Riachuelo: recuperar la historia para recuperar el ambiente

 


El Matanza Riachuelo recupera la memoria para sanar mejor

Fecha de Publicación
: 09/05/2022
Fuente: Telam
Provincia/Región: Riachuelo


La Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo presentó una plataforma con más de 5000 fotografías, videos, mapas, archivos sonoros, ilustraciones y hasta croquis que apuestan a una recuperación ambiental, histórica y cultural de un área en la que viven 4,5 millones de argentinos.
Ellos miran a la cámara entre el candor y la sorpresa, como quien se asoma a una ventana que promete algo extraordinario. Unos pasos más atrás ellas salen por un portón grande, abierto de par en par. Sonríen. A un costado, el único hombre que da la espalda. A contracorriente de la multitud que sale de fábrica mira hacia adentro, como buscando a alguien. Es 17 de abril de 1942. Es un día cualquiera. Un instante irrepetible. Los obreros de la textil Piccaluga, en Barracas, salen de trabajar. Van al encuentro del Riachuelo, el río que siempre estuvo ahí. Cómo las máquinas, el trabajo, la vida misma.
La imagen forma parte de los más de 5.000 archivos, entre fotos, mapas, filmes, audios y croquis que forman parte de la plataforma que el Centro Documental de la Cuenca Matanza Riachuelo presentó este jueves y desde la que se puede recuperar la historia, la cultura y el imaginario del río que a lo largo de 64 kilómetros atraviesa parte de la provincia de Buenos Aires para desembocar en el Río de la Plata, constituyendo una de las cuencas más importantes de la Argentina.
“Sanear un río, el Matanza Riachuelo, no es sólo ocuparse del agua y de las cuentiones de saneamiento sino también de la cultura, el patrimonio, la historia y los imaginarios en torno a ese río, porque eso es también parte de su recuperación”, dice a Télam Lorena Suárez, coordinadora de Cultura y Patrimonio de la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) y responsable de la iniciativa.
Una propuesta que busca mostrar que junto a ese río que supo ser sinónimo de contaminación y daño ambiental hubo modos de vivir y de estar, cotidianidades y grandes obras de infraestructuras, paradigmas de trabajo y progreso, modos de cuidar y de dañar. Una forma de recuperar más de siglo de historia, pero también de imaginar un futuro diferente.

Un río por el que corre memoria
“Existen imaginarios negativos, un imaginario donde está todo perdido, a mucha gente incluso le cuesta imaginar usos en torno al río, y la cultura viene a trabajar para revertir eso, con la posibilidad de recuperarlo”, explica Suárez al detallar los objetivos del Centro Documental, que ya lleva dos años de trabajo.
El proyecto tuvo que enfrentar distintos desafíos. El principal fue el tiempo. Acumar fue creado recién en noviembre de 2006 para sanear la cuenca Matanza Riachuelo, contaminada durante décadas y décadas por ser destinataria de desechos industriales y cloacales, además de depositaria de residuos. La cuenca es una de las áreas más pobladas e industrializadas del país.

El material de archivo del que disponía el ente tripartito databa de poco más de una década, aunque necesitaba recorrer más de un siglo. Para salvar esa distancia articuló con diversos organismos públicos e instituciones, como el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Nacional, Radio y Televisión Argentina, el Archivo Nacional de la Memoria y el Museo Benito Quinquela Martín, pero también con instituciones y colecciones privadas, como Archivo Vaggi o Croquisteros Urbanos.
“Lo fue fuimos a buscar en los archivos fue la mirada de un río que se está recuperando. Y encontramos materiales vinculados al trabajo, la navegabilidad, los usos, los paisajes, las intervenciones, los meandros, las rectificaciones, a las grandes obras, y a todo lo que fue la Argentina del último siglo”, explica Suárez.
A través del camino de la cooperación los materiales en torno a la cuenca comenzaron a multiplicarse. Y también a catalogarse, fundamentalmente con la colaboración de la Biblioteca Nacional. Y todos esos archivos, a su vez, a linquearse con la plataforma del Centro, desde la cual hoy se puede acceder a un reservorio tan vasto como diverso.
Así, y con un solo clic, se puede acceder a verdaderos tesoros. Fotos de la estación Constitución, del puerto a mediados del siglo XIX, planos, croquis y documentación sobre el crecimiento de la actividad portuaria o acerca de las inundaciones en La Boca durante los años 40.
Todo eso, y más, forma parte de los registros gráficos, audiovisuales y sonoros clasificados según el organismo o institución de pertenencia. Otra opción que brinda la plataforma es acceder al material de archivo por tema, utilizando un buscador.

El agua, la vida, la esperanza
La mayor parte del archivo está compuesto por fotografías que dan cuenta de los distintos momentos de la cuenca. Entre escenas de la vida cotidiana, se puede recuperar lo que significó el río y también imaginar lo que puede ser.
“Si en algún momento se pescó, se navegó, se nadó, se pudo pasear y hacer actividades recreativas, por qué no imaginarnos que eso puede volver a ser posible. Si imaginanos eso podemos reclamar por su recuperación y aportar a ella como habitantes de la cuenca”, asevera Suárez.
Lorena Surez coordinadora de Cultura y Patrimonio de Acumar
Lorena Suárez, coordinadora de Cultura y Patrimonio de Acumar.
Entre las curiosidades que nos entrega el material se destacan numerosos mapas, alguno de ellos dibujados. “Hay croquis y mapas antiguos muy interesantes que permiten ver cómo fue la intervención en la cuenca, las grandes obras, los usos que se pensaban”.
“Cuando el río se rectifica -explica Suárez-, porque era meandroso, se estaba pensando en una navegación de gran calado. Todas estos registros nos permiten pensar el lugar que ocupó el Matanza Rioachuelo y lo que pudo albergar”.
Pero la cuenca es mucho más que un río. “Además del tramo principal, que es el río Matanza Riachuelo, sumanos material gráfico y audiovisual de gran parte de sus arroyos, que están un poco olvidados en tanto afluentes de la cuenca”.
“En su momento -detalla- eran cauces de agua silvestres, abiertos, donde se podía ir a pescar e incluso a pasar”.

Recuperar la historia, recuperar el ambiente
El principal desafío para la Cuenca Riachuelo Matanza es alcanzar su saneamiento y lograr una recomposición del ambiente. En poco más de 2047 kilómetros cuadrados, desde la naciente de los arroyos bonaerenses Cañuelas, Cebey y Rodriguez hasta la desembocadura en el Río de la Plata, viven unas 4.5 millones de personas, que representan el 15% de la población nacional.
“Cuando hablamos de lo ambiental no sólo nos referimos a la vegetación o a una huerta, sino también a lo social, a la cultura, al patromonio, a las cuestiones de género, al acceso a derechos, ya que el ser humano es parte de ese ambiente, tanto cuando lo daña como cuando lo nutre y desarrolla”, considera Suárez.
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