Argentina desperdicia 73 millones de kilos de alimentos

 


Por qué Argentina desperdicia 73 millones de kilos de alimentos mientras donarlos no es rentable

Un estudio de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación reveló que el desperdicio de alimentos en supermercados y autoservicios alcanzó los 73 millones de kilos durante 2025, en un país donde un tercio de la población vive bajo la línea de pobreza y las empresas encuentran más rentable descartar alimentos que donarlos.

El desperdicio de alimentos en Argentina alcanzó los 73 millones de kilos durante 2025, según un estudio de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Lácteos, fiambres y productos refrigerados lideraron los descartes de supermercados y autoservicios, con pérdidas estimadas en 370.520 millones de pesos. La cifra expone una distorsión estructural: mientras un tercio de la población vive bajo la línea de pobreza, las empresas encuentran más económico destruir alimentos aptos para el consumo que donarlos.

Un problema que no es de marco legal
El problema no pasa por la falta de una ley que habilite la donación. Argentina cuenta desde hace más de dos décadas con la Ley Donal, que brinda seguridad jurídica a las empresas donantes y las resguarda de responsabilidad civil y penal por los alimentos entregados, siempre que cumplan con las exigencias bromatológicas del Código Alimentario Argentino. El desafío es de otro orden, estrictamente económico: el régimen actual de IVA termina penalizando la donación en lugar de incentivarla. Según el artículo 58 del decreto reglamentario de ese impuesto, una empresa que dona bienes debe reintegrar el crédito fiscal que había computado por su elaboración; en cambio, si esos mismos productos se descartan, ese crédito se conserva. La ecuación fiscal, en los hechos, termina invirtiendo los incentivos que debería fomentar.
Fernando Uranga, director general del Banco de Alimentos Buenos Aires, explicó el mecanismo: "bajo el régimen legal actual, la decisión de donar alimentos implica que la empresa no podrá computar el crédito de IVA vinculado a la elaboración del mismo, mientras que, si ese alimento es descartado, sí es posible computar el referido crédito fiscal". El funcionario remarcó que promover una reforma legislativa que corrija esa distorsión es uno de los objetivos centrales en los que trabajan junto a la Red de Bancos de Alimentos.

Cuando donar cuesta más que tirar
Más allá del componente impositivo, el Banco de Alimentos Buenos Aires -una organización sin fines de lucro que trabaja desde hace 25 años contra el hambre- señala que los costos de recuperación, clasificación, almacenamiento y transporte de los alimentos se suman al desincentivo fiscal, y terminan inclinando la ecuación económica hacia el descarte antes que hacia la donación. El contexto social agrava el problema: según datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, el país mantiene desde hace años un piso estructural de pobreza cercano al 30% y una indigencia que ronda el 7% de la población.

Qué reformas se plantean
Alfredo Kasdorf, asesor de la Red Global de Bancos de Alimentos, planteó cuál sería el próximo paso: "Argentina necesita completar la Ley Donal con una arquitectura de incentivos". Según explicó, una prioridad sería revisar el tratamiento del IVA asociado a las donaciones, de manera que no genere la pérdida de créditos fiscales que no se produce frente a ciertas formas de descarte. De forma complementaria, planteó evaluar un fortalecimiento de las deducciones fiscales existentes, hoy sujetas en general a un límite del 5% de la ganancia neta del ejercicio de cada empresa. En el Congreso, además, hay un proyecto en danza -"Aprovechamiento Responsable de Excedentes Alimentarios y Concientización sobre el Desperdicio de Alimentos"- que buscaría ir un paso más allá del incentivo voluntario: contempla que los establecimientos que descarten alimentos aptos sin justificación puedan recibir apercibimientos o multas.
Para Uranga, el resumen del problema cabe en una frase: "cada kilo que se destruye pierde la oportunidad de ser un plato de comida". La donación de alimentos en el país, remarcan desde el sector, no es solo un imperativo ético sino también una solución económica y ambiental que Argentina todavía no logra volver rentable: el desafío pendiente es pasar de una ley que habilita la donación a un sistema de políticas públicas que la vuelva, además, la opción económicamente más racional.


Fecha de Publicación: 24/09/2026
Provincia/Región: Nacional
Fuentes Consultadas: Portal EcoNews Global, Perfil

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