Ingenieros agrónomos y la “grieta” por los agroquímicos



El uso de agroquímicos abre la “grieta” entre los ingenieros agrónomos

Fecha de Publicación
: 18/03/2019
Fuente: El Día (Buenos Aires)
Provincia/Región: Buenos Aires


Hay sectores que los consideran “necesarios, en dosis exactas”. Otros apuntan que son “pesticidas que no deben utilizarse”
El uso de los agroquímicos es uno de los primeros temas que abrió una “grieta” entre los ingenieros agrónomos y forestales. La caja de resonancia de las diferentes formas de ver estos productos es el flamante colegio profesional del sector, donde abrieron el debate sobre el uso de estos productos en la actividad agrícola.
Una de las definiciones de agroquímicos dice que “son sustancias químicas que se emplean con recurrencia en la agricultura y que tienen la finalidad de mantener y conservar los cultivos que esta actividad desarrolla”.
La Plata, según un estudio que se conoció en 2015, es uno de los cordones hortícolas más afectados por el uso de agroquímicos.
“Los agroquímicos utilizados en dosis justas y con control no son perjudiciales. Las dosis justas son responsabilidad de los ingenieros agrónomos. Para hacer una comparación, es como el medicamento recetado para la gente. Este eje realza la labor y el aporte profesional en todos los sistemas de producción agrícola”, asegura Rubén dos Santos, secretario del colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la provincia de Buenos Aires.
Do Santos también indica que “hay que hacer una ardua tarea de concientización para no confundir a la gente, informar correctamente y ayudar a educar en este terreno. Sabemos que arrancamos en desventaja y hay que hacer un trabajo arduo. Pero hay que afrontar ese desafío, porque estamos preocupados por la calidad de los productos que comemos”.
El debate está abierto a tal punto que ya se están organizando mesas de debate en diferentes distritos con una variada paleta de profesionales que tienen diferentes puntos de vista sobre el tema.
Edgardo Herrera, presidente de la entidad colegiada, asegura que “toda clase de sistema de producción agrícola debe contar con el aporte y la supervisión de un ingeniero agrónomo. Si hay un inconveniente en un espacio de producción que lo asuma el profesional que corresponda y se haga responsable. Nosotros podemos ayudar a los productores y al Estado para contribuir en los controles que muchas veces, por cuestiones presupuestarias, no se llevan a cabo cómo corresponde”.
“Hay una imagen pública pésima de los agroquímicos, que nosotros denominados tratamientos fitosanitarios. Se hizo hincapié en sustancias que dejaron de utilizarse en el campo pero siguen en el rubro de la medicina humana. Nosotros decimos que si todo se hace a conciencia, con conocimiento y supervisión profesional, en su justa dosis, prácticamente no hay daño posible. Los componentes fitosanitarios que se utilizan a mediana y gran escala han tenido un desarrollo tecnológico. Por eso hay que instalar el tema, educar y no irse detrás de un título, un eslogan, que puede vender más pero no es cierto”, agrega Herrera.
Para el ingeniero agrónomo Guillermo Peruzzi, presidente de la delegación Central -con cabecera en La Plata- del flamante colegio profesional, “lo peor que ocurre con los agroquímicos es la plaga del por las dudas: aplicarlos sin saber si es necesario. Es como tomar un medicamento por las dudas, la automedicación que en la mayoría de los casos no lleva a la mejor solución. El rol del ingeniero agrónomo acá es esencial. Porque recorre, diagnóstica a conciencia, evalúa y si es
necesario aplicarlos se hace en las dosis justas, con recetas profesionales. Muchos productores luego agradecen cuando no tienen que aplicar agroquímicos durante un tiempo determinado porque terminan ahorrando partidas de dinero importantes, y les sirve, entre otros fines, para invertir en su tierra”.

PESTICIDAS QUE NO DEBEN USARSE”*
Para el ingeniero agrónomo Santiago Sarandón, investigador y titular de la Cátedra de Agroecología de la facultad de Ciencias Agrarias de la UNLP, “es necesario aclarar que los agroquìmicos son pesticidas. El sufijo cida significa que matan. De esa simple base parto para explicar que no se deben usar en ningún caso. Tras un largo tiempo de resignación, hace varios años comenzó una ola en la que se pudo ver y comprobar que hay modos de producción que no necesitan de agroquímicos.
En la facultad tenemos que concebir qué clase de profesional formamos y en mi caso la idea es que se prescinda totalmente de pesticidas. Los consumidores ya no admiten que se apliquen pesticidas. Me parece muy bien que se proponga desde el nuevo colegio profesional de ingenieros agrónomos una discusión sobre el tema, y que no se hayan abroquelado detrás de una idea de producción que permita en mayor o menor medida el uso de los pesticidas como si fuera un mal necesario”.
“No hay ningún trabajo que diga que no se puede producir sin pesticidas, y con eso se debe impulsar la necesidad de hacer un cambio cultural que impulse un modelo de producción más orgánico, sin productos tóxicos”, agregó el profesional, quien también asegura: “no va más el tapense la nariz, es un problema de aplicación, no del pesticida en si”.
De acuerdo con un informe que se realizó en 2015, encargado por la Defensoría del Pueblo bonaerense, “en todos los cultivos más del 40% de los productores utiliza principios activos que pertenecen a clases toxicológicas de extremada o alta toxicidad, lo que significa un alto peligro potencial”.
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