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El Sabia-Mar, el ojo argentino para custodiar el Atlántico Sur

 


Por qué el próximo satélite nacional será el mejor guardián del Mar Argentino

Fecha de Publicación
: 20/07/2026
Fuente: InfoBae
Provincia/Región: Nacional


SABIA-Mar, desarrollado por la CONAE y construido en INVAP, estará listo para su lanzamiento en 2027. Podrá detectar desde fitoplancton y bancos de peces hasta identificar pesqueros ilegales en la zona económica exclusiva. La jefa del proyecto habló con Infobae
Argentina sumará en 2027 una estrella nueva en su constelación satelital e historia espacial con el lanzamiento de SABIA-Mar, el Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar.
La reciente finalización de su integración y el inicio de los ensayos ambientales anunciados esa semana marcan una etapa decisiva para una misión que representa un salto tecnológico y estratégico en la observación de los mares y la gestión de los recursos naturales argentinos.
El desarrollo de SABIA-Mar, liderado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) bajo la órbita de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, coloca a Argentina en el selecto grupo de países con capacidad para diseñar, construir y operar satélites de observación ambiental con fines científicos, productivos y de seguridad. 
Concebido originalmente para el estudio del mar y las zonas costeras, el satélite incorpora una actualización tecnológica que amplió su alcance, introduciendo nuevas aplicaciones para la vigilancia marítima, la gestión ambiental y el desarrollo económico del país.
La misión se distingue por su carácter colaborativo: INVAP, con base en Bariloche, lidera la construcción e integración del satélite, mientras que VENG aporta capacidades en operaciones, telecomando y recepción de datos. El proyecto también involucra a la Universidad Nacional de La Plata, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), IMER y Ascentio, conformando un ecosistema nacional de ciencia, tecnología e industria.
La ingeniera industrial María Emilia Martini, jefa del proyecto SABIA-Mar, explicó a Infobae: “Estamos concluyendo la etapa de integración y configuración final del satélite, en medio de la campaña ambiental del satélite que es cuando se simulan las condiciones de vibración, radiofrecuencia y vacío que va a sufrir el satélite durante el lanzamiento y de esta manera, comprobar que todo el diseño efectuado está acorde a la funcionalidad del satélite. Esto nos permite estar seguros de tener otra misión espacial exitosa y realizar todos los ajustes necesarios antes de mandarlo al espacio”.

Un satélite de nueva generación con innovación nacional
El proceso de integración y los ensayos previos al lanzamiento representan uno de los momentos más sensibles y complejos de cualquier misión espacial.
Martini, con más de una década de experiencia en INVAP, describió la etapa actual como “la más entretenida y vertiginosa”. No obstante, aclara: “También bastante crítica, porque se concluye el trabajo de muchísimas personas. Somos un equipo multidisciplinario. Trabajamos día a día con CONAE y la empresa VENG para tener otra misión argentina exitosa”.
El satélite se encuentra en la fase final de pruebas ambientales, proceso donde se simulan las condiciones extremas que enfrentará durante el lanzamiento y la operación en el espacio. 
“Es importante la coordinación de cada equipo que trabaja en INVAP en las distintas especialidades, como el equipo térmico, de software, o en el ensayo de termovacío. Este último, por ejemplo, dura 24 días de 24 horas cada uno de monitoreo constante, por lo que se necesitan cubrir todos los turnos con varios especialistas siempre a disposición de las mediciones que indique el ensayo al satélite”, remarcó Martini.
Uno de los avances más destacados de SABIA-Mar reside en la actualización de su computadora central, equipada con el software más avanzado diseñado y ensamblado hasta ahora en un satélite argentino.
“Una de las novedades con las que cuenta este nuevo satélite es su computadora, actualizada con el último software. Es la más compleja ensamblada en un satélite argentino hasta ahora. El aparato contará también con nuevas cámaras multiespectrales diseñadas y testeadas en INVAP, que nos permitirán ver el color del mar, su fitoplancton y hasta las luces de los pesqueros en el Mar Argentino. La clave es que esto brindará una ventaja decisiva para monitorear el mar sin ser detectados. Además, se incorpora un concepto de ciberseguridad para proteger los activos espaciales. Se va a encriptar los canales de comando del satélite”, indicó la especialista.
El satélite incorpora una carga útil de última generación, que le permitirá medir el color del mar y estimar variables como la concentración de clorofila-a, asociada con la presencia de fitoplancton y la productividad primaria.
Además de producir información científica relevante, la misión fue diseñada para brindar servicios estratégicos en la vigilancia de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina y la protección de los recursos naturales.
Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, destacó: “Argentina vuelve a realizar una nueva misión espacial con SABIA-Mar. Impulsamos una actualización tecnológica que amplió las capacidades del satélite para que pueda brindar servicios estratégicos destinados a fortalecer la seguridad y potenciar la producción”.

Inteligencia satelital para la gestión ambiental y productiva
SABIA-Mar aportará información para la localización de embarcaciones, identificando tanto buques colaborativos como no cooperativos, incluidos aquellos que operan sin transmitir señal AIS. Esta capacidad resulta clave para la vigilancia y el control de la pesca ilegal, fenómeno que afecta fuertemente al Atlántico Sur y al patrimonio económico del país.
Según destacó Martini, la misión incorpora tecnología de monitoreo nocturno mediante una cámara de alta sensibilidad, capaz de detectar luces en el mar bajo condiciones de oscuridad absoluta. Esta herramienta permitirá identificar patrones de actividad pesquera y fortalecer la vigilancia de los espacios marítimos. El satélite también generará información valiosa para la gestión de los recursos pesqueros, la acuicultura, el apoyo a la navegación y la toma de decisiones en el sector productivo.
En el plano ambiental, SABIA-Mar sumará datos sobre la calidad del agua en costas, estuarios y cuerpos de agua interiores. “Permitirá la detección temprana de floraciones algales nocivas, conocidas como marea roja, y contribuirá al monitoreo de ecosistemas marinos, costeros y terrestres, apoyando investigaciones sobre biodiversidad, ciclo del carbono y productividad primaria”, precisó Martini.
La misión incluye la integración del receptor AGR-T (Austral GNSS Receiver Technological), una pieza desarrollada por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Por primera vez, un satélite argentino contará con un receptor de posicionamiento global nacional, lo que permite determinar con precisión la posición y velocidad del satélite en órbita, fortaleciendo la autonomía tecnológica del país.
La seguridad también fue priorizada: SABIA-Mar incorpora mecanismos de encriptación y autenticación en el canal de comandos para proteger el software de vuelo y la operación del satélite frente a amenazas cibernéticas.
Martini explicó que el éxito de la misión depende de la coordinación de múltiples especialidades y del monitoreo constante en ensayos como el termovacío, que demanda la atención continua de expertos durante periodos prolongados. 
“Este último por ejemplo dura 24 días de 24 horas cada uno de monitoreo constante, por lo que se necesitan cubrir todos los turnos con varios especialistas siempre a disposición de las mediciones que indique el ensayo al satélite”, describió.
Los datos obtenidos por los sensores ópticos de SABIA-Mar y fuentes complementarias podrán integrarse en tierra mediante herramientas avanzadas de procesamiento e inteligencia artificial, generando productos que combinen variables ambientales con modelos de comportamiento de flotas pesqueras. Esta capacidad potenciará la gestión sostenible de los recursos marinos y la economía azul argentina.
La misión también proveerá información fundamental para la ciencia, contribuyendo al desarrollo de investigaciones sobre el océano, las costas y los ecosistemas acuáticos. SABIA-Mar permitirá sostener series de datos de largo plazo, clave para el estudio de la productividad primaria, la biodiversidad y la dinámica de las aguas costeras.
El satélite ofrecerá una revisita de dos días tanto en el escenario regional —sobre las costas nacionales— como global, alcanzando una resolución espacial de 200 metros y 800 metros respectivamente. Esto permitirá generar información continua y de alto valor para la gestión ambiental y la producción.
La construcción y diseño de SABIA-Mar fue acompañada por rigurosos procesos de revisión y validación. “Se ha finalizado la Revisión Crítica del Diseño del satélite en abril del 2018 y en mayo del mismo año realizó la Revisión Crítica de Diseño del Segmento Terreno. En el año 2022 se realizó la Revisión Crítica de Diseño de la Misión (SABIA-Mar Mission CDR), un análisis técnico multidisciplinar para consolidar el diseño y verificar que se pueda cumplir con los requisitos establecidos para la misión”, indicó Martini.
Con SABIA-Mar, Argentina consolida su posición como referente latinoamericano en tecnología espacial, ampliando las capacidades nacionales en ingeniería satelital, sistemas ópticos, electrónica, software, navegación, control y desarrollo de aplicaciones. La misión representa una herramienta estratégica para expandir la información satelital sobre el Mar Argentino y fortalecer la economía azul, en un contexto donde la protección de los recursos y la seguridad marítima son cada vez más relevantes.
El lanzamiento de SABIA-Mar está previsto para el primer semestre de 2027. La etapa actual de ensayos y validaciones permitirá ajustar los últimos detalles antes de que el satélite se traslade al sitio de lanzamiento y se sume, desde la órbita, a la defensa y el conocimiento de los recursos argentinos.
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Río Paraná: la pesca ilegal amenaza con extinguir su fauna

 


Sobre pescas y faunas

Fecha de Publicación
: 18/06/2026
Fuente: Página 12
Provincia/Región: Chaco - Corrientes


Este domingo en el chaqueño Diario Norte se publicó un impactante artículo acerca de la pesca ilegal, los daños que causa y la reiteración descontrolada de la pesca clandestina. Firmado por un reconocido jurista chaqueño –el Dr. Ricardo A. González Zund– el texto se refiere específicamente al río Paraná y merece urgentes consideraciones y divulgación.
Y es que la pesca ilegal en las provincias de Chaco y Corrientes reconoce infinitos y lejanos antecedentes, más allá de la negación reiterada que ha dañado gravemente la vida y el hábitat de innumerables especies, muchas de ellas en peligro de extinción.
La gravedad de la situación es tal que hoy es de público conocimiento que en casi toda la cuenca del Paraná, hace bastante más de 20 años y casi en soledad, pescadores conscientes y entidades intermedias, amantes del Río y respetados ambientalistas vienen luchando contra la piratería que implica la pesca feroz y en defensa de la riquísima fauna ictícola del Padre Río, hoy en gravísimo peligro. Y es que desde por lo menos 2006 se procura asegurar la protección de la fauna íctica en el Padre Río.
Según González Zund “ese año obtuvimos fallo favorable contra la Provincia del Chaco, en autos “Club Yapú Guazú c/ Pcia. del Chaco s/amparo 2370/06″, fallo que fue ampliamente reproducido en el diario NORTE, que es el de mayor distribución regional.
Así en aquella ocasión se ordenó a la Provincia disponer con urgencia algunas medidas como ordenar a la Subsecretaria de Recursos Naturales la “presentación de un plan de manejo sustentable, prevención, recomposición y conservación de la fauna íctica”, Asimismo, disponer los “mecanismos necesarios para reglamentar la ley de pesca N 5268”, poner en funcionamiento un registro de estadísticas pesqueras y arbitrar los medios para implementar programas de educación ambiental en establecimientos educacionales. Y también disponer que la dirección de Fauna, Parques y Ecología del Chaco arbitrar los medios necesarios para la fiscalización y control de las medidas mínimas de peces, así como el cupo máximo por pescador conforme al art. 38 de la Constitución de la Provincia.
Lo notable y paradójico fue que esa condena –firme hasta hace más de una década– en palabras de González Zund hoy está prácticamente incumplida en su totalidad. Y tanto así que de hecho y como consecuencia de las últimas bajantes del Paraná “promovimos otro amparo para frenar la depredación”.
Además hubo otro fallo que fue apelado por la Provincia y resuelto con el concurso de ciudadanos respetables –Diego Derewicki y Fernando Heñin– con fundamentos fácticos y jurídicos incuestionables, quienes rechazaron el recurso de apelación interpuesto por la Provincia.
Fue así como se autorizó la pesca comercial, aunque sólo para tres días por semana. Esta reglamentación la dictó el Poder Ejecutivo provincial autorizando la pesca solo los días martes, miércoles y jueves, quedando dispuesto que “los demás días se pesca de manera ilegal y antirreglamentaria”.
Claro que en la realidad no existe ningún tipo de control en el río y es un hecho que los pescadores comerciales no utilizan “precintos”, que es la forma de controlar cuántos ejemplares pueden pescarse por año.
Además de todo eso, es costumbre tirar los “mallones” (que es como se llama popularmente a las redes o mallas de pesca), incluso de noche y sin controles de ninguna naturaleza. Y práctica que, como si fuera poco, se hace abiertamente todos los días de la semana, violando reglamentaciones y el mencionado Decreto.
De este modo, con solo concurrir cualquier día al puente General Belgrano-–sostiene González Zund– se pueden observar numerosas canoas tirando mallones, como si nada. Y peor aún, sostiene otro informante, “las denuncias telefónicas no son respondidas, y si lo hacen, dicen que no tienen medios económicos para llegar hasta las canoas, que depredan como se les da la gana”.
Así las cosas –continúa el informe de González Zund– un pescador denominado “artesanal” o “comercial” puede –y de hecho lo hace–, sacar todos los peces que desee, sin respetar cantidades, medidas ni especies prohibidas, como el dorado y otros. Y esto todos los días de la semana, pese a la prohibición legal.
Como consecuencia de todo esto, la fauna íctica del Paraná está próxima a agotarse. Los resultados de la última Fiesta Nacional del Dorado en Paso de la Patria (Corrientes) evidenciaron el agotamiento del recurso pesquero. Salieron 270 lanchas, que en una sola jornada pescaron 30 dorados mientras en la pesca Internacional del Surubí, en Goya, Corrientes, salieron 1.460 lanchas y capturaron 116 surubíes.
En la Pesca del Dorado de 1999 –última que se hizo con 4 capturas autorizadas por embarcación– “salimos una cantidad cercana a 140 lanchas, y se pescaron más de 100 ejemplares, todos de buen porte. Años después, en 2007 y para la Pesca del Dorado en Paso de la Patria, salieron 194 lanchas y se pescaron 60 dorados.
González Zund sostiene que está “palmariamente demostrado cómo se ha agotado el recurso pesquero; que los controles no son efectivos, y que las medidas dispuestas en la última década no sirvieron para preservar el recurso. Y aunque se diga que sí se ejercen controles y que el recurso es sustentable, la realidad supera a la ficción. En el río no existe control ni de día ni de noche, que es cuando se tiran más mallones”.
Y añade: “Duele, pero es la realidad: han colado el río Paraná, y lo siguen haciendo, estamos cerca de vivir la misma realidad que se vive hoy en el río Paraguay, donde la fauna íctica fue exterminada por este tipo de prácticas, mallones y espineles.
Y remata: “Recientemente asistimos a algo lamentable y vergonzoso: el gobierno fue informado de un gran cardumen de surubíes en la zona de Confluencia. Los cables, en el Paraná, dictaron la “veda extraordinaria”, y casi inmediatamente un “piquete” náutico que realizaron pescadores malloneros, levantó la veda y después las autoridades sostuvieron “que el cardumen se había disipado”. Claro que no era cierto: la realidad la sabemos todos: el cardumen fue capturado por pescadores comerciales y deportivos. El daño ambiental no importó y el exterminio masivo de especies ícticas, tampoco.
González Zund parece desesperar cuando añade: “Podríamos contarle a los funcionarios públicos que dirigen los recursos atrás de un escritorio, sin conocer la realidad del río cómo llegan a la costa lanchas y canoas con más de 10 surubíes cada una y cómo los descargan y continúan la masacre. Hay fotos y videos en las redes, y es más: los mismos malloneros las publican, haciendo gala de la cantidad de peces que matan.
En definitiva, no solo no hay control de la fauna íctica, ni del régimen de precintos obligatorios para controlar la cantidad que se extrae, sino que tampoco se respeta la normativa legal para pescar comercialmente. Por lo que cabe reconocer que algunos han dado un paso atrás; cediendo a la presión de depredadores que sólo quieren ganar dinero y exterminar lo poco que queda en el río, so pretexto de ser su fuente de trabajo. El deficiente nivel educativo de estas personas les impide reconocer que a este paso, y en un par de años, no podrán sacar más pescados porque habrán ejecutado a todas las madres.
La pregunta para cuando llegue ese momento es: “¿qué harán?” ¿No sería más fácil y razonable buscar otra actividad laboral ahora, y ayudar a que el río se repueble y se reproduzcan las especies? Se trata de buscar soluciones, antes que sea muy tarde. Sacar todo el pescado para venderlo a frigoríficos de pescados, no tiene sentido. Que lo compren a los criaderos si desean continuar en ese negocio; pero no a costa de agotar el recurso.
Ya no queda tiempo para caminar a media agua –concluye González Zund–. La pesca comercial debe ser erradicada definitivamente del Río Paraná.
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El descontrol de la pesca ilegal en el Mar Argentino

 


Depredación pesquera de buques extranjeros en el Mar Argentino 

Fecha de Publicación
: 09/06/2026
Fuente: Diario El Día
Provincia/Región: Nacional


Una vez más volvieron a conocerse denuncias sobre la pesca ilegal por parte de buques extranjeros que operan en el Mar Argentino, la mayoría de ellos sin permiso y dentro de la zona pesquera de nuestro país. Así, un informe de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (FULASP), determinó que flotas de otros países que operan sobre el borde de la milla 201 extraen entre 1,5 y 3 millones de toneladas de recursos por año, una cifra que supera ampliamente las capturas de la industria nacional.
Se trata de una situación que se presenta hace décadas, con barcos que se llevan los mejores recursos, un verdadero botín millonario del que despojan a la Argentina sin que nada los detenga. Los datos relevados indican que mientras la pesca argentina desembarca entre 750.000 y 900.000 toneladas anuales, los buques internacionales llegan a capturar hasta cuatro veces más volumen. El estudio señala además que entre 2019 y 2024 la extracción en el Atlántico Sudoccidental aumentó un 65 por ciento.
La mayoría de las embarcaciones proviene de China, Corea del Sur y Taiwán. Cada año, entre 400 y 600 embarcaciones extranjeras se concentran en la zona para capturar recursos migratorios asociados al ecosistema argentino. Imágenes aéreas tomadas hace años desde un avión argentino mostraron lo que desde lejos parece ser una ciudad nocturna totalmente iluminada en el mar, aunque se trataba de una concentración de barcos pesqueros.
La FULASP advirtió que muchas especies están siendo capturadas antes de completar sus ciclos reproductivos, lo que compromete la capacidad de recuperación de los recursos. “El daño más grave es biológico: muchas especies están siendo capturadas antes de completar su ciclo natural”, señaló el especialista.
Uno de los recursos que genera mayor preocupación es el calamar Illex argentinus, considerado una especie clave para la actividad pesquera y para la cadena alimentaria del Atlántico Sur. La organización Environmental Justice Foundation (EJF) advirtió que la combinación de sobrepesca y cambios ambientales podría provocar un colapso poblacional en apenas un año debido al corto ciclo de vida de esta especie.
De acuerdo a versiones, la presencia de esta verdadera flota de barcos que piratean la inmensa riqueza ictícola del país, llevándose una pesca que luego es enlatada y vendida a muy altos costos –en una actividad que debiera ser aprovechada por los argentinos- se vio intensificada desde principios de la pandemia, en 2020, hasta la fecha.
Distintos operadores coinciden en que faltan patrullajes, logística y decisión política por parte de la Argentina para combatir esta gigantesca depredación de sus recursos. Se han registrado últimamente ingresos masivos de pesqueros ilegales al Mar Argentino, sin que frente a ellos resultaran suficientes los escasos patrullajes y la presencia del Estado para proteger los recursos naturales del país.
Desde luego que también está en juego el concepto de la soberanía y de allí la necesidad de acudir en protesta ante los organismos internacionales, avanzando asimismo en acuerdos diplomáticos con los Estados cuyos barcos violan el espacio marítimo argentino, depredando recursos que nos pertenecen y que, si el país decidiera explotar esa enorme riqueza desaprovechada, podría allegar una enorme cantidad de divisas al país.
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Denuncia penal por la pesca de un tiburón protegido

 


Sin precedentes: investigan a un pescador por capturar un tiburón protegido en Chubut

Fecha de Publicación
: 20/03/2026
Fuente: Weekend - Perfil
Provincia/Región: Chubut


La captura y muerte de un ejemplar de tiburón gatopardo en la costa de Chubut dejó de ser un hecho aislado para convertirse en un caso judicial sin precedentes en la Argentina. A partir de una denuncia impulsada por la Fundación Sin Azul No Hay Verde, la Justicia provincial avanzó con una investigación penal contra un pescador que capturó y exhibió públicamente a esta especie, que cuenta con la máxima protección legal.
El tiburón gatopardo está declarado Monumento Natural por la legislación provincial, lo que implica la prohibición absoluta de su captura. Lejos de pasar desapercibido, el caso tomó impulso cuando el propio autor difundió imágenes del animal en redes sociales, lo que permitió acelerar la identificación del infractor.
La titular de la Unidad Fiscal Ambiental, Florencia Gómez, confirmó que se trata de la primera denuncia penal en la provincia vinculada a la pesca de una especie protegida, marcando un hito en materia ambiental.

Investigación en marcha
Gracias a un trabajo conjunto con la Brigada de Investigaciones de Rawson, el sospechoso fue identificado el mismo día del hecho, en parte porque se trata de una persona conocida dentro del ambiente de la pesca. Actualmente, la causa se encuentra en una etapa preliminar, donde se busca reunir pruebas para avanzar hacia una posible imputación. Uno de los puntos clave es determinar el lugar exacto de captura del ejemplar, un dato fundamental para definir la jurisdicción del caso, que podría incluso pasar al ámbito federal.
Desde la organización denunciante remarcaron que este caso refleja la necesidad de pasar de la indignación a la acción concreta en defensa del ambiente. “El repudio en redes sirve, pero es fundamental avanzar judicialmente para proteger la fauna”, señalaron desde la fundación.
La pérdida de un ejemplar adulto de gatopardo genera un daño biológico severo. Se trata de un depredador tope, con crecimiento lento, maduración tardía y baja reproducción, características que lo vuelven extremadamente vulnerable. Su desaparición impacta directamente en el equilibrio del ecosistema marino patagónico, afectando toda la cadena alimentaria.
Especialistas destacan que muchos pescadores deportivos comprenden la importancia de estas especies y promueven prácticas como la captura y devolución. Incluso existen programas de monitoreo como “Conservar Tiburones”, que fomentan la participación ciudadana. Sin embargo, episodios como este evidencian que aún persisten conductas que ponen en riesgo la biodiversidad marina.

Un precedente clave
El avance de esta causa abre la puerta a un cambio cultural y legal en la pesca argentina, donde las normas ambientales comienzan a tener un peso real en la Justicia. El desenlace del caso podría sentar un precedente fundamental para garantizar la protección efectiva de especies emblemáticas del Mar Argentino, y marcar un límite claro frente a la pesca ilegal.
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Chubut. Aprueban la 'Ficha Limpia' pesquera, es suficiente?

 


"Ficha Limpia": ¿Chubut liderará la transparencia pesquera en Argentina o se quedará a medio camino?

Fecha de Publicación
: 10/03/2026
Fuente: La Mañana de Neuquén
Provincia/Región: Chubut


La reciente reforma a la Ley de Ficha Limpia genera elogios y advertencias clave. Las organizaciones ambientales reclaman acceso público a datos de embarcaciones
La Legislatura de Chubut sancionó recientemente la reforma a la Ley IX Nº 157 de Política de Desarrollo Pesquero Sustentable, que instituye el Registro Provincial de Ficha Limpia Pesquera. Esta modificación, impulsada por el gobierno provincial, representa un paso concreto hacia mayor transparencia y control en uno de los sectores económicos más relevantes de la provincia patagónica. Sin embargo, la ley no garantiza el acceso libre a la información de las embarcaciones y todo parece indicar que se trata de un punto es clave para el control ciudadano y la protección de los recursos.
Organizaciones especializadas como el Círculo de Políticas Ambientales y Sin Azul No Hay Verde reconocen la voluntad política del Ejecutivo chubutense para fortalecer la gobernanza pesquera mediante mecanismos de integridad y digitalización de datos. Sin embargo, advierten que la norma actual presenta limitaciones críticas que impiden alcanzar estándares internacionales mínimos de acceso a la información pública.

Un avance valorado, pero insuficiente
La reforma crea el Registro Provincial de Ficha Limpia Pesquera (artículo 12 de la modificación), que obliga a digitalizar y hacer públicos los datos referidos a sujetos y permisos de pesca. Esta medida alinea la provincia con esfuerzos nacionales de modernización administrativa y combate a irregularidades en el sector.
Juan Coustet, coordinador de Sin Azul No Hay Verde, destaca el valor de la iniciativa: “Es un avance la digitalización de los datos públicos sobre sujetos y permisos, pero no es suficiente si no se garantiza el libre acceso a la información y la vinculación con las embarcaciones pesqueras.”
La digitalización centralizada constituye un progreso significativo respecto al registro nacional de pesca, donde los datos existen en formato digital pero permanecen inaccesibles en línea. Aun así, las organizaciones insisten en que la utilidad real del sistema depende de tres pilares esenciales: acceso en línea permanente, actualización constante y libre disponibilidad para cualquier ciudadano o investigador.

El eslabón clave: publicar los datos de las embarcaciones
El principal reclamo apunta a la ausencia de un módulo público que detalle información sobre las embarcaciones pesqueras. Consuelo Bilbao, directora política del Círculo de Políticas Ambientales, subraya la relevancia de este componente: “Los listados de embarcaciones son la piedra angular de cualquier política de acceso a la información en el sector. Los sistemas de control robustos, que se aplican en la región y el mundo, disponen de datos públicos de las embarcaciones y sus autorizaciones como herramienta para facilitar el escrutinio público y combatir la pesca ilegal.”
La publicación abierta de estos datos permitiría un escrutinio ciudadano efectivo, fortalecería la integridad del sistema y aportaría claridad técnica tanto a la autoridad de aplicación como a la sociedad. En un contexto donde Argentina carece todavía de un registro público, en línea y de libre acceso de la flota pesquera nacional, Chubut tiene una oportunidad estratégica de posicionarse como referente en gobierno abierto aplicado al sector pesquero.

Oportunidad de liderazgo nacional
Incorporar y publicar los datos de la flota provincial elevaría el estándar de transparencia en el país. Las organizaciones ambientales enfatizan que la complementación del registro actual con información detallada sobre embarcaciones robustecería el control de la actividad, facilitaría la detección de irregularidades y contribuiría a la sustentabilidad del recurso.
La reforma ya incorpora nuevas causales de suspensión y caducidad de permisos, lo que refuerza la predictibilidad y el orden en la asignación de derechos pesqueros. Sin embargo, para que el Régimen de Ficha Limpia Pesquera cumpla plenamente su propósito transformador, resulta indispensable avanzar hacia un sistema de información completamente abierto y vinculado a las unidades productivas (embarcaciones).
Chubut se encuentra en una encrucijada: puede consolidarse como vanguardia en políticas de transparencia pesquera o limitarse a un avance parcial. Las organizaciones ambientales instan a completar el esquema con la publicación efectiva de los datos de embarcaciones, un paso que no solo alinearía a la provincia con las mejores prácticas globales, sino que también potenciaría el control ciudadano y técnico sobre una actividad estratégica para la economía y el ambiente patagónico.
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La impunidad de la pesca en las aguas patagónicas

 


Redes ilegales, toneladas de comida a la basura y 3.000 cajones descartados: el impacto de la depredación pesquera en la Patagonia

Fecha de Publicación
: 07/03/2026
Fuente: Portal EcoNews
Provincia/Región: Nacional


La impunidad en las aguas patagónicas volvió a quedar expuesta tras la denuncia de los propios tripulantes del buque fresquero Nddanddu. Los marineros se vieron obligados a desechar toneladas de pescado para cumplir con una directiva empresarial insostenible. La orden exigía llenar la bodega exclusivamente con calamar y desencadenó un daño ambiental gravísimo que dejó al descubierto prácticas pesqueras clandestinas y destructivas.
José Rodríguez, primer pescador de la embarcación, rompió el silencio ante lo que consideró una verdadera matanza comercial. El trabajador relató a Revista Puerto cómo la tripulación pasó jornadas enteras devolviendo al océano miles de ejemplares sin vida. Según el artículo, el nivel de depredación alcanzó cifras escalofriantes cuando se tiraron más de tres mil cajones de merluza al agua con el único fin de juntar apenas ochenta cajones de calamar.
Frente a este escenario alarmante, el coordinador en Chubut de la Fundación Sin Azul No Hay Verde, Juan Coustet, advirtió que lo ocurrido con el buque Nddanddu no es un hecho aislado sino la expresión más cruda del método de arrastre de fondo, un sistema que naturaliza el descarte y la depredación. El referente ambiental remarcó que se trata de un daño ecológico “generado por decisiones empresariales que priorizan la rentabilidad inmediata por sobre la sostenibilidad del Mar Argentino” y exigió que este tipo de prácticas “deben ser investigadas y sancionadas con todo el peso de la ley”.

Una faena irracional al límite del colapso
El desastre ecológico estuvo acompañado de una logística deficiente que puso en riesgo hasta la escasa captura retenida. La embarcación perdió rápidamente la capacidad de generar hielo, el insumo vital para mantener la cadena de frío del pescado fresco. A pesar de esta carencia estructural y del inminente riesgo de pudrición de la carga, las autoridades a bordo continuaron con los lances bajo la fuerte presión de los armadores. Rodríguez aseguró que hacían unos cuatro lances de trescientos cajones por día y tiraban todo al mar, generando un volumen inmenso de alimento desperdiciado.
Al llegar al límite físico y moral de arrojar comida en perfecto estado por la borda, los trabajadores decidieron plantarse y exigieron regresar a puerto. La primera reacción de la empresa fue la intimidación con amenazas de desembarcarlos de oficio para no pagarles la marea. La maniobra extorsiva fracasó de inmediato porque los marineros habían registrado todo el descarte en video con sus propios teléfonos celulares, blindando así su reclamo y documentando el ilícito.

La trampa mortal que aniquila a los juveniles
El descarte indiscriminado representa solo una fracción de la infracción, ya que el método utilizado para capturar la especie agrava severamente el delito. El propio primer pescador admitió que la red de arrastre tenía colocado un calcetín en su interior. Esta malla interna más cerrada funciona como una trampa ciega que anula por completo la luz de la red principal y bloquea cualquier vía de escape para los peces de menor tamaño.
El uso de este aditamento viola de forma flagrante las regulaciones del Consejo Federal Pesquero y del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). Históricamente, normativas vigentes como la Resolución CFP N° 8/2010 establecen el uso obligatorio de dispositivos de selectividad comprobados científicamente. Las empresas deben utilizar sistemas como el DEJUPA o las grillas Flexigrid, diseñados para respetar una luz de malla mínima de 120 milímetros en el copo. El objetivo legal es que la merluza juvenil logre salir de la red y continuar su ciclo de desarrollo en el mar.
Al respecto, Coustet señaló que la utilización de dispositivos prohibidos para impedir el escape de juveniles constituye una infracción grave que compromete la recuperación de las especies y pone en riesgo el equilibrio del Atlántico Sur. El coordinador de Sin Azul No Hay Verde advirtió además que si el Estado no garantiza controles efectivos en alta mar, estas maniobras seguirán ocurriendo en la más absoluta impunidad.

El costo de un modelo sin fiscalización
Al colocar un calcetín de malla fina, el buque arrasa con todo el fondo marino y captura individuos pre-reproductivos, interrumpiendo el ciclo biológico de la especie. Pescar juveniles bajo estas modalidades furtivas constituye un daño irreparable para el ecosistema y aniquila la biomasa futura del caladero bajo la mirada ausente de los entes fiscalizadores.
El caso del Nddanddu es un síntoma claro de un modelo extractivo que prioriza el rendimiento económico inmediato sobre la conservación marina. La valentía de una tripulación dispuesta a frenar la maquinaria de descarte abre nuevamente el debate sobre la urgencia de aplicar medidas concretas y transparentes.Para frenar esta sangría ecológica es fundamental avanzar con “auditorías inmediatas, monitoreo satelital transparente y la aplicación estricta de las resoluciones vigentes“, tal como concluyó el representante de la organización ambiental. Las normativas y los estudios técnicos sobran, pero a millas de la costa la trampa sigue dictando las reglas del juego.
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Dan permisos pesqueros a empresas vinculadas a la pesca ilegal

 


Grave: Nación le otorgó permisos pesqueros a empresas vinculadas a la pesca ilegal

Fecha de Publicación: 15/01/2026
Fuente: Portal ChubutLine
Provincia/Región: Nacional


El Consejo Federal pesquero fue quien autorizó a las empresas en detrimento de la Ley Federal de Pesca. Denuncian flexibilización en los sistemas de control de antecedentes. Organizaciones piden por un Registro Público de Embarcaciones y Permisos Pesqueros.
El análisis documenta que Univpesca, subsidiaria de la corporación estatal china China National Fisheries Corporation (CNFC) —cuyos buques fueron detenidos y sancionados por pesca ilegal en varias oportunidades—, recibió permisos de pesca y posteriormente obtuvo autorización para transferirlos a otras empresas del mismo grupo.
El Círculo de Políticas Ambientales (CPA) y Sin Azul No Hay Verde presentaron el informe «El caso Univpesca: por qué necesitamos un registro público de embarcaciones y permisos pesqueros», que expone cómo se otorgaron y transfirieron permisos de pesca a empresas vinculadas a antecedentes comprobados de pesca ilegal dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina. (Ver informe completo El-caso-Univpesca-5 )
«Estas decisiones violan lo establecido por el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca, que prohíbe otorgar permisos a armadores involucrados en pesca ilegal o con vínculos jurídicos, económicos o de beneficio con quienes la practiquen. Además, el caso revela fallas en la verificación de antecedentes y en la identificación de relaciones societarias» señaló Milko Schvartzman coordinador de Océanos del Círculo de Políticas Ambientales.
El análisis identifica como la flexibilización del marco regulatorio pesquero permitió que una empresa rechazada en 2006 por vínculos con la pesca ilegal accediera años después (2013) a permisos en violación a la Ley Federal de Pesca (Ley 24.922)
En 2016, el Consejo Federal Pesquero autorizó además la transferencia de permisos a COFC, cuyos buques Zhou Yu 9 y Zhou Yu 10 poseen historial de pesca no regulada en el borde de la milla 201 y vínculos con el mismo grupo. Esos permisos continúan vigentes hasta hoy, a pesar de que la normativa exige su caducidad automática si se constatan violaciones al artículo 27 bis.
El documento también alerta sobre la inexistencia de información pública integral sobre: embarcaciones pesqueras, armadores, permisos otorgados y antecedentes y sanciones que facilite el escrutinio público.
Las organizaciones ambientales proponen la creación de un Registro Público de Embarcaciones y Permisos Pesqueros, accesible, en línea y actualizado, que permita mejorar la transparencia y la rendición de cuentas, evitar que empresas con antecedentes de pesca ilegal accedan al caladero, facilitar el monitoreo social y fortalecer la sostenibilidad del recurso pesquero.
«Sin transparencia, los mismos errores (voluntarios o involuntarios) pueden repetirse. El caso Univpesca evidencia una contradicción directa con el artículo 27 bis y muestra que la falta de acceso a información pública permite que decisiones administrativas incumplan la ley. Sin transparencia sobre las flotas y las pesquerías, estos casos pueden repetirse», afirmó Consuelo Bilbao, directora política del Círculo de Políticas Ambientales
El informe detalla cómo la opacidad sobre los datos de embarcaciones y permisos pesqueros dificulta el control efectivo de las flotas y su actividad.
«En Argentina, la información oficial sobre buques, permisos y pesquerías se encuentra dispersa entre distintos organismos y no todos los datos son abiertos y de fácil acceso. A diferencia de otros países de la región no tenemos un registro o lista pública que centralice, actualice y facilite el acceso a los datos de la flota pesquera» afirmó Juan Coustet coordinador de investigación de Sin Azul No Hay Verde
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Japón enviará drones para la lucha contra la pesca ilegal

 


Japón aportará drones y tecnología para combatir la pesca ilegal china en el mar argentino

Fecha de Publicación
: 05/01/2026
Fuente: Diario Comercio y Justicia
Provincia/Región: Nacional


En un anuncio con claras implicancias geopolíticas, Japón destinará asistencia tecnológica a Argentina, Uruguay, Perú y Ecuador para reforzar el control marítimo frente a la creciente presencia de flotas pesqueras chinas que operan de manera ilegal o irregular en aguas adyacentes a la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de estos países. 
La iniciativa, confirmada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón y reportada por medios como Nikkei Asia e Infobae, incluye una inversión de 300 millones de yenes (aproximadamente US$1,9 millones) canalizada a través de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
El programa prevé el envío de drones de vigilancia, botes patrulleros inflables y equipamiento avanzado para el análisis de imágenes aéreas. Esta tecnología permitirá identificar con mayor precisión el registro de las embarcaciones, el tamaño de sus tripulaciones y las rutas que siguen los buques, incluso cuando estos desactivan deliberadamente sus transpondedores GPS para evadir el rastreo satelital. El objetivo principal es combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), así como actividades sospechosas como el mapeo del lecho marino, que podrían tener fines de recopilación de información estratégica.
En el caso de Argentina, el problema ha escalado significativamente en la última década. Según datos de Global Fishing Watch, la actividad pesquera extranjera en la “Milla 201” —el límite exterior de la ZEE en el Atlántico Sur— pasó de 61.727 horas por cada 500 km² en 2013 a 384.046 horas en 2023. 
La Prefectura Naval Argentina ha intensificado el monitoreo ante la llegada de más de 500 buques extranjeros para la próxima zafra de calamar, con 148 ya detectados en tránsito, mayoritariamente de bandera china, coreana y taiwanesa. Investigadores como Milko Schvarzman, del Círculo de Políticas Ambientales, han alertado sobre casos específicos, como el arrastrero chino Lu Qing Yuan Yu 205, ya capturado anteriormente por pesca ilegal dentro del Mar Argentino y detectado recientemente realizando movimientos compatibles con prospección del fondo marino en la Plataforma Continental.
Japón, que también enfrenta incursiones chinas en sus propias aguas (como en el Banco de Yamato), busca con esta ayuda fortalecer vínculos con Sudamérica, proteger recursos naturales y mejorar condiciones laborales en las flotas pesqueras, donde se denuncian abusos graves a derechos humanos, como jornadas extenuantes y condiciones precarias para tripulantes mayoritariamente del Sudeste Asiático.
La iniciativa trasciende lo ambiental y económico: representa un contrapeso estratégico ante la expansión de la flota pesquera china, la más grande del mundo, subsidiada por el Estado y sospechada de prácticas que afectan los ecosistemas y la pesca local. Para Argentina, esta tecnología complementará herramientas existentes como el sistema Pollux de la Armada y el Guardacostas de la Prefectura, potenciando la vigilancia en una vasta frontera marítima.
Aunque no se detallan plazos específicos de implementación, el programa subraya la importancia de la cooperación internacional para preservar la soberanía marítima en el Atlántico Sur. 
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De calamares y otros bichos usurpados en el Mar Argentino

 


De calamares y otros bichos usurpados en el Mar Argentino

Fecha de Publicación
: 02/12/2025
Fuente: Página 12
Provincia/Región: Nacional


Si las Islas Malvinas son un barómetro del dolor popular argentino, también lo es la preocupación ambiental y la creciente incertidumbre pesquera, devenidas hoy en prácticas de piratas contemporáneos que desde la apropiación británica imponen un carnaval de barcos depredando nuestros mares las 24 horas de cada día.
Como informa a esta columna el especialista e inigualable conocedor de la riqueza marítima argentina, el Dr. César Lerena, Presidente del Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL), a pesar de que las capturas del calamar Loligo (Doryteuthis gahi) han disminuido sensiblemente en los últimos años en las Malvinas, ahora se sabe que 16 grandes buques congeladores provenientes de Vigo y Marín partieron a la búsqueda de este apreciado recurso que abastece a España y gran parte de la Unión Europea.
Sin embargo –subraya también Lerena, con toda autoridad– si bien la pesca ilegal suele ser realizada por los buques nacionales en cualquier zona exclusiva, “en su gran mayoría se trata de operatorias ilegales de buques que pescan a distancia fuera de sus jurisdicciones”. Y ejemplifica con que el 85% de la pesca a distancia en alta mar la realizan sólo cinco países: China, España, Taiwán, Japón y Corea. Quinteto que del total mundial de 37 millones de horas de pesca ocupan 25 millones, motivo por el cual es evidente que el mayor daño no lo ocasionan los 216 países restantes, sino solo esos cinco, según el informe “Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura” de 2020.
Es claro que también hay incertidumbre entre los armadores, no solo por los altos costos de las licencias en las islas, sino “por el costo que significa trasladarse y operar en aguas de las Malvinas, donde, de no capturarse un cierto volumen de la mencionada especie se producirá un gran quebranto empresario, agravado por el incumplimiento de los acuerdos comerciales relativos a la provisión de este producto”.
La preocupación encuentra sustento, además, porque en los últimos años las capturas de esta especie se han reducido en un 50 por ciento, como muestran las estadísticas del “Falklands Islands Government”. Por lo que el temor, entre pescadores y piratas, es creciente porque no se tienen precisiones sobre el origen de semejante reducción, y –como explica Lerena– “los biólogos y expertos trabajan sobre hipótesis que van desde atribuir la disminución de las capturas a la sobreexplotación del recurso por parte de cada vez más buques que son cada vez más grandes, hasta el aumento sostenido de la temperatura del océano en la región, y también a los efectos negativos que podrían estar provocando los bombardeos sísmicos aplicados a las exploraciones offshore de hidrocarburos”.
Frente a semejante escenario de incertidumbre, el medio especializado Seafood Media Group-FIS publicó un artículo el 8 de julio pasado en el que se hace eco de la observación de capturas erráticas de la flota pesquera española en las islas Malvinas. Y donde llamó mucho la atención un comentario surgido en los propios medios de prensa gallegos, que vinculaban la merma del calamar Loligo con las prospecciones de hidrocarburos y gas, tanto en aguas meridionales del Atlántico Sur, en Malvinas, como en aguas continentales de la República Argentina.
Con la idea de esclarecer estas afirmaciones, esta columna consultó al autor del artículo referido, a quien la gente de mar identifica como un severo y competente experto en Atlántico Sur, quien a través de la “Fundación Agustina Lerena” y el CESPEL conduce desde hace años un grupo de expertos dedicados a la investigación de todas las cuestiones relativas a los recursos naturales y el medio ambiente marítimo.
Es interesante señalar, además, que los medios periodísticos gallegos vienen relacionando la disminución del calamar Loligo con las prospecciones hidrocarburíferas y gasíferas en el Atlántico Sudoccidental.
Por eso, y teniendo en cuenta su experiencia, Lerena ilustró a esta columna respecto del impacto negativo de las exploraciones sísmicas, que dependiendo de las especies y sus distintos estadíos biológicos, son analizadas por organizaciones y expertos de todo el mundo. El Dr. Lerena tiene valiosos textos escritos respecto del efecto que sobre el ecosistema argentino ocasiona la pesca en Malvinas, así como también suele aludir a informes publicados de los que se desprende que no se han reducido las capturas de las especies en general en las aguas del archipiélago, salvo el de la especie Loligo, que es la más popular. En este caso la temporada 2024 estuvo marcada “por la particular decisión de no abrir la segunda temporada de este calamar en Malvinas debido a la baja biomasa”. Y así fue que en ese año solo se capturaron 48.888 toneladas, o sea el más bajo volumen registrado desde 2016, contrastante con las capturas de todas las otras especies.
Dice que es posible atribuir culpas a las intensas exploraciones sísmicas que se realizan, tanto en el área de Malvinas (Norte/Centro Sea Lion) como en las cuencas austral marina (son 6 subáreas de 86.000 Km2), Malvinas Oeste (18 subáreas de 14.000 Km2) y Cuenca Norte (14 subáreas de 100.000 Km2) todas en el Atlántico Suroccidental.
Allí, si bien los estudios internacionales no son concluyentes, esas exploraciones pueden estar dañando significativamente los estadíos larvales y juveniles del mencionado calamar, afectando gravemente su ciclo biológico y forzando a tomar medidas precautorias ante una hipotética depredación o dispersión grave de la especie.
Esos estudios –en términos generales– implican generar y registrar ondas sísmicas para estudiar el subsuelo en el proceso anterior a la explotación de hidrocarburos. Ello requiere de investigar impacto ambiental previamente, informes que -según Lerena- no deberían ser encomendados por las empresas beneficiarias, a la vez que los organismos técnicos competentes del Estado deberían no solo evaluar procesos teóricos, sino diseñar y dirigir las operaciones para garantizar que no se produzcan efectos negativos a las especies alcanzadas en forma directa o indirecta por las operaciones petroleras.
Lo cual en la Argentina nunca se hizo, porque nunca se destinaron medios económicos suficientes al INIDEP (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero) ni jamás se le otorgó la conducción a esa Institución, sino un mero papel de asesoramiento. En consecuencia –remata Lerena– “los estudios de Impacto Ambiental en el Atlántico Suroccidental no han pasado de la fase teórica, lo que resulta insuficiente para garantizar procesos seguros y sostenibles para las especies más sensibles de la región, como es el caso –entre otros- del calamar Loligo”.
La Fundación que preside Lerena, por cierto, viene observando exploraciones sísmicas y analiza los estudios de impacto ambiental realizados en distintos países, como Noruega, Sudáfrica, Brasil, México, Namibia y, por cierto en Argentina desde 2010 cuando la Cía. Rockhopper Exploration inició la prospección en la cuenca norte de Malvinas, descubriendo el yacimiento Sea Lion. Y a partir de 2018 cuando el gobierno argentino licitó la explotación de unos 225.000 Km2 para la explotación offshore de petróleo, adjudicando áreas a las empresas ExxonMobil, Total, Shell, Equinor e YPF.
Lerena advierte: “los estudios de Impacto Ambiental realizados para las empresas Shell y Equinor y observamos que no estarían dando las suficientes garantías para asegurar que las acciones sísmicas no afecten cuestiones relativas a la supervivencia o distribución del calamar Loligo. Con esos análisis pudimos verificar que no se tuvo en cuenta el impacto sobre el total de las especies pesqueras comerciales, en especial las migratorias, así como es evidente la ausencia de evaluación in situ de áreas y especies críticas. Y eso entre otras deficiencias metodológicas como falta de rigor científico; referencias desactualizadas, información insuficiente o errónea y carencia de medidas precautorias y de prevención y mitigación.
Lo que sí se ha podido verificar en estudios analizados es el impacto en especies sensibles como el citado calamar Loligo, cuyo declive en Malvinas causa gran inquietud ante la falta de certezas científicas. La inquietud que adquiere mayor significación cuando se trata de esta especie, que según estudios científicos in vivo sufre severas alteraciones en su comportamiento y desarrollo debido a las prospecciones sísmicas.
Una pregunta inevitable a Lerena es acerca de si se está cometiendo fraude ambiental. Por acción u omisión, y en especial si no se profundizan los estudios relativos a la sostenibilidad de las especies, ya que las puede haber gravísimas consecuencias desde el punto de vista ambiental y económico.
Y refiere finalmente Lerena: “Todos los estudios hay que optimizarlos; los que se implementen en el futuro y los vigentes, en los que se requerirá actuar con urgencia, porque las pérdidas biológicas y económicas pueden ser de magnitud y en algunos casos irreversibles”.
Y tampoco los estudios deben ser exclusivamente teóricos sino practicados en vivo y continuados. Porque además de todo, la actividad petrolera offshore podría llegar a ser muy positiva para la economía del país y la región. Pero deberá armonizarse con la actividad pesquera”. Y ser políticamente muy bien controlada.
Claro que eso sólo se verificará cuando nuestro país recupere la absoluta soberanía sobre las Islas Malvinas y todo el Mar Argentino. Entretanto, sostiene esta columna, todo es teoría. Y flacas esperanzas, a la luz de la lamentable realidad política nacional.
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Santa Fe y Entre Ríos acordaron medidas conjuntas para ordenar la pesca

 


Santa Fe y Entre Ríos regulan la pesca: nuevo cupo máximo y suspensión temporal de la captura comercial de sábalo

Fecha de Publicación
: 02/12/2025
Fuente: Diario Uno
Provincia/Región: Santa Fe - Entre Ríos 


Las provincias acordaron medidas conjuntas para ordenar la pesca, proteger la biodiversidad y garantizar la sostenibilidad de la actividad. La coordinación histórica establece reglas comunes y controles equilibrados en ambos márgenes del río.
Los gobiernos de Santa Fe y Entre Ríos dieron un paso histórico: por primera vez, ambas provincias publicaron resoluciones complementarias para regular la actividad pesquera del río Paraná, estableciendo un marco común que prioriza la sostenibilidad ambiental, el cuidado de la fauna ictícola y la fuente de trabajo de los pescadores artesanales.
Esta iniciativa se enmarca en el Plan Estratégico de Reconversión y Utilización Sustentable del Recurso Ictícola de Santa Fe y responde al trabajo de integración de la Región Litoral.

Medidas acordadas
El gobierno de Santa Fe, mediante los ministros Estévez y Puccini, emitirá una nueva resolución que reemplaza la 332/2025, estableciendo un cupo máximo de captura de 900 toneladas para el trimestre enero–marzo de 2026, en línea con lo dispuesto por Entre Ríos. Además, se suspende temporalmente la pesca comercial de sábalo entre el 20 de diciembre y el 20 de enero en ambos márgenes del río.
El cupo definitivo para el resto del año se definirá en la Audiencia Pública Anual, que se realizará el 16 de diciembre de 2025, un espacio donde pescadores, cooperativas, frigoríficos y equipos técnicos participan para garantizar reglas claras y participación informada.
Entre Ríos, por su parte, adaptó su régimen semanal de prohibiciones, equiparando los días de veda en ambos márgenes: sábados, domingos, lunes y feriados. Esta armonización evita asimetrías y fortalece la eficacia del control y la conservación.
El ministro de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, Enrique Estévez, destacó: “Contar con una resolución construida con los actores del sector y de manera conjunta con Entre Ríos es clave. Una medida coordinada siempre es más eficaz que una acción aislada y nos permite proteger la biodiversidad del Paraná con reglas comunes y sostenibles”.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, señaló que “la coordinación con Entre Ríos nos permite ordenar la actividad y darle sostenibilidad en el tiempo; cuando ambas provincias actúan con criterios comunes, fortalecemos al sector y cuidamos un recurso vital para la economía regional y los mercados internacionales”.
El ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, agregó: “Desde ambas márgenes del río trabajamos juntos con un objetivo definido por los gobernadores: la defensa del recurso natural. Lo central es que estamos implementando un modelo sostenible en diálogo con todos los sectores”.

Un contexto ambiental crítico que exige coordinación
El deterioro del río Paraná dejó de ser una advertencia técnica para convertirse en un dato contundente. Desde la bajante histórica de 2020, los niveles no se han recuperado, y los indicadores confirman la persistencia del estrés ambiental. Según informes del proyecto EBIPES, solo 6 de cada 100 sábalos alcanzan la talla reproductiva, mientras que el Servicio Meteorológico Nacional anticipa lluvias por debajo de lo normal, prolongando el escenario de vulnerabilidad.
Ante esta situación, Santa Fe convocó a todos los actores del sector y coincidieron en que la situación del recurso exige ordenamiento, control y criterios coordinados entre jurisdicciones. De esta forma, se consolidó el trabajo conjunto con Entre Ríos para revisar normativas, igualar esquemas y alinear medidas que, de manera aislada, pierden efectividad. Además, se conformó una mesa técnica provincial para evaluar medidas que fortalezcan el mercado interno.

Un punto de partida para una gestión conjunta y sostenida
Este acuerdo establece previsibilidad y cuidado del recurso, y representa un punto de partida para la gestión conjunta del río Paraná. A partir de ahora, las áreas provinciales evaluarán trimestralmente la evolución del recurso y coordinarán las medidas necesarias para garantizar un modelo sostenible, equilibrado y coherente con las realidades de las comunidades pesqueras del litoral.
La decisión inicial de Santa Fe abrió un proceso de revisión y articulación que hoy se traduce en una política compartida, fundamental para proteger la biodiversidad del Paraná y fortalecer la actividad pesquera en un contexto ambiental complejo.
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Los buques chinos mapean nuestra plataforma continental

 


Denuncian que un pesquero chino mapea la Plataforma Continental Argentina

Fecha de Publicación
: 25/11/2025
Fuente: Diario La Jornada
Provincia/Región: Nacional


El barco Lu Qing Yuan Yu 205 repite en 2025 los mismos patrones de navegación registrados en 2022, lo que refuerza las sospechas de actividades científicas no autorizadas.
El buque chino Lu Qing Yuan Yu 205, perteneciente a una flota subsidiada por el Estado chino, fue detectado nuevamente realizando maniobras compatibles con tareas de prospección dentro de la Plataforma Continental Argentina, un área donde el país ejerce derechos soberanos exclusivos.
La denuncia, impulsada por el especialista Milko Schvartzman y el Círculo de Políticas Ambientales, señala que el barco repite en 2025 los mismos patrones de navegación registrados en 2022, lo que refuerza las sospechas de actividades científicas no autorizadas.
El caso reabre el debate sobre la vigilancia en el Atlántico Sur, la falta de información oficial y los antecedentes conflictivos de la flota china en la región. La gravedad del episodio que ya no es un hecho aislado es que se detectan trayectorias lentas, rectilíneas y sistemáticas, idénticas a los patrones utilizados para estudios biológicos o geológicos.

Espionaje científico
En un artículo publicado por la agencia ArgenPorts se menciona que “en aquella primera detección, el Círculo de Políticas Ambientales analizó datos satelitales de Global Fishing Watch y concluyó que el buque chino había cubierto miles de kilómetros cuadrados sobre la plataforma argentina, en maniobras que excedían la actividad pesquera habitual”.
Ese informe alertó sobre la posible realización de “trabajos científicos sin autorización del Estado argentino, un requisito obligatorio en la Plataforma Continental”. Ahora, con el regreso del mismo patrón de navegación, las sospechas vuelven a intensificarse. Schvartzman, responsable del programa de conservación y pesca del Círculo de Políticas Ambientales, platea inquietudes:
“¿Quién autorizó a un pesquero chino (Lu Qing Yuan Yu 205) a prospectar la Plataforma Continental Argentina? En 2022 lo detectamos mapeando; en 2025, otra vez más al norte. ¿Es legal? ¿Y la soberanía? ¿Se ha pedido explicaciones a la Embajada de China?”.

Falta de información oficial
La Plataforma Continental Argentina, ampliada y reconocida por la ONU, otorga al país derechos soberanos sobre la exploración y explotación de recursos naturales.
“Ningún buque extranjero puede realizar estudios sin autorización previa. Sin embargo, la nueva operatoria del Lu Qing Yuan Yu 205 deja abiertos interrogantes que aún no tienen respuesta”, plantea el reporte de ArgenPorts. ¿Hubo un reclamo formal ante la Embajada de China? ¿Se activaron mecanismos de control de Cancillería o Prefectura? ¿Existe algún tipo de permiso otorgado que no haya sido informado? Hasta ahora, no se registraron comunicaciones públicas de organismos oficiales sobre la actividad del barco.

Soberanía en riesgo
El comportamiento del pesquero se suma a un historial problemático de parte de la flota china que opera en el Atlántico Sur. La región ha sido escenario de múltiples denuncias por pesca Ilegal, No Declarada y No Regulada, capturas de especies protegidas y graves violaciones laborales.
Para Schvartzman y para organizaciones como el Círculo de Políticas Ambientales, permitir que un buque con ese perfil realice tareas presuntamente científicas sin control local implica un riesgo directo para la defensa de la soberanía y la protección de los recursos estratégicos.

Fragilidad de controles
La nueva detección del Lu Qing Yuan Yu 205 reavivó los pedidos para fortalecer la vigilancia satelital y el monitoreo integrado entre organismos argentinos, así como para elevar el nivel de presión diplomática sobre flotas extranjeras. “Mientras tanto, el episodio vuelve a exponer la fragilidad del control en una zona clave para la pesca, la biodiversidad y el futuro energético de Argentina”, concluye el informe. 
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Colapso biológico de los sábalos en el río Paraná

 


Riesgo ambiental en el río Paraná: sólo 6 de cada 100 sábalos está en edad de reproducirse

Fecha de Publicación
: 11/11/2025
Fuente: Análisis Digital
Provincia/RegiónSanta Fe - Litoral Argentino


El sábalo es un eslabón clave del ecosistema y también de la economía pesquera. La evidencia científica es contundente: necesitamos reducir la presión extractiva para asegurar su sostenibilidad”, explicó el ministro de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, Enrique Estévez, en declaraciones que vuelven a exponer la grave situación sobre la fauna íctica. El funcionario santafesino remarcó que la veda de acopio de pescado para la venta al exterior “no afectará el consumo local ni la exportación de peces de criadero. Buscamos preservar la biodiversidad y garantizar el futuro de la actividad pesquera”, aseguró. Investigadores en la materia consultados por ERA Verde, insisten en que la medida debe ser acompañada por las demás provincias que detenta jurisdicción en la cuenca del Paraná.
Con solo 6 de cada 100 sábalos en edad reproductiva, la provincia de Santa Fe restringirá las exportaciones de esta especie a partir de diciembre. Así, busca priorizar el cuidado del ecosistema que sostiene a comunidades pesqueras y consumidores locales, aseguró en una nueva comunicación oficial donde subraya el “por qué es importante limitar la exportación de peces del río Paraná”. En este orden, se apuntó que “la medida no afectará el consumo local ni la exportación de peces de criadero. Buscamos preservar la biodiversidad y garantizar el futuro de la actividad pesquera”, afirmó el titular de Ambiente y Cambio Climático provincial, Enrique Estévez.
La decisión del gobierno santafesino se oficializó mediante la Resolución N° 332/2025 y alcanza a todas las especies cuando provengan de capturas realizadas en ambientes naturales del río Paraná y sus afluentes en jurisdicción provincial. Se argumentó que se busca “evitar el colapso ecológico”.
Consultado por ERA Verde respecto al mecanismo, el investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Luis Espínola, apuntó: “La suspensión de la exportación se limita a las aguas de la provincia de Santa Fe, pero la cuenca del Paraná es transfronteriza, abarcando otras provincias y países. Aunque la mayoría de los frigoríficos se concentran en Entre Ríos y Santa Fe, este punto es clave: los frigoríficos santafesinos podrían trasladar su actividad a otras jurisdicciones, reduciendo así el efecto de la ley provincial. En consecuencia, sin coordinación interprovincial o nacional, la efectividad de la medida se vería comprometida”, advirtió.
De acuerdo a lo informado por el Gobierno de Santa Fe, a partir del 3 de diciembre de 2025, en Santa Fe quedará suspendido por un año el acopio de pescado de río -y de sus afluentes- con destino a exportación. La decisión no prohíbe la pesca ni afecta a la comercialización de peces provenientes de criaderos, pero marca un punto de inflexión para el manejo sostenible de los recursos del Paraná.
La resolución responde a un contexto ambiental crítico. Los estudios más recientes del proyecto Evaluación Biológica y Pesquera de Especies de Interés Deportivo y Comercial (Ebipes), que integran Nación, provincias, universidades y la Prefectura Naval, revelan una drástica caída en los niveles hidrométricos y en la población de sábalos con capacidad reproductiva: solo 6 de cada 100 ejemplares están en condiciones de reproducirse. Este dato resulta inquietante, ya que el sábalo es la base de la cadena alimentaria del río Paraná y una de las principales especies destinadas a consumo interno y exportación, indicó Era Verde.

En riesgo
La situación crítica del sábalo se origina por múltiples factores: la bajante prolongada del río Paraná, las bajas temperaturas y la intensa presión pesquera. Los niveles actuales del cauce generan una desconexión entre el río y las lagunas de desove, lo que dificulta la reproducción natural. A esto se suma la captura de ejemplares adultos –los únicos con capacidad reproductiva–, lo que agrava aún más el panorama.
El sábalo, que se alimenta de sedimentos y materia orgánica del fondo del río, es también alimento esencial para especies como el dorado y el surubí. Por eso, su disminución impacta no solo en el ecosistema, sino también en la economía regional y en el consumo interno, ya que abastece a pescadores artesanales, frigoríficos y mercados locales.
“La restricción a las exportaciones forma parte del Plan Ictícola Provincial, dictado por la Justicia y debatido en mesas participativas con pescadores, cooperativas y especialistas. La iniciativa se alinea con las políticas nacionales e internacionales de conservación, que buscan equilibrar la explotación comercial con la recuperación de los recursos naturales”, se agregó en el parte de prensa gubernamental.
El Gobierno santafesino también confirmó que la pesca para consumo interno y la exportación de especies de criadero seguirán habilitadas. En paralelo, el Ministerio de Desarrollo Humano e Igualdad mantiene programas de asistencia para los trabajadores del sector afectados por la medida. 

Surubí, dorado y pacú
En paralelo, hace dos semanas Santa Fe estableció una veda total para la pesca comercial y deportiva del surubí pintado y atigrado, vigente del 1 de noviembre al 31 de diciembre de 2025. Durante ese período queda prohibida la captura, acopio, transporte y comercialización de estas especies. Además, continúan las restricciones permanentes para el dorado –solo pesca deportiva con devolución obligatoria–, el pacú y el manguruyú, cuya pesca está totalmente prohibida.
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Argentina entre los que más destruyen el fondo del mar

 


Alerta, pesca de arrastre: advierten que la Argentina está entre los países que más destruyen el fondo del mar

Fecha de Publicación: 17/09/2025
Fuente: Portal NoticiasAmbientales
Provincia/Región: Nacional


La pesca de arrastre no es un problema nuevo para el océano en zona argentina. «Bajo la superficie del Atlántico Sur ocurre una devastación invisible», describen en la fundación Sin Azul no hay Verde.
Grandes barcos despliegan redes que pesan toneladas y «barren» el fondo del océano como topadoras submarinas. Así, todo lo que encuentran, peces, corales, esponjas, huevos, crustáceos, es atrapado o destruido. Detrás, el paisaje queda vacío, un desierto que tarda décadas, a veces siglos, en recomponerse.
En este sentido, la pesca de arrastre transforma ecosistemas en desiertos submarinos y Argentina es uno de los países que más utilizan esta técnica destructiva, encabezando el ranking en América Latina. En Buenos Aires, un encuentro en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA) reunió a científicos, ambientalistas y ciudadanos para poner el tema sobre la mesa.
La plataforma patagónica, uno de los ecosistemas más productivos del Atlántico Sur, concentra buena parte de la presión. En esa región marina se multiplican las amenazas para delfines y otros mamíferos, al tiempo que se degradan hábitats esenciales para la reproducción de peces comerciales.

Tres impactos destructivos que se suman
La pesca de arrastre combina, de acuerdo con los especialistas, tres daños que la hacen única en su nivel de destructividad:
    Sobrepesca: la extracción supera el ritmo de recuperación natural de las poblaciones.
    Captura incidental (bycatch): caen en las redes especies que no eran el objetivo, muchas de ellas amenazadas.
    Destrucción del hábitat: los ecosistemas bentónicos, fondos marinos de gran diversidad, son arrasados como si fueran campos arados.
«Pese a que las imágenes de esta devastación casi no existen, los indicadores internacionales y las investigaciones científicas lo confirman. El Atlántico Sur se encuentra bajo un estrés creciente que amenaza su capacidad de sostener la vida», advirtieron desde la organización.

Una amenaza invisible
Mientras los bosques talados o los glaciares que retroceden tienen un correlato visual que alerta, el arrastre avanza sin testigos. “Bajo el agua, sin cámaras que lo expongan, se erosiona un patrimonio natural de escala planetaria”, remarcó Juan Coustet, parte de la coordinación de Sin Azul no hay Verde.
“A esto se suma la incertidumbre de los registros oficiales: capturas incompletas, especies mal identificadas, datos ausentes. Un vacío que impide construir políticas pesqueras transparentes y efectivas”, remarcó.

Pesca de arrastre, un debate que empieza a abrirse
El 11 de septiembre, el MAMBA fue escenario de un importante evento. Alrededor de 250 personas, entre científicos, referentes de ONGs, artistas y público general, se reunieron para hablar de la pesca de arrastre y sus consecuencias.
El encuentro, encabezado por la fundación Sin Azul no hay Verde, combinó la proyección del documental Ocean (narrado por David Attemborough) con paneles de debate, y marcó un punto de partida. Sacar a la luz un tema del que casi no se habla en la agenda pública.
La intención de los organizadores fue clara: generar un espacio de diálogo más amplio entre la sociedad civil, las organizaciones ambientales y la comunidad científica para avanzar hacia políticas que protejan el mar.
“El evento contó con la participación de muchísima gente, fue un éxito. Y creo que es sumamente importante porque a través de estos espacios logramos llevar el mar a la ciudad y concientizar que sin un océano saludable es imposible la vida”, sintetizó uno de los disertantes, Milko Schvartzman, especialista en pesca ilegal.
Por su parte, Andrea Michelson, bióloga y consultora en Conservación de la Naturaleza quien también participó del panel de debate, sostuvo: “el evento me pareció muy interesante, porque es muy importante acercar a la gente la importancia de proteger el océano”.
«Es muy necesario mostrar los riesgos y los impactos que sufre el mar y la necesidad de que haya actividades como pesca responsable para que tengamos un océano saludable», remarcó.
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Argentina adopta las OMEC, ¿Qué es eso?

 


Argentina adopta las OMEC: de qué se trata la nueva herramienta para la conservación marina y la pesca sostenible

Fecha de Publicación
: 05/09/2025
Fuente: Portal NoticiasAmbientales
Provincia/Región: Nacional


El Gobierno argentino dio un paso crucial para la conservación marina al incorporar la figura de las «Otras Medidas Efectivas de Conservación (OMEC)».
La medida permite reconocer las vedas pesqueras y áreas de manejo existentes como herramientas válidas de conservación de la biodiversidad.

¿Qué son las OMEC y por qué son importantes para la conservación marina
Las OMEC son áreas geográficamente definidas que, sin ser oficialmente Áreas Marinas Protegidas (AMP), logran resultados sostenidos en la protección de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
Su incorporación a la normativa nacional se concretó mediante la publicación de la Resolución 446/2025 en el Boletín Oficial.
Ofrece una alternativa flexible para cumplir con compromisos internacionales, como el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal. Todo sin necesidad de crear nuevas AMP que puedan restringir por completo las actividades productivas.

La relevancia de las OMEC para el sector pesquero
Para la industria pesquera, la adopción de las OMEC es un avance estratégico. Permite conciliar la pesca sostenible con la conservación, ya que reconoce el valor de las áreas de esfuerzo restringido que ya operan en el Mar Argentino.
Estas zonas, que incluyen vedas permanentes y temporales, áreas de protección de juveniles y corredores de resguardo, contribuyen a la salud de los ecosistemas marinos sin detener la actividad económica.
De esta forma, la Resolución 446/2025 no solo fortalece el marco de manejo pesquero de Argentina, sino que también visibiliza los esfuerzos ya realizados por el sector en pos de la conservación ambiental.
Al reconocer estas áreas, el país demuestra un enfoque innovador y equilibrado, alineando el desarrollo productivo con los objetivos de biodiversidad.

Un camino hacia el desarrollo sostenible
La nueva normativa abre la puerta a que actores públicos y privados, incluyendo comunidades locales y el propio sector pesquero, impulsen el reconocimiento de estas medidas de conservación.
Esto representa una oportunidad para el desarrollo sostenible, ya que promueve una gestión más integrada y flexible del Mar Argentino. Asegurando tanto la salud del ecosistema como la continuidad de una actividad económica vital para el país.
La implementación de las OMEC es un paso fundamental para que Argentina cumpla con sus compromisos ambientales internacionales de una manera realista. Esto reconociendo la importancia de la biodiversidad marina y el rol del sector pesquero en su protección.
«Cabe destacar que esta nueva figura de OMEC permite ampliar las estrategias de conservación más allá del sistema formal de áreas protegidas, e incluye espacios gestionados por el sector privado», remarcaron desde el Gobierno nacional.
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Blog del Foro Ambiental Córdoba

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