Refuerzan los controles ambientales en la cuenca Salí-Dulce

 


Fin de la zafra: Tucumán y Santiago del Estero refuerzan los controles sobre la cuenca Salí-Dulce

Ambas provincias coordinan el monitoreo de los ríos que desembocan en el embalse de Río Hondo y Tucumán intensificó las inspecciones en los ingenios azucareros, con el antecedente de la mortandad masiva de peces de 2023.

Con el cierre de la zafra azucarera, Tucumán y Santiago del Estero reforzaron los controles ambientales sobre la cuenca Salí-Dulce, el sistema de ríos que desemboca en el embalse de Río Hondo y que durante décadas sufrió el impacto de los efluentes de la industria sucroalcoholera. El subsecretario de Medio Ambiente de Tucumán, Facundo Moreno Majnach, y el Defensor del Pueblo de Santiago del Estero, Daniel Escobar Correa, se reunieron para intercambiar información sobre la temporada y coordinar las acciones de monitoreo.
Ambos coincidieron en la necesidad de sostener los controles sobre los afluentes de la cuenca, sobre todo durante la actividad de los ingenios, con el objetivo de “prevenir posibles impactos en los recursos hídricos que desembocan en el embalse de Río Hondo”, según informó el gobierno tucumano. El trabajo se enmarca en el Comité Interjurisdiccional de la Cuenca Salí-Dulce, con la participación de su Grupo de Gestión en Tiempo Real y del Grupo de Mediciones en Embalse, y en un acuerdo de cooperación entre ambas provincias.

Inspecciones en los ingenios
En paralelo, la Dirección de Fiscalización Ambiental tucumana, dependiente de la Secretaría de Producción, intensificó durante la última semana las inspecciones en establecimientos industriales, con foco en los ingenios azucareros. Los controles incluyeron tomas de muestras, la verificación de la gestión de efluentes y del funcionamiento de las plantas de tratamiento, y la revisión del manejo de residuos sólidos, efluentes líquidos y emisiones gaseosas. Las autoridades no informaron cuántos establecimientos fueron inspeccionados ni los resultados de las muestras.
Según el gobierno provincial, el monitoreo de las aguas superficiales en distintos tramos de la cuenca se realiza de manera permanente desde 2009, a cargo de la Subdirección de Monitoreo y Laboratorio Ambiental y de la Dirección de Recursos Hídricos, y se intensifica durante la zafra.

Una temporada atípica
La campaña de este año estuvo marcada por el clima. En algunos sectores de Tucumán se acumularon entre 800 y 1.000 milímetros de lluvia, lo que obligó a frenar temporalmente la molienda de entre ocho y nueve ingenios durante algunas semanas y elevó los caudales de los ríos por encima de los del año anterior. En ese contexto, las autoridades advirtieron sobre el riesgo de que la vinaza y las cenizas, los principales residuos de la producción de azúcar y alcohol, terminen en los cursos de agua, en especial si se disponen en terrenos que no están en condiciones de recibirlos. La Dirección de Fiscalización vinculó también el refuerzo de los controles con las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.
A comienzos de septiembre, el balance oficial era positivo. “No hemos tenido ningún episodio significativo”, afirmó entonces Moreno Majnach, mientras que Escobar Correa señaló que el embalse presentaba un buen nivel de oxígeno.

Una deuda ambiental histórica
La vigilancia tiene una razón. La cuenca Salí-Dulce y el embalse de Río Hondo, uno de los principales destinos turísticos de Santiago del Estero, fueron escenario de reiterados episodios de contaminación vinculados a los desechos de la industria azucarera. En noviembre de 2023, millones de peces aparecieron muertos a lo largo de unos 14 kilómetros de costa en la desembocadura del río Salí en el embalse. “Son millones, kilómetros y kilómetros de peces muertos”, describió entonces un pescador de la zona.
En aquella oportunidad, el gobierno tucumano descartó la contaminación por vinaza y atribuyó la mortandad a la sequía y la falta de oxígeno por el bajo caudal, mientras que los pescadores apuntaron contra los ingenios. Santiago del Estero se presentó como querellante en una denuncia penal ante la Justicia federal, y las dos provincias realizaron investigaciones en paralelo.
Ese antecedente explica por qué el trabajo conjunto entre ambas jurisdicciones resulta clave. La salud del embalse no depende solo de lo que ocurre en sus orillas, sino de lo que llega aguas arriba, desde los ríos tucumanos que atraviesan una de las principales regiones azucareras del país. Con el fin de la zafra y la llegada de la temporada de lluvias, los controles sobre los afluentes seguirán siendo la principal herramienta para evitar nuevos episodios.


Fecha de Publicación
: 06/11/2026
Provincia/Región: Tucumán - Santiago del Estero 
Fuentes Consultadas: Portal El Tucumano; Portal Info del Estero; Diario La Nación

Blog del Foro Ambiental Córdoba

Buscar este blog

Blog Archive

Temas

Archivo de Blogs

▲