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Avistan dos yaguaretés en Salta



Los yaguaretés siguen en Salta y pueden gozar de larga vida

Fecha de Publicación
: 16/05/2020
Fuente: El Tribuno
Provincia/Región: Salta


Avistaron dos ejemplares en Isla de Cañas; con un proyecto de desarrollo agroforestal sería posible recuperar el hábitat de cientos de especies nativas.
Hace pocos días, en nuestra selva tucumano-oranense de Isla de Cañas, un automovilista registró un acontecimiento poco común: una pareja de yaguaretés junto a la ruta. Es inusual ver a estos animales, porque su conducta es cautelosa. No les gusta mucho que los vean. En la vida silvestre no tienen predadores naturales; con los seres humanos, en cambio, tienen problemas. Y prefieren evitarlos.
Los ambientalistas ubican a estos felinos (los más corpulentos, después del tigre y el león) entre las especies con alto riesgo de extinción. Cada macho del "manchado" demarca para si un predio de quince mil hectáreas y lo comparte con tres hembras, cada una con cinco mil hectáreas. Pero sus vidas son solitarias. Se trata de un animal capaz de cazar yacarés, chanchos de monte y tapires, además de carpinchos u otro tipo de roedores y monos. Pero si hay cabras o terneros, el alimento resulta mucho más fácil y sabroso.
En 2004, la organización Greenpeace protagonizó un espectáculo caricaturesco. Luego de recaudar cien mil dólares entre aportantes ingenuos a los que les prometieron colocar collares de rastreo satelital a cuatro yaguaretés, pasaron un par de años buscando a alguno de estos animales en la selva de montaña y terminaron "contratando" a un ternero para colocarle el último de los collares (los otros tres los habían perdido). Querían engañar al satélite. En ese momento, Pablo Corro, el baqueano que los denunció, dijo a El Tribuno: "Claro que hay yaguaretés; solo que hay que ir a buscarlos en serio".
Tres años antes, en la página de Greenpeace habían anunciado la colocación del collar a una hembra de quince años. Cualquiera que vea un documental de YouTube sabe que, cuando se produce una captura de esa naturaleza, al animal se le aplica una anestesia, se le extrae sangre y pelo, se realiza un estudio rápido de su estado de salud, especialmente parásitos, tuberculosis o problemas digestivos, se determina la datación de GPS y se le da otra inyección, que lo reanime, para que no quede anestesiado en el monte. A esta supuesta fiera dormida no le habían sacado ni una foto. Pero el tiempo le dio razón al baqueano.
En nuestra selva hay yaguaretés. Hay pocos; hay menos que antes de la llegada del hombre a América, probablemente, y muchos menos que en el siglo XIX. Por eso es una buena noticia el avistaje de estos dos adultos, como el de un cachorro, en diciembre pasado.
La preservación de las especies nativas es una obligación contraída por el Estado argentino y las autoridades no deben dejar que se convierta en un jingle para que hagan negocios los cazadores de río revuelto. Y esto no es una frase al pasar: muy poca gente conoce la realidad animal. No es cuestión de meras emociones.
Ahora, los ambientalistas quieren que el tigre americano (pantera onca) sea declarado "persona no humana" como especie. Y llevaron la demanda a la Justicia Federal. Recientemente, una jueza porteña declaró "persona no humana" a una orangutana nacida en un zoológico alemán y que llevaba una larga vida en el de Palermo. Con ese criterio, resolvió que se encontraba en malas condiciones y resolvió enviarla a Estados Unidos (claro, sin preguntarle a la persona no humana). La selva de Sumatra o Indonesia donde habían nacido sus abuelos ya no está en condiciones de recibirla.
Una decisión similar tomó la Justicia con una elefanta asiática que hace 25 años había sido entregada al zoológico porteño porque un juez verificó el pésimo trato que había sufrido en un circo. Ahora, ya en estado de ancianidad, fue obligada a recorrer seis mil kilómetros en camión para pasar sus últimos años en un "santuario" de elefantes de Brasil.
Los animales nacidos en cautiverio viven muchos años más que los que quedan en la selva. La subjetividad humana lleva a imaginar que los otros son más felices, pero lo cierto es que los zoológicos han cumplido una función valiosa en el conocimiento popular de los animales y, seguramente, todos van a evolucionar a condiciones más saludables. Es probable que muchas especies tengan más ejemplares en cautiverio que en hábitat. Lo cierto es que la objetividad de la jueza porteña en esta materia no está garantizada. "Yo odio el zoológico", dijo en un reportaje. Quizá no sepa que en ese mismo zoológico que odia se recuperaron decenas de cóndores y miles de huevos de yacaré, cuya cría fue enviada a sus ríos de origen.
Nuestros yaguaretés no necesitan zoológico. Tampoco están condenados a la extinción. Salta tiene 50 mil kilómetros cuadrados pintados de amarillo por un objetable ordenamiento territorial. Cuenta con el INTA, con expertos forestales y con facultades de agronomía y de veterinaria. Con un proyecto inteligente se podrían asignar un espacio técnicamente como un inmenso corredor para recuperar el hábitat boscoso, compatibilizándolo con los derechos de los pueblos indígenas y de los criollos, y generando desarrollo rural sustentable.
Allí, con guardaparques y aplicando la ley provincial 7.070, se recuperaría la vida, se mejoraría el estado de los ríos, se podría hacer turismo ecológico y deportivo y se sostendría una próspera producción agroganadera. Claro, además de técnicos, hace falta proyecto y decisión política.
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El ciervo de los pantanos: claroscuros de la cuarentena



En plena cuarentena, se dejó ver el ciervo de los pantanos en el Delta

Fecha de Publicación
: 13/05/2020
Fuente: ADN Sur
Provincia/Región: Capital Federal


La especie está en riesgo de extinción alto.
En la Primera Sección del Delta, a unos 40 kilómetros del Obelisco, los pobladores dicen ver, en esta época de cuarentena por el coronavirus, a una figura extraña. Se trata del ciervo de los pantanos, una especie considerada "vulnerable", a nivel nacional e internacional, porque enfrenta, en estado de vida silvestre, un riesgo de extinción alto.
Con sus más de 100 kilos de peso, un metro y veinte centímetros de altura, el ciervo ahora deambula por sitios donde no era habitué y husmea zonas visitadas, hasta hace unos meses, por multitudes de turistas de fin de semana a bordo de ruidosas lanchas que levantan incesantes olas a su paso.
"Si bien el ciervo de los pantanos está en el Delta, normalmente es difícil de observar por sus particulares hábitos y comportamientos. Es más bien solitario. No se acerca mucho a sitios poblados como la Primera Sección porque suele haber mucho movimiento de gente. Además se siente inseguro porque lo pueden cazar. Pero, las actuales condiciones de tranquilidad por la cuarentena, lo llevan a que se anime más", describe el director del Grupo de Investigación en Ecología de Humedales (GIEH) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, Roberto Bo.
Desde el mismo laboratorio en Exactas UBA, la veterinaria María Marcela Orozco , advierte: "Al haber menos circulación de personas, la especie ahora está más visible y mucha gente sale a cazar sin ningún control. Aparecen bastantes animales baleados".
Según detalla diario La Nación, para proteger a este blanco fácil en medio del desierto y desolación que acompaña a la cuarentena, los expertos han tomado una iniciativa. "Como parte del Comité Científico-Técnico del Ciervo de los Pantanos que aborda todo lo que es rescate, rehabilitación y control, estamos intentando gestionar capacitaciones para fuerzas de seguridad. La idea -indica Orozco- es que, por un lado, conozcan que la especie es monumento natural en la Provincia de Buenos Aires y que su caza es ilegal. Y por otro, que se acentúen los controles dados los casos que nos avisan los pobladores".
Con el riesgo aumentado de caer bajo el gatillo fácil del cazador furtivo en tiempos solitarios de pandemia, este animal, declarado monumento natural por la ley provincial bonaerense 12.209 para protegerlo del peligro de la extinción, es conocido científicamente como Blastocerus dichotomus , o guazú pucú en guaraní, que significa "ciervo grande". Es el de mayor tamaño en Sudamérica y uno de los tres "ciervos anfibios" del mundo.
"La población de ciervo de los pantanos que tenemos en el Delta es la más austral. Es aparentemente pequeña pero, hoy por hoy, no sabemos el número de individuos que la componen. Hay algunos proyectos que están estudiando su densidad y abundancia", precisa Orozco.
En zonas agrestes del corazón isleño suele habitar este buen caminante y excelente nadador que aprovecha al máximo los humedales como el Delta. Huidizo y esquivo, raramente sale con su pareja o la única cría que tiene por parto. De día permanece oculto entre los pastizales y, al atardecer, busca su único alimento: hierbas, ramas y hojas.
"El ciervo está mejor en los lugares menos intervenidos por el hombre, los más naturales que todavía hay en el Delta y que están más alejados de la Primera Sección", describe el especialista. También es posible hallarlos en las explotaciones forestales. "Mientras los árboles crecen no hay actividad y los ciervos están tranquilos en esos bosques por años, hasta que llega el momento de la tala. En ese momento es cuando se mandan a mudar", agrega.
Además de estos sitios habituales, ahora se puede observar en la Primera Sección del Delta a esta especie, considerada "vulnerable", en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y en la Categorización de Mamíferos de la Argentina 2019. Aquí, particularmente, la población del Delta recibió una categorización especial: "En Peligro", porque enfrenta un riesgo de extinción muy alto en estado de vida silvestre.
"Probablemente, la observación del ciervo en zonas pobladas tenga que ver con las actuales condiciones de cuarentena, y también, con la particular historia de estos últimos años", relata Bo, quien menciona algunos acontecimientos del pasado reciente como avances de las urbanizaciones que cambiaron el escenario natural costero y generaron situaciones curiosas como la aparición de animales silvestres en countries, "tal es el caso de los carpinchos".
A estas transformaciones tampoco está ajeno el cambio climático, eco de la contaminación ambiental, y responsable de la mayor frecuencia de eventos extremos. Inundaciones, sequías, acosan una y otra vez el planeta. Por cierto, el Delta no escapa a sus avatares. "Ahora hay una seca importante de la Cuenca del Plata. El río Paraná está más bajo que otros años. Estos vaivenes pueden desplazar al animal de un lado a otro y afectar la disponibilidad de alimentos", señala Bo.
"Puede ser que se vea más porque las condiciones en que antes estaba le son más desfavorables y no le quede otra que venirse para este lado. Es un equilibrio difícil de controlar. Más en un ambiente particularmente dinámico como en los grandes sistemas de humedales del Delta", reflexiona Bo.
Por otra parte, con la sequía no es raro que se produzcan más incendios naturales. "En estos tiempos han habido muchos fuegos cercanos a grandes centros poblados", precisa. Pero la llama también puede encenderse intencionalmente, como es habitual en tareas rurales. "Hace años -historia- se incrementó la producción ganadera en el Delta porque en otros sitios se cultivaba soja y había que llevar las vacas a algún lado. A veces se usa la quema como práctica ganadera o para limpiar zonas de terreno para levantar un emprendimiento. Esto generó disturbios en favor y en contra de determinadas especies". Este manejo del territorio también pudo haber expulsado al ciervo del pantano del área que habitaba y llevarlo a destinos distintos, según destaca.
El desconcierto de los isleños por observar ciervos de los pantanos en zonas muy habitadas es el complejo resultado de una combinación de factores. "A la particular realidad de la cuarentena, con el menor movimiento de gente que trae aparejado, se le pueden sumar otros disturbios del ambiente relacionados con sus condiciones habituales como, en este caso, una seca y fuegos potenciados por la sequía; y una mayor actividad inmobiliaria o ganadera que, en determinados sectores, transforman el ambiente haciendo que los animales se vayan para otro lado", sintetiza.

El día después
"Quizás, una enseñanza que pueda obtenerse de esta inédita situación que vivimos con la cuarentena, sea la posibilidad de mostrar que determinados proyectos creados para generar conocimiento de cómo funciona el humedal y para promover recomendaciones para el manejo de estos ecosistemas, pueden ayudar a que ganemos todos: el ciervo, los humedales y la gente. Porque las personas pueden obtener ingresos económicos y, al mismo tiempo, mejorar su calidad de vida. Tenemos que buscarle la vuelta, pero somos conscientes de la complejidad que abordamos", propone Bo.
En tanto, Orozco, evalúa: "Estamos muy avanzados en esta tarea de degradar el medio ambiente, por lo cual, es bastante difícil pensar que vamos a poder generar un cambio de un día para otro. A mi entender, es muy importante que la gente empiece a tomar consciencia de que el origen de todas estas cuestiones está en el daño ambiental. Entonces, empezar a ver con otros ojos los ambientes naturales es, de algún modo, uno de los grandes retos que tenemos que enfrentar cuando se acabe la cuarentena".
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Conservación del yaguareté: iniciativa del PNUD en Argentina



Comunidades locales trabajan en la conservación del yaguareté en Argentina

Fecha de Publicación
: 11/05/2020
Fuente: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible
Provincia/Región: Nacional


Lo hacen mediante una iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para conservar a la especie en el norte del país.
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación celebra la realización del primer desembolso del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD), otorgado a organizaciones de la sociedad civil ganadoras de la convocatoria para proyectos de conservación del yaguareté en Argentina. Los impulsores de estas cinco iniciativas habían sido reconocidos con la entrega de certificados por parte del ministro Juan Cabandié, en una visita a Misiones concretada en enero.
Los proyectos contienen la visión integral de la cartera de Ambiente nacional, que considera al felino como especie prioritaria para la conservación y comparte el objetivo de fortalecer acciones en este sentido.
El monto total de las donaciones es cerca de 6,5 millones de pesos, que serán destinados a los proyectos elegidos para conservar al yaguareté en el país. Estos fondos representan el primer desembolso que ya recibieron las organizaciones de la sociedad civil beneficiarias del PPD.
El PPD apoya actividades de organizaciones no gubernamentales y organizaciones de base comunitaria en países en desarrollo. A través de los aportes entregados se han desarrollado proyectos con comunidades indígenas, asociaciones, cooperativas, escuelas rurales y grupo de mujeres vinculados al acceso al agua segura, conservación de la biodiversidad, generación de energía renovable, utilización de recursos naturales como sustento de vida a través de la preservación del entorno, lucha contra la degradación del suelo, iniciativas de agricultura familiar sustentable y gestión de cuencas hidrográficas, entre otros.

Proyectos en implementación
Una de las iniciativas pertenece a la Asociación Civil Grupo Solidario, que con los fondos recibidos fortalece el control y el monitoreo junto a la población cercana al Parque Salto Encantado sobre la situación del Monumento Natural Yaguareté, trabaja en la memoria histórica de la comunidad y pone en valor la conservación del monte nativo —hábitat de la especie—, a través de su protección, el uso sustentable de la biodiversidad y herramientas de gestión del cuerpo provincial de guardaparques.
En tanto, la Fundación Biodiversidad fue otro de los seleccionados de la convocatoria por su iniciativa de consolidar el corredor Calilegua-Baritú en pos de contribuir a la conservación del yaguareté en las yungas argentinas. En particular, trabaja en el área de conservación El Pantanoso, de la provincia de Jujuy.
La Asociación Civil Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico - CeIBA, por su parte, presentó su proyecto para fortalecer la participación comunitaria e interinstitucional como camino para lograr la coexistencia entre las personas y la especie en la selva paranaense y el gran chaco argentino. Alguna de las acciones para lograrlo son la asistencia con nuevos equipos y tecnologías para aportar el trabajo del grupo de colaboradores, como el sistema de alerta temprana de yaguaretés en riesgo de ser cazados, o capacitar referentes comunitarios, productores, estudiantes, extensionistas y agentes gubernamentales en técnicas para reducir los conflictos, identificar casos de ataques de felinos al ganado y el monitoreo de la presencia del animal.
La conservación del Hay’oj (yaguareté) también es promovida por Asocianay, que basa su trabajo en la protección del territorio Wichí en el corredor del Bermejo Salta del departamento salteño de Rivadavia banda sur.
El último proyecto es del Centro de Desarrollo Rural y Urbano Sustentable que implementa un modelo de producción ganadera compatible con la conservación del yaguareté en las yungas . Esto se desarrolla en los departamentos salteños de Orán, Iruya, Santa Victoria, y de San Martín, Ledesma y San Pedro, de la provincia de Jujuy.
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Córdoba: cinco especies que podrían recuperarse



Alertan sobre el “peligro crítico de extinción” de cinco especies autóctonas

Fecha de Publicación
: 07/05/2020
Fuente: Via País
Provincia/Región: Córdoba


El Parque Nacional Quebrada del Condorito y el futuro Parque de Traslasierra, los espacios naturales que podrían ayudar a preservarlas.
La provincia de Córdoba cuenta con unos 68 mamíferos autóctonos, y lamentablemente, el 37 por ciento de ellos se encuentra en riesgo de extinguirse.
Según informó Traslasierra Noticias, el relevamiento fue realizado por los biólogos Ricardo Torres y Daniela Tamburini de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) , cuyo estudio fue llevado adelante con el apoyo de la Secretaría de Ambiente de la Provincia. Quienes además, editaron un libro con el aporte de varios colegas, una edición que describe entre otros datos, a cada especie junto a un mapa de distribución en toda la provincia.
En Córdoba, son cinco las especies en “peligro crítico de extinción”, los cuales determinaron que son: el guanaco, el pecarí quimilero, el aguará guazú, el tapetí, y el carpincho.
En tanto para otros doce, su categorización es “en peligro” y ocho fueron incluidas dentro de la categoría “vulnerable”. El resto fueron etiquetadas como “cercana a la amenaza” y “preocupación menor”, se especificó el reciente estudio.
En síntesis, advierten que más de un tercio de los mamíferos está en peligro de extinción, sin embargo, explican que buena parte de dichas especies habitan en el oeste cordobés, en espacios naturales y aún en condiciones de preservación para poder desarrollarse.
Algunos de los espacios emblemáticos, son el Parque Nacional Quebrada del Condorito y el futuro Parque Nacional Traslasierra, unas 27 mil hectáreas de la Estancia Pinas, perteneciente a los herederos de loa fortuna de Juan Manubens Calvet, en donde dicha fauna autóctona podría preservarse pese al panorama desalentador.
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Mató a un puma y sus dos crías y presumió sus "trofeos"



Rompió la cuarentena para ir a cazar y mató a un puma y sus crías

Fecha de Publicación
: 04/05/2020
Fuente: Diario el Libertador
Provincia/Región: Santiago del Estero


El hombre presumió sus "trofeos" a través de redes sociales. La Policía y la Subdirección de Fauna lo detuvieron.
El miércoles un hombre rompió la cuarentena por la pandemia de coronavirus para ir a cazar a unos montes de la localidad Villa Mailín, de Santiago del Estero, mató a un puma y sus dos crías y compartió las imágenes a través de las redes sociales, lo que provocó la indignación de los usuarios y vecinos de la zona.
Al viralizarse la imagen de los animales muertos, se alertó a la Subdirección de Fauna de la provincia, que de inmediato dispuso el envío de un inspector, para verificar lo acontecido.
Horas más tarde el poblador del departamento Avellaneda, quedó detenido a disposición de la Fiscalía, luego de haber admitido ser el autor de la caza de tres pumas, acusado de violar la ley 4802 de protección de fauna silvestre, y el artículo 205 del Código Penal, según informó el diario El Liberal.
El autor del hecho fue identificado como Cristian Ledesma, quien en su versión sostuvo que salió armado con la escopeta y disparo para defender a sus perros - de caza - porque el puma adulto los habría atacado para defender a su cría. Por su parte, los especialistas verificaron que los cachorros presentaban señales de haber sido atacados a golpes por lo que algo que hizo caer la explicación de Ledesma.
“El muchacho reconoció que salió a cazar temprano y que mató a estos animales cerca de las 13.30”, dijo Omar Núñez inspector de la Subdirección de Fauna.
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El Huemul con posibilidades de superar la extinción



Huemul, el ciervo patagónico que desafía la extinción

Fecha de Publicación
: 02/05/2020
Fuente: Weekend
Provincia/Región: Patagonia


Es uno de los animales emblemáticos del sur de Argentina. Su población se ha ido reduciendo con los años, pero el Parque Patagonia se propone reintroducir y recuperar la especie.
Hasta hace unos pocos cientos de años, dos grandes mamíferos herbívoros reinaban en la extensa y vibrante Patagonia argentina. El guanaco, con sus tropas numerosas, caracterizaba las zonas más áridas, ocupando toda la estepa desde los límites del bosque andino-patagónico hasta la costa del océano Atlántico. El huemul, menos visible y de grupos más chicos, ocupaba la porción oeste de la estepa y los faldeos boscosos y pastizales de altura de los Andes. Esta Patagonia llena de vida pronto enfrentaría la llegada de los colonizadores, con resultados catastróficos para muchas especies nativas.
El huemul, uno de los dos ciervos nativos de nuestra Patagonia, se distribuía en Argentina desde el sur de Mendoza hasta Santa Cruz, donde ocupaba los bosques cordilleranos y también las estepas patagónicas. De hecho, viajeros y naturalistas registraron en sus diarios la presencia de huemules en áreas de estepa y cañadones alejados hasta unos 100 kilómetros del límite del bosque. Solo en la provincia de Santa Cruz, entre 1894 y 1908, al menos cinco autores diferentes observaron pequeños grupos de huemules en zonas de cañadones, incluyendo el cañadón del Deseado al este de Perito Moreno. Pero ya en esos tiempos, los nativos de la región informaban que los huemules en la estepa no se presentaban tan abundantes como solían serlo. El huemul fue una de las primeras víctimas de la colonización de la Patagonia.
Actualmente los huemules habitan solo el 30 % del área que ocupaban hace unos 100 años. Esta severa declinación en su distribución se refleja en la disminución catastrófica del número de individuos. Se estima que menos de 600 animales persisten en Argentina. La caza furtiva, la destrucción de su hábitat, el hostigamiento por perros y la posible transmisión de enfermedades comunes en el ganado y el ciervo europeo cuentan entre los factores que han diezmado al huemul en todo su rango de distribución. El drama del huemul en Argentina continúa incluso dentro de los parques nacionales, donde pequeñas poblaciones continúan declinando y desapareciendo, especialmente en Río Negro y Neuquén.
Actualmente, las poblaciones más importantes de huemules de Argentina se encuentran en Santa Cruz, específicamente en áreas protegidas como los Parques Nacionales Perito Moreno y Los Glaciares y en los alrededores de los lagos del Desierto y San Martín. Quizás la visión del Gobernador Juan Gregores, quien prohibió la caza del huemul durante su mandato (1932-1945), permitió en parte la supervivencia de los ejemplares que hoy habitan la provincia. Pero los huemules siguen disminuyendo y su extinción en el mediano plazo es probable. Y así como Corrientes está llamada a ser pionera en la recuperación de las poblaciones de yaguareté, Santa Cruz será pronto reconocida por sus acciones innovadoras dirigidas a impedir la desaparición del huemul.
El Parque Patagonia es un complejo de reservas públicas y privadas localizado en el noroeste de Santa Cruz. El área se caracteriza por la presencia de mesetas surcadas por imponentes cañadones, que históricamente albergaron poblaciones de huemules. Debido a su condición de reserva, su extensión y el buen estado de sus pastizales, el parque presenta una oportunidad única para el regreso del huemul a la estepa. La reintroducción de individuos será el inicio de un ambicioso proyecto que busca revertir el proceso de extinción mediante la creación de nuevos núcleos poblacionales en áreas donde el huemul desapareció hace menos de 150 años. De esta manera, la estepa recuperará a uno de sus grandes herbívoros, en los cañadones del río Pinturas volverá a observarse la imponente figura de este ciervo patagónico y los santacruceños ofrecerán una formidable respuesta a la crisis de extinción que asola al planeta.
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El tráfico de especies como negocio millonario



Nuestra flora y fauna son víctima de un negocio millonario

Fecha de Publicación
: 19/03/2020
Fuente: El Día
Provincia/Región: Entre Ríos - Nacional


Gualeguaychú, que lleva la bandera del cuidado del medio ambiente y es reconocida en el mundo entero como tal, parece no estar prestando el interés necesario a esta problemática existente y que día a día aumenta.
Cada año, cientos de miles de aves y otros animales silvestres son capturados de manera indiscriminada, convirtiéndose en víctimas del tráfico ilegal. Las aves que fueron y son inspiradoras de canciones, poemas y leyendas son una de las principales perjudicadas, y se calcula que solo 1 de cada 10 animales sobrevive al proceso, que se encuentra entre los de mayor movimiento de dinero en el mundo.
El tráfico ilegal de fauna silvestre, junto a la pérdida de hábitat y la introducción de especies exóticas invasoras, está llevando a muchas especies de aves a la extinción, como es el caso del cardenal amarillo.
La pérdida de nuestra flora y fauna implica un desequilibrio en la naturaleza y la aparición de plagas que causaron y ya están causando modificaciones en el ecosistema y así perjuicios en muchas de nuestras actividades.
¿Qué entendemos por tráfico ilegal de fauna silvestre? Es la captura y comercialización (por medios como ferias, comercios, redes sociales y comercio electrónico) de especies silvestres para las cuales estas actividades están prohibidas.
En el caso de las aves, su destino es venderse como “aves de jaula” o parte de una colección privada, por su color, su canto o escasez, taxidermia o productos como plumas para distintas manufacturas o artesanías. Existen leyes y convenios nacionales e internacionales que prohíben estas prácticas, pero hay mucho por hacer en materia de información y participación de actores involucrados en el control y fiscalización y también en la comunidad, ya que muchas veces se desconoce el daño que el tráfico ilegal de fauna ocasiona, así como el verdadero origen de los animales.
Un informe de Naciones Unidas e Interpol estimó que a nivel mundial el tráfico ilícito de flora y fauna mueve hasta US$ 23.000 millones por año. Ya es el tercer negocio ilegal a nivel mundial, detrás del tráfico de drogas y el de armas. En Argentina, se calcula en unos $ 50 millones por año.
Además de los cardenales, hay otras aves muy tradicionales en nuestro país que hoy están en peligro por quienes lucran con ellas para satisfacer a coleccionistas y a particulares. Por ejemplo el cardenal amarillo, Tordo Amarillo, Pepitero de Collar, el federal, que en los últimos años ya no es visto en las áreas donde era su hábitat habitual. O el tucán, que en el mercado ilegal europeo se puede conseguir a partir de los 500 dólares debido a su tamaño, lo particular de su figura y color llamativo, por lo que es una especie que es adquirida por un público selecto. Incluso se lo captura para hacer ralladura con el pico, al que se atribuyen propiedades afrodisíacas.
Los centros de rescate son una herramienta fundamental para recibir, dar tratamiento médico de ser necesario, y luego reinsertar en la naturaleza los animales afectados por esta y otras amenazas que afectan a la fauna silvestre.
La mejor manera de detener el tráfico ilegal es no comprar fauna silvestre, y denunciar su comercio.
Gualeguaychú, que lleva la bandera del cuidado del medio ambiente y es reconocida en el mundo entero como tal, parece no estar prestando el interés necesario a esta problemática existente y que día a día aumenta. O por lo menos no parece estar a la altura de los acontecimientos. Nuestra ciudad hasta el momento no cuenta con las figuras activas de Guardafaunas y no se realizan controles específicos en las diferentes zonas de nuestra ciudad donde es posible encontrar especies que suelen ser extremadamente buscadas por los cazadores.
Las fuerzas de seguridad, que son organismos de apoyo, realizan operativos que suelen dar positivos en muchas ocasiones, pero estas fuerzas tienen otras tareas específicas y no necesariamente están para la búsqueda de animales silvestres en cautiverio y cazadores.
La zona sur de Entre Ríos cuenta con la figura de un Inspector de Fiscalizaciones, pero con una persona no alcanza para toda la región. Por tal motivo es necesario centrar los esfuerzos municipales y provinciales para luchar contra el tráfico de flora y fauna ya que como luchadores del medio ambiente también hay que cuidar y proteger a los que no pueden hablar pero que cumplen un papel fundamental en nuestro planeta.
A diario es muy común escuchar a diferentes grupos de personas organizándose para ir a cazar pero ¿Cuál es el lugar que utilizan para desarrollar esta práctica? ¿Cuentan con los permisos requeridos? ¿Tienen todos los papeles de los armamentos en regla? ¿Están autorizados? Muchas son las preguntas y pocos los controles de quienes tienen el poder para llevarlos adelante.

Por Samuel Moreyra
Guía interprete naturalista yparte del grupo de observaciones Naturales Taguató
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Alertan de los peligros que acechan al águila coronada



El águila coronada, el “desconocido” tesoro argentino a punto de la extinción

Fecha de Publicación
: 07/02/2020
Fuente: Agencia EFE
Provincia/Región: Nacional


El águila coronada, que solo puede verse en el norte de Argentina y los territorios que lindan con su frontera, se encuentra amenazada por la extinción pese a los esfuerzos de los activistas por generar alianzas sociales que protejan al animal.
La ampliación de los terrenos dedicados a ganadería y agricultura, la cacería furtiva y los postes eléctricos son sólo algunos de los factores que amenazan a la también conocida como águila del Chaco, un ave del que tan solo se han avistado mil ejemplares en la región y que ahora lucha por su supervivencia frente al enemigo que terminó con tantas otras especies: el ser humano.

Los riesgos para un “tesoro desconocido”
En una entrevista con Efe, el investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas Diego Gallego aseguró que uno de los problemas a los que se enfrentan para salvar al águila coronada es el desconocimiento del animal en comparación con otras especies autóctonas como el “yaguareté o el cóndor”.
“Argentina no sabe que el águila coronada está más en peligro de extinción que el cóndor”, explicó el científico, que trabaja en la conservación de este “tesoro argentino” junto al Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina (CECARA).
Este animal, de plumas grises y garras y pico amarillos, habita en las provincias del norte de Argentina principalmente y, en menor medida, en zonas limítrofes de Bolivia, Paraguay y Brasil.
Entre los riesgos que amenazan su supervivencia, Gallego destacó los postes eléctricos de alta tensión, ya que las “aves rapaces tienen la costumbre de colgarse siempre de los lugares más altos del hábitat en donde viven”, lo que hace que muchas se electrocuten.
Además, el avance de las explotaciones agropecuarias ha reducido el ecosistema natural de estos animales que, de hecho, resaltó el científico, se avistan con más frecuencia en propiedades privadas que en parques naturales, por lo que la cooperación con los productores de la zona es aun más importante.

Falsas creencias y odio, un cóctel mortal
Gallego afirmó que el trabajo con los productores es importante, ya que en muchas ocasiones se dan situaciones de “odio” hacia el animal, al pensar que es un depredador que cazará su ganado.
Esto se trata de un mito según los estudios realizados por CECARA, que puso cámaras en los nidos de las aves y comprobó que de las 600 presas identificadas ninguna era ganado ovino o caprino.
Para el científico, esto se podría deducir por una mera cuestión de tamaño: el águila del Chaco puede llegar a un peso máximo de tres kilos y un tamaño entre 75 y 84 centímetros de largo, lo que dificulta que pueda cazar una oveja o una cabra.
Aunque es una práctica que está en retroceso desde que CECARA comenzó su trabajo hace veinte años, sigue habiendo “muchos productores que disparan a las águilas cuando las ven (…) dado que las consideran una amenaza”, señaló Gallego.

Beneficio mutuo para salvar el águila
Pese a los temores de los productores, el águila del Chaco es beneficiosa para el medio en el que vive, ya que se alimenta de animales como las víboras venenosas, un reptil “peligroso” para cualquiera que se lo encuentre en el campo, sostuvo el científico.
A estos esfuerzos se unió el Grupo Insud, que organizó unas jornadas en uno de los establecimientos de su empresa Garruchos Agropecuaria en la provincia de San Luis donde no solo se concienció a los productores, sino que también se les dio nociones para instalar rampas en los tanques de agua de sus campos.
Esta medida llegó a 400 pobladores en la provincia de La Pampa, en el centro del país.
Con estas rampas se evita que las águilas se queden atrapadas si intentan beber en los tanques de agua que hay en las explotaciones ganaderas y, a la vez, esto permite que no les ocurra esto a otros animales, lo que tiene un beneficio para el ganadero o agricultor.
“Los estamos ayudando a que el tanque no se llene de animales muertos y ellos tengan que tomarse el tiempo de levantar los cadáveres o asumir el riesgo de que se les pudra el agua”, resumió Gallego.
Además, varias provincias estudian declarar al águila del Chaco “monumento provincial” y se prevé su inclusión en el programa “extinción cero”, dirigido por el Gobierno nacional para preservar especies autóctonas argentinas en riesgo como el yaguareté.
No obstante, estas acciones no son suficientes y el investigador reclamó una mayor concienciación y que haya una sanción penal para evitar la cacería de este animal y que así lo conozcan las nuevas generaciones.
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Los muitúes volvieron al Iberá



Liberaron siete muitúes en el Iberá

Fecha de Publicación
: 01/02/2020
Fuente: Chaco Hoy
Provincia/Región: Corrientes


El ave regresó a Corrientes, gracias a un trabajo de la la fundación Rewilding Argentina.
Siete muitúes fueron liberados este miércoles en los Esteros del Iberá, tras casi medio siglo de extinción.
Los ejemplares provenientes de Brasil (donados por la entidad Itaipú) fueron trasladados a un jaulón de pre-suelta en el lugar de liberación, donde atravesaron un período de adaptación de 2 meses, antes de ser liberados, informaron desde la fundación Rewilding Argentina.
Según indicaron, ahora deberán adaptarse progresivamente y encontrar su propio alimento, como frutos, brotes y semillas, mientras continúan recibiendo una dieta suplementaria hasta ser completamente independientes.
El muitú (Crax fasciolata) es un ave de gran porte que en Argentina se encuentra en peligro de extinción, habiendo desaparecido de la mayor parte de su distribución histórica. Junto al guacamayo rojo, cumplen un rol ecológico clave como dispersores de semillas de gran porte que otras especies de aves no llegan a consumir.
"Con su reintroducción esperamos recuperar su función como regenerador de bosques, y constituir un nuevo atractivo turístico a partir del avistamiento de fauna silvestre al norte de los Esteros del Iberá", indicaron desde Rewilding Argentina.
Se trata de un trabajo conjunto entre Itaipú Binacional, el Gobierno de la Provincia de Corrientes, a través del Centro de Conservación Aguará, la Dirección de Parques y Reservas, y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación.
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Proyecto Vaquitas buscará evitar que se extiga el coleóptero



Las Vaquitas de San Antonio están en peligro de extinción

Fecha de Publicación
: 31/01/2020
Fuente: ADN Sur
Provincia/Región: Nacional


Especialistas aseguran que apareció una especie invasora y es una de las principales razones de por qué están desapareciendo las especies nativas. Ya se creó el primer mapeo del país con el objetivo de conocer su distribución y protegerlas.
El 23 de diciembre de 2019, una vaquita de San Antonio de la especie harmonia axyridis se posó sobre la mano de una mujer en las afueras de Trenque Lauquen. Dos semanas antes, otra vaquita de San Antonio -esta vez una eriopis connexa, negra con manchas rojas y blancas- caminó sobre una planta de chauchas cerca de San Rafael. Y el 7 de enero de este año una hippodamia variegata, naranja con manchas negras, se frenó sobre el frente de una casa en Las Grutas.
Esta información no parece relevante, pero lo es. Por un lado, por el modo en el que fue recogida: hombres y mujeres en distintos puntos de Argentina tomaron registro de la presencia de cada uno de estos insectos y lo compartieron en una plataforma colaborativa. Por el otro, porque agregada, convertida en big data, esta información puede ayudar a salvar a las vaquitas de San Antonio, cuya diversidad, como la de otros insectos, que ocupan un lugar central en el funcionamiento de los ecosistemas, está amenazada en todo el mundo.
Ese es objetivo de Proyecto Vaquitas, una iniciativa de un equipo de investigadores del INIBIOMA (un instituto del Conicet y la Universidad del Comahue con base en Bariloche), que invita a los ciudadanos a participar del primer mapeo del país de vaquitas de San Antonio con el objetivo de conocer su distribución y protegerlas.
En el mundo, la pérdida de especies e individuos de este insecto tiene efectos negativos inmediatos -son controladores de plagas naturales y ayudan en la polinización- y potenciales: ante un evento climático extremo, una menor biodiversidad equivale a un menor stock de respuestas de supervivencia.
Proyecto Vaquitas es el primer proyecto que va a permitir conocer el alcance de esta amenaza en el país. "En Argentina se conoce poco sobre la distribución de las especies de coccinélidos, que es el nombre científico de las vaquitas -explica Victoria Werenkraut, bióloga y directora del proyecto-. La información que tenemos proviene más que nada de revisiones de colecciones hechas por especialistas hace mucho tiempo, incluso hasta de las colectas de Darwin. Los registros son poco exactos y no podemos saber a qué hábitat se asocian esas especies".
En el largo plazo, Proyecto Vaquitas va a permitir saber cuáles son las especies que están en riesgo -hoy en Argentina hay cerca de doscientas especies de coccinélidos- y buscar estrategias con la comunidad científica internacional para protegerlas. El registro está siendo construido ahora mismo y por lo tanto todavía no hay información concreta de la pérdida de diversidad de vaquitas de San Antonio en Argentina -como si hay, por ejemplo, en Inglaterra, donde un estudio publicado en 2018 mostró que la proporción de vaquitas nativas pasó 99,8% a 30,7% en el plazo de diez años en determinados lugares-.
A pesar de esa falta de datos, sí existen motivos para pensar que es efectivamente un problema en nuestro país. En concreto, la presencia de la vaquita asiática multicolor (o harmonia axyridis, la misma que se posó sobre la mano de una mujer en Trenque Lauquen el 12 de diciembre), una especie invasora que fue importada a nuestro país hace unos treinta años para control de plagas.
La expansión de esta vaquita es una de las principales razones de por qué están desapareciendo las especies nativas. "Es muy voraz y muy buena controladora. El problema es que cuando no hay pulgones consume otros bichos, y principalmente otras especies de vaquitas", dice Werenkraut.
La pérdida de biodiversidad no afecta solamente a las vaquitas de San Antonio. El último informe de IPBES (Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas) estima que un diez por ciento de los insectos están amenazados. María Silvina Fenoglio, doctora en Ciencias Biológicas, investigadora del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal del Conicet y la Universidad Nacional de Córdoba, explica:
"Más del cincuenta por ciento de las especies conocidas del planeta son insectos. Se calcula que aproximadamente unas 550.000 especies de insectos están en peligro. En el último tiempo han aparecido estudios que indican que los insectos están desapareciendo a un ritmo alarmante, indicando que esto podría llevar a un Armagedon ecológico".
Entre los principales motivos de la desaparición de especies de insectos están los cambios en el uso de la tierra debido al avance de la agricultura y la urbanización, la contaminación en sus distintas formas, las especies invasoras, el cambio climático global y el uso desmedido de insecticidas.
"Hay evidencias de sitios donde el descenso de la abundancia de insectos ha traído de la mano el declive de animales insectívoros como ranas, lagartos y aves. Por otra parte, la mayoría de las plantas cultivadas dependen de ellos para producir frutos. Se estima que hasta US$ 577 mil millones anuales en cultivos dependen de polinizadores. Por lo que la seguridad alimentaria, la salud y la calidad de vida están amenazadas de continuar este camino de pérdida global de la biodiversidad", dice Fenoglio.
La ciencia de datos y los proyectos colaborativos pueden jugar un rol importante para detener ese proceso. Existen plataformas como iNaturalist y ArgentiNat, por ejemplo, en las cuales los ciudadanos no científicos cargan observaciones de insectos. La tecnología -tener un teléfono celular con cámara siempre encima, por ejemplo, e internet para cargar los registros- permite recolectar una cantidad de datos que no hubiera sido posible en otro momento de la historia.
Subir registros a ArgentiNat es una de las maneras de colaborar con Proyecto Vaquitas. En esta plataforma, las fotos son comentadas y se identifica a qué especie pertenece cada registro. También se puede colaborar a través de enviar fotos por whatsapp (+549-294-4239168) y mail (vaquita@comahue-conicet.gob.ar). Las fotos tienen que ir acompañadas por la localización y fecha del registro. Desde que difundieron el proyecto en redes sociales hace un mes, Victoria y el equipo, compuesto también por Florencia Baudino y Ramiro Ripa, recibieron más de 700 fotos, que contestan una por una con información acerca de la especie, con la idea de generar un ida y vuelta con los colaboradores.
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Cardenal Amarillo, bella ave y en peligro de extinción



Cardenal Amarillo: su belleza y canto lo han puesto en jaque y es considerada un ave en peligro de extinción a nivel global

Fecha de Publicación
: 22/01/2020
Fuente: Misiones On Line
Provincia/Región: Nacional


“Más vale volando que en mano”, sería en este caso el refrán para esta especie, infrecuente en Misiones salvo por aves escapadas. Pero es una de las especies preferidas para tenerlo como ave de jaula, lo que generó que sea una de las aves más amenazadas.
A través de una alianza con Aves Argentinas, la centenaria organización ambientalista que impulsa su Programa Bosque Atlántico, compartimos en forma semanal algunos de los secretos sobre la biodiversidad de las especies de aves del país, y de nuestra Maravilla Natural Argentina, la Selva Misionera. Exclusivo de Misiones On Line.
Hoy presentamos al Cardenal amarillo, sobre el cual por su belleza y canto, es una de las aves que se encuentra “en jaque” al punto tal que es considerada una de las especies en peligro de extinción a nivel global.
“…Y acá antes había muchos cardenales amarillos, bandadas que andaban volando todo el tiempo. Después vino un señor de Buenos Aires, puso unas jaulas y empezaron a desaparecer. Ahora solo hay unas pocas parejas; una de ellas anida en el patio de mi casa. Siempre los miramos, de lejos nomás, para que puedan sobrevivir los pichones y ayudar a conservar la especie”, cuenta un poblador del Paraje Uguay, ubicado en el interior de la provincia de Corrientes; donde hoy todavía se pueden ver ejemplares de esta especie de ave en total libertad.
Es una realidad que esta especie está en peligro de extinción a nivel mundial. El Cardenal Amarillo (Gubernatrix cristata) es un ave exclusiva de América del Sur, vive en los bosques de Espinal, del Monte y del Chaco Seco de la Argentina.
Es capturado ilegalmente para ser vendido como mascota y en las últimas décadas, sus números poblacionales están decreciendo a un ritmo preocupante. Se cree que sobreviven entre 1.500-3.000 individuos en el mundo, por lo cual está considerada en peligro de extinción”.
Si bien también la especie está presente en la República Oriental del Uruguay y la República Federativa de Brasil, la mayor parte de su distribución ocurre en Argentina, lo cual nos da una gran responsabilidad en su protección.
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Córdoba: tres especies en riesgo por la crisis climática



Crisis climática: tres especies de las Sierras de Córdoba están en riesgo de desaparecer

Fecha de Publicación
: 15/01/2020
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Córdoba


El calentamiento global provocaría una pérdida total de la reducida región en la que habitan estos anfibios. Se suma a la amenaza de una predadora exótica e invasora: la trucha. Científicos proponen acciones locales para mejorar su conservación.
La crisis climática que está provocando el ser humano ya tiene en la mira quizás a sus primeras víctimas cordobesas: un grupo de anfibios que sólo viven en las zonas altas de las Sierras.
Un estudio local prevé que para 2050 los cambios en el hábitat provocados por el calentamiento global pondrían en riesgo a estos sapos, ranas y escuerzos.
El trabajo fue realizado por investigadores del Instituto de Diversidad y Ecología Animal (Idea) del Conicet y del Centro de Zoología Aplicada de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). En las Sierras de Córdoba viven ocho anfibios endémicos, de los cuales tres perderían su hábitat dentro de 30 años si el calentamiento global continúa avanzando.
Para el análisis se tuvieron en cuenta los 156 registros científicos de los ocho anfibios endémicos de las Sierras de Córdoba. Se los georreferenció para conocer su distribución.
“Generamos modelos de distribución potencial en el presente y también en dos escenarios futuros para 2050”, explica Maximiliano Cordier, autor principal del trabajo que se publicó hace unos días en la revista científica Amphibia-Reptilia, de la Sociedad Europea de Herpetología.
“Estos escenarios suponen que en un futuro los niveles de emisión continuarían de acuerdo con los actuales. A nuestro criterio, son escenarios balanceados que intentan reflejar de forma realista lo que puede llegar a pasar sin ser muy conservador ni muy exagerado”, explica Cordier.
El biólogo aclara que no están estimando directamente la posibilidad de extinción, sino que sirven para determinar qué sitios son actualmente adecuados climáticamente y cómo cambiará eso con el calentamiento global.

Por especie
La ranita de Achala (Pleurodema sp.) registraría una pérdida total de su hábitat en los dos escenarios a 2050. Lo mismo ocurrirá para la distribución del escuercito de Achala (Odontophrynus achalensis).
En el caso del sapito de Achala (Rhinella achalensis), el estudio arroja una pérdida total de su hábitat en un escenario futuro y una reducción del 72,2 por ciento en el otro.
La rana trepadora cordobesa (Boana cordobae, video de abajo) sufriría una reducción de su hábitat de por lo menos el 61 por ciento. El sapito de colores y otro del género Melanophryniscus también registrarían una restricción del 56,3 por ciento.
El escuercito de Córdoba sería el menos afectado porque incluso podría ampliar su hábitat debido a un calentamiento global moderado como el que estiman estos dos escenarios para 2050.

Impacto trófico
Julián Lescano, biólogo del Idea que colaboró en el trabajo, detalla el impacto trófico de la potencial extinción de estas especies.
“Los anfibios adultos son grandes consumidores de insectos y de otros animales pequeños. Al mismo tiempo, forman parte de las cadenas tróficas como presas. Hay algunas serpientes endémicas de las Sierras que comen casi exclusivamente anfibios”, dice.
Además, explica que las larvas de estos anfibios son grandes consumidoras de algas y de materia orgánica en los cuerpos de agua.

Modelo sencillo
El biólogo Javier Nori, otro autor del trabajo, explica que el calentamiento global hará que las condiciones habitables para estas especies suban en el gradiente altitudinal.
“Por este motivo, las condiciones habitables se achican o desaparecen para las especies que habitan la cima de las Sierras”, asegura.
Nori entiende que, si bien el trabajo se hizo con anfibios endémicos, es esperable que la respuesta sea muy similar para otros grupos de animales que sólo viven en las Sierras.
“Esperamos achicamientos significativos de los espacios habitables para los microendemismos de altura, especialmente aquellos que alcanzan las mayores altitudes y poseen las distribuciones más restringidas”, detalla.
Pero aclara que se trata de un modelo sencillo, ya que no considera otros factores que incidirían en la adaptación de estas especies, como cuestiones fisiológicas o comportamentales.

Otras amenazas
Sin embargo, la crisis climática no es el único drama para estos anfibios. También reciben la presión por la presencia de peces exóticos, como la trucha, que se alimentan de sus larvas y por el avance de enfermedades emergentes propias de sapos, de escuerzos y de ranas.
“El impacto de las truchas es contundente y muy significativo. Hoy es la principal amenaza”, dice Lescano.
Y agrega: “Ninguna de estas amenazas actúa por separado. Eventualmente las especies pueden ser más susceptibles a un factor que a otro e incluso pueden existir efectos sinérgicos entre el cambio climático, las enfermedades y la invasión de exóticas”.
Más allá de que la crisis climática reclama una solución global, Nori detalla que existen acciones que se pueden realizar a escala local.

Algunos ejemplos de acciones locales son:
-    Proteger las cabeceras de cuencas y sitios altos donde habitan los endemismos.
 -   Controlar la invasión y evitar nuevas introducciones de peces exóticos.
-    Promover las actividades de educación ambiental para sensibilizar a la población local, a tomadores de decisiones y a turistas.
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El gato andino reapareció en Mendoza



Sorpresa en Mendoza: reapareció el felino más amenazado del continente

Fecha de Publicación
: 14/01/2020
Fuente: La Nación
Provincia/Región: Mendoza


Tras 12 años de búsqueda, bajo un plan interinstitucional de seguimiento, reapareció en esta provincia un animal en vías de extinción, el felino más amenazado en el continente americano: el gato andino.
El sorpresivo avistaje se produjo en la Reserva Natural Villavicencio (RNV). Las tareas de vigilancia son llevadas a cabo por la Alianza Gato Andino, el sitio RAMSAR Villavicencio de la Fundación Villavicencio y la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial, a través de la Dirección de Recursos Naturales, las cuales consisten en estaciones para el registro de presencia, utilizando cámaras trampa dentro del área protegida.
De acuerdo con los estudiosos de la fauna silvestre, el gato andino ( Leopardus jacobita) es un felino solitario de tamaño pequeño, un poco más grande que un gato doméstico, que habita en ambientes áridos, desde el centro de Perú hasta Mendoza y Neuquén en Argentina. Asimismo, se mueve por sitios aislados, con afloramientos rocosos donde habita su presa principal, el chinchillón ( Lagidiumviscacia).
"Esta dependencia de los roquedales, que están naturalmente aislados en el paisaje, asociada al difícil acceso y al carácter huidizo natural de los pequeños felinos, han hecho que sea una especie muy poco conocida a nivel mundial y se considera amenazada de extinción en toda su distribución. Las principales amenazas para la conservación de este elusivo felino en la región son la cacería por parte de los pobladores, ya sea por represalia o provocada por perros sin control, y el desarrollo de actividades de industrias extractivas que no incluyen a la especie en sus estudios de impacto ambiental", indicaron desde Ambiente.
Actualmente, el gato andino está considerado en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y es felino más amenazado del continente americano.
Vale recordar que en septiembre del 2008 se produjo un avistamiento dentro de la misma reserva, el cual fue luego confirmado por imágenes de cámaras trampa. Sin embargo, fue imposible conocer si correspondía a un animal residente o a un dispersante, ya que nunca se volvió a registrar su presencia en la reserva. Luego, en el 2012, la Alianza Gato Andino (AGA) publicó estudios referentes a la diversidad genética de la especie a escala global.
Por tal motivo, los resultados de los estudios colocaron a la RNV como un lugar de "importancia especial", ya que se encuentra en "zona de transición" entre la Unidad Evolutiva Significativa del norte de Argentina y la que se encuentra ubicada hacia el sur. "Esta información alienta a que los esfuerzos de conservación de estas poblaciones son considerablemente importantes para la perpetuidad de la especie", explicaron las autoridades.
De esta manera, con el fin de lograr la confirmación de la presencia de gato andino en la reserva y poder recolectar muestras para ser sometidas a análisis genéticos, comenzó un trabajo colaborativo entre todos los actores interesados. En julio del año 2019 se colocaron cámaras-trampa en diversas zonas de la reserva priorizando áreas donde hubiera mayores probabilidades de obtener registros de presencia de la especie.
"Gracias al trabajo colaborativo entre el sector privado, gubernamental y una organización internacional sin fines de lucro, se identificaron claramente dos individuos de gato andino. El reconocimiento de estos animales en el área reafirma la presencia de la especie en esta zona", indicó Humberto Mingorance, secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial de Mendoza.
Silvina Giudici, responsable de la RNV, expresó: "Este hallazgo nos trae muchas esperanzas y confirma que estamos en buen camino, y que el compromiso de conservación con el que Aguas Danone de Argentina trabaja desde hace ya 20 años nos demuestra, una vez más, la importancia de proteger nuestras riquezas naturales". En este sentido, agregó: "Esto se da en el marco de todas las acciones que realizamos desde Fundación Villavicencio para la protección y conservación de la reserva. Es así como en los últimos 10 año logramos eliminar los incendios forestales, bajar significativamente el impacto de la basura y prohibir el ingreso de cazadores furtivos y tramperos. Fue gracias al trabajo de nuestro personal en campo, a un área técnica dedicada a monitorear y lograr eficacia en el manejo del área, como así también a la educación de nuestros visitantes con cartelería en ruta, educación ambiental otorgada por nuestros guías intérpretes, y nuestro programa de Educación Ambiental".
Sobre el trabajo realizado en conjunto con la Asociación del Gato Andino (AGA) y el Ministerio de Ambiente provincial, afirmó: "La acción colaborativa e interinstitucional es para nosotros la base de nuestro trabajo, tanto con el Estado como con las universidades y el sector científico. Este es un ejemplo más de que se pueden lograr excelentes resultados trabajando en conjunto".
Por su parte, la Dirección de Recursos Naturales Renovables advierte a la población que los animales de fauna silvestre no pueden recibir el trato de las mascotas. Por tal motivo, recuerda que aquellos que se encuentren en presencia o conviviendo con la fauna silvestre se interioricen del daño que sus acciones pueden causar a estos ejemplares y el riesgo al equilibrio del Ecosistema que esto conlleva. Vale recordar que el comercio y tenencia están prohibidos por la normativa en materia de fauna silvestre: Ley Nacional 22421, de adhesión 4602 y 7308, reglamentada por el Decreto 1890/05.
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Misiones: polémica por reapertura de un camino



Polémica en Foz por reapertura de un camino cerca de Cataratas

Fecha de Publicación
: 06/01/2020
Fuente: El Territorio
Provincia/Región: Misiones


 La Estrada do Colono o Camino del Colono, que estaba ubicada dentro del Parque Nacional do Iguaçu en Brasil (frente a Puerto Iguazú) y que fue cerrada hace 20 años gracias a la intensa lucha de ambientalistas, podría reabrirse, ya que el diputado federal Nelsi Vermelho (PSD), de Salto do Ottra, propuso la creación de la categoría de Unidad de Conservación Road-Park, que prevé la concreción del Parque de Carreteras Estrada do Colono.
La iniciativa despertó bronca en la frontera y ecologistas de Foz y Puerto Iguazú están alzando la voz por miedo al daño que puede llegar a sufrir el predio verde donde están las Cataratas del Iguazú, que año a año son visitadas por millones de turistas de todo el mundo y conservan una biodiversidad invalorable.
Ante este proyecto, grupos ambientalistas se encuentran en estado de alerta y aseguran que la reapertura del camino dañará a la selva y pondrá en peligro a la fauna autóctona que muy lentamente se recupera del daño causado por el hombre en la zona.
Jackson Lima, ambientalista de Foz de Iguazú, indicó: “Nuestra posición es totalmente contraria al proyecto y hemos actuado elevando documentos a la Unesco porque se trata de un área declarada Patrimonio de la Humanidad”.
Desde la Unesco solicitaron al grupo de ambientalistas que informaran cuando el proyecto ley llegue al Senado brasileño. “Hasta ahora sólo pasó por una Comisión del Congreso. A partir de enero habrá presión para frenarlo”, anticipó Jackson.
Por su parte, desde la Fundación Amigos de los Parques de Puerto Iguazú indicaron a El Territorio que hace meses están trabajando en el tema y lo denunciaron en una asamblea con el objetivo de que a través de la Cancillería Argentina se tomen cartas en el asunto para evitar que la ley sea aprobada.
“Es una barbaridad lo que quieren hacer y nada justifica la destrucción de la selva que aún está en proceso de recuperación”, indicó José Barrios, presidente de la fundación.
Además destacó que se pusieron a disposición de las instituciones del vecino país a fin de apoyar la lucha en contra de la reapertura del Camino del Colono y recordó la batalla dada para impedir la instalación de las villas turísticas dentro del área Cataratas el año pasado.
“Buscamos que todos se unan para defender el parque brasileño, que en definitiva es un mismo parque simplemente dividido por un río, comparten la misma diversidad. Entre todos debemos luchar por lo nuestro”, remató.

Último refugio de yaguaretés
El Parque Nacional do Iguaçu es el segundo parque nacional más antiguo del Brasil. Creado en 1939 con 185.000 hectáreas, protege el remanente más grande del bosque atlántico interior y es el último refugio de yaguaretés en el sur de Brasil, población que se recupera muy lentamente. El proyecto de reabrir el Camino del Colono pone en riesgo no solo la preservación del bioma y la biodiversidad, sino también la economía de la región.
Si se aprueba el proyecto, Foz perderá el dinero que percibe a a través de un impuesto ecológico por la circulación de bienes y servicios, que en 2017 rindió 20,5 millones de reales a los catorce municipios de la región, siendo una parte importante del presupuesto de varios de estos municipios.
Con la apertura del camino, el puntaje del parque caería considerablemente en el ranking, según lo determina la Ley Ecológica del Estado, lo que llevaría a una pérdida considerable de recursos.
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Avistamiento de un yaguareté con crías en Las Yungas



"Las Yungas de Jujuy serán el hábitat futuro del yaguareté"

Fecha de Publicación
: 03/01/2020
Fuente: El Tribuno
Provincia/Región: Jujuy


El titular de la Fundación ProYungas, Alejandro Brown, lo señaló así tras el reciente avistamiento del felino en Caimancito.
El reciente avistamiento de un yaguareté con crías, en el Yacimiento Caimancito, es una prueba más de que nuestra provincia resguarda la especie del mayor felino de América. Y es que gracias al impecable sistema de las cámaras trampa que fueron instaladas en el lugar, se corroboró que su principal refugio de la especie está en las Yungas del Norte. Aún existen poblaciones en Misiones y algunos lugares de Chaco. En tanto que, a nivel país, se estima que quedan menos de 250 ejemplares.
Por la caza. En el país, el tigre está reducido en su distribución geográfica a menos del 5 % de lo que fue su distribución natural.
En las imágenes captadas el viernes 6 del corriente, durante una campaña de revisión de cámaras trampa instaladas en el Yacimiento, a menos de dos kilómetros de la RN 34, dos técnicos de la Fundación ProYungas, Matías Ritzer y Roberto Cáceres, vieron al animal adulto acostado en el medio de un camino de tierra, mientras que su cría se cruza de derecha hacia izquierda y desaparece entre la maleza. "Las Yungas de Jujuy- Salta es el único lugar del país donde la especie tiene posibilidades de supervivencia a largo plazo", dijo el presidente de la Fundación , Alejandro Brown, al señalar que se trata de uno de los sitios con mayor diversidad de felinos en el mundo, donde habitan 7 especies de felinos, desde el más grande que es el yaguareté, hasta el gato montés, que tiene la talla de un animal doméstico.
A su vez, destacó que este felino - considerado como el más grande de América (junto con el león, la pantera y el tigre asiático), su presencia, es un indicador de que en las Yungas existe buena conservación de la especie. Sin embargo, la cruda realidad es que a pesar de que el felino sea considerado un Monumento Natural Nacional y estar amparado por leyes tanto a nivel nacional como provincial, atraviesa una situación crítica, lo que significa que la especie está enfrentando un riesgo de extinción en estado silvestre.

La caza y la pérdida de hábitat
El principal factor de amenaza de la especie, tiene que ver con la caza por el conflicto con el ganado, "el jaguar come el ganado y por ende es cazado por los ganaderos, esto sucede no sólo en Argentina sino en el mundo", dijo Brown al mencionar que en un segundo plano -pero lejos- el otro factor es la pérdida de hábitat que contribuye a que la especie tenga menos lugares donde reine la tranquilidad y la cantidad de presas que necesita para sobrevivir. "Las Yungas todavía es un espacio tranquilo y con más de un millón de hectáreas de selva en buen estado de conservación con mucha diversidad de mamíferos que son presas del yaguareté. Por eso estamos seguros de que será el hábitat del futuro del yaguareté en Argentina", sostuvo.
En tanto, mencionó que las otras regiones en donde la naturaleza está mucho más implicada y vinculada con actividades productivas y sobre todo ganaderas, como la región Chaqueña, "la probabilidad de que el tigre pueda sobrevivir a largo plazo es casi nula", remarcó.

Un sistema para conservarlos
El registro que se viene realizando en conjunto por la empresa Jemse, la Fundación Pro Yungas y el Ministerio de Ambiente de la Provincia, a través de las cámaras trampa tiene dos propósitos. "Conocer mejor la biodiversidad asociada con las Yungas, ver cómo ésta evoluciona en el tiempo, qué especies aún se mantienen y qué factores están a favor o en contra de las especies", finalizó.
El relevamiento de las Yungas empezó hace 5 años, desde el Parque Nacional Baritú (Salta) y en 2017 en Jujuy, sector de Calilegua.
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Las abejas sin aguijón en peligro



Advierten que las abejas sin aguijón están en riesgo de extinción

Fecha de Publicación
: 24/12/2019
Fuente: Diario Norte
Provincia/Región: Chaco


Desde la organización “El Refugio” de Colonia Benítez resaltan los be­neficios de las meliponas, que no representan ningún riesgo para las personas.
Las abejas sin aguijón o meliponas son un grupo de insectos sociales que habitan áreas tropicales y subtropicales de todo el mundo. En la actualidad, están desapareciendo como consecuencia de la destrucción de los bosques nativos, relacionada con la expansión de campos para agricultura y ganadería. Y, por otro lado, sufren el daño producido por personas que no poseen conocimientos sobre este tipo de abejas y que las eliminan usando insecticidas.
Desde la organización El Refugio, de Colonia Benítez , subrayan que las meliponas ‘no generan ningún tipo de peligro hacia el ser humano’, y advierten que hay personas que, por el afán de obtener la miel, ‘destruyen colonias enteras’. ‘Queremos informar a la sociedad sobre este tipo de abejas sin aguijón, para que sepan identificarlas y conocer sobre sus beneficios, pero sobre todo que no representan ningún riesgo para las personas’, indicaron a NORTE.
El Refugio es un lugar donde se cuida a las abejas rescatadas en la ciudad. ‘Las rescatamos y las colocamos en el campito. Con el tiempo, cuando la colmena es óptima y su reina es fuerte en postura (poniendo crías), las llevamos al campo, lejos de la ciudad, donde luego de un año obtenemos miel orgánica. No tenemos ningún tipo de subsidios, hacemos todo a pulmón’, comentaron. A diferencia de la abeja común, originaria del viejo mundo (África, Europa y parte de Asia), las meliponas son nativas del continente americano, donde se han identificado más de 400 especies.
En Argentina, la mayor diversidad de especies se encuentra en las selvas húmedas de la provincia de Misiones, en menor medida en Corrientes y Entre Ríos, en las provincias con bosque xerófilo como Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Santa Fe y en otras provincias como Tucumán, Salta y Jujuy con selva subtropical de montaña. Algunas de las especies producen una miel de alta calidad, que es utilizada por los pobladores rurales como complemento de la dieta y para uso medicinal.
Además, las abejas sin aguijón actúan como polinizadores para las flores de numerosas especies, tanto en los bosques nativos como en los campos de agricultura. Dentro de la gran diversidad de abejas que existen, las abejas sin aguijón o meliponas se diferencian de todas las demás porque no pican.
Dentro de la gran diversidad de abejas meliponas que existen en el Norte argentino, la más común (entre otras) en nuestra zona (Chaco) es la Tetragonisca fiebrigi, también llamada yateí o rubita. Es pequeña, esbelta, de color claro y su nido tiene una pequeña entrada de cera en forma circular. Los nidos de estas abejas generalmente se localizan en árboles vivos o troncos, ya sea en las matas de monte o cerca de las viviendas. Incluso pueden hacer sus nidos en los muros de nuestras casas.
Desde El Refugio enfatizaron un aspecto relevante: ‘No deben extraerse indiscriminadamente nidos de su medio natural. Sólo deben trasladarse aquellos que estén en riesgo de perderse, ubicados en árboles muertos próximos a caerse o cuya madera se esté pudriendo. No deben extraerse los nidos que se encuentran en árboles vivos. De trasladar el nido, se lo debe hacer durante la noche, después de que todas las obreras hayan entrado al nido. Se tapa la entrada con una malla metálica o una tela. Y en lo posible deben evitarse los movimientos bruscos o golpes, para no perturbar la colonia y la pérdida de cría joven’.
Aunque las abejas sin aguijón no pican y muchas son mansas, tienen otras estrategias defensivas  para evitar el ataque de posibles predadores, como por ejemplo, el cortar las alas de otros insectos. Los nidos son cubiertos, generalmente resguardados en cavidades y rodeados por batumen.
La entrada al nido es estrecha y larga, en algunas especies las cubren con resinas o semillas repelentes, para evitar el acceso de intrusos. La longitud de la entrada es una medida de cuán fuerte es la colonia y constituye un mecanismo de defensa muy importante.
Permanentemente hay guardianas vigilando las entradas de los nidos. Cuando se sienten atacadas, reaccionan de forma masiva, ya sea escondiéndose en el nido o saliendo a enfrentar al agresor.
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Familia de yaguaretés a punto de ser reintroducido



El yaguareté vuelve a rugir: presentan a la “familia” que van a reintroducir en los Esteros del Iberá
 
Fecha de Publicación: 02/12/2019
Fuente: Clarín
Provincia/Región: Corrientes


El predador se extinguió en Corrientes, pero en los próximos meses volverá a su hábitat natural. Buscan así también impulsar el eco turismo en la zona.
En el corazón de Corrientes, los Esteros del Iberá se preparan para un momento histórico. Tras 70 años de ausencia, el máximo depredador de este ambiente regresa. Para bien.
Una figura casi mítica vuelve para cumplir su rol ecológico: crear una nueva población de la especie en Argentina. Esta es la historia del regreso (y futura liberación) del yaguareté en el Iberá.
La clave es convertirlo en el impulsor del eco turismo o "turismo de naturaleza" y, así, en motor del desarrollo local. Que vuelva a ser parte del patrimonio cultural de Iberá. Algo que perdió por la percepción de que era malo para la economía.
El Parque Nacional Esteros del Iberá es el parque natural más grande de Argentina. Son 700 mil hectáreas llenas de vida. Con algunas especies que nunca se fueron y otras que desaparecieron y están regresando. Eso no es natural.
Cinco ejemplares de este tigre americano -tres hembras y dos machos- están siendo entrenados para cumplir su misión histórica en una suerte de jaulas gigantes llamadas "corrales". Una especie de "Truman show de la vida salvaje". Pero sin domo ni situaciones ficticias.
Nacidos en zoológicos, o domesticados, la ONG Conservation Land Trust Argentina (CLT) busca en ellos todo lo que quedó de su instinto primitivo. Para que luego, a partir de esa "familia fundacional", el linaje sobreviva y se reproduzca solo. Naturalmente. Y en convivencia con lugareños y turistas.
"Hablás con los correntinos y muchos ni sabían que el yaguareté ya no está más. Creían que no los veían. ¿Cómo van a creer que esa identidad de 'valientes', 'aguerridos', que tienen los correntinos justamente por este animal ya no esté? El pueblo de acá se siente 'yaguareté'. Y ahora están dadas las condiciones sociopolíticas, económicas y ecológicas para que prosperen en el Iberá", dice a Clarín Sofía Heinonen, bióloga y directora de CLT Argentina.
Esta fundación, liderada por Kristine McDivitt Tompkins, la embajadora de Areas Protegidas de las Naciones Unidas y famosa por comprar, restaurar y donar más de un millón de hectáreas en la Argentina y Chile para la protección de los tesoros naturales, inició así una nueva etapa con la creación de Rewilding Argentina.
Habla de que, tras siete años de trabajo conjunto con el gobierno provincial y autoridades nacionales, por primera vez existe un área protegida y con población de presas vivas para los yaguaretés, gracias a la restauración de los Esteros del Iberá. "Eso permite que tengan ese comportamiento silvestre/salvaje", dice. Además, la provincia reconvirtió su economía al eco turismo y sus habitantes reconocen el valor del yaguareté para los turistas.
Ella no es una activista de escritorio. Es una mujer que este diario vio meterse vestida -con jean y camisa cuello mao- en el agua pantanosa y a la vez paradisíaca de los Esteros del Iberá. Hace 37 grados y no hay tiempo para ponerse la malla. Los yaguaretés nos esperaban. A 30 minutos. Lancha de por medio.
“Intentamos cruzarlos para que tengan cachorros. Cuando la hembra queda preñada, los movemos a corrales más grandes, de una hectárea y media. Esa es la fase dos donde no tienen contacto con la gente”, dice Sebastián Di Martino, también biólogo, y director de conservación de CLT.
La fase uno corresponde a los reproductores viviendo en corrales grandes bastante parecidos a un zoológico. La fase dos empieza cuando una hembra queda preñada y tiene cachorros sin contacto humano o llega un animal silvestre para rehabilitar. Y la fase tres llegará cuando los yaguaretés sean liberados en un corral de 30 hectáreas, lo que se concretaría en unos seis meses. Pero los tiempos son los de la naturaleza.
Cada fase implica tener menos contacto con los yaguaretés.
A la hembras de cautiverio, que vienen de zoológico, las entrenan para que sepan cazar presas vivas. Carpinchos. Yacarés. Mulitas. “Ahí vemos a estos animales por las cámaras. Porque no queremos que asocien a los humanos con algo positivo, sobre todo no con la provisión de comida. Que seamos ‘nada’ o una amenaza y no se acerquen”, agrega Di Martino.
En esos corrales, con timers, pueden meter carpinchos vivos sin que los yaguaretés se den cuenta de dónde salen.
En la pantalla, inmensa, se ve a Jatobazinho, el último macho, de tres años, que llegó desde Brasil. Está en la madriguera, en el corral oeste. Durmiendo. Atiborrado de la comida viva del día anterior. Estos predadores tragan 1,2 kilo de carne por día.
La escena es como en Jurassic Park, cuando la cabra entra a la jaula del Tiranosaurio Rex. Pero el carpincho no está atado.
En el centro de monitoreo, Magalí le avisa por radio a Pablo que el yaguareté está en el borde de tal sector del cordón. Ahí él, en camioneta, traslada al carpincho en una caja de madera hacia la entrada al corral más distante al animal. El destino natural es que el carpincho camine y el yaguareté lo encuentre.
Como aprendieron de Oncafari, en Pantanal, Brasil, de donde buscan imitar el modelo de yaguaretés como motor del desarrollo local, no se les debe dar una presa viva todos los días.
“Es que el yaguareté es como un gato. Va a ponerse a jugar con la presa, en vez de cazarla por hambre. Y el carpincho puede sufrir. Tiene que estar muy hambriento. Así corre y caza. Instinto”, dice Di Martino.
Uno de los encargados de esa fundación brasileña también llegó para asesorar a CLT sobre el turismo. En ocho años lograron que los yaguaretés convivan con los turistas, principalmente europeos, que llegan atraídos por la fotografía salvaje. La diferencia en esa localidad del sur de Brasil es que los yaguaretés estaban. Nunca dejaron de estar. Mientras que en Argentina están casi extintos. Y en Iberá están volviendo.
"Ante el miedo de que le pudiera comer el ganado, un lugareño veía un yaguareté y le metía un tiro, algo que pasa con los osos hormigueros ante el miedo de que maten a los perros de los cazadores que se acercan a atacarlos. Eso llevó a que se extingan y la idea es cambiar la percepción. Que los correntinos entiendan que lo que creen que es una amenaza es una oportunidad", detalla Marisí López, quien fue anfitriona de un evento que se realizó en la capital de Corrientes para presentar los los avances del proyecto, en el que la fundación agradeció al gobernador Gustavo Adolfo Valdés y al ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman.
Además de esa idea "para protegerse de las pérdidas del ganado", en los años 60, la demanda de pieles en Europa llevó a pagar unos 10.000 dólares por unidad en Argentina. Iberá fue el mayor proveedor. Si bien ahora nadie compra pieles porque no está bien visto, como explicó Sofía hay "un ejemplo cercano" que prueba que para los locales puede haber una nueva economía a través del rewilding de los yaguaretés.
En Torres del Paine, Chile, unas ovejas muertas por un puma tienen un costo de pérdida de 250 dólares. Eso es lo que paga por día cada uno de los cinco turistas que en promedio se alojan en las estancias de la zona para obtener con sus teleobjetivos una imagen de ese mismo animal.
La lujosa y bucólica Estancia Rincón del Socorro, a la que se llega en un vuelo en avioneta de 15 minutos desde otra posada de Tompkins, sería el destino perfecto de ese ecoturismo. También los alojamientos más accesibles en Colonia Pellegrini y San Miguel, dos de las localidades de los portales de acceso al parque Iberá.
Hoy en San Alonso, el proyecto Rewilding Argentina tiene cuatro corrales de yaguaretés “que son bien confiados con la gente”. Ahí están Isis, Nahuel y Tania. Además, hay tres corrales que no permiten que los yaguaretés tengan contacto con humanos. Ahí están Arami (hembra) y Mbareté (macho), los primeros yaguaretés nacidos en Corrientes después de siete décadas sin estos rugidos.
Tania -a quien le falta la pata trasera derecha por haber sido mordida por un tigre en el zoológico de Batán- crió a sus cachorros como los cría una madre silvestre. Fue quien les enseñó a cazar. Nacieron en junio de 2018. Al año y un mes de vida se los apartó para que vivan solos en otro corral.
Arami y Mbareté nunca visualizaron personas. Por eso Clarín, que visitó los corrales en la isla San Alonso, no pudo verlos.
Hoy son monitoreados remotamente para analizar su crecimiento y desarrollo. Cuando cumplan dos años se les pondrá un collar -con GPS y VHF- para luego liberarlos.
“Cuando hay un cluster (una conjunción de puntos en el satélite que muestra que el animal volvió al mismo lugar varías veces) indica que ahí está comiendo una presa. Nosotros podemos ir y ver qué cazó. Y ver si está gordo o flaco o si está lastimado y por eso no se mueve lejos de ahí”.
Los animales “a liberar” en los esteros se “producen” de dos maneras: que las hembras tengan crías (como fue el caso de Tania) o que  los hayan traído desde otros países donde ya eran silvestres, pero por diferentes casos dejaron de serlo por un tiempo. En este último caso, como en el de Jatobazihno, se los rehabilitó y pueden volver a serlo.
También están Jurana y Mariua, dos hembras silvestres de tres años traídas de Brasil. Nahuel, en cambio, llegó desde Uruguay. Tiene 18 y antes estuvo en Río Negro. Fue rechazado por Isis. Pero los especialistas creen que tendrá éxito con otra hembra.
Isis es una hembra que llegó de Curitiba, Brasil. Estaba en un centro de rescate de fauna. Ella nunca va a ser liberada porque salió de un zoológico, lo que la hace “muy confiada de los humanos”. De Isis se espera que tenga cachorros, a los que ya se los criará de manera en la que puedan ser liberados.
Hay un último corral, “muy importante”: el de las 30 hectáreas, donde se los pasará antes de la liberación. Ese corral ya tiene carpinchos, yacarés, ciervos. “Es un ambiente ‘real’. La semi libertad, digamos”, agrega Di Martino. Ahí los humanos no necesitarán ingresarles presas: "Solos las van a encontrar".
Los cachorros ya pueden copular entre sí. Y Arami podría ser liberada preñada. Para que críe como lo hizo su madre. De manera silvestre. Y que el Iberá vuelva a ser lo que los lugareños creen que es y nunca dejó de ser. República yaguareté.
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