En la industria el 95% de residuos no tiene un manejo adecuado
“La cuestión de los residuos explica el 95 por ciento de la problemática ambiental”
Fecha de Publicación: 10/02/2026
Fuente: Página 12
Provincia/Región: Nacional
La entidad difundió un informe revelador que da cuenta de un aumento en la falta de tratamiento de las industrias que potencia nuevos basurales a cielo abierto.
Un reciente informe de la Cámara Argentina de Tratadores y Transportistas de Residuos Industriales y Especiales (Catries) develó un dato alarmante: más del 90 por ciento de los residuos industriales generados en el último año, terminó en basurales a cielo abierto y en circuitos informales. La confirmación no hace más que evidenciar, ahora con rigor formal, una problemática que no parece encontrar canal de resolución.
En el último período, a nivel país, se generaron 25 millones de toneladas de residuos industriales de los cuales sólo el 4 por ciento fue gestionado por tratadores habilitados y derivado a procesos de valorización, tratamiento o disposición final seguro, da cuenta el estudio realizado en base a datos del Observatorio de Residuos Peligrosos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Universidad de Buenos Aires (UBA).
“Hicimos este convenio con las universidades por la ausencia de datos oficiales que para nosotros es fundamental”, contó Claudia Kalinec, presidenta de Catries, a Rosario/12. Sobre las responsabilidades que les cabe a los Estados, la dirigente fue tajante al opinar que “son fundamentales”. Y en ese sentido ahondó: “Hay una falta total de políticas de Estado en materia ambiental y fundamentalmente en materia de residuos. La cuestión de los residuos explica el 95 por ciento de la problemática ambiental, de eso derivan muchas otras cosas”.
Según viene advirtiendo Catries hace años, los basurales a cielo abierto representan no sólo un retroceso ambiental sino un riesgo directo para la salud de las comunidades cercanas. “La última medición, realizada en los primeros meses de 2025, volvió a mostrar la misma tendencia: de las 25 millones de toneladas generadas, apenas el 4,07 por ciento recibió tratamiento adecuado”, revela el informe que toma como dato relevante una encuesta mensual a 37 empresas tratadoras que operan 47 plantas activas. “El universo estimado es de más de 32 mil empresas generadoras pero sólo el 8,5 por ciento contrata servicios habilitados”, evidencia.
La falta de tratamiento formal está en estado de crecimiento lo que potencia la creación de nuevos basurales y la expansión de los ya existentes en todo el territorio nacional. Para dimensionar la problemática, sólo en Santa Fe hay cerca de cuatrocientos de estos sitios a cielo abierto. “Cada basural activo es una fuente de contaminación y un riesgo sanitario que podría evitarse con infraestructura adecuada, control y planificación. La Argentina ya cuenta con experiencias exitosas en rellenos sanitarios y plantas de tratamiento, lo que falta es una decisión sostenida para replicarlas en todo el territorio. Gestionar bien los residuos no es un lujo, es una condición básica para proteger la salud y el ambiente”, dijo Kalinec.
De los sólo setenta rellenos sanitarios habilitados que hay en Argentina, sólo tres están en Santa Fe. Así, se vuelve central el rol del Estado para poner el eje en clave de política pública. “Mientras sea más barata la multa que gestionar correctamente los residuos se va a seguir tirando. Son muy pocas las multas que se hacen por vuelco ilegal de residuos y en el caso que lleguen, el valor es muy por debajo de lo que implica el daño ambiental que, en muchos casos, no se puede revertir”, destacó la presidenta de Catries.
Miles de toneladas de residuos se depositan cada día en sitios no autorizados. Existen más de 5 mil basurales a cielo abierto en todo el país donde los desechos se mezclan, se queman y se filtran hacia el suelo, las napas y el aire sin ningún tipo de contención. “Son focos de riesgo sanitario y ambiental que afectan de manera directa a millones de personas y que, según especialistas y organismos técnicos, constituyen uno de los problemas estructurales más graves de la política ambiental argentina”, destaca el informe.
Para la titular de la entidad de alcance nacional, la escasa participación de empresas argentinas que contratan tratadores de residuos industriales y especiales, radica en la falta de controles y costos: “Obviamente tirar los residuos por un caño al río es mucho más barato que contratar un servicio que certifique la trazabilidad y el correcto tratamiento de los residuos que es lo que se debería hacer. Sí no controla ni la autoridad ni la cadena de proveedores entonces se desobliga al generador a gestionar correctamente los residuos”, alertó.
Ante la consolidada inacción del Estado aparece una luz de esperanza en tratados internacionales que pueda firmar el país. Para Kalinec, el acuerdo Mercosur-Unión Europea puede ser el caso testigo ya que, opinó, “sube la vara al incluir cláusulas ambientales”. Para la especialista, se demoró la firma “porque en los últimos cinco años la Unión Europea subió los estándares ambientales. De este convenio hace 20 años que se está hablando”, dijo.
“No sólo de gestión de residuos, estamos hablando -continuó Kalinec- de uso de suelo y demás cuestiones que son de materia ambiental. A veces el control del Estado no está y se suple con esta normativa exterior. Hoy la globalización permite que, en algunos puntos, las empresas que quieren competir en mercados internacionales, o tienen sus casas matrices afuera, tengan que cumplir con una normativa más exigente”.
Países mucho más desarrollados que Argentina en la cultura ambiental hacen foco en la responsabilidad empresaria para el abordaje de los residuos, superando así la mera atención por el tratamiento. Para la titular de Catries este aspecto es fundamental y en ese sentido afirmó que “tratar correctamente los residuos intrínsecamente está ligado a la responsabilidad social porque está afectando el ambiente que es un bien común. Ese es el cambio de paradigma que hay que hacer”.
La ausencia de prácticas formales de gestión y tratamiento por parte de miles de empresas y pymes, y también del propio Estado, está detrás del avance silencioso de los basurales a cielo abierto. En estos sitios, la basura se arroja directamente sobre el suelo, sin separación ni tratamiento. Se mezclan residuos domiciliarios, voluminosos, industriales e incluso peligrosos, lo que genera lixiviados tóxicos, emisiones de metano y quemas a cielo abierto que liberan dioxinas y furanos, compuestos altamente nocivos para la salud humana.
“La existencia de miles de basurales a cielo abierto es el síntoma más claro de un sistema de gestión de residuos que necesita un cambio de paradigma urgente. No se trata solo de limpiar un predio o cerrar un sitio, se trata de cambiar la lógica con la que el país maneja sus desechos”, amplió Kalinec.
Consultada sobre las implicancias de esa transformación dijo: “El abordaje es integral. Falta educación ambiental, cultura ambiental, los correctos incentivos y las correctas sanciones. Sí la sanción es laxa o inexistente es más difícil el cumplimiento de la normativa. Sí sólo cerramos los basurales y no tenemos resuelto estructuralmente la disposición, el predio se abrirá en otro lado. Esto no tiene una sola solución, hay que afrontarlo desde varios lugares: Uno, lógicamente, es el control del Estado pero también hace falta el incentivo a una producción más eficiente con menos uso de recursos, menos generación de residuos”.
Y sumó: “Cuando hablamos de residuos ya tenemos el problema. Hay que velar por que se generen menos residuos. Y ya no solo post-consumo sino también post-producción. La industria no invierte para hacer más eficientes esos procesos. Después en la disposición hay que apuntalar a los municipios para que tengan un sistema de recolección y tratamiento de residuos formal, porque muchos hacen la recolección y tiran en el basural”.
El informe concluye que Argentina enfrenta un doble desafío: reducir la generación de residuos en origen e impulsar una transición efectiva hacia un sistema de gestión integral con separación, reciclaje, valorización y rellenos sanitarios operados correctamente. “La cobertura actual sigue siendo insuficiente si se la compara con los más de cinco mil basurales informales que persisten en todo el territorio. Esa brecha evidencia la urgencia de avanzar hacia modelos de disposición final que prioricen la salud pública y el cuidado ambiental”.
Acerca del Observatorio de Residuos Peligrosos UBA-UNR
El Observatorio de Residuos Peligrosos UBA-UNR es una iniciativa conjunta entre la Cámara Argentina de Tratadores y Transportistas de Residuos Industriales y Especiales (Catries), la Cámara Argentina de Industrias de Tratamiento para la Protección Ambiental (Caitpa), la Dirección de Sustentabilidad de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de Rosario (UNR). El objetivo del Observatorio es contar con información que permita dimensionar la problemática de la generación y posterior tratamiento de residuos en el territorio argentino. Sin datos oficiales disponibles sobre el tema, la iniciativa busca llenar ese vacío, proveyendo información pública y confiable que contribuya al trazado de objetivos ambientales.
.

Comentarios