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Río Salí: Tucumán anuncia obras para recuperar la cuenca

 


Tucumán anuncia obras de saneamiento para recuperar el río Salí, que hace 50 años era balneario

Las familias tucumanas se bañaban y pescaban en el Salí en los años setenta. Hoy los análisis detectan coliformes fecales miles de veces por encima de lo permitido, Tras los análisis que detectaron coliformes fecales hasta 2.400 veces por encima de lo permitido, la provincia promete plantas depuradoras incluidas en el presupuesto nacional 2027 y controles más estrictos a las industrias.

El gobierno de Tucumán anunció que busca recuperar la cuenca Salí-Dulce con obras de saneamiento cloacal y mayores controles a las industrias que vuelcan efluentes al río Salí. La respuesta oficial llega en medio de la alarma por los análisis de este año, que detectaron coliformes fecales hasta 2.400 veces por encima de lo permitido en un río que, hace apenas medio siglo, era un balneario de aguas cristalinas.
“La provincia no es ajena a la situación del río Salí”, sostuvo el secretario de Producción provincial, Eduardo Castro, quien reconoció que el problema es histórico, con entre 40 y 50 años de antigüedad, y que combina residuos industriales con vertidos cloacales sin tratamiento.

Plantas depuradoras frenadas
Según el funcionario, el plan de obras se definió desde el inicio de la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo, en 2023. En junio de 2024, la provincia firmó un convenio con la Secretaría de Obras Públicas de la Nación para construir plantas depuradoras de líquidos cloacales en Alderetes, Banda del Río Salí, San Andrés, San Felipe, Famaillá, Aguilares y Concepción.
Pero la iniciativa se detuvo. Castro atribuyó la paralización a la política nacional y afirmó que “la obra pública en el marco de este Gobierno nacional no ha sido tenida como prioridad”. Ahora, la provincia logró incluir en el proyecto de presupuesto nacional 2027 las plantas de Alderetes y Banda del Río Salí, con sus sistemas de recolección, además de instalaciones para San Andrés, San Felipe y Concepción. Famaillá y Aguilares quedaron fuera de ese listado, y no se informaron montos ni plazos de ejecución.
En paralelo, la Dirección de Fiscalización Ambiental provincial controla a ingenios, citrícolas y frigoríficos, entre ellos tres plantas frigoríficas que vierten al Salí. El gobierno asegura que es muy estricto con esos controles y que trabaja para contener los vertidos de los asentamientos ubicados a la vera de canales y del río. Santiago del Estero, adonde llegan las aguas, realiza sus propios monitoreos, y la Nación efectúa controles trimestrales en el marco de un convenio con esa provincia vigente desde 2009. Castro defendió, al mismo tiempo, que Tucumán es una provincia netamente industrial y que debe seguir impulsando sus economías locales, un equilibrio que atraviesa todo el debate sobre el río.

Del balneario a la contaminación
El contraste con el pasado es fuerte. En los veranos de los años setenta y principios de los ochenta, las familias tucumanas usaban el Salí como balneario y zona de pesca, con especies de gran tamaño que hoy desaparecieron o escasean. Sergio Pérez, presidente de la Federación de Organizaciones Ambientales de Tucumán, recordó que entonces se pescaban hasta dorados.
Hoy el panorama es otro. Los análisis de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, en un muestreo coordinado por el ingeniero Mario Amado junto al legislador José Seleme, encontraron los peores valores en el sector del puente Barros. “Hemos perdido al río por la degradación ambiental”, resumió Martín Sirombra, biólogo de la cátedra de Ecología de la Universidad Nacional de Tucumán.
Entre las causas figuran las descargas cloacales sin tratamiento desde Banda del Río Salí, los efluentes de asentamientos que llegan por el canal Norte, las deficiencias de la planta depuradora de San Felipe, la basura acumulada en canales y basurales clandestinos y el crecimiento urbano sin planificación.

Advertencias de hace tres décadas
Las alertas no son nuevas. En 1996, el ingeniero Antonio García, entonces jefe de Control Sanitario de la Dirección Provincial de Obras Sanitarias, presentó un estudio sobre unos diez kilómetros del cauce que identificó como fuentes de contaminación a la industria citrícola, a los ingenios Concepción y San Juan, a tres frigoríficos y a los vertidos de los canales Norte, Sur y San Cayetano.
La organización Tucumanos en Acción fotografió los mismos canales en 2019 y volvió a hacerlo en agosto de este año. Su representante, Alejandro Gómez, aseguró que en esos siete años la situación prácticamente no cambió.
Con obras que dependen del presupuesto nacional del año próximo y una contaminación que se arrastra desde hace décadas, la recuperación del Salí, y de la cuenca que comparte con Santiago del Estero, sigue siendo una deuda pendiente.


Fecha de Publicación: 17/10/2026
Provincia/Región: Tucumán 
Fuentes Consultadas: Diario La Gaceta, Portal Tucumán a las 7, Portal Contexto Tucumán, Gobierno de Tucumán

Santiago del Estero inspeccionó diez ingenios de Tucumán

 


Santiago del Estero inspeccionó diez ingenios tucumanos por la contaminación del Salí-Dulce

La Defensoría del Pueblo santiagueña, junto con organismos de Tucumán y de Nación, revisó plantas sucroalcoholeras en plena zafra para verificar que no haya vuelcos de vinaza ni cenizas a la cuenca compartida.

En plena zafra, la Defensoría del Pueblo de Santiago del Estero volvió a cruzar el límite provincial para revisar de cerca la industria que durante años fue señalada como una de las principales fuentes de contaminación de la cuenca Salí-Dulce. Durante dos jornadas, un equipo encabezado por su titular, Daniel Escobar Correa, inspeccionó diez establecimientos sucroalcoholeros de Tucumán.
El recorrido incluyó el ingenio y la destilería Bella Vista, y los ingenios Santa Rosa, Corona, Marapa, Santa Bárbara, Famaillá, San Juan, Concepción, La Florida y Leales. Fue la tercera inspección del año. Participaron también el ingeniero Guillermo Silva, de la Defensoría del Pueblo de Tucumán; el ingeniero Marcelo Lizárraga, de la Secretaría de Medio Ambiente tucumana, y el ingeniero Javier Finkelstein, junto con técnicos del área de Ambiente de la Nación.

Tres controles clave
Los inspectores verificaron tres variables. La primera fue el cumplimiento de la meta de "vinaza cero", es decir, que ese residuo no llegue a los cursos de agua. La segunda, la de "ceniza cero", referida a los restos de la quema del bagazo en las calderas. La tercera, el reciclado del agua utilizada para lavar la caña.
La vinaza es el principal desafío ambiental de la producción de bioetanol de caña de azúcar. Por cada litro de alcohol se generan unos 13 litros de este efluente, un líquido con una altísima carga orgánica. Cuando llega a ríos y embalses sin tratamiento, consume el oxígeno disuelto en el agua y puede provocar la muerte masiva de peces.
Los controles se realizan antes del inicio de la zafra, hasta dos veces durante la molienda y al cierre de la temporada. Algunas plantas que producen bioetanol todo el año reciben inspecciones adicionales. Las fuentes consultadas no informaron hallazgos ni incumplimientos concretos detectados en esta recorrida.

Un acuerdo con supervisión de la Corte
Las inspecciones se apoyan en un acuerdo interprovincial firmado el 30 de diciembre de 2011 por los entonces gobernadores Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, y José Alperovich, de Tucumán. Del convenio también participaron la Secretaría de Ambiente de la Nación y la Defensoría del Pueblo santiagueña, y habilita a una provincia a controlar las industrias de la otra y sus vuelcos.
El origen del acuerdo fue un amparo ambiental que Santiago del Estero presentó ante la Corte Suprema de Justicia, a través de su Fiscalía de Estado y su Defensoría del Pueblo, por la contaminación de la cuenca. Toda la información que surge de los controles se eleva al máximo tribunal, que supervisa el cumplimiento.
La cuenca Salí-Dulce se extiende por cinco provincias, abarca unos 57.000 kilómetros cuadrados y en ella viven cerca de 2,5 millones de personas. El río Salí atraviesa Tucumán y desemboca en el embalse de Río Hondo. Ya en territorio santiagueño, continúa como río Dulce hasta la laguna Mar Chiquita, en Córdoba. Sus aguas se usan para riego, producción y consumo humano y animal. La contaminación del río y del embalse motivó en 2007 la creación del Comité Interjurisdiccional de la Cuenca.

Monitoreo permanente
Desde mayo de 2012, la Defensoría santiagueña monitorea los 365 días del año 32 puntos de control de efluentes, el embalse de Río Hondo y los afluentes industriales. Es un control diario que busca detectar a tiempo cualquier vuelco. Desde el Gobierno tucumano sostienen que la calidad del río mejoró en materia de residuos industriales gracias a los controles semanales que se realizan en conjunto con Santiago del Estero antes de que el cauce ingrese en esa provincia.
Sin embargo, el Salí sigue enfrentando otros problemas. Un estudio difundido esta semana, con muestras analizadas por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, no encontró valores significativos de metales ni sustancias químicas en su paso por el Gran Tucumán. Pero sí detectó una fuerte contaminación de origen cloacal, con niveles de coliformes fecales que llegaron a superar 2.400 veces el máximo de referencia a la altura del puente Ingeniero Barros.
Para la cuenca compartida, el desafío es doble: sostener los controles sobre la industria azucarera, que durante la zafra concentra el mayor riesgo, y avanzar sobre los efluentes urbanos que todavía llegan sin tratamiento al río.


Fecha de Publicación: 10/10/2026
Provincia/Región: Santiago del Estero - Tucumán
Fuentes Consultadas: El Liberal, Nuevo Diario de Santiago del Estero, Contexto Tucumán, Ministerio de Ambiente de la Nación (Cuenca Salí-Dulce)


Río Salí: hallan materia fecal 2.400 veces sobre el límite

 


Un estudio halló en el río Salí materia fecal hasta 2.400 veces por encima del máximo de referencia

Un relevamiento en cuatro puntos del cauce, analizado por la Estación Experimental Obispo Colombres, mostró que la contaminación bacteriológica se dispara al atravesar el Gran Tucumán y reavivó el debate por el saneamiento de la cuenca.

El río Salí, principal curso de agua de Tucumán, llega contaminado al Gran Tucumán y sale de él en peores condiciones. Esa es la conclusión central de un relevamiento sobre la calidad del agua en el tramo que atraviesa el Área Metropolitana, que detectó en el puente Ingeniero Barros, el que une la Capital con Alderetes, concentraciones de coliformes fecales hasta 2.400 veces superiores al valor máximo que los investigadores tomaron como referencia normativa.
El trabajo fue coordinado por el ingeniero Mario Amado, del equipo técnico del legislador provincial José Seleme. Las muestras se extrajeron el 13 de mayo ante escribana pública y se enviaron a la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) identificadas solo con un número.

Cuatro puntos sobre el cauce
Para comparar cómo entra el agua al conglomerado y cómo lo abandona, se eligieron cuatro sitios: el dique La Aguadita, al norte; el puente Barros; el puente Lucas Córdoba, entre la Capital y Banda del Río Salí, y la zona de las canteras, al sur y ya fuera del aglomerado.
La EEAOC analizó metales pesados y sustancias químicas, como plomo, arsénico, éter etílico y detergentes, además de coliformes totales y fecales. En el primer grupo no aparecieron valores significativos. El panorama cambió por completo con los indicadores bacteriológicos.
Aun tomando como base La Aguadita, donde el agua ya llega contaminada, los coliformes totales se multiplicaron por 5,6 en el puente Barros y por 25,6 en el Lucas Córdoba, para volver a 5,6 veces el valor inicial en las canteras. Los coliformes fecales, asociados a desechos humanos o animales, crecieron 32 veces en el puente Barros, 10 en el Lucas Córdoba y 5,7 en las canteras. Frente al límite normativo usado en el estudio, la brecha es mayor: La Aguadita lo supera 75 veces; el puente Barros, 2.400; el Lucas Córdoba, 750, y las canteras, 430.
Las muestras se tomaron tras un período de lluvias abundantes y antes de la zafra, un momento que el equipo consideró favorable para el río. Por eso estimó, sin haberlo medido, que con menor caudal y plena actividad industrial los valores podrían ser más altos. Un trabajo de investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán y del CONICET publicado en 2006 ya había observado ese patrón con indicadores químicos: la alteración que provoca el Gran San Miguel de Tucumán sobre el Salí se intensifica en la época seca, cuando la carga contaminante duplica la del período húmedo.

Cloacas, canales y asentamientos
Los técnicos atribuyeron las diferencias a múltiples fuentes urbanas: la planta depuradora de Las Talitas, que recibe los líquidos cloacales de esa ciudad, de Tafí Viejo y de Villa Carmela; el bajo porcentaje de viviendas conectadas a la red en algunos sectores; los canales Norte, Sur, San Cayetano y ex Aeropuerto, y comunas sin cloacas donde los efluentes terminan en pozos ciegos, canales o directamente en el agua.
El informe advierte que el contacto con esta agua puede causar cuadros gastrointestinales e infecciones de piel, ojos y oídos, con mayor riesgo para niños y adultos mayores. El dato pesa porque hay familias asentadas en las márgenes, muchas sin servicios básicos, y porque varios tramos se usan para pescar.
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo provincial, del que depende el área ambiental, una fuente oficial describió el cuadro como una crisis socioambiental que no se resuelve solo tratando el agua. Admitió que los controles provinciales probablemente coincidan, pero pidió repetir los muestreos en otras épocas del año y sostuvo que los residuos industriales disminuyeron gracias a controles semanales compartidos con Santiago del Estero.
Ese control conjunto tiene historia. La cuenca Salí-Dulce abarca unos 57.000 kilómetros cuadrados en cinco provincias, donde viven cerca de 2,5 millones de personas, y su contaminación motivó en 2007 la creación de un Comité Interjurisdiccional y, en 2011, un acuerdo entre Nación, Tucumán y Santiago del Estero para reducirla.

"Miremos al río"
Con estos resultados, Seleme presentó el proyecto de ley "Miremos al río", en cuyos fundamentos sostiene que el Salí atraviesa un "estado de emergencia ambiental" en buena parte de su cuenca, agravado en el Gran Tucumán, donde vive cerca de un millón de personas. La iniciativa propone cuatro ejes: saneamiento hídrico, recuperación del ecosistema ribereño, gestión de riesgos e integración urbana, e inclusión social, con foco en los barrios de las riberas.
Los investigadores concluyeron que hacen falta más estudios para identificar con precisión las fuentes y políticas públicas para reducir los riesgos. Para el legislador, la magnitud del deterioro exige una política de Estado sostenida en el tiempo.


Fecha de Publicación: 08/10/2026
Provincia/Región: Tucumán 
Fuentes Consultadas: Contexto Tucumán, Diario Primera Fuente

Denuncian a dos ingenios tucumanos por contaminación



Denuncian a dos ingenios por contaminación y piden controles efectivos al Gobierno de Tucumán

La Fundación Ecológica Ave Fénix presentó nuevas denuncias administrativas contra los ingenios Aguilares y Marapa por la emisión de hollín y bagacillo, y advirtió que la solución no requiere nuevas inversiones sino el mantenimiento de los filtros que las plantas ya tienen instalados.

La Fundación Ecológica Ave Fénix formalizó nuevas denuncias administrativas ante la Subsecretaría de Medio Ambiente de Tucumán para exigir el correcto funcionamiento de los filtros en los ingenios Aguilares y Marapa. Desde la organización remarcaron que el problema no radica en la falta de equipamiento ni en la crisis del sector azucarero, sino en la falta de voluntad empresarial para hacer el mantenimiento adecuado de los sistemas ya instalados. "No se está pidiendo algo imposible ni inversiones nuevas porque los filtros ya están; lo que tienen que hacer es el mantenimiento correspondiente para que funcionen al 90%", sostuvo el presidente de la ONG, Gustavo Masmud.

Toneladas de ceniza sobre los barrios
Según la fundación, los vecinos de ambas localidades deben soportar a diario toneladas de material particulado que afectan a las viviendas, los espacios públicos y la salud de la población. La organización cuestionó además la efectividad de las inspecciones oficiales, al señalar que las actas administrativas suelen contradecir la realidad que atraviesan las familias de la zona. "Le pedimos al subsecretario que la inspección no termine en la puerta, que recorra el barrio e ingrese a las viviendas para ver la cantidad de material particulado, porque algo está funcionando mal", planteó Masmud.

Un reclamo con expediente abierto y años de historia
Este es apenas el capítulo más reciente de un conflicto que se repite en cada zafra. A mediados de septiembre, Ave Fénix ya había presentado una denuncia formal contra el ingenio Marapa, en Juan Bautista Alberdi, que derivó en un expediente administrativo abierto por la Dirección de Fiscalización Ambiental bajo el número 952/621/AF/2026. Vecinos de la zona venían advirtiendo por el incremento de hollín y bagacillo -el desecho de la molienda de caña usado como combustible en las calderas- que el viento arrastra desde los predios fabriles hacia las viviendas cercanas. La problemática lleva más de siete años de denuncias documentadas contra ambos ingenios: la ONG ya había presentado reclamos similares en 2019 contra Aguilares y Marapa, cuando también señaló el mal funcionamiento de los filtros scrubbers y el tratamiento deficiente del bagazo acumulado, y llegó a anunciar una denuncia penal contra el entonces arrendatario de Marapa.

La salud pública, en el centro del reclamo
La persistencia de las emisiones industriales encendió las alarmas sanitarias en la zona, con afectación severa en niños y adultos por la inhalación constante de hollín. Ante la falta de respuestas a nivel provincial, las organizaciones comunitarias no descartan volver a realizar protestas públicas ni elevar las actuaciones a la Justicia Federal. "Si no hay una respuesta del organismo de control o esta situación no cambia, el próximo paso es la Justicia Federal, donde ya hay causas y condenas por contaminación ambiental", advirtió Masmud. Desde la fundación remarcaron, de todos modos, que el objetivo central es lograr un impacto mínimo de contaminación sin perjudicar la actividad económica ni las fuentes de trabajo del sector azucarero. "No es justo que para no lidiar con el material dentro del ingenio lo envíen al medio ambiente dañando la salud y el patrimonio de la gente cuando la solución está al alcance de la mano", concluyó el ambientalista.


Fecha de Publicación: 02/10/2026
Provincia/Región: Tucumán 
Fuentes Consultadas: Diario Primera Fuente, Portal Economía Sustentable, Portal GN Noticias

 

Rescataron 40 aves del tráfico ilegal y las liberaron

 


Rescataron 40 aves víctimas del tráfico ilegal y las devolvieron a su hábitat natural en Tucumán

Un operativo conjunto de las fuerzas de seguridad y la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos de Tucumán permitió el decomiso y posterior liberación de decenas de aves autóctonas que eran comercializadas ilegalmente.

El tráfico ilegal de fauna silvestre representa una de las amenazas más silenciosas, persistentes y destructivas para la biodiversidad de la República Argentina. En un exitoso operativo de fiscalización e intervención coordinada, personal policial y brigadistas de la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos de la provincia de Tucumán lograron el rescate de 40 aves autóctonas que permanecían en condiciones de cautiverio ilegal y estaban destinadas al circuito de comercialización clandestina. Tras ser sometidas a un riguroso protocolo de evaluación veterinaria, rehabilitación conductual y controles sanitarios para descartar patologías zoonóticas, las aves fueron reintroducidas exitosamente en una reserva natural protegida del territorio tucumano. El procedimiento vuelve a poner en el centro del debate público la urgencia de combatir el mascotismo de especies silvestres y desarticular los eslabones comerciales que sostienen la caza furtiva en la región del Norte Grande argentino.

El proceso de decomiso, rehabilitación y reintroducción ecológica
El rescate de los ejemplares fue el resultado de una serie de inspecciones preventivas y denuncias ciudadanas que permitieron identificar lugares de acopio y venta ilegal de animales silvestres en la provincia. Entre las especies recuperadas se encontraban ejemplares de la avifauna autóctona de los bosques y selvas de yungas, tales como cardenales, reinamoras, pepiteros y jilgueros, altamente demandados en el mercado negro por la belleza de su plumaje y la calidad de su canto. Las autoridades ambientales remarcaron que el proceso de devolución a la naturaleza no es automático: requiere una fase crítica de cuarentena en la que biólogos y veterinarios evalúan la capacidad de vuelo de cada ejemplar, su habilidad para reconocer y obtener alimento por sus propios medios en el entorno natural y la ausencia de afecciones que puedan contagiar a las poblaciones silvestres residentes.
Para comprender la complejidad técnica y los desafíos que involucra la lucha contra el tráfico de fauna, los especialistas en conservación de la provincia destacan los siguientes aspectos operativos y ecológicos:
- Impacto demográfico en las poblaciones nativas: La extracción intensiva de individuos reproductores debilita la densidad poblacional de las especies en su hábitat, afectando la variabilidad genética y acelerando procesos de extinción local.
- Pérdida de funciones ecosistémicas clave: Aves como los cardenales y pepiteros cumplen un rol ecológico fundamental como dispersores de semillas y controladores biológicos de insectos, garantizando la regeneración natural del bosque nativo.
- Elevada tasa de mortalidad en el circuito clandestino: Se estima que ocho de cada diez animales capturados en la naturaleza mueren durante el transporte precario y el acopio ilegal antes de llegar al comprador final.

El marco normativo y la persecución de la caza furtiva
El operativo se encuadró en el cumplimiento estricto de la Ley Provincial N° 6.292 de Protección de la Flora y Fauna Silvestre de Tucumán, así como en la Ley Nacional N° 22.421 de Conservación de la Fauna. Ambas normativas prohíben taxativamente la caza, la tenencia, el transporte y la comercialización de especies de la fauna nativa sin las autorizaciones correspondientes expedidas por la autoridad ambiental de aplicación. Funcionarios del área de fauna recordaron que la compra de animales silvestres para su mantenimiento en domicilios particulares configura una infracción grave que conlleva severas multas económicas, el decomiso permanente de las especies y el inicio de acciones penales contra los infractores. La consolidación de brigadas ambientales especializadas y el fortalecimiento de los controles de ruta en los límites provinciales resultan herramientas indispensables para cortar las rutas del tráfico ilegal que conectan el NOA con los centros urbanos del país.

Concientización ciudadana para frenar el mascotismo de fauna silvestre
A pesar de los avances en materia de fiscalización, las organizaciones ecologistas y los equipos técnicos coinciden en que la estrategia más efectiva para erradicar el tráfico de fauna radica en la educación ambiental y la concientización de la sociedad. La demanda de mascotas no convencionales por parte de particulares es el motor económico que impulsa a los cazadores furtivos a saquear las áreas naturales. Devolver a estas 40 aves a las yungas tucumanas no solo representa una victoria puntual para la conservación de la biodiversidad local, sino un mensaje institucional contundente: los animales silvestres pertenecen a sus ecosistemas naturales y la protección del patrimonio biológico requiere del compromiso activo de toda la comunidad para denunciar el comercio ilegal.


Fecha de Publicación
: 04/09/2026
Provincia/Región: 
Tucumán
Fuentes originales consultadas: Diario La Gaceta de Tucumán, Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos de Tucumán, Ministerio de Economía y Producción de Tucumán
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Denuncian a dos ingenios tucumanos por contaminación

 


Denuncian a dos ingenios por contaminación y piden controles efectivos al Gobierno de Tucumán

La Fundación Ecológica Ave Fénix presentó nuevas denuncias administrativas contra los ingenios Aguilares y Marapa por la emisión de hollín y bagacillo, y advirtió que la solución no requiere nuevas inversiones sino el mantenimiento de los filtros que las plantas ya tienen instalados.

La Fundación Ecológica Ave Fénix formalizó nuevas denuncias administrativas ante la Subsecretaría de Medio Ambiente de Tucumán para exigir el correcto funcionamiento de los filtros en los ingenios Aguilares y Marapa. Desde la organización remarcaron que el problema no radica en la falta de equipamiento ni en la crisis del sector azucarero, sino en la falta de voluntad empresarial para hacer el mantenimiento adecuado de los sistemas ya instalados. "No se está pidiendo algo imposible ni inversiones nuevas porque los filtros ya están; lo que tienen que hacer es el mantenimiento correspondiente para que funcionen al 90%", sostuvo el presidente de la ONG, Gustavo Masmud.

Toneladas de ceniza sobre los barrios
Según la fundación, los vecinos de ambas localidades deben soportar a diario toneladas de material particulado que afectan a las viviendas, los espacios públicos y la salud de la población. La organización cuestionó además la efectividad de las inspecciones oficiales, al señalar que las actas administrativas suelen contradecir la realidad que atraviesan las familias de la zona. "Le pedimos al subsecretario que la inspección no termine en la puerta, que recorra el barrio e ingrese a las viviendas para ver la cantidad de material particulado, porque algo está funcionando mal", planteó Masmud.

Un reclamo con expediente abierto y años de historia
Este es apenas el capítulo más reciente de un conflicto que se repite en cada zafra. A mediados de septiembre, Ave Fénix ya había presentado una denuncia formal contra el ingenio Marapa, en Juan Bautista Alberdi, que derivó en un expediente administrativo abierto por la Dirección de Fiscalización Ambiental bajo el número 952/621/AF/2026. Vecinos de la zona venían advirtiendo por el incremento de hollín y bagacillo -el desecho de la molienda de caña usado como combustible en las calderas- que el viento arrastra desde los predios fabriles hacia las viviendas cercanas. La problemática lleva más de siete años de denuncias documentadas contra ambos ingenios: la ONG ya había presentado reclamos similares en 2019 contra Aguilares y Marapa, cuando también señaló el mal funcionamiento de los filtros scrubbers y el tratamiento deficiente del bagazo acumulado, y llegó a anunciar una denuncia penal contra el entonces arrendatario de Marapa.

La salud pública, en el centro del reclamo
La persistencia de las emisiones industriales encendió las alarmas sanitarias en la zona, con afectación severa en niños y adultos por la inhalación constante de hollín. Ante la falta de respuestas a nivel provincial, las organizaciones comunitarias no descartan volver a realizar protestas públicas ni elevar las actuaciones a la Justicia Federal. "Si no hay una respuesta del organismo de control o esta situación no cambia, el próximo paso es la Justicia Federal, donde ya hay causas y condenas por contaminación ambiental", advirtió Masmud. Desde la fundación remarcaron, de todos modos, que el objetivo central es lograr un impacto mínimo de contaminación sin perjudicar la actividad económica ni las fuentes de trabajo del sector azucarero. "No es justo que para no lidiar con el material dentro del ingenio lo envíen al medio ambiente dañando la salud y el patrimonio de la gente cuando la solución está al alcance de la mano", concluyó el ambientalista.


Fecha de Publicación: 02/10/2026
Provincia/Región: Tucumán 
Fuentes Consultadas: Diario Primera Fuente, Portal Economía Sustentable, Portal GN Noticias

Realizan monitoreo conjunto en la Cuenca Salí-Dulce

 


Realizaron un operativo de monitoreo integral en la Cuenca Salí-Dulce

Fecha de Publicación
: 13/07/2026
Fuente: Nuevo Diario
Provincia/Región: Santiago del Estero - Tucumán 


Profesionales de Santiago del Estero y Tucumán realizaron jornadas de muestreo en el río Dulce, confirmando condiciones óptimas de calidad en los diversos puntos evaluados durante el mes de junio.
En el marco de las acciones estratégicas coordinadas por el Grupo de Gestión en Tiempo Real del Comité de la Cuenca Salí-Dulce, se llevó a cabo un intenso operativo de control hídrico. Las actividades se desarrollaron durante los días 22 y 23 de junio, centrando el despliegue técnico en diversos puntos críticos a lo largo del cauce del río Dulce.
Este despliegue interprovincial fue liderado por expertos del Instituto de Investigaciones y Desarrollo Aplicado de Hidrobiología (IIDAH), bajo la órbita de la Subsecretaría del Agua de Santiago del Estero. La tarea contó con la colaboración fundamental de profesionales de la Secretaría de Estado de Producción de Tucumán, reafirmando el compromiso conjunto entre ambas jurisdicciones.
El objetivo central de la misión fue obtener un diagnóstico preciso y actualizado sobre el estado del recurso hídrico. Este tipo de monitoreo preventivo resulta esencial para garantizar el cuidado del ecosistema fluvial, permitiendo un seguimiento constante sobre la salud de la cuenca y la detección temprana de cualquier eventual alteración.
Durante la jornada de trabajo, los especialistas procedieron a la medición de variables fisicoquímicas directamente in situ. Para tales efectos, se utilizaron sondas multiparamétricas de alta precisión, tecnología que permite obtener resultados instantáneos sobre parámetros críticos para la vida acuática y el uso del agua.
Los datos obtenidos durante las dos jornadas arrojaron resultados alentadores: se observó una buena calidad del agua en todos los puntos medidos a lo largo del río. Esta constatación refuerza la efectividad de las políticas de control y gestión que el Comité de la Cuenca viene implementando de manera sostenida.
No obstante, el trabajo de campo no se limitó a las mediciones rápidas en el sitio. Los equipos técnicos procedieron además a la recolección de muestras representativas del agua, las cuales fueron debidamente preservadas y trasladadas para su posterior procesamiento bajo condiciones controladas.
Estas muestras serán sometidas ahora a un análisis complementario exhaustivo en los laboratorios especializados del IIDAH. El estudio de laboratorio permitirá profundizar el diagnóstico y asegurar una visión integral de los componentes químicos y biológicos del río, brindando mayor robustez a la información recabada.
Con estas acciones, el Comité de la Cuenca Salí-Dulce ratifica su firme compromiso con la preservación del medio ambiente y la transparencia informativa. El monitoreo técnico permite sostener un seguimiento riguroso que garantiza la seguridad hídrica y la salud de los recursos naturales compartidos entre las provincias.
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Tucumán. Masiva mortandad de peces en el río Salí

 


Encuentran decenas de peces muertos en un río de Tucumán

Fecha de Publicación
: 13/06/2026
Fuente: La Nación
Provincia/Región: Tucumán


Este desastre ambiental tuvo lugar a la altura de la localidad de Los Bulacios, a unos 30 kilómetros de la capital provincial
Preocupa por estas horas el hallazgo de decenas de peces muertos en el río Salí, ubicado a unos 30 kilómetros de San Miguel de Tucumán. Vecinos y pescadores de la zona registraron imágenes de bagres y mojarras flotando sin vida en la leve corriente o encallados, agonizando, a un lado de la orilla del cauce.
Este desastre ambiental tuvo lugar a la altura de la localidad tucumana de Los Bulacios. La situación generó preocupación entre quienes frecuentan el río y motivó el pedido de intervención de las autoridades para determinar qué provocó el fenómeno. 
De acuerdo al medio local Contexto Tucumán, el hecho se produce en un contexto en el que distintos sectores vinculados a la actividad pesquera detectaban una recuperación de las poblaciones de peces en la cuenca del Salí-Dulce. Se había advertido una mayor presencia de ejemplares en distintos puntos comprendidos entre El Cadillal y el embalse Río Hondo. La abundante caída de lluvia de las últimas semanas había colaborado con esa propagación de especies.
Según trascendió, la provincia habría activado los protocolos previstos para este tipo de situaciones: relevamiento de la zona afectada, toma de muestras de agua y recolección de ejemplares para su análisis. Los estudios permitirán determinar si la mortandad estuvo relacionada con factores naturales, alteraciones en la calidad del agua o cualquier otra circunstancia que pudiera haber afectado a la fauna ictícola del cauce del río.

San Martín de los Andes: descartan contaminación masiva en el lago Lácar
Tras semanas de intensas polémicas y cruces institucionales por el estado del sistema de saneamiento del lago Lácar, una mesa de trabajo convocada por el Gobierno de la provincia de Neuquén descartó los escenarios de contaminación masiva que habían sido denunciados recientemente.
El encuentro, que reunió a autoridades provinciales, municipales y de Parques Nacionales, permitió delinear una hoja de ruta con acciones de corto, mediano y largo plazo orientadas a fortalecer la infraestructura sanitaria de la ciudad.
La crisis escaló a fines de mayo, cuando la intendenta del Parque Nacional Lanín, Ana María de las Nieves Aquín, envió una dura notificación al intendente Carlos Saloniti en la que advertía sobre una “extrema gravedad ambiental”. Según la funcionaria, vertidos de efluentes sin tratar en los arroyos Pocahullo y Calbuco estaban impactando de forma irreversible en el ecosistema protegido. La preocupación se alimentaba de antecedentes críticos, como las roturas de cañerías en 2024 y 2025 que obligaron a clausurar playas céntricas por riesgos para la salud pública.
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Tucumán y Córdoba refuerzan los controles en la cuenca Salí-Dulce

 


Refuerzan controles en la cuenca Salí-Dulce con monitoreos conjuntos entre Tucumán y Córdoba

Fecha de Publicación
: 07/05/2026
Fuente: Portal TedenciaNoticias
Provincia/Región: Tucumán - Córdoba 


Las tareas forman parte de un esquema permanente de evaluación de la calidad del agua. Se analizaron parámetros físicos, químicos y organolépticos. 
La Subsecretaría de Medio Ambiente de Tucumán avanzó con nuevas tareas de monitoreo en la cuenca Salí-Dulce, en el marco de un esquema de control sostenido sobre la calidad del agua. Las acciones se desarrollaron en coordinación con organismos de Córdoba y forman parte de una estrategia interjurisdiccional que busca fortalecer la vigilancia ambiental en uno de los sistemas hídricos más relevantes del norte argentino.
En esta oportunidad, los trabajos se concentraron en distintos puntos estratégicos del Río Dulce, donde equipos técnicos realizaron mediciones y tomaron muestras para su posterior análisis. La actividad se llevó a cabo de manera conjunta con el equipo de monitoreo de calidad de agua de la Administración Provincial de Recursos Hídricos de Córdoba, en línea con lo establecido por el Comité Interjurisdiccional de la Cuenca Salí-Dulce.
Durante la campaña, los especialistas evaluaron parámetros físicos, químicos y organolépticos directamente en el terreno, utilizando sondas uni y multiparamétricas. Estas herramientas permiten obtener datos precisos en tiempo real, fundamentales para detectar posibles alteraciones en el estado del recurso hídrico.
Además, se recolectaron muestras que serán analizadas en laboratorios especializados de ambas provincias. En Tucumán, los estudios quedaron a cargo del Laboratorio Ambiental de la Subdirección de Monitoreo y Laboratorio Ambiental, junto con los laboratorios de efluentes, metales pesados y microbiología de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres.
Por su parte, en Córdoba intervinieron los laboratorios de la Administración Provincial de Recursos Hídricos, consolidando un esquema de trabajo articulado entre jurisdicciones que permite un abordaje más integral del monitoreo ambiental en la cuenca.
Desde el área ambiental destacaron que estos controles se realizan de manera permanente y sistemática durante todo el año. Las tareas son coordinadas por la Subdirección de Monitoreo y Laboratorio Ambiental, en conjunto con el Departamento de Calidad de Agua de la Dirección de Recursos Hídricos.
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El costo ambiental del desmonte en Tucumán

 


El Gobierno apunta contra el agro y los desmontes por el agravamiento de las inundaciones en Tucumán

Fecha de Publicación
: 02/05/2026
Fuente: Primera Fuente
Provincia/Región: Tucumán


El ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, advirtió que el sector agropecuario tiene "buena parte de responsabilidad" al desviar cauces naturales. También cuestionó la falta de controles en Catamarca y el avance de urbanizaciones sobre zonas inundables.
En un diagnóstico crudo sobre la recurrente problemática de las inundaciones en la provincia, el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, aseguró que la infraestructura por sí sola no puede resolver el colapso hídrico si no se revisan profundamente el uso del suelo, el desmonte y las intervenciones privadas en el campo.
Para el funcionario, el cambio climático ha dejado obsoletos los estudios hidráulicos de décadas pasadas, pero la mano del hombre ha acelerado los daños. "Las lluvias no son las mismas que antes. Los estudios deben ser actualizados a esta nueva realidad", sentenció.

El impacto del sector agropecuario
Nazur fue tajante al señalar que ciertas prácticas en el ámbito rural están alterando el escurrimiento natural del agua, perjudicando a terceros y a la red vial. Según el ministro, la ambición por expandir zonas de cultivo ha llevado a la desaparición de arroyos.
“El agro produce un gran impacto, cerrando cursos de agua o desviando cauces para riego. Vemos que arroyos que antes pasaban por una finca, meses después pasás por ahí y ya no están”, denunció el titular de Obras Públicas.
Si bien reconoció que el Estado puede fallar en sus controles, insistió en que existe una responsabilidad compartida que los privados deben asumir, especialmente ante la práctica de "liberar zonas de cultivo" a costa de los cauces naturales.

El factor externo y la falta de control en Catamarca
La situación en el sur tucumano también fue objeto de análisis, particularmente respecto al río Marapa, cuyo caudal alcanzó los extraordinarios 600 metros cúbicos el último verano. Nazur vinculó este fenómeno directamente con la provincia vecina.
“El agua que colapsa al Marapa viene de Catamarca. En esa provincia no existe ningún control sobre el uso y el manejo del suelo”, afirmó, aunque aclaró que Tucumán no busca deslindar sus propias obligaciones.
Otro de los ejes de conflicto detectados es la construcción de barrios sobre paleocauces (antiguos lechos de ríos) y márgenes del río Salí. Nazur calificó esto como un "problema cultural" heredado de gestiones anteriores que no priorizaron el ordenamiento territorial.
"Hay barrios en la Capital y en el área metropolitana que están al lado del río, en zonas inundables", advirtió, señalando que la Fiscalía de Estado ya interviene en los casos de ocupaciones irregulares en estas áreas críticas.

Balance de gestión: "No se cayó ningún puente"
Pese a las críticas por los anegamientos, el ministro defendió la solidez de la infraestructura actual, comparándola con las crisis de 2015 y 2017.
Mantenimiento anual: Aseguró que ahora se trabaja todo el año y no solo antes de las lluvias. Como ejemplo, citó la extracción de 40.000 metros cúbicos de sedimentos del Canal Sur.
Resistencia estructural: “Pese a los volúmenes extraordinarios de agua, esta vez no se cayó ni se rompió un solo puente y eso demuestra que se está trabajando”, destacó.
 Finalmente, Nazur lamentó la falta de inversión del Gobierno Nacional en rutas estratégicas como la 157 y la 40, las cuales presentan serias dificultades durante la temporada estival.
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Ingenios bajo control antes de arrancar la zafra

 


Medio Ambiente intensifica las inspecciones en los ingenios tucumanos

Fecha de Publicación
: 17/04/2026
Fuente: Primera Fuente
Provincia/Región: Tucumán


Autoridades provinciales supervisaron el ingenio Bella Vista para verificar el estado de sus instalaciones y asegurar el cumplimiento de las normativas ambientales antes del inicio de la molienda.
En el marco del cronograma de control para la zafra 2026, la Subsecretaría de Medio Ambiente realizó una nueva jornada de inspección técnica, esta vez en el ingenio Bella Vista. El objetivo principal es garantizar que las plantas fabriles cumplan con los requisitos de sostenibilidad y protección del entorno antes de poner en marcha sus máquinas.
Durante la jornada, los directivos del establecimiento realizaron una presentación detallada sobre el funcionamiento de la fábrica. Posteriormente, un equipo multidisciplinario recorrió las instalaciones para constatar el estado de la infraestructura hídrica y de emisión de gases.
Como resultado de la visita, se labró un acta donde quedaron asentadas:
Observaciones y sugerencias para optimizar procesos.
Requisitos técnicos obligatorios para operar.
Compromisos de adecuación bajo el Programa de Reconversión Industrial (PRI).
Según informaron las autoridades, se estima que el ingenio Bella Vista iniciará su actividad de molienda aproximadamente a mediados de mayo, sumándose así al ciclo productivo de la provincia.
"Estas inspecciones de pre zafra son fundamentales para prevenir incidentes ambientales y asegurar que la industria motor de Tucumán opere bajo estándares modernos", destacaron desde el equipo técnico.

Presencia de autoridades
De la supervisión participaron el subsecretario de Medio Ambiente, Facundo Moreno Majnach, y el director de Protección Ambiental, Marcelo Lizárraga, junto a coordinadores del PRI y especialistas de la Dirección de Fiscalización y el Laboratorio Ambiental.
Este operativo forma parte de una serie de visitas que la Secretaría de Producción viene realizando a todos los ingenios de la provincia para asegurar una zafra con menor impacto ambiental.
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Urbanización y desmonte agravan inundaciones en Tucumán

 


Por la urbanización y el desmonte de las zonas altas de Yerba Buena el agua cada vez baja más rápido y colapsa canales y calles en el Gran Tucumán

Fecha de Publicación
: 11/04/2026
Fuente: Contexto
Provincia/Región: Tucumán


Especialistas advierten que el avance de countries, loteos y barrios sobre el pedemonte y otras áreas de absorción cambió el comportamiento del agua. Lo que antes infiltraba, hoy baja con más velocidad y termina colapsando canales y calles aguas abajo.
En Tucumán, cada vez que una tormenta fuerte deja calles anegadas, canales desbordados y barrios bajo agua, la discusión pública suele enfocarse en lo que se ve: una avenida colapsada, una alcantarilla tapada o un canal que no dio abasto. Pero el problema, en muchos casos, empieza mucho antes de que el agua llegue a esos lugares. El problema no siempre está donde se ve, sino donde se genera.
La clave está en las zonas altas del oeste metropolitano, especialmente en el corredor que va desde Tafí Viejo hasta Yerba Buena, Villa Carmela, San José y sectores próximos a San Pablo. Allí, en las últimas décadas, el crecimiento urbano transformó de manera profunda superficies que antes absorbían, demoraban o distribuían naturalmente el agua de lluvia. Ese cambio silencioso es el que hoy explica gran parte de las inundaciones.
El urbanista Gerardo Isas lo sintetizó con una frase que resume el fenómeno: “La ciudad hoy recibe el agua que la tierra absorbía”.
La definición no es retórica. Es casi una descripción física de lo que ocurrió en el territorio.
El especialista pone el acento en la transformación de las zonas altas, donde en los últimos años avanzaron desarrollos urbanos sobre terrenos que antes cumplían una función ambiental esencial. “Cada desarrollo implica desmonte y superficies impermeables. Antes había suelo absorbente; hoy el agua escurre directamente. Eso aumenta el volumen que llega a los canales”, explica.

El agua ya no encuentra el mismo suelo
En las zonas altas y de pedemonte, el cambio de uso del suelo alteró el funcionamiento natural del escurrimiento. Donde antes había vegetación, suelo permeable, monte, cultivos o superficies abiertas, hoy hay cada vez más calles pavimentadas, plateas, cocheras, veredas duras, techos y urbanizaciones cerradas.
Cada una de esas intervenciones reduce la capacidad del terreno para infiltrar agua. Y cuando eso ocurre a escala masiva, el impacto deja de ser local: el agua empieza a bajar con más rapidez, en mayor volumen y con menos posibilidad de amortiguación.
Eso significa que una lluvia intensa ya no se reparte igual que antes. Se concentra más rápido y golpea con más fuerza sobre los desagües, canales y zonas bajas de la ciudad. Más agua, más rápido y en menos tiempo.
Los estudios sobre expansión urbana en el área metropolitana tucumana ya habían advertido este proceso. En el caso de Yerba Buena, una investigación académica identificó 49 urbanizaciones cerradas, entre barrios privados, countries y condominios, que ocupaban unas 727 hectáreas, equivalentes a casi el 19% de la superficie del municipio. No es un crecimiento menor: es un cambio estructural del territorio.
Ese dato es clave porque muestra que no se trata de un crecimiento menor o aislado. Se trata de una transformación territorial muy fuerte, concentrada precisamente en una de las zonas que históricamente funcionaban como área de transición y absorción entre la sierra y la ciudad.
Tucumán tiene, además, una condición geográfica muy particular. Buena parte de la expansión residencial más intensa de las últimas décadas se produjo sobre el pedemonte de San Javier, una franja que conecta la sierra con la llanura y que históricamente cumplió una función ambiental decisiva. Era una zona que funcionaba como regulador natural del agua.
Ese territorio no es neutro. Es una zona donde el agua de lluvia baja, se dispersa, infiltra o encuentra sus caminos naturales antes de alcanzar la ciudad más consolidada.
Cuando ese espacio se ocupa sin una mirada integral de cuenca, la lógica cambia por completo. Lo que antes se absorbía o demoraba, ahora se canaliza y se acelera. Se pierde la capacidad natural de amortiguar las lluvias.
En términos concretos, eso se traduce en una consecuencia conocida por miles de tucumanos cada vez que llueve fuerte: calles convertidas en cauces, barrios que se anegan en minutos y desagües que no alcanzan. La ciudad se transforma en un sistema de escurrimiento forzado.
Si hay un lugar donde este proceso se ve con claridad es Yerba Buena. No solo por su crecimiento urbano, sino porque allí se consolidó una de las transformaciones territoriales más fuertes del área metropolitana. La expansión de urbanizaciones cerradas, especialmente desde los años 90 y 2000, ocupó superficies que antes tenían mayor capacidad de absorción, modificando el comportamiento del agua a escala regional.
El problema no es únicamente cuántos barrios se construyeron, sino dónde se construyeron, con qué infraestructura y bajo qué lógica hidráulica regional. Ahí está el núcleo del problema.

No alcanza con limpiar canales
Uno de los puntos más sensibles del debate es la explicación simplificada que suele aparecer después de cada temporal: que el problema es la basura o la falta de limpieza.
Eso puede agravar situaciones puntuales, pero no explica por qué colapsan simultáneamente distintos puntos del sistema. No alcanza para explicar inundaciones generalizadas.
El fondo del problema es otro: muchos canales y obras pluviales fueron pensados para una ciudad mucho más chica, con menos impermeabilización y con otra ocupación del suelo. Hoy reciben más agua de la que pueden soportar.
Es decir, la infraestructura muchas veces sigue respondiendo a un mapa urbano viejo, mientras la realidad del territorio cambió de forma drástica. La ciudad cambió, pero el sistema no se adaptó.
Por eso, cuando Isas advierte que “se apunta al canal, pero no al origen del problema”, en realidad está señalando algo más profundo: el sistema está recibiendo un volumen y una velocidad de agua para los que no fue concebido.
“No se puede atribuir el problema a la basura, por ejemplo. El volumen de agua no tiene relación con eso. Hay causas estructurales que no se están analizando”, advierte. 
Para Isas, el eje del problema no está en lo visible o inmediato, sino en decisiones de fondo vinculadas al uso del suelo. Y esa lógica también alcanza a la discusión sobre infraestructura. “Muchos canales responden a diseños de los años 60 y hoy deben manejar un volumen de agua mucho mayor, en un contexto completamente distinto”, señala.

Hay además una dimensión social que no se puede soslayar.
Buena parte de las nuevas urbanizaciones se desarrollaron en sectores altos, valorizados y con fuerte atractivo inmobiliario. Pero el agua que ya no infiltra allí no se queda en esos lugares: baja. Siempre baja.
Y muchas veces termina impactando sobre sectores más bajos, más densos y con menor capacidad de respuesta. Es decir, el costo de ciertas decisiones urbanas no siempre lo paga quien las toma ni quien las aprovecha. Lo terminan pagando otros barrios.
No se trata solo de cuánto llueve, sino de qué se autorizó, dónde se permitió construir, qué exigencias hidráulicas se impusieron —o no— y quién controló que el crecimiento urbano no agravara el riesgo para el resto de la ciudad. Esa es la discusión de fondo.
En Tucumán, la expansión urbana del oeste no fue un fenómeno espontáneo. Fue el resultado de decisiones acumuladas durante años. Decisiones que hoy muestran sus consecuencias.
Por eso la discusión de fondo ya no puede quedar reducida a la obra puntual que falta o al canal que debe ensancharse. La pregunta central es otra: si se sigue urbanizando suelo que debería absorber agua, ¿cuánto más puede resistir la ciudad baja?
Esa es la discusión que empieza a aparecer cada vez que una tormenta deja calles colapsadas y barrios afectados.
La diferencia es que ahora el problema empieza a verse con más claridad: muchas de las inundaciones que hoy golpean a Tucumán no nacen donde se ven, sino donde durante años se decidió crecer sin mirar el agua. Ahí está el verdadero origen del problema.
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Tucumán impulsa corredores biológicos entre sus AP

 


La Legislatura dispuso que se conectarán áreas protegidas en Tucumán

Fecha de Publicación
: 01/04/2026
Fuente: La Gaceta
Provincia/Región: Tucumán


Se sancionó un proyecto para crear corredores biológicos para resguardar la biodiversidad. 
La Legislatura sancionó en la última sesión un proyecto que modifica la Ley N° 3.778 de protección ambiental para introducir la figura de los corredores biológicos como parte del sistema de conservación de los recursos naturales. La propuesta, aprobada con modificaciones, fue impulsada por Hugo Ledesma y Silvia Elías de Pérez.
La iniciativa plantea ampliar el alcance de la normativa vigente al declarar no solo parques, reservas y monumentos naturales, sino también corredores biológicos en aquellas superficies que resulten necesarias para preservar los ecosistemas. Se plasmó que dichos corredores serán definidos como franjas de hábitat natural o seminatural que conectan áreas protegidas, facilitando el movimiento de especies y el desarrollo de procesos ecológicos esenciales. Este punto resulta clave, ya que uno de los principales problemas ambientales actuales es la fragmentación de los ecosistemas, que dificulta el flujo genético y pone en riesgo la supervivencia de numerosas especies.

Flujo genético
“Esta nueva figura permitirá establecer zonas que favorezcan el flujo genético entre poblaciones de especies que habitan áreas protegidas (parques, reservas), procurando sortear los obstáculos que la infraestructura humana pueda significar”, se fundamentó.
En el recinto, Ledesma reconoció que cuando se mencionan corredores biológicos seguramente se vienen a la mente imágenes de puentes verdes sobre alguna autopista. “La verdad es que en estos casos ni siquiera hace falta hacer obras de infraestructura”, aseguró. La radical, en tanto, apuntó contra las políticas de la Nación. “Mientras en el Congreso se discute cómo desproteger a nuestros glaciares, nosotros acá estamos discutiendo cómo proteger nuestra biodiversidad; esto no es menor, es muy importante”, mencionó.
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Tucumán. INTA impulsa recuperación de bosques en zonas inundables

 


El INTA busca restaurar bosques ribereños con especies tolerantes al anegamiento

Fecha de Publicación
: 23/03/2026
Fuente: La Gaceta
Provincia/Región: Tucumán


Los sistemas radiculares estabilizan el margen de los ríos, reducen la erosión del suelo y encauzan los cursos de agua en momentos de crecidas. 
En un contexto de eventos climáticos cada vez más intensos y complejos, la ciencia y la tecnología local avanzan en soluciones estructurales que apuntan a mitigar riesgos y fortalecer la resiliencia del territorio. En esa línea, la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Famaillá del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) impulsa un trabajo estratégico basado en la restauración de bosques ribereños, utilizando especies nativas tolerantes al anegamiento como herramienta clave para la gestión ambiental de cuencas.
El eje de esta iniciativa es la conservación y multiplicación del sauce criollo (salix humboldtiana), la única especie nativa del género en el país. Su presencia histórica en las riberas de los ríos del sur tucumano como el Gastona, Marapa, Río Chico, Medina, San Francisco y San Ignacio de la cuenca Salí-Dulce no es casual, sino que cumple funciones ecológicas fundamentales que hoy vuelven a cobrar relevancia frente a los desafíos hidrológicos de la región que ocurren cíclicamente causando graves pérdidas socioeconómicas.
“Los bosques ribereños actúan como verdaderos ‘amortiguadores naturales’. Sus sistemas radiculares estabilizan los márgenes de los ríos, reducen la erosión del suelo y encauzan los cursos de agua en momentos de crecidas. Este efecto combinado ayuda a atenuar desbordes y a ordenar el escurrimiento superficial, aspectos críticos en zonas de pedemonte y llanura deprimida”, explicaron los investigadores Luis Fornés y Pablo Saravia.
“El valor de estos ecosistemas no se limita a lo hidrológico. Además funcionan como corredores biológicos, facilitando la conectividad entre ambientes y favoreciendo la biodiversidad. También albergan organismos que actúan como controladores naturales de plagas, generando beneficios indirectos para la producción agropecuaria”, añadieron.
Con una mirada a largo plazo, el equipo técnico del INTA Famaillá instaló un Banco Clonal de Sauce Criollo, un reservorio genético que permite conservar, estudiar y multiplicar ejemplares seleccionados por su adaptabilidad. Este banco instalado bajo normativas nacionales e internacionales garantiza la disponibilidad de material vegetal de calidad para proyectos de restauración en distintos puntos de la provincia.
“La idea no es sólo conservar la especie, sino también facilitar su uso en intervenciones concretas”, señalaron los investigadores del INTA. En ese sentido, el trabajo incluye la transferencia de plantas a viveros municipales y privados, así como la articulación con gobiernos locales para identificar áreas prioritarias de restauración.
Resultaría central e imprescindible concretar este enfoque colaborativo, dado que la recuperación de bosques ribereños requiere planificación territorial, acuerdos institucionales y continuidad en el tiempo. Municipios, comunas y organismos provinciales cumplirían un rol clave en la implementación; en especial, en la definición de superficies a intervenir y en la instalación de viveros cercanos a las áreas afectadas que aseguren la provisión de plantas.
En paralelo, el INTA Famaillá junto con la Fundación ArgenINTA mantiene acuerdos con YPF y la Subsecretaría de Medio Ambiente de Tucumán para la entrega de plantas al Vivero Provincial La Florida, en Monteros.
Cabe recordar que estos ambientes están protegidos por la Ley nacional Nº 26.331 (de Bosques Nativos), que los considera zonas de alto valor de conservación. Su degradación o eliminación no sólo implica sanciones legales, sino también la pérdida de servicios ecosistémicos esenciales para la seguridad ambiental y productiva.
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Fuente denuncia de contaminación industrial en Tucumán

 


Investigan presunta contaminación ambiental en Los Nogales tras denuncia vecinal

Fecha de Publicación
: 14/02/2026
Fuente: Primera Fuente
Provincia/Región: Tucumán


La Subsecretaría de Medio Ambiente y la División de Delitos Rurales y Ambientales inspeccionaron una planta industrial señalada como posible origen de vertidos contaminantes en un canal pluvial.
La Subsecretaría de Medio Ambiente, dependiente de la Secretaría de Producción, en un trabajo conjunto con la División de Delitos Rurales y Ambientales del Ministerio de Seguridad, realizó una inspección en un establecimiento industrial ubicado en la localidad de Los Nogales, tras la denuncia de vecinos por presunta contaminación del agua y la presencia de un fuerte olor químico en la zona. 
Durante el procedimiento, el equipo técnico recorrió el área señalada y comprobó el intenso olor químico en el ambiente, así como la presencia de un líquido de coloración rojiza en un canal pluvial lindero al sector este de un establecimiento dedicado a la producción de insumos para el mercado agropecuario, señalado como presunto origen de la contaminación. 
Posteriormente, los inspectores ingresaron a la planta industrial, donde fueron recibidos por la encargada de Producción y Calidad. Según lo informado, la situación se habría originado por un evento puntual de rebalse de agua de lavado proveniente de un tanque de almacenamiento, detectado el 10 de febrero de 2026 entre las 12 y las 13 horas, momento en que se realizaron acciones para mitigar el desborde. 
Ante lo constatado, la Subsecretaría dispuso el cese inmediato de la situación e intimó a la empresa a adoptar medidas correctivas para evitar su reiteración. Además, exigió la presentación de un plan de obras para el replanteo del sistema de manejo de aguas de lavado, acompañado de un cronograma auditable de ejecución.
En este contexto, el equipo técnico tomó una muestra del efluente líquido remanente para su correspondiente análisis y se ordenó la remoción inmediata de los restos, tarea que fue iniciada por personal de la firma durante la presencia de los funcionarios e inspectores.
La Subsecretaría de Medio Ambiente, a través de la Dirección de Fiscalización Ambiental, continuará con las actuaciones administrativas y el seguimiento del caso. En paralelo, la División de Delitos Rurales y Ambientales dio curso a la correspondiente denuncia penal en el ámbito de su competencia, a fin de resguardar el ambiente y la salud de la comunidad. 
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ReForest Latam. Empresa líder y ejemplo en reforestación

 


Una empresa tucumana impulsa la restauración ecológica con tecnología que revoluciona la reforestación en América Latina

Fecha de Publicación
: 12/11/2025
Fuente: Portal NoticiasAmbientales
Provincia/Región: Tucumán


La empresa argentina ReForest Latam, con sede en Tucumán, logró recaudar 1,05 millones de dólares en una ronda presemilla, marcando un paso clave para el desarrollo de soluciones tecnológicas de restauración ambiental.
La inversión fue liderada por el fondo paraguayo iThink VC, junto con los argentinos Innventure y Antom, además de un grupo de inversores especializados en innovación climática. La operación superó las expectativas iniciales y confirmó el interés global por las startups enfocadas en soluciones ecológicas escalables.
Fundada en 2023 por Damián Rivadeneira y Paula Gianserra, la compañía surgió como respuesta a la necesidad de aplicar herramientas tecnológicas a la reforestación, un campo históricamente limitado por la falta de eficiencia y recursos.

Tecnología al servicio de la restauración ambiental
ReForest Latam combina biotecnología, inteligencia artificial y drones de precisión para acelerar los procesos de regeneración forestal. Su propuesta busca restaurar ecosistemas degradados con un enfoque que integra ciencia, automatización y sostenibilidad.
El sistema se basa en el uso de “iseeds”, cápsulas biotecnológicas que contienen semillas de especies nativas. Estas cápsulas se diseñan para optimizar la germinación y son dispersadas mediante drones en zonas de difícil acceso, reduciendo los costos de restauración hasta en un 75% frente a los métodos tradicionales.
Además, la startup desarrolló un sistema de monitoreo inteligente que permite seguir la evolución de las áreas reforestadas en tiempo real. Con esto, se logra medir la eficiencia del proceso y mejorar continuamente las estrategias de recuperación ambiental.

Proyectos piloto en tres países de la región
Actualmente, la empresa lleva adelante 14 proyectos piloto en Argentina, Brasil y Bolivia, en alianza con organizaciones ambientales, desarrolladores de créditos de carbono y fundaciones locales.
En Argentina, se destacan las iniciativas en la Patagonia, donde se trabaja en la restauración de bosques nativos afectados por incendios, y en el Chaco y Formosa, donde se busca revertir la degradación causada por la ganadería extensiva y la tala.
En Brasil, la colaboración con el Land Innovation Fund impulsa la regeneración de zonas agrícolas degradadas, mientras que en Bolivia se trabaja con la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano, centrada en la protección de uno de los ecosistemas más amenazados de la región.

Un impulso financiero para escalar soluciones sostenibles
La ronda de inversión permitirá a ReForest Latam expandir su capacidad operativa y tecnológica. Un 40% de los fondos se destinará a perfeccionar la línea de producción de cápsulas biotecnológicas y los sistemas de dispersión aérea.
Otro 30% se invertirá en proyectos piloto a gran escala, con el objetivo de validar los resultados en campo y preparar el lanzamiento comercial internacional. El resto del capital fortalecerá el equipo técnico y las operaciones en nuevos mercados de la región.
La empresa proyecta iniciar operaciones comerciales en 2027, con una facturación estimada de un millón de dólares en su primer año, apuntando a posicionarse como referente latinoamericano en restauración ecológica basada en tecnología.

Beneficios ambientales y sociales de la iniciativa
La propuesta de ReForest Latam genera impactos ambientales directos al restaurar bosques, capturar carbono y recuperar suelos degradados, contribuyendo así a mitigar los efectos del cambio climático.
Cada hectárea restaurada no solo mejora la biodiversidad local, sino que también fortalece los servicios ecosistémicos: regulación del agua, control de la erosión y protección de la fauna nativa.
Además, el modelo promueve empleo verde y desarrollo local, al trabajar junto a comunidades rurales y técnicos regionales, fortaleciendo las economías asociadas a la conservación. La iniciativa demuestra que la tecnología puede ser una aliada clave para regenerar los ecosistemas y dinamizar la economía ambiental.

Un mercado en expansión para la reforestación inteligente
La restauración ecológica es uno de los sectores de mayor crecimiento dentro de la economía verde. En América Latina, se estima que existen millones de hectáreas degradadas que requieren intervención urgente.
El mercado voluntario de carbono, impulsado por la demanda de créditos de reforestación y revegetación (ARR), podría superar los 50.000 millones de dólares anuales para 2030, lo que abre un espacio enorme para soluciones de bajo costo y alto impacto.
Con su combinación de innovación tecnológica y propósito ambiental, ReForest Latam se perfila como un ejemplo de cómo la ciencia y la inversión pueden converger para restaurar el planeta, demostrando que regenerar la naturaleza es también una oportunidad económica y social sostenible.
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Salí-Dulce. Acuerdo conjunto para la protección

 


Tucumán y Santiago del Estero intensifican controles ambientales en la cuenca Salí-Dulce

Fecha de Publicación
: 11/10/2025
Fuente: Portal PrimeraFuente
Provincia/Región: Tucumán - Santiago del Estero 


Los gobiernos de Tucumán y Santiago del Estero reafirmaron su compromiso de trabajo conjunto para el cuidado ambiental de la cuenca Salí-Dulce.
El ministro de Economía y Producción tucumano, Daniel Abad, mantuvo un encuentro con el defensor del Pueblo santiagueño, Daniel Edgardo Escobar Correa, donde se acordó intensificar el monitoreo de la calidad del agua y la supervisión de los afluentes industriales.

Balance de la zafra y coordinación interprovincial
Durante la reunión, de la que también participaron el secretario de Producción, Eduardo Castro, y el subsecretario de Medio Ambiente, Facundo Moreno Majnach, se evaluaron los controles realizados durante la reciente zafra azucarera.
Eduardo Castro destacó que el acompañamiento de la provincia vecina ha sido fundamental para garantizar que los ingenios cumplan con las normativas ambientales, señalando que se realizaron inspecciones y análisis continuos de la calidad del agua que desemboca en el dique Frontal.
Por su parte, Daniel Escobar Correa valoró la coordinación constante con las autoridades tucumanas, especialmente en la fiscalización de los establecimientos vinculados a la industria azucarera, la base productiva de Tucumán.

Monitoreo y desafíos ambientales
El defensor del Pueblo santiagueño informó que el monitoreo de los establecimientos industriales está llegando a su fin con "muy pocos episodios" de contaminación. Indicó que algunos sucesos aislados, como la mortalidad de peces, responden en gran medida a causas naturales, aunque en ocasiones se combinan con la contaminación y el bajo nivel de precipitaciones que afectó a Tucumán.
En la misma línea, Facundo Moreno Majnach (Subsecretario de Medio Ambiente) explicó que el acuerdo de monitoreo entre ambas provincias, vigente desde hace tiempo, permite un control riguroso de la presencia de vinaza y ceniza en los cursos de agua durante la temporada de zafra.
De cara al fin de la zafra, y ante la estacional reducción de los caudales hídricos, ambas provincias anunciaron que se intensificarán los controles sobre la calidad del agua y los efluentes industriales para preservar el equilibrio ecológico de la cuenca.
Las autoridades de ambas provincias subrayaron su total colaboración para seguir trabajando coordinadamente en el saneamiento de la cuenca Salí-Dulce, garantizando un desarrollo productivo responsable.
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Blog del Foro Ambiental Córdoba

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