Guanacos en Río Negro: la ciencia pide cautela antes de cazarlos

 


Científicos del Conicet piden cautela antes de habilitar la caza de guanacos en Río Negro

Investigadores del INIBIOMA (Conicet y Universidad Nacional del Comahue) enumeraron diez condiciones científicas, sanitarias y económicas que consideran necesarias antes de permitir la extracción de guanacos para vender su carne, tras la sanción de la nueva Ley de Carnes rionegrina.

A comienzos de septiembre, la Legislatura de Río Negro aprobó una nueva Ley de Carnes que reemplaza al régimen vigente hace más de 35 años. Su artículo 15 permite procesar productos de fauna silvestre en establecimientos habilitados y abre la puerta a la carne de jabalí, especie exótica invasora, y a la de guanaco, un animal nativo. La incorporación no es automática: la autoridad provincial deberá definir cada año qué especies se autorizan, con qué cupos, en qué temporadas y en qué zonas. El régimen general se aprobó por 35 votos contra 6, pero el artículo sobre fauna silvestre dividió a la Cámara: 25 votos a favor, 16 en contra y una abstención. Frente a ese escenario, investigadores del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente, que depende del Conicet y de la Universidad Nacional del Comahue, elaboraron un informe con diez razones para actuar con cautela.

Diez reparos, sin cerrar la puerta
Los científicos no descartan de manera absoluta el aprovechamiento comercial, pero sostienen que cualquier extracción debería apoyarse en evidencia, controles y un manejo que proteja a las poblaciones. La primera condición es saber cuántos guanacos hay hoy en Río Negro y dónde están, además de sus edades, su reproducción y su mortalidad natural, para calcular cuánto podría extraerse sin afectarlos. También advierten que guanacos y ovejas tienen diferencias ecológicas, por lo que no pueden manejarse con los mismos modelos. Una crítica de fondo de organizaciones ambientalistas coincide en este punto: en Santa Cruz, donde ya se faena, la población supera el millón de ejemplares, mientras que Río Negro no cuenta con censos que la respalden.

Riesgos sanitarios y bienestar animal
La tercera razón es sanitaria: la carne puede presentar sarcocistiosis, una parasitosis asociada a especies del género Sarcocystis. Un estudio publicado en la Revista Argentina de Parasitología, realizado en Chubut, ya había señalado que los macroquistes de este parásito dificultan la comercialización de la carne de guanaco. Según Sergio Lambertucci, investigador superior del Conicet en el INIBIOMA, el problema reduce la cantidad de carne apta y encarece la producción, lo que "podría hacer que el aprovechamiento se vuelva inviable". Los investigadores piden además protocolos específicos para el arreo, la captura, el traslado y el sacrificio, incluida la protección de las hembras preñadas. La ley aprobada, por su parte, prohíbe comercializar carne de animales capturados con perros o con métodos cruentos que provoquen estrés excesivo o contaminación de las piezas.

Economía, normas y fibra
Los investigadores reclaman un análisis económico previo, con costos, ingresos, disponibilidad de animales y efectos sobre las poblaciones, para saber si esta actividad es realmente una oportunidad de diversificación productiva. También señalan las diferencias normativas entre provincias, que pueden derivar en escenarios legales y sanitarios complejos. Pablo Carmanchahi, del grupo de ecofisiología de fauna silvestre del instituto, recordó que Santa Cruz habilitó formas de venta, mientras que Chubut mantiene restricciones para la faena comercial. Otro punto es la fibra: la obtenida de animales sacrificados podría competir de manera desleal con la de ejemplares esquilados vivos, bajo prácticas sustentables y certificadas. Los científicos advierten que el mercado internacional valora cómo se obtiene la fibra, y que empresas como Loro Piana o Stella McCartney no consideran deseable la proveniente de animales sacrificados. Si la fibra de guanaco quedara asociada al sacrificio, podrían aparecer campañas de rechazo que alcancen incluso a la lana de oveja patagónica.

Convivencia con la ganadería y una pregunta ética
Sobre la competencia con las ovejas por el forraje, los científicos aclaran que no hay consenso sobre un aumento real y proponen buscar soluciones no letales para la coexistencia. Valeria Ojeda, investigadora en conservación de fauna del Conicet en Bariloche, fue directa: "el problema de los pastizales obedece al mal manejo ganadero histórico de las tierras". A su juicio, extraer guanacos no resolvería la degradación de los pastizales. La última razón es bioética: el sacrificio debe justificarse de forma sólida, como una medida fundamentada y no como un fin en sí mismo.

El mapa patagónico
El debate excede a Río Negro. Santa Cruz cuenta con el único establecimiento habilitado para faenar guanaco y trabaja en una indicación geográfica para su carne y fibra, mientras que Chubut aclaró en abril que no están habilitadas la faena ni la comercialización dentro de la provincia, y que solo podría ingresar carne santacruceña con habilitación federal. Los productores rurales rionegrinos, en cambio, valoran la ley por darles reglas claras y por ofrecer una proteína de menor costo. Con la norma ya sancionada, el próximo paso está en manos de la autoridad provincial, que deberá decidir si incluye al guanaco entre las especies autorizadas y bajo qué condiciones.


Fecha de Publicación: 30/09/2026
Provincia/Región: Río Negro
Fuentes Consultadas: Diario Río Negro, Diario Infobae, Ámbito 

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