12 que, luego de los incendios en los bosques patagónicos donde conviven árboles autóctonos con pinares, el pino se extiende más “porque es de crecimiento rápido y es una especie adaptada al fuego”. Así sucedió, por ejemplo, en Cuesta del Ternero --cerca de El Bolsón--, Mallin Ahogado y en Puerto Patriada.

Enfrentar una tarea titánica
Para Giardini, la eliminación de especies exóticas es “clave”, más en las zonas urbanas o de interfase, ya que podrían tener una expansión descontrolada hacia las viviendas y aumentan el riesgo de incendio. Por esto, se deben erradicar “las nuevas y las viejas plantaciones de exóticas que están en el ejido urbano”. En esta línea, en las redes sociales se repite incansablemente una frase: “Haga patria, saque un pino”.
Sin embargo, el ambientalista reflexionó: “Quitar los miles y miles de pequeños renovales de pino que están saliendo por el incendio es un trabajo muy difícil. Debería ser encarado por las municipalidades con el apoyo de las Direcciones de Bosques"..
Thomas Kitzberger, biólogo del Conicet, reflexionó en diálogo con Página/12: “Como sociedad estamos de acuerdo en que los pinos tienen más aspectos negativos que positivos. Tenemos que tratar de frenar su expansión, al menos, porque erradicarlos es un trabajo titánico, ya que están esparcidos por todos lados". Giardini recordó que un bosque nativo puede tardar cien años en restaurarse, “pero es imposible que se recupere si tiene competencia con el pino”.
Para Javier Grosfeld, biólogo del Conicet, la primera medida de la restauración es tratar de “sacar la mayor cantidad de pinos y otras especies invasoras en una corta ventana de tiempo, entre los dos y tres años que se puede hacer manualmente o con máquinas". "Hay que invertir en la restauración inicial porque si no, después, sale mucho más caro. Una cosa es un plantín chiquitito de un pino de un año y otro un pinito de cuatro", aseguró. Para él, según afirmó en diálogo con Página/12, hay que invertir en la restauración activa, donde se saquen las exóticas y se planten nativas.

Un gobierno en contra de la vida
Según Giardini, los fondos de la Ley de Bosques Nativos se podrían usar para estas tareas de despinificación, pero el ambientalista advirtió que el gobierno de Javier Milei la desfinanció especialmente, aunque “históricamente ha tenido menos financiamiento del que corresponde”..
“Mientras no haya pinos, puede haber una restauración natural”, aseguró el ambientalista, pero con esta misma ley se podría reforzar la restauración propia del bosque autóctono en algunas zonas. En lo quemado podrían replantarse cipreses, maitenes o radales, dependiendo del lugar y tipo de bosque andino. La magnitud de bosque que se perdió es muy grande y, según advirtió el coordinador de GreenPeace, en el país no tenemos viveros suficientes para los miles de hectáreas incendiadas.
De todas formas, después de la suspensión de la reunión informativa sobre la problemática de incendios en la Norpatagonia que iba a suceder en la Cámara de Diputados a principios de marzo, comenzó a trascender el proyecto de modificación de la Ley de Bosques. Sofía Nemenmann, miembro de la Asociación Argentina de Abogadxs Ambientalistas (AAdeAA), se preguntó cuál es el conocimiento que sustenta las decisiones políticas del Gobierno. “Si van a ser economistas quienes decidan el futuro de nuestros ríos, glaciares y bosques, ¿qué mundo quedará para las próximas generaciones?”, inquirió.
“Biólogos, ecólogos y glaciólogos se han posicionado claramente, pero hay una decisión política de desoír a la ciencia. El gobierno nacional está en contra de la vida", aseguró Nemenmann.
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Alertan por consecuencias irreversibles de los incendios en aves

 


Afirman que hay aves en peligro de extinción a raíz de los incendios

Fecha de Publicación
: 05/03/2026
Fuente: EL Chubut
Provincia/Región: Patagonia


Los incendios forestales que se sucedieron en distintos puntos de la cordillera durante este verano y la lo largo de los últimos años han provocado no solo la perdida de incalculable masa boscosa, especialmente de bosque nativo, generando un fuerte impacto en los ecosistemas, afectando la flora y la fauna del lugar.
En el caso de las aves, estudios elaborados dan cuenta que algunas podrían estar en peligro de extinción a raíz de los incendios ya que el fuego a destruido sus nidos de cría y/o en el mejor de los casos han provocado la fuga masiva de esas especies, migrando a zonas de mejor confort, de similar clima y vegetación pero alejada de los incendios de la cordillera chubutense.
El COA (Club de Observadores de Aves) Diucón Comarca Los Alerces, junto a más de 80 Clubes de Observadores de Aves del país, difundieron un comunicado sobre esta situación, advirtiendo sobre el «impacto irreversible» de los incendios.
Entre las especies de esta zona afectadas se mencionan al Cauquén Real, especie amenazada a nivel nacional; el Carpintero Gigante, que tarda meses en excavar sus nidos; el Chucao y el Huet-huet, dependientes del sotobosque y el Picaflor Rubí, que pierde tanto su nido como las flores de las que se alimenta.
También el informe advierte sobre el impacto en mamíferos como el Huemul, en anfibios como la Rana de los Alerces, especie microendémica cuya área fue devastada, y en polinizadores fundamentales como el Mangangá naranja.
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Acuerdo interprovincial para prevenir incendios en el Delta

 


Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires firmaron un convenio para proteger el Delta del Paraná de los incendios

Fecha de Publicación
: 04/03/2026
Fuente: Portal Conclusión
Provincia/Región: Litoral Argentino


Las tres provincias, junto a la Agencia Federal de Emergencias, consolidaron un esquema de trabajo conjunto iniciado en 2024 y establecieron una coordinación operativa permanente para prevenir y responder al fuego en la región.
Las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires firmaron un acuerdo con la Agencia Federal de Emergencias (AFE) para fortalecer la coordinación operativa en el Delta del Paraná frente a los incendios. El convenio, rubricado en Alvear, da continuidad al trabajo articulado iniciado en enero de 2024 y establece un protocolo común de actuación ante emergencias.
Las autoridades destacaron que el Delta del Paraná es un territorio compartido cuya dinámica ambiental exige respuestas coordinadas, ya que el fuego no reconoce límites geográficos. En ese sentido, el ministro de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, Enrique Estévez, subrayó la importancia de que las provincias y la Nación trabajen de manera articulada para abordar desafíos ambientales que trascienden fronteras.
En ese sentido, el ministro Enrique Estévez destacó que “es muy importante este paso que estamos dando. Tres provincias y Nación trabajando conjuntamente sobre un territorio que nos es común. El ambiente no reconoce fronteras geopolíticas y, para abordar los problemas ambientales, hace falta trabajar entre gobiernos que están atravesados por desafíos que trascienden sus límites”.
Asimismo, el secretario de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Santa Fe, Marcos Escajadillo, remarcó el valor institucional del acuerdo y recordó que en 2022 la zona evidenció problemas de coordinación en el combate del fuego.
Por lo tanto, consideró que la firma del acta compromiso representa un paso clave para consolidar una política de Estado orientada a la prevención.
Por otra parte, en los últimos dos años Santa Fe destinó más de 2.500 millones de pesos a infraestructura y equipamiento para el combate del fuego, incluyendo herramientas, camionetas y capacitación específica para 632 brigadistas forestales. Además, el nuevo acuerdo establece que todos los recursos disponibles de las tres provincias estarán coordinados bajo un mismo protocolo operativo en articulación con la AFE.
En consecuencia, se busca optimizar los tiempos de respuesta, compartir información estratégica y garantizar intervenciones conjuntas ante eventuales focos ígneos. De hecho, el despliegue comenzó de inmediato con la instalación de un campamento base que funcionará con tres grupos de trabajo específicos en el territorio.
Además, en la segunda quincena de marzo se realizará una nueva reunión para avanzar en un marco administrativo que permita viabilizar económicamente la intervención de una provincia en territorio de otra, superando posibles trabas operativas y asegurando mayor agilidad en la respuesta.
Las autoridades explicaron que la decisión de anticipar las acciones responde a un factor climático concreto, las lluvias recientes generaron un importante crecimiento de vegetación que, al secarse durante el invierno, podría convertirse en biomasa altamente inflamable.
Por ello, actuar ahora de manera preventiva y coordinada resulta fundamental para reducir el riesgo de incendios en una región estratégica tanto en términos ambientales como productivos.
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La WWA estableció que la crisis climátia influyó en los incendios en la Patagonia

 


El cambio climático influyó en los incendios en la Patagonia

Fecha de Publicación
: 12/02/2026
Fuente: Portal NotaAlPie
Provincia/Región: Patagonia


Según la World Weather Attribution (WWA), la acción humana en el planeta alimenta las condiciones para que se propaguen más focos de fuego.
Los incendios en la Patagonia argentina continúan desde el 9 de diciembre, cuando comenzó el foco en el Parque Nacional Los Alerces, Chubut. Desde allí, el fuego se expandió a diferentes puntos de la zona. Del lado chileno de la Cordillera de los Andes también tienen que lidiar con la emergencia ígnea. 
Según el monitoreo satelital de Greenpeace, ya se quemaron más de 64.000 hectáreas por los incendios forestales en la región de Bosques Andino Patagónicos de Argentina desde mediados de diciembre.
Esta situación deja al descubierto la vulnerabilidad de la zona frente al cambio climático y la falta de atención estatal. La iniciativa científica internacional World Weather Attribution (WWA) estudió el fenómeno y afirmó que ambos factores aumentan de forma considerable la presencia de fuego. 
“Partes de Chile y Argentina experimentan veranos significativamente más secos y un clima de incendios más frecuente, como resultado de las emisiones de carbono”, explica el informe que lanzó en el presente mes. 

Poca lluvia, mucho fuego 
World Weather Attribution (WWA) es una organización que reúne a personas que se dedican a la ciencia en todo el mundo. Se fundó en 2014, y se caracteriza por analizar cómo el cambio climático influye en los eventos meteorológicos extremos, mientras suceden.  
En ese sentido, en su último informe estudiaron los incendios en la Patagonia argentina y chilena. Como resultado, obtuvieron que la acción humana aumenta las condiciones climáticas para que se propague el fuego. 
Aducen que el cambio climático hizo que los incendios forestales sean entre 2,5 y 3 veces más probables. A su vez, demuestran que la corriente La Niña jugó un papel menor en la promoción de las condiciones secas. 
“La lluvia durante la temporada de principios de verano (noviembre – enero), disminuyó en aproximadamente un 20% en la región patagónica, en comparación a un clima sin la quema de combustibles fósiles”, asegura el estudio. 
Para evaluarlo, analizaron el Índice de Viento, Seco y Cálido (HDWI por sus siglas en inglés), que combina la temperatura, la velocidad del viento y la baja humedad. Con las tendencias de los datos observados, compararon el clima actual con simulaciones de un clima preindustrial. Lo mismo hicieron con las precipitaciones durante la temporada de verano anterior (noviembre-enero). 

Combustibles para incendios
Tanto en Chile como en Argentina, quienes participaron del estudio determinaron que las plantaciones monoculturales de pino contribuyeron al aumento del riesgo de incendios forestales. “Son altamente inflamables debido a la estructura combustible similar e ininterrumpida, la densidad de las masas arbóreas y la inflamabilidad de las especies”, explican.
Aseguran que tras eventos similares anteriores, el pino adaptado al fuego reemplazó a la vegetación nativa. Y, como el clima continúa aumentando el riesgo de focos ígneos, sube la probabilidad de sucesión de estas especies. “Por lo tanto, la eliminación temprana de los pinos invasores es fundamental para prevenir aumentos del riesgo de incendios a escala del paisaje”, aconsejan.
Por otra parte, el informe también se refiere a la acción estatal. Destaca que en Argentina se recortaron los presupuestos que se destinan a la gestión de incendios, lo que mermó la capacidad de los organismos para responder a los que persisten en la Patagonia. “La reducción del número de guardabosques debilitó los sistemas locales de evacuación y respuesta”, agrega.
Cabe recordar que pese a que los incendios continúan activos, el gobierno nacional decidió reducir en un 20% la planta de personal que combate el fuego. Leonardo De Genaro, delegado de ATE, expresó a Radio Provincia que «somos alrededor de 391 brigadistas, 570 guardarques y 403 personas en planta permanente más 510 contratados que hoy estamos frente a una amenaza de recorte del 20% del personal». Por esta razón, sostuvo que el Ejecuivo activó «el régimen de retiro voluntario que son despidos encubiertos y tienen un presupuesto de $14 mil millones para financiarlo».

Más Información:

TN - Informe internacional: el cambio climático potenció los incendios forestales en la Patagonia
Un informe del World Weather Attribution (WWA) develó que las condiciones meteorológicas cálidas, secas y ventosas que favorecieron la propagación de los incendios fueron más probables debido al calentamiento global causado por la quema de combustibles fósiles.

Agencia EP - Estudio revela que el cambio climático propició devastadores incendios en Argentina y Chile
El cambio climático causado por el ser humano tuvo un impacto importante en los recientes incendios forestales que arrasaron partes de Chile y de la región argentina de Patagonia, haciendo que las condiciones de riesgo extremo que causaron una quema generalizada fueran hasta tres veces más probables que en un mundo sin calentamiento global, advirtió un equipo de investigadores el miércoles.

Ambito -  Aseguran que el cambio climático propició los incendios forestales en la Argentina y Chile 
Un reciente estudio señaló entre un 150% y 200% de incidencia del calor, sequedad y vientos en la generación de los fuegos. Además, destacó una proyección a futuro mientras siga la quema de combustible de la mano de los humanos.
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Con pocos fondos es complicado apagar los incendios

 


El problema de los fondos: la inversión para el combate del fuego de las provincias más afectadas por los incendios

Fecha de Publicación
: 11/02/2026
Fuente: La Nación
Provincia/Región: Nacional


Además de las partidas nacionales, las gobernaciones destinan presupuesto a equipamiento, aeronaves y capacitación 
En la última década la Argentina registra cifras importantes de superficie quemada por incendios forestales y rurales, con años críticos como 2020 y 2022 con alrededor de 1.150.000 y 739.000 hectáreas afectadas, respectivamente, según datos del Sistema Nacional de Manejo del Fuego (SNMF). Las regiones más afectadas suelen ser el Delta del Paraná, Córdoba y la Patagonia. Pese a la magnitud del problema, en el país hay discusiones e improvisaciones cíclicas por los esfuerzos y recursos destinados a la prevención y el combate del fuego.
Hace unos días, el gobierno nacional declaró por decreto la emergencia ígnea en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. La medida llegó después de la Resolución 91/2026 del Ministerio de Seguridad que establece varias medidas para el fortalecimiento del financiamiento del sistema de Bomberos Voluntarios en todo el país, entre ellas la transferencia de $100.000 millones para dividir entre 1062 entidades de todo el país. 
Desde el Ejecutivo indicaron que esos recursos son parte de “un amplio despliegue de recursos operativos” que la Nación viene desarrollando en el territorio, que incluye más de 400 brigadistas, medios aéreos, vehículos logísticos, fuerzas federales, asistencia sanitaria y ayuda social. Además del envío de $4000 millones de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a Chubut.
Cuando se discutió y aprobó el presupuesto en el Congreso varias entidades ambientalistas advirtieron que las partidas del SNMF de 2025 se subejecutaron. Para este año, los $20.131 millones implican una caída real del 68,9% respecto de 2023 y del 53,6% en comparación con 2025, según cálculos de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales. El año pasado el Ejecutivo disolvió el fondo fiduciario específico, por lo que ahora depende enteramente de las partidas presupuestarias.
En marzo pasado, el Gobierno creó la Agencia Federal de Emergencias, a la que en el marco de la emergencia ígnea se le encomendaron no solo tareas relacionadas con el combate de los incendios, sino de asistencia a los afectados. Además, cada provincia tiene su propio presupuesto para manejo del fuego y cuenta con sistema de brigadistas, bomberos y defensas civiles.
Ante la consulta de LA NACION a las provincias patagónicas por los recursos que asignan, desde Neuquén indicaron que este año alquilaron tres aeronaves destinadas al combate de incendios forestales para el período 20 de diciembre/31 de marzo por $4.110.700 millones y el de un helicóptero por 158 horas de vuelo (entre el 13 de enero y el 31 de marzo) por US$1.611.600. Además, compraron equipos de lucha contra incendios por $198 millones.
La provincia registró entre el 30 de enero y el 23 de abril del año pasado el mayor incendio de su historia, el de Valle Magdalena, hubo 24.100 hectáreas afectadas. Trabajaron unos 1500 brigadistas, bomberos, personal operativo y técnico y personas de la comunidad desplegados, 17 medios aéreos en operación simultánea y seis vehículos aéreos no tripulados para tareas de observación, mapeo y relevamiento para optimizar la estrategia de combate.
Desde Chubut, apuntaron que “solamente para combustible de aviones hidrantes” en el actual incendio ya se pusieron $7000 millones. “A lo que hay que sumarle los salarios de los brigadistas provinciales, ayudas para bomberos voluntarios, combustible para movilidad terrestre y comidas –describió la fuente–. En total, en estos días, unos $10.000 millones”. 
En esa jurisdicción el fuego ya destruyó unas 50.000 hectáreas, con lo que el plan de remediación también requerirá de esfuerzos importantes. En la zona están trabajando brigadistas de todo el país, además de recibir colaboración de equipamiento de otras provincias.
En Río Negro, el presupuesto provincial destina al Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (Splif) un total de $23.062 millones, considerando el conjunto de sus fuentes de financiamiento: partidas de Rentas Generales y recursos específicos del propio organismo, incluyendo remanentes. Contempla el funcionamiento integral del sistema: personal, logística, equipamiento, infraestructura, prevención, monitoreo y capacidad operativa. Desde la Provincia, plantearon –para tener una referencia comparativa– que la asignación está “entre las más altas, muy por encima de las partidas ordinarias que el organismo recibía en años anteriores”.
El año pasado Río Negro registró una inversión “extraordinaria” a través de financiamiento internacional (Fonplata) para incorporación de equipamiento y tecnología por $12.733 millones.
Los gobernadores Ignacio Torres (Chubut), Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilnek (Río Negro), además, firmaron un convenio para la “articulación interjurisdiccional para la prevención y supresión de incendios forestales” en las tres jurisdicciones.
En el caso de Córdoba, otra provincia con temporadas de incendios muy complejas, entre 2025 y este año la Provincia aportó $45.000 millones.
Alrededor de $16.000 millones fueron para la compra de dos helicópteros y un avión hidrante, además de equipamiento, cursos de capacitación de pilotos y una turbina para recuperar un helicóptero.
Desde la Secretaría de Gestión de Riesgo, que depende del Ministerio de Seguridad, $29.000 millones fueron para los 194 cuarteles de bomberos en concepto de “Aporte Provincial Fondo de Funcionamiento Operativo”; becas, aporte a cuarteles de bomberos voluntarios, obra social y compra de herramientas.

Foco en la prevención
Un informe de la OECD advierte que, en general, los recursos para prevención son todavía considerablemente menores que los destinados al combate, lo que va en contramano a los planteos científicos y prácticos. Según datos estadísticos, en la Unión Europea, Rumania encabeza el gasto en términos relativos, dedica cerca del 1% de su presupuesto a la protección contra incendios forestales, seguida por Estonia y Grecia con alrededor del 0,7%.
España, que tiene temporadas de incendios importantes, en el 2025 presupuestó 115,8 millones de euros al Plan de actuaciones de prevención y lucha contra incendios forestales, 45% menos en la comparación interanual.
La Argentina, en comparación con otros países, tiene marcos legales similares con lo que la debilidad está en la baja ejecución presupuestaria (se dispara en las crisis) y en la discontinuidad de las inversiones en prevención. 
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En la zona de Epuyén no quedó ni una montaña verde

 


El drama de Epuyén por los incendios con 100 casas afectadas por el fuego: «Ya no queda una montaña verde»

Fecha de Publicación
: 07/02/2026
Fuente: Diario Río Negro
Provincia/Región: Chubut


El paisaje en la Comarca Andina cambió drásticamente y los números confirman la magnitud del desastre. Mientras los brigadistas aprovechan la tregua climática para enfriar los puntos calientes, el intendente de Epuyén, José Contreras, trazó un balance devastador de los incendios forestales: «Ya no queda una montaña con verde natural, solo queda el pueblo».
El jefe comunal confirmó que el saldo de viviendas destruidas asciende a más de 100 unidades, si se contabilizan los daños de la temporada actual y los focos que azotaron la zona el año anterior.
«Son dos catástrofes seguidas», definió Contreras en diálogo con medios locales, graficando la crisis habitacional y ecológica que atraviesa el corazón de la Patagonia.

El drama de Epuyén por los incendios en la Patagonia
Al desglosar las cifras, el municipio detalló que solo en lo que va de este año resultaron afectadas 37 viviendas. Estas se suman a las perdidas en el ciclo previo, configurando un escenario de emergencia continua. «Es tristísimo, el panorama es desolador, pero estamos firmes para salir adelante», expresó el funcionario.
En las últimas horas, las precipitaciones trajeron un respiro crucial para el combate del fuego, que también afectó a localidades vecinas como El Hoyo, El Maitén y Cholila. «Las lluvias recientes fueron un alivio, pero estuvimos casi un mes en vilo. Sirvió para que los brigadistas trabajen más cómodos», reconoció Contreras.
Ante la urgencia, la respuesta estatal busca acelerar los tiempos. El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, anunció un plan de reconstrucción que contempla 70 viviendas nuevas para los habitantes de Epuyén y El Hoyo.
«Nuestra prioridad es clara: reconstruir la Comarca Andina», sostuvo Torres en sus redes sociales, prometiendo una estrategia integral con herramientas financieras y plazos transparentes.
Por su parte, el intendente de Epuyén aseguró que las 37 casas quemadas este año serán reconstruidas en los mismos terrenos y estimó un plazo de ejecución de aproximadamente tres meses, según lo acordado con las empresas constructoras.
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Por los incendios, replantean erradicar pinos exóticos

 


Impulsan un plan para erradicar pinos exóticos y reducir el riesgo de incendios en Neuquén

Fecha de Publicación
: 06/02/2026
Fuente: Diario Andino
Provincia/Región: Neuquén


La iniciativa ingresó a la Legislatura provincial y propone el control y manejo de especies invasoras para proteger la biodiversidad y disminuir los peligros ígneos en zonas de interfase.
Buscan erradicar especies exóticas y prevenir incendios en Neuquén Ingresó a la Legislatura un proyecto para crear el Plan provincial de control, manejo y erradicación de especies exóticas invasoras, con el fin de reducir el riesgo de incendios forestales, proteger las especies nativas, conservar la biodiversidad y resguardar la vida de brigadistas, bomberos voluntarios y habitantes de la Provincia.
La iniciativa fue presentada por la Asociación de Bomberos Voluntarios de Villa Pehuenia-Moquehue. La propuesta busca dar respuesta al creciente riesgo de incendios forestales y de interfase en Villa Pehuenia y Moquehue.
Dado que en estas zonas la proliferación descontrolada de pinos exóticos, entre viviendas y áreas rurales, generó un escenario de alto riesgo ígneo que amenaza la vida de vecinos, brigadistas y bomberos voluntarios.
En este sentido, señala que los incendios que actualmente se combaten en la Patagonia argentina y en Chile evidencian las consecuencias devastadoras de permitir la expansión sin control de especies exóticas altamente combustibles. En lo que respecta a la restauración ambiental, la iniciativa prioriza la reforestación con especies nativas fundamentales para el equilibrio ecológico y más resistentes a la propagación desmedida del fuego en comparación con las especies invasoras.
Asimismo, los dueños o administradores de tierras con especies exóticas que representen un peligro, serán responsables de garantizar medidas preventivas sistemáticas. La prevención es la herramienta más eficaz para minimizar catástrofes ambientales y humanas. De modo que, es deber del Estado garantizar condiciones seguras para quienes arriesgan su vida combatiendo el fuego, destaca el documento presentado. El proyecto de ley (18133) ingresó por Mesa de Entradas el 30 de enero de 2026.
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No es solo la Patagonia, ahora fuego en las islas del Paraná

 


Mientras arde la Patagonia, el Delta del Paraná también se consume en silencio

Fecha de Publicación
: 05/02/2026
Fuente: El Litoral
Provincia/Región: Litoral Argentino


En el Día Internacional de los Humedales una columna de humo recorta el horizonte del río Paraná. Mientras el país mira con preocupación los incendios en la Patagonia, frente a Rosario el Delta vuelve a arder. Y con cada foco que avanza, no solo se quema pasto seco: se pierde biodiversidad, se altera el humedal y se profundiza una crisis ambiental que lleva años sin respuestas de fondo.
“Hoy en el Día de los Humedales tenemos a la vista columnas de humo”, cuenta Jorge Bártoli, integrante de la ONG El Paraná No Se Toca, en diálogo con El Litoral. Desde hace más de una semana un foco de fuego lleva quemadas 900 hectáreas en el kilómetro 20 del camino que une Rosario con Victoria, Entre Ríos.
Se ve desde la costa rosarina. Según explicaron desde el grupo ambientalista, nadie ha ido a combatirlo porque está lejos de las ciudades costeras o las rutas. Mientras tanto, la biodiversidad del humedal sigue siendo castigada.

Narices que no huelen, corazón que no siente
El fuego en las islas frente a Rosario, que puede seguirse periódicamente por un satélite de calor de la agencia espacial NASA, sigue el destino de los focos que se ven, pero no llegan a “molestar” a la vida en las ciudades. “Generalmente el Estado toma acción cuando las columnas afectan a las ciudades costeras o los caminos.
Cuando el incendio deja de ser «un tema de islas» y se convierte en una amenaza directa para quienes viven en la ribera o circulan por la ruta”, dice y advierte: “Pero el daño ambiental no espera. Aunque el fuego esté lejos de la vista cotidiana, el impacto sobre el humedal se acumula. Es una situación crítica”.
Para Bártoli, el avance del fuego no puede leerse sin mirar el estado del río Paraná. En las últimas semanas, señala que hubo una leve suba del nivel del agua y eso “da una mano”, pero no alcanza.
“La última creciente importante que tuvo el Paraná fue en agosto de 2019. Estamos a seis años y medio”, afirma el ambientalista. En ese período, siempre según explicaron desde El Paraná no se toca, el río no volvió a recuperar los niveles que, históricamente, garantizaban el funcionamiento normal del sistema.
“Hay una hidrología alterada por factores diversos”, explica Bártoli y en el mapa de causas menciona el peso de las transformaciones vinculadas a la actividad humana. “Se está haciendo una tremenda afectación por la hidrovía que conspira y el humedal da señales claras de un cambio estructural: menos agua, menos ciclos de crecientes y bajantes, más vulnerabilidad ante el fuego”, agrega.
El resultado, en palabras del referente ambiental, es una especie de “pampeanización” del Delta: un proceso en el que el humedal empieza a parecerse a una llanura seca y domesticada, con cambios visibles en flora y fauna. “Vemos invasión de especies vegetales que no son propias del humedal. El cardo pampeano no es propio de la zona y esto habla de un cambio”, señala como ejemplo.
Bártoli pone nombres concretos a lo que suele aparecer en los informes como “pérdida de biodiversidad”. Habla de especies que se vuelven menos frecuentes, de poblaciones que se reducen, de ambientes que dejan de ofrecer refugio.
“El carpincho en nuestra zona es una población diezmada por la caza furtiva. Ahora vemos una población reducida a la mínima expresión de coipo, mal llamada nutria, el animal más conocido”, señala.
Según explica el integrante de la ONG, en los últimos dos o tres años el coipo cayó a niveles mínimos por una combinación de factores: pérdida de hábitat natural, falta de agua sostenida y presión de la caza.
En el agua, la situación también se vuelve cada vez más frágil. “Hay muy pocos datos. Empiezan a verse algunos datos con cuentagotas sobre el estado de los peces: sábalo, boga, dorado”, dice.
En el caso del sábalo —especie clave por su rol ecológico y también por la cadena económica que se monta alrededor de su captura—, advierte un problema extra: La captura se hace cuando son muy jóvenes, cuando no han tenido más que un desove.
Todo ocurre en un escenario donde el fuego funciona como una aceleración del deterioro. No solo destruye vegetación: rompe ciclos, desplaza fauna, arrasa refugios, altera el suelo. Y deja un humedal más débil frente al próximo evento extremo.

Tecnología para mirar lo que nadie mira
En medio de esa falta de control y seguimiento, la ONG sostiene parte de su monitoreo con herramientas abiertas. “La herramienta que brinda la página de la NASA ha sido invalorable”, dice Bártoli.
Es que les permite seguir focos activos y también calcular superficies afectadas. A eso se suma el trabajo de instituciones que sistematizan datos desde hace años como el Museo de Ciencias Naturales de San Nicolás.
Consultado por cómo califica la respuesta de los gobiernos frente a los incendios, Bártoli recordó que el 2021 fue un punto de quiebre, justamente porque el humo se instaló como rutina en Rosario y la región.
"Hoy tenemos algunos organismos coordinados por el Estado que tienen más estructura, más formalidad, se trabaja más, pero los recursos siguen siendo pocos. Hace muy poco el gobierno provincial mandó 30 brigadistas a la Patagonia cuando también son necesarios acá”, opina.
En el cierre, Bártoli vuelve a un reclamo que atraviesa a las organizaciones socioambientales desde hace años: la falta de una norma nacional que ordene el uso del territorio y proteja ecosistemas clave. “Los problemas de base siguen y seguimos sin contar con una ley de humedales nacional que tenga una protección”, afirma.
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Blog del Foro Ambiental Córdoba

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