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Alertan sobre 'crisis de habitabilidad' por el cambio climático

 


Cómo enfrentar la "crisis de habitabilidad" que ya genera el cambio climático

Fecha de Publicación
: 08/08/2023
Fuente: Télam
Provincia/Región: Nacional


En medio de las olas de calor extremas que afectan al Hemisferio Norte y las temperatura de verano que registró la Argentina esta semana, especialistas advirtieron que el cambio climático genera una "crisis de habitabilidad" y destacaron que deben tomarse medidas urgentes para evitar que más personas se conviertan en "refugiados climáticos", además de incorporar estrategias de arquitectura sustentable.
Entre ellas, mencionaron el diseño bioclimático y contemplar hábitats para la emergencia, como los "centros de enfriamiento" que ya funcionan en algunos países.
Frente a la tendencia global que indica que los eventos meteorológicos extremos como las olas de calor serán cada vez más frecuentes e intensas por la influencia del cambio climático provocado por actividades humanas, surgen alternativas para mantener las viviendas más frescas.
En dialogo con Télam, Adriana Miceli, arquitecta y especialista en gestión ambiental, aseguró que se puede lograr una "vivienda saludable y confortable con estrategias simples" como ventilar, instalar aleros y toldos para frenar el sol, colocar burletes en las ventanas que tapen la entrada de frío o calor, construir con paredes gruesas y utilizar el diseño bioclimático que tiene en cuenta la trayectoria solar sin implicar mayores costos.
"Es lo que se hacía antes de la Revolución Industrial, cuando comenzó una era de las maravillas de la tecnología que aplastó a las técnicas anteriores y negó a la naturaleza", dijo Miceli, directora del posgrado en Arquitectura Sustentable de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
En este sentido, la especialista señaló que "la arquitectura actual se maravilla de hacer hormigón y mucho vidrio sin tener en cuenta a la naturaleza".
En cambio, la arquitectura sustentable plantea traer a la actualidad "técnicas más antiguas" que se usaban en casas pequeñas, pero que ahora se pueden aplicar en edificios agregándole tecnología con criterios de eficiencia energética.
"Las paredes de hoy en la ciudad de Buenos Aires son más finitas y menos eficientes que las de los edificios de los años 80. Si bien antes tampoco eran súper eficientes, al calor o al frío le costaba más pasar porque eran más anchas", apuntó Miceli.
Por su parte, María Inés Carabajal, doctora en Antropología y especialista en cambio climático, aseguró a Télam que "las ciudades necesitan empezar a adaptarse a estos eventos que son más intensos y frecuentes que en el pasado".
Un estudio publicado en mayo en la revista científica Nature Sustainability advirtió que el calentamiento global expulsará a miles de millones de personas del "nicho climático humano", que refiere a las zonas del planeta que aún son habitables.
Según la investigación, cerca del 9% de la población mundial, 600 millones de personas, ya fueron expulsadas por el cambio climático y, para finales de siglo, las "políticas actuales que conducen a un calentamiento global de alrededor de los 2,7 grados" podrían dejar a un tercio del mundo, unas 2.000 millones de personas, fuera del nicho con temperaturas anuales promedio superiores a 29 grados.

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"El cambio climático es un proceso que ya está entre nosotros, no es que hay que pensarlo a futuro", advirtió Carabajal, y remarcó que los fenómenos extremos como olas de calor e inundaciones ponen "en peligro la salud de las personas y las formas de vida".
 Según la investigadora del Conicet, esto expone una "crisis de habitabilidad que se ve no sólo a nivel social, sino también en los sistemas naturales" y conlleva problemáticas como la extinción masiva de especies.
"Está tomando más relevancia el concepto de antropoceno que se utiliza para explicar que los seres humanos nos hemos convertido en una de las fuerzas de transformación a escala geológica y planetaria como podrían ser las fuerzas de la naturaleza como la erupción de un volcán y su impacto", detalló la antropóloga miembro de la Subsecretaría de Políticas Ambientales de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

Temperaturas extremas
Agosto comenzó con un "calor inusual" en varios países de América del Sur, como Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, según reportó la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El norte y centro de nuestro país alcanzó temperaturas de hasta 38 grados y la ciudad de Buenos Aires tuvo el martes pasado el comienzo de agosto más cálido de los últimos 117 años, con 30,1 grados, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
En tanto, Europa, América del Norte y China experimentaron en julio temperaturas récord de más de 40 y 50 grados que hubieran sido "casi imposibles" sin la existencia del cambio climático, según el último estudio de atribución del clima de la red World Weather Attribution (WWA).
Por las temperaturas extremas, en EEUU y España se habilitaron "centros de enfriamiento" para que los grupos más vulnerables puedan refugiarse y evitar enfermedades o muertes relacionadas con el calor.
Durante julio, en Nueva York funcionaron más de 500 "centros de enfriamiento" con aire acondicionado calificados como "lugares seguros", que suelen ser edificios públicos como iglesias, centros de visitantes, bibliotecas o escuelas.
Sin embargo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU, estos centros tienen limitaciones por problemas de accesibilidad, el estigma que los rodea y las dificultades que acompañan dejar el propio hogar.
Sobre esta estrategia, Miceli sostuvo que es algo "muy loco, impensado en otro momento" y dijo que "no es la solución al problema de esa persona, pero es un alivio como hábitat de emergencia".
Por su parte, Carabajal aseguró que "las olas de calor impactan a todas las personas, pero más a los niños, adultos y a las personas con mayores niveles de vulnerabilidad que viven en asentamientos urbanos".
Si bien desde el SMN informaron a Télam que todavía no se pueden realizar proyecciones sobre si las temperaturas infernales del hemisferio norte llegarán a la Argentina el próximo verano, las especialistas consultadas coincidieron que ante las tendencias globales es necesario prepararse para reducir los impactos de estos eventos extremos.
"Tenemos que hacer nuestros esfuerzos de transiciones sostenibles para pensar un futuro más habitable, pero a su vez, esa responsabilidad mayor debe recaer en los países que más contribuyeron a la crisis climática. Los países del sur global no tienen la misma responsabilidad que Europa y EEUU", apuntó Carabajal.
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Alerta en Río Negro por el el déficit hídrico

 


Advierten que la sequía en Río Negro se puede volver más compleja y recomiendan la emergencia

Fecha de Publicación
: 12/07/2023
Fuente: Diario Río Negro
Provincia/Región: Río Negro


Un informe técnico señaló el déficit hídrico que atraviesa la zona Este de la provincia y recomendó declarar la emergencia por sequía.
En los últimos nueve meses se registró una marcada sequía en la zona Este de Río Negro, según un informe que fue presentado por profesionales del INTA, DPA y el Ministerio de Producción que recomendaron la declaración del estado de emergencia y/o desastre agropecuario.
El análisis del déficit hídrico derivó en una reunión conjunta entre representantes de Producción y Agroindustria de Río Negro, la Agencia de Recaudación Tributaria, la Federación de Sociedades Rurales, el INTA, el DPA y la Legislatura Provincial.
Se presentó un informe técnico sobre la situación actual, que reveló una marcada sequía sobre todo en la zona Este de la provincia, con un déficit acentuado entre los últimos 6 a 9 meses.
Ese estudio también derivó en una advertencia sobre la posibilidad de que esta situación se vuelva más compleja, especialmente durante el invierno, en la región Centro – Este y sobre la existencia de indicadores favorables, en términos de precipitaciones, hacia el Centro – Oeste.
Los datos permitieron a la Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria recomendar la declaración del estado de emergencia por sequía para los departamentos Adolfo Alsina, Avellaneda, Conesa, El Cuy, General Roca y Pichi Mahuida.
Además, se decidió mantener en estado de alerta en los departamentos del Centro-Este de la provincia, especialmente a San Antonio Oeste, Valcheta y 9 de Julio, ante la posibilidad de complicaciones si no se producen las precipitaciones adecuadas en los próximos meses.
Durante la reunión se hizo un repaso de las acciones sobre la asistencia en la zona más afectada por la sequía. Entre ellas, se mencionaron los tres talleres realizados en las Sociedades Rurales de Río Colorado, General Conesa y Choele Choel. Son coordinados por técnicos del Programa Ganadero Bovino de Río Negro y del INTA, que contaron con la participación de aproximadamente 150 productores donde se generaron ideas y estrategias para afrontar la crisis.
Se informó sobre la aprobación de líneas de crédito, donde de los 48 aprobados la semana pasada, 35 se destinaron a la suplementación de animales. En total se confirmaron entregas por un monto de 120 millones de pesos, de los cuales 80 millones fueron asignados específicamente para esa tarea.
«Estas cifras reflejan la necesidad de financiamiento y la urgencia que sienten los productores para suplementar sus animales, debido al marcado déficit hídrico«, destacó el Secretario de Ganadería de la provincia, Tabaré Bassi.
El ministro de Producción y Agroindustria rionegrino, Carlos Banacloy, se reunió la semana pasada en Buenos Aires con el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de Nación, Juan José Bahilo, para repasar los avances durante el último año de trabajo y las inversiones futuras.
Se analizaron los resultados de las herramientas específicas para cada uno de los sectores productivos, como los planes LANAR y GANAR. «Las gestiones realizadas por emergencias, tanto frutícola, avícola, hortícola e ignífuga, son el primer paso para atender la coyuntura. Luego de ahí y a mediano plazo, ya se están trabajando y gestionando nuevas líneas de financiamiento para fruticultura, un fondo que ronda los 1.200 millones de pesos que también deberían desembolsarse en los próximos dos meses», manifestó Banacloy.
También resaltó que «todos estos avances fueron posibles gracias a los aportes y el acompañamiento de Nación, a través de la Secretaría de Agricultura. Se estima que la transferencia de fondos para la finalización del ejercicio 2022 al 2023 rondará los 2.500 millones de pesos».
Banacloy también mencionó «el eficiente y rápido manejo de la situación de la gripe aviar, destacando que se destinaron cerca de 500 millones de pesos para hacer frente a esta emergencia».
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Google pone en función herramienta de alerta de inundaciones

 


Funciona en Argentina la nueva herramienta de Google para alertar sobre inundaciones

Fecha de Publicación
: 06/06/2023
Fuente: Diario El Dia de La Plata
Provincia/Región: Nacional


Ante los reiterados temporales que afectan a la Argentina y al mundo, Google trabaja en el desarrollo de alertas para prevenir inundaciones en su motor de búsqueda y en Maps. El objetivo de esta herramienta se basa en brindarle información a los usuarios en el momento cuando más la precisan.
Basada en la Inteligencia Artificial, FloodHub permitirá anticiparse a los posibles riesgos de inundaciones con un periodo de antelación de siete días. Allí, se indica dónde y cuándo se desbordarán los ríos, mediante el proceso de fuentes de datos de acceso público, como partes meteorológicos o imágenes satelitales.
Además, combina dos modelos como el hidrológico que predice el volumen del agua de los ríos y otro sobre inundaciones que calcula qué zonas se pueden ver afectadas y hasta qué altura se puede elevar el agua. El origen de esta herramienta data del 2018, donde colaboró con los pronósticos de inundaciones en la India y luego en Bangladesh.
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Aves que se refugian en las grandes urbes buscando salvarse

 


Tráfico, deforestación y sequía: cuáles son las nuevas especies de aves que llegaron a Rosario

Fecha de Publicación
: 25/04/2023
Fuente: La Capital
Provincia/Región: Santa Fe


Algunas son de reciente colonización y otras se avistan cada vez con más frecuencia. Hay diversos ejemplares de rapaces
Detenerse un instante y contemplar los espacios verdes de Rosario puede venir acompañado de sonidos que rompen la monotonía de los autos y colectivos. La ciudad incorporó nuevas especies de aves que, por diversos motivos, llegan a la ciudad: entre los principales, se encuentra la deforestación, la degradación de los ambientes por la sequía, y los escapes y liberaciones derivados del tráfico de ejemplares. Sin embargo, también hay pájaros desaparecidos por el uso de agroquímicos y por la pérdida de hábitat. Especialistas aseguran que crece la cantidad de personas que se dedican a observar y notificar el avistamiento de las especies en Rosario, aunque por el momento no es posible cuantificarlas.
El fotógrafo y observador de aves Horacio Luna hace 25 años que recorre la provincia registrando especies de todo tipo. Contó que es “todo de hobby” y que eso lo hizo conocer bastante sobre los ejemplares. “A medida que se transforman los ambientes, los incendios hacen que las aves se vayan a la ciudad. No obstante, la abundancia de palomas y cotorras también hizo que muchas (aves) rapaces vivan en la ciudad”, explicó a La Capital.
 El observador mencionó entre las especies nuevas de aves y de “reciente colonización en la ciudad” a la torcaza ala blanca (exótica; originaria de Chile, Perú y Ecuador; proveniente de escapes o liberaciones), el carpintero blanco (especie del norte y centro provincial, en expansión territorial favorecida por la deforestación), la cotorra catita chirirí (originaria del norte argentino) y los estorninos pinto y crestado (ambas especies introducidas, con origen en Eurasia y Asia respectivamente, son de valor comercial y pueden provenir de escapes y liberaciones). Luna recordó que al estornino comenzó a registrarlo en la costanera sur de la Ciudad de Buenos Aires en la década de 1990.
 Entre las rapaces sobre las que hay avistamientos cada vez más frecuentes citó al gavilán mixto, el taguató, el carancho, el chimango y el halconcito colorado. Sobre ellas, Luna detalló: “Ninguna de las especies de rapaces de la ciudad ha sido introducida. Las grandes ciudades suelen mantener en su interior o en su periferia espacios remanentes de naturaleza nativa o exótica”. Y sumó que los motivos son “el aumento poblacional de palomas y cotorras, que cubren gran parte de sus necesidades alimentarias”.
Por su parte, agregó una docena de otras aves que se ven cada vez con más frecuencia en Rosario: carpinterito barrado, carpintero bataraz chico, chororó, fiofío de pico corto, burlisto pico canela, benteveo rayado, chiví común, zorzal colorado, zorzal chalchalero, pitiayumí, cardenal copete rojo y monterita cabeza negra.
Estas especies, al igual que las rapaces, tampoco fueron introducidas. Y aclaró: “Los motivos (de sus apariciones) son los constantes incendios en las islas, que sin dudas han provocado un desplazamiento masivo de muchas especies de aves forestales, que perdieron grandes extensiones de bosque nativo”.

Desplazamiento de especies
El veterinario y ornitólogo Martín de la Peña, autor de varios libros sobre aves, explicó a este medio que en “casi todas las ciudades están apareciendo nuevas especies” y que esto se acentúa hacia el sur de la provincia. “Especies que, a lo mejor, estaban en el norte o en Chaco ahora las vemos en la zona central, y pájaros que llegaban hasta Santa Fe ahora se los ve por Rosario. Se nota que hay un desplazamiento”, detalló. Y agregó que si la observación se da más de una vez, se puede considerar que la especie es visitante permanente.
Algunas de las especies que resaltó como nuevas en el departamento Rosario son el chorlito doble collar, el picaflor cometa y el picaflor rubí.
En su libro “Características ecológicas y algunos ambientes que frecuentan las aves argentinas”, de la Peña señaló que el chorlito habita y nidifica en el suelo y que se alimenta de crustáceos, moluscos, insectos e invertebrados. En tanto, sumó: “Los teros y chorlos son aves que en general frecuentan ambientes acuáticos. Frecuentan playas marinas, turbales, orillas de lagunas, pantanos, esteros, bañados, charcos y campos”.
En tanto, los picaflores cometa y rubí se alimentan del néctar de las flores y de insectos, y frecuentan terrenos arbustivos, montes, selvas, campos, jardines y parques.
Además, para la región sur, el investigador señaló que en la zona de Melincué se volvieron más frecuentes los vuelvepiedras y dos especies de flamencos: la parina grande y la parina chica.
De la Peña es oriundo de Esperanza, donde aseguró tener muchas especies identificadas: “El cardenal copete rojo, el chororó, el zorzal colorado y cabecitas negras. Las veo con más frecuencia en la ciudad que hace 10, 15 o 20 años”.
Incluso afirmó que se pueden observar algunas águilas, como la coronada. Esta especie, dijo el especialista, está en peligro de extinción y “se hacen muchos trabajos para conservarla”. A eso, sumó: “Llegaban hasta los departamentos San Cristóbal y San Justo y ahora aparecieron en la zona del río Salado, en el departamento Las Colonias, unos 100 kilómetros al sur”.

Aves desaparecidas
Así como algunas especies llegan, otras desaparecen o su población se encuentra en disminución, sobre todo las que eran frecuentes en zonas periféricas y rurales. Los principales motivos, expuso Luna, son el uso de agroquímicos y la captura para su comercialización. Algunos ejemplos son la monjita blanca, la viudita trinadora, el pecho colorado, el varillero congo, el capuchino garganta café, el misto, la brasita de fuego y la reinamora grande, entre otros. “Otro factor fue y es la pérdida de hábitat del bosque nativo de barranca, debido al avance inmobiliario”, agregó Luna.
Por su parte, De la Peña sostuvo que la sequía afectó mucho la condición de las especies que tuvieron que desplazarse: “Se secaron lagunas y esteros, y las aves acuáticas se fueron de esas zonas. Quedaron sólo aquellas que se pueden desplazar por los ríos grandes, como el Salado o el Paraná; posiblemente, también, el Carcarañá”.
“Hay muchos pájaros que han aparecido en estos últimos años en las ciudades. Los cardenales y chororós quedan afectados por la deforestación de los campos”, explicó.

Sin cuantificación
En tanto, Luna consideró: “Cada vez más gente se dedica a esta actividad. Hay especies que no es que antes no estaban sino que no se notificaban. Santa Fe es muy grande y en el momento que arrancamos, era muy poco lo que se sabía”.
Consultado sobre si se puede contabilizar la cantidad de especies nuevas, Luna dijo que no y que esto se debe “a la falta de información y a trabajos científicos sobre el tema”. “Este número podría ir en aumento si tenemos en cuenta la gran diversidad de especies que son comercializadas y traficadas. También el aumento de la deforestación y los incendios ha provocado que el número de algunas especies esté en aumento”, aseguró.
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El cambio climático se mete en el acuerdo con FMI

 


Argentina "repiensa" acuerdo con FMI por cláusula de cambio climático

Fecha de Publicación
: 20/04/2023
Fuente: InfoBae
Provincia/Región: Nacional


El presidente argentino, Alberto Fernández, explicó este lunes que su Gobierno está "repensando" el programa con el FMI porque el acuerdo tenía una cláusula de "cambio climático", que en Argentina se tradujo en una sequía histórica y que impide cumplir con las condiciones acordadas con el organismo.
"Es el enorme trabajo que está haciendo" el ministro de Economía, Sergio Massa, "en función de aquella cláusula", dijo Fernández en un acto en la localidad de Benavídez, en la provincia de Buenos Aires, después de que el titular de la cartera volviera de una gira por Washington para participar de la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
Fernández recordó que el programa con el FMI acordado en marzo de 2022 para refinanciar deudas por 45.000 millones de dólares tiene una cláusula que indica que si las condiciones económicas que ese programa proyectan no se cumplen por razones ajenas a la voluntad argentina, es necesario "repensar el programa".
"Específicamente", se estipuló que "el cambio climático" es una de las razones que pueden producir un desfase en el programa y que en Argentina se llama "sequía", explicó Fernández.
Un déficit de lluvias por tercer año consecutivo en el verano (austral) redujo la producción de uno de los principales productores y exportadores agropecuarios del mundo, por lo que podría perder unos 20.000 millones de dólares en exportaciones, en un país con escasez de divisas, y la consecuente caída en la recaudación, que podría profundizar su déficit fiscal.
Massa estuvo desde el jueves pasado en Washington donde se reunió con la directora ejecutiva del FMI, Kristalina Georgieva, y la subdirectora Gerente del FMI, Gita Gopinath, también funcionarios del Gobierno estadounidense y de organismos multilaterales, que le permitió lograr financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, del BM y del fondo soberano saudí.
El principal logro de la misión de Massa es que el "puente" para llegar al año próximo que acordó Fernández con Biden en la bilateral del 29 de marzo pasado "comenzó a fortalecerse de modo concreto: apoyo en los multilaterales y en el propio gobierno de EE.UU. para aumentar acceso a financiamiento y crédito, incorporando claramente el tema sequía como factor que modificó las condiciones", indicaron a EFE fuentes oficiales.
"Ese cambio de condiciones implica que también deban reverse algunos parámetros de cumplimiento y metas", agregaron.
El FMI ya había modificado las metas de reservas netas para este año, al reducir en 1.800 millones el monto de acumulación para fin de año, pero mantuvo la meta de déficit primario en 1,9 % del PBI, en tanto Argentina deberá hacer un pago neto al organismo de cerca de 4.000 millones de dólares este año.
"Se nota una actitud de mayor comprensión y apoyo de parte de Washington, tanto en lo bilateral como en lo multilateral", afirmaron las fuentes oficiales.
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Catamarca: señalan la necesidad de cobertura vegetal

 


La pérdida de cobertura vegetal potenció la creciente de los ríos en Catamarca

Fecha de Publicación
: 29/03/2023
Fuente: Página 12
Provincia/Región: Catamarca


Las precipitaciones dejaron rutas cortadas por sedimentos o desbordes e inundaciones.  
Las precipitaciones sucedidas en diferentes localidades y departamentos de Catamarca desde el lunes, trajeron diversas consecuencias. Si bien, es esperable que llueva copiosamente en esta época del año, la pérdida de cobertura vegetal por los incendios sucedidos y el desmonte para agricultura potenciaron que los ríos crezcan y desborden.
Los resultados de las lluvias torrenciales y la consecuente crecida de ríos trajeron innumerables inconvenientes en los departamentos Fiambalá, Tinogasta, Hualfín, Saujil, Belén, Fray Mamerto Esquiú, Valle Viejo, Ambato y la misma Capital provincial en donde hubo que evacuar personas y reforzar las márgenes de los ríos.
Sólo la creciente en el Río del Valle rompió cañerías de impulsión que afectaron el servicio de agua potable de diversas localidades y de la zona sur de la ciudad capital.
Respecto a los caminos, Defensa Civil, Bomberos Voluntarios, Vialidad Provincial y Nacional debieron trabajar a destajo para evitar accidentes. Las lluvias afectaron Ruta Nacional 60 en el tramo de la Quebrada de La Cébila, por presencia de derrumbes o desprendimientos en borde de calzada y RN 40 por la presencia de agua y material de arrastre en badenes. También rutas provinciales y caminos.
En diálogo con Catamarca/12, el biólogo Roberto Salinas señaló que se trató de un fenómeno predecible, teniendo en cuenta que las estadísticas demuestran que los 24 de marzo de diferentes años se han registrado lluvias copiosas.
“Puedo mencionar que desde el 2002 hasta ahora, sólo tomando los marzos, los días 24 de ese mes es cuando se ha registrado la mayor cantidad de lluvia. El análisis señala que son bastantes regularles los periodos de lluvia y que también se dan los 12, 13 y 14 como patrón después de una ola de calor. Con estos datos podríamos pronosticar también que a mediados de abril, podría volver llover o es esperable que así suceda”, contó Salinas.
“También podemos analizar que este año las lluvias fueron más copiosas y que hubo un evento similar en 2017. Las lluvias se dan torrencialmente en nacientes de cuencas y de esta manera ríos como El Nogal, Las Juntas, Los Puestos, y se arrastra más sedimento que, por ejemplo, hace que el dique Las Pirquitas se llene más rápido”, explicó.
La Organización Meteorológica Mundial define a las lluvias intensas o torrenciales como un fenómeno meteorológico en el cual la caída de agua es superior a los 60 mm en el transcurso de una hora.
El biólogo detalló también que al ser más intensas las lluvias “parece que lloviera más”, pero por ahí es la misma cantidad, nada más que la diferencia es que ahora las precipitaciones son más torrenciales y no como antes que llovía lo mismo pero en un lapso más largo de tiempo.
Al llover torrencialmente es más difícil que el agua se filtre o absorba. “Por otro lado hay que tener en cuenta que la pérdida de cobertura vegetal que causaron los incendios en las zonas donde llovió o el desmonte para agricultura generan mayores crecientes con más material de arrastre”, dijo.
Por último, explicó que en la provincia existen diferentes pisos bioclimáticos, diferente geografía y altitudes, no llueve igual ni hay la misma temperatura en toda la provincia.
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¿Cuál es la vinculación entre deforestación y olas de calor?

 


Qué se sabe sobre el vínculo entre deforestación y olas de calor

Fecha de Publicación
: 28/03/2023
Fuente: Chequeado
Provincia/Región: Nacional


“No es calor, es desmonte”. La consigna circuló en redes sociales en las últimas semanas en el marco de una ola de calor récord. Fueron 15 días durante marzo con una temperatura media entre los 30 y 40 °C, que incluso llevó al Servicio Meteorológico Nacional a cambiar la escala de colores en los mapas.
Las olas de calor ocurren cuando las temperaturas superan o igualan, por lo menos durante 3 días consecutivos y en forma simultánea, ciertos valores umbrales. Sin embargo -según explican los especialistas- no es tan sencillo vincular directamente a la deforestación con las olas de calor, y menos todavía a una ola de calor específica, como sugiere la afirmación. En esta nota te contamos que se sabe sobre el vínculo entre desmonte y olas de calor.

¿Qué es el desmonte?
El desmonte, o la deforestación, se refiere a la tala intencionada de árboles y bosques. Cuando se produce, gran parte del carbono almacenado por los árboles, se libera de nuevo a la atmósfera en forma de dióxido de carbono (CO2), lo que contribuye al cambio climático. La temperatura promedio del planeta ya se ha incrementado más de 1° C desde 1880.
Junto con la quema de combustibles fósiles, la deforestación es también responsable del aumento de la temperatura a nivel global ya alcanzada. De hecho, se estima que el cambio de uso del suelo, es decir, la transformación del paisaje natural por actividades humanas, contribuye entre un 12% y un 20% a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
“Es posible asociar las olas de calor al cambio climático, tal como vimos con la ola de calor de fin de año. Pero con la deforestación todavía no lo sabemos, habría que hacer un nuevo estudio”, explicó a Chequeado Juan Rivera, científico del Instituto Argentino de Investigación de la Nieve, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla).
Rivera, junto con un grupo de científicos, realizó lo que se conoce como un estudio de atribución, el cual permite cuantificar la influencia del cambio climático en eventos particulares, como la ola de calor de diciembre de 2022. La misma fue 60 veces más probable y 1,4°C más caliente por los efectos del cambio climático. Pero no existen, hasta el momento, estudios científicos que vinculen directamente a la deforestación con las olas de calor.
Guillermo García, líder del Área de Ambiente en CREA, una asociación civil sin fines de lucro dirigida por empresarios agropecuarios, coincidió en la necesidad de un estudio científico que verifique si efectivamente hay relación entre la deforestación y la reciente ola de calor. “La deforestación genera emisiones pero no tenemos elementos para asociarla con la ola de calor”, sostuvo a Chequeado.

Los bosques y el cambio climático
Los árboles absorben dióxido de carbono de la atmósfera y liberan oxígeno durante la fotosíntesis. También llevan a cabo el proceso contrario, conocido como respiración, pero cuando los bosques crecen, la fotosíntesis supera a la respiración, y el carbono sobrante se almacena en los troncos y raíces de los árboles y en el suelo. Esto se llama “secuestro”.
Un estudio de 2021 realizado por la World Resources Institute, una organización no gubernamental que investiga el cambio climático, descubrió que los bosques secuestraron a nivel global aproximadamente el doble de CO2 del que emitieron entre 2001 y 2019. En otras palabras, los bosques absorbieron 7.600 millones de toneladas métricas de CO2 al año, lo que representa 1,5 veces más del dióxido de carbono que emite anualmente los Estados Unidos.
Sin embargo, los bosques están bajo presión. Se talan para dar paso a una larga lista de productos agrícolas y otras actividades humanas. La mayor parte de la deforestación que se produce hoy en día puede atribuirse a 4 productos básicos comercializados en todo el mundo: la carne vacuna, la soja, el aceite de palma y los productos madereros.
“Estamos rompiendo ecosistemas que tardan miles de años en generarse y son muy importantes para el cambio climático por el carbono que almacenan. Los estamos directamente borrando de un plumazo”, sostuvo a Chequeado Fernando Miñarro, director del Departamento de Conservación de la Fundación Vida Silvestre Argentina. ¿
En la Argentina, la deforestación es uno de los grandes problemas ambientales. El último monitoreo de la superficie de bosque nativo en la Argentina, con datos de 2021, refleja que en ese año se alcanzaron las 205.492 hectáreas deforestadas. El 33% de esta pérdida se debió a los incendios forestales. El año anterior, en 2020, se habían deforestado 333.222 hectáreas, como contamos en esta nota.
La Ley de Bosques obligó a las provincias a establecer un ordenamiento territorial de sus bosques nativos y pudo disminuir la deforestación, pasando de una tasa anual de 0,94% en 2007, cuando fue sancionada, a 0,4% en 2021. Pero la normativa nunca contó con el financiamiento que debía tener, lo que también limitó sus alcances.
“La deforestación lleva a la pérdida de los servicios ecosistémicos que nos dan los bosques, como la captura de carbono y la regulación hídrica. Avanzar con la actividad agropecuaria sobre los bosques es una mirada de corto plazo”, afirmó a este medio Pablo Villagra, doctor en Biología e investigador del Conicet.

Las olas de calor y la deforestación
Si bien todavía no hay estudios que vinculen directamente a las olas de calor con la deforestación en la Argentina, algunos trabajos publicados a nivel internacional sirven como un indicador sobre cómo la deforestación impacta en el aumento de la temperatura.
En 2018, investigadores del Instituto de las Ciencias del Ambiente y el Clima de Suiza descubrieron que el día más caluroso del año en Europa, Norteamérica y Asia se volvió más intenso por la pérdida de bosques.
Aunque las estimaciones varían, la deforestación aumenta la temperatura media local anual en aproximadamente 1° C. Sin embargo, los impactos son aún más significativos cuando se consideran los extremos: la deforestación puede provocar un aumento medio de 4,4 °C en las temperaturas máximas diarias de los trópicos, de acuerdo con un estudio de 2022 publicado por la Alianza de Biodiversidad Internacional y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT, por sus siglas en inglés), que reúne a investigadores especializados en recursos naturales a nivel global.
Si bien el aumento de temperatura por el calentamiento provocado por los gases de efecto invernadero ocurre gradualmente, los debidos a la deforestación se dan de forma brusca. Y no sólo afectan a los que viven en la zona deforestada. Un estudio de 2019 de investigadores en bosques y agricultura de los Estados Unidos detectó efectos de la deforestación sobre la temperatura local hasta a 50 km de distancia.
Los bosques todavía cubren alrededor del 30% de la superficie terrestre del planeta, pero están desapareciendo. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), desde 1990 se han perdido más de 420 millones de hectáreas de bosques, principalmente en África y América del Sur.
Las cifras son preocupantes, pero está en marcha un movimiento para preservar los ecosistemas forestales existentes y restaurar la cubierta arbórea ya perdida. Ello incluye un compromiso que firmó la Argentina en 2021 en la Cumbre de Cambio Climático (CO26) para frenar y revertir la deforestación junto a representantes de más de 100 países.
“La reforestación es un camino necesario, pero primero hay que disminuir la tasa de deforestación y lograr sistemas productivos que integren el bosque con la producción”, concluyó Villagra. Y agregó: “Los esquemas de ganadería integrada con el bosque permiten mantener los servicios ecosistémicos, como la captura de carbono en la madera y el suelo”.
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SMN tuvo que agregar nuevo color por el calor extremo

 


Temperaturas extremas: el Servicio Meteorológico Nacional debió agregar un nuevo color

Fecha de Publicación
: 13/03/2023
Fuente: La Nación
Provincia/Región: Nacional


Tan extremo fue el fenómeno que en los mapas de anomalías de temperaturas máximas debieron sumar al color rojo, dos escalas de gris
Si vivís o estuviste en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) la primera semana de marzo y sentiste que nunca habías padecido tanto calor, tu percepción no estuvo errada y hoy fue ratificada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que emitió el “Informe Especial N° 9 por ola de calor/altas temperaturas”.
Tan extremo fue el fenómeno, que afectó, además del AMBA, parcialmente el sur del Litoral, el norte de Buenos Aires, noroeste de Córdoba y norte de San Luis, que en los mapas de anomalías de temperaturas máximas debieron sumar al color rojo, dos escalas de gris.
En el informe, el SMN detalló que la localidad que más días tuvo ola de calor, es decir, temperatura mínima y máxima por encima del umbral para esa zona. Fue Ezeiza, con 8 jornadas y el segundo lugar lo compartieron: la Ciudad de Buenos Aires, El Palomar y La Plata.
“Durante el transcurso de este episodio varias localidades superaron los valores más altos de temperatura para un mes de marzo en los últimos 62 años, destacándose que para algunos casos también se superó el récord histórico, si lo hubiere, anterior a la década del ‘60. También es de remarcar que algunas localidades superaron en más de 1 día al récord anterior vigente, lo que acentúa lo extremo de esta situación de calor inusual”, detalló el organismo.

Las anomalías “grises” que coparon el AMBA
“Al registrarse tantos días con temperaturas máximas muy altas y en varias localidades del centroeste argentino varios de esos días superaron al récord histórico anterior, la temperatura máxima media de la primera semana de marzo fue excepcionalmente alta entre 30°S y 40°S alcanzándose, inusualmente, un máximo absoluto sobre el norte de la provincia de Buenos Aires. En concordancia, las anomalías más significativas se localizaron en la misma zona, con valores que oscilaron entre 8°C y 10°C por encima de lo normal para el inicio de marzo”, explicó el SMN que compartió dos mapas para graficar la diferencia en un marzo habitual y el actual.
El SMN, detalló: “Este patrón tan extremo en las temperaturas que se vuelve a repetir en el inicio del otoño climatológico es causado por un patrón de circulación semiestacionario, comúnmente denominado de bloqueo. El anticiclón del Atlántico sur se encuentra muy intensificado en superficie, aportando viento norte y humedad al centro del país y condiciones de bloqueo atmosférico en niveles medios y altos de la atmósfera sobre la franja central del país, impiden el ingreso de aire más frío a la región promoviendo que las temperaturas sean persistentemente muy altas para la época del año y den lugar al desarrollo de esta ola de calor muy intensa y tardía”.

El pronóstico para los próximos días, sigue con calor extremo
En tanto, la ciudad de Buenos Aires, La Plata y varios municipios del conurbano bonaerense están afectados esta tarde por marcas de sensación térmica de entre 36 y 41 grados, mientras sigue en vigencia la alerta roja por temperaturas extremas “muy peligrosas” para la zona, en tanto que otras ciudades de la zona centro y este del país transitan también una jornada de calor sofocante, según informó el SMN.
La ciudad de Buenos Aires registra, a las 14, una temperatura de 36.8 grados, con una térmica de 40,8 grados; La Plata se ubica en 33 y 37.2 grados, respectivamente; y Morón, en el oeste del conurbano, una temperatura de 35.9 grados con una sensación térmica que sube a 39.3grados. En toda la región, la humedad se ubica en torno al 40 a 50%.
Por la intensidad del calor que no cesa desde hace más de una semana, el SMN mantiene alerta roja son la ciudad de Buenos Aires y las ciudades bonaerenses de La Plata, Berisso, Ensenada, Brandsen, Cañuelas, Magdalena, San Vicente, Esteban Echeverría, Ezeiza, La Matanza y Merlo con temperaturas máximas que oscilarán entre los 34 y 37 grados, aunque con marcas de sensación térmica más altas.
De igual forma, en la zona sur del Gran Buenos Aires las áreas afectadas son Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Florencia Varela, Lanús, Lomas de Zamora, Presidente Perón y Quilmes, donde se pronostican temperaturas que superarán los 35 grados.
El nivel rojo es la máxima alerta dispuesta por el organismo meteorológico e indica que las temperaturas en esa zona pueden ser “muy peligrosas y afectar a todas las personas, incluso a las saludables”, por lo que se recomienda aumentar el consumo de agua y no exponerse al sol en exceso ni en horas centrales (entre las 10 y las 16).
Por otro lado, el SMN mantiene una alerta naranja para el noreste de la provincia de Buenos Aires en localidades como Tigre, San Isidro, Campana y Zárate, y también para el oeste de Entre Ríos en Diamante, La Paz, Nogoyá, Paraná y Villaguay, con máximas en torno a los 36 grados en esas ciudades del Litoral.
Además, el resto de Entre Ríos, el norte de la provincia de Buenos Aires, todo el territorio de Corrientes y Santa Fe, el centro y sur de Misiones, el centro y norte de Córdoba y el sureste de Santiago del Estero están bajo alerta amarilla por temperaturas que tienen un “efecto leve a moderado en la salud”.
El nivel amarillo que puede “ser peligroso sobre todo para los grupos de riesgo, como niños y niñas, personas mayores de 65 años, con enfermedades crónicas” también comprende al noroeste de la provincia de Salta en la localidad de General José de San Martín y en las yungas de Orán, Iruya y Santa Victoria.
Ante las altas temperaturas que se registran desde hace días, el Ministerio de Salud reiteró una serie de recomendaciones para la población como usar protector solar, hidratarse, consumir agua aun cuando no se sienta sed, usar ropa holgada, evitar exponerse al sol, usar gorro, consumir frutas y verduras, y evitar la actividad física intensa.

Más Información:

- Página 12  La Niña y el cambio climático, las causas que están por detrás de las olas de calor
La extensión de la sequía y su impacto macroeconómico y sectorial, la tensión en la infraestructura eléctrica y en las escuelas son ejemplos del impacto de fenómenos climáticos que serán cada vez más recurrentes.

- La Voz del Interior. Sin vueltas: “Experimentamos las olas de calor más frescas del resto de nuestras vidas”
Especialistas señalaron que Argentina atraviesa el verano más cálido de su historia por varios factores. Y coincidieron que será cada vez más frecuente por la influencia humana en el clima.
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Paraná: afirman que inició un período de recuperación

 


El Paraná baja otra vez y aseguran que se normalizará en 2024

Fecha de Publicación
: 11/03/2023
Fuente: Chaco Día por Día
Provincia/Región: Litoral Argentino


Para el fin de semana podría volver a habilitarse el ingreso a la playa Malvinas I tras la tendencia que se marca. Desde la UNNE aseguraron que la bajante extrema concluyó e inició un período de recuperación.
El nivel del río Paraná comenzó a descender este miércoles en la costa correntina tras tres semanas de una tendencia en ascenso, que llegó ayer a los 5,50 metros en el puerto local. Un especialista de la UNNE afirmó que, luego de tres años de bajante, para inicios de 2024 volverá a sus parámetros normales.
Tal como había pronosticado desde el Instituto Nacional del Agua (INA), el cauce que rodea el Este y Sur de la geografía provincial inició su descenso. Y para el fin de semana, podrían volver a habilitar la playa Malvinas I que fue cerrada este lunes.
El hidrómetro de Prefectura Naval en el Puerto de Corrientes registró ayer una “tendencia a la baja” y midió 5,42 metros en horas de la noche. Por su parte, el INA prevé para el 14 de febrero una altura de 4,38 metros y para el 21 de marzo llegaría a 3,93 metros.
Sobre una tendencia a futuro, el ingeniero en Recursos Hídricos y docente de la Universidad Nacional del Nordeste, Hugo Rohrmann, señaló que tras la crecida el río volverá a descender pero que la bajante que registra desde hace tiempo se terminará este año. “El río ha tenido una crecida en febrero y marzo producto de precipitaciones que se dieron en la parte brasileña de la cuenca del Paraná”, explicó.
Sobre la evolución del cauce aseguró que hay claras “señales de normalización”, específicamente en el clima. “Es un año de transición y en 2024 va a estar totalmente normalizado”, vaticinó.
Especialistas internacionales avizoran que el fenómeno de El Niño (provoca altas temperaturas en el pacífico ecuatorial y abundantes precipitaciones en Sudamérica) comenzará en el próximo verano. El Municipio de Piura, en Perú, ya alista obras para las defensas costeras ante el ingreso de un período de abundantes precipitaciones.
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Cuando la política ambiental agrava la sequía

 


Sequías: causas y efectos del fenómeno que afecta a más de la mitad del país

Fecha de Publicación
: 08/03/2023
Fuente: El Auditor
Provincia/Región: Nacional


La falta de agua en varias provincias genera tanto perjuicios económicos como ambientales por la afectación de cultivos e incendios. Por qué se produce y qué se puede hacer para mitigar el impacto.
La falta de agua se registra en más de la mitad de los suelos del país: son 1,64 millones de kilómetros cuadrados afectados por la sequía según los últimos informes presentados por el Sistema de Información sobre Sequías para el sur de Sudamérica (SISSA). El 45,52% se encuentra en un estado de “no seco”, 22,19% exhibe una situación de “sequía moderada”, otro 14,39%  muestran una “sequía severa”, un 8,9%  un área “anormalmente seca”, un 7,43% con “sequía extrema”, y otro 1,57% con un estado de “sequía excepcional”.
Entre las razones que aducen los especialistas se destaca la permanencia del fenómeno de La Niña, que lleva más de tres años, y las escasas lluvias. También se suman factores como la pérdida de pulmones verdes, que son espacios para la preservación del agua. Bruno Giambelluca, vocero de la campaña de clima y energía de Greenpeace, señaló ante El Auditor.info que en el país las tierras secas ocupan gran parte del territorio nacional y se ven afectadas por la industria agropecuaria, la deforestación y el uso inadecuado de los recursos hídricos. “Lo principal es asumir que estamos frente a un contexto de crisis climática y de biodiversidad, y eso significa tomar medidas urgentes para frenar la expansión de los combustibles fósiles y migrar desde una forma de generación de energía fósil hacia una renovable. Los Gobiernos deben comprender que un mayor impacto del cambio climático ocasionaría mayores pérdidas económicas y de bienestar en general”, asegura.
Según el último Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo, el sector agrícola representa el 69% de todas las extracciones de agua subterránea, los usos domésticos representan el 22% y el 9% tiene fines industriales. “El nitrato, procedente de fertilizantes químicos y orgánicos, es el contaminante antropogénico más frecuente en las aguas subterráneas a nivel mundial”, señala el documento donde también refieren a que insecticidas, herbicidas y fungicidas, cuando se aplican o eliminan de manera incorrecta, pueden contaminar las aguas subterráneas con carcinógenos y otras sustancias tóxicas.
En cuanto a la deforestación, Giambelluca indica que está “directamente relacionado” a las sequías como otros fenómenos climáticos extremos. “Los bosques y sus suelos almacenan más carbono que cualquier otro ecosistema terrestre y juegan un papel vital en la mitigación de la creciente inestabilidad del clima. Si desaparecen los bosques, dejan de ser almacenes de carbono para pasar a ser fuentes, agravando el cambio climático. La deforestación representa aproximadamente el 23% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (más que todo el sector transporte del mundo)”, afirma el ambientalista.
Una mayor conciencia sobre la crisis hídrica y su uso adecuado ayudaría también a más compromiso y exigencias por parte de la ciudadanía. “La sociedad civil debe reclamar que los Gobiernos entiendan que tomar medidas urgentes frente al cambio climático es altamente necesario. Todas las acciones individuales sirven para poner cada uno su grano de arena”, indicó el referente de Greenpeace.

Informe de auditoría
La Auditoría General de la Nación concluyó que hubo un “escaso cumplimiento” del Programa de Acción Nacional (PAN) contra la desertificación. El proyecto es llevado a cabo por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y lo que se analizó fueron las medidas tomadas para cumplir con los objetivos de conservar los servicios ecosistémicos y mejorar las condiciones de vida de las poblaciones afectadas, conforme a la Meta 15.3 de la Agenda 2030.
El país asumió compromisos internacionales en la lucha contra la desertificación, entre ellos, el de generar información sobre el estado de degradación de las tierras en diversas escalas y el monitoreo de la sequía pero, según el informe, no están siendo acompañados con las adecuaciones normativas, institucionales ni presupuestarias necesarias para su cumplimiento.
En el documento se resaltó el efecto que causa el aumento de la sequía y la degradación de la tierra, ya que trasciende las zonas directamente afectadas, y los beneficios de una lucha contra la desertificación que contribuiría a mitigar la pérdida de la biodiversidad, combatir el cambio climático global y mejorar la calidad de vida de la población favoreciendo la seguridad alimentaria.
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Casi el 60% de Argentina bajo sequía

 


Más del 59 % del territorio de Argentina sufre sequía, según un informe

Fecha de Publicación
: 01/03/2023
Fuente: Agencia EFE
Provincia/Región: Nacional


Un 59,58 % del territorio argentino padece distintos grados de sequía, según difundió este martes el Sistema de Información de Sequías para el Sud de Sudamérica (Sissa).
Según el informe, un 40,42 % de Argentina, 1.012.570 kilómetros cuadrados, no estaba seco al 20 de febrero pasado.
En tanto, un 10,54 % estaba anormalmente seco, un 18,76 % sufría sequía moderada, un 16,07 % padecía sequía severa, un 11,34 % registraba sequía extrema y un 2,87 %, sequía excepcional.
La sequía que golpea a la producción agropecuaria de Argentina, la más severa de los últimos 60 años, ya hace sentir sus efectos en la economía del país, con caídas en las exportaciones agropecuarias y menores ingresos para el Fisco.
El Sissa es una institución virtual en la cual participan agencias gubernamentales, instituciones académicas, organizaciones no gubernamentales y el sector privado de los seis países miembros del Centro regional del Clima para el Sur de América del Sur (CRC-SAS): Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, los cuales en conjunto tienen un 41,19 % de su territorio seco.

Sequía en otros países
Según el mismo monitoreo, Brasil registra un 23,37 % de su territorio en sequía y Chile, un 40,53 %.
Paraguay tiene un 62,87 % de su territorio bajo la sequía, en Bolivia 48,94 % se encuentra en sequía y el 99,75 % de Uruguay padece de sequía.
El área considerada por Sissa en el cálculo para Argentina y Chile corresponde a aquella ubicada al norte de la Patagonia y, para Brasil, a la ubicada desde el centro del país hacia el sur.
El informe quincenal de Sissa recuerda que las sequías representan un desafío social, ambiental, económico e institucional.
Replica un artículo publicado en el medio digital “Nature Reviews Earth & Environment” que apunta que el cambio climático antropogénico “ha intensificado las megasequías en curso en el suroeste de América del Norte y en todo Chile y Argentina”.
Y prevé que en el futuro estos eventos serán sustancialmente “más cálidos que los pasados, y este calentamiento impulsará los aumentos proyectados en el riesgo y la gravedad de las megasequías en muchas regiones, incluido el oeste de América del Norte, América Central, Europa y el Mediterráneo, la zona extratropical de América del Sur y Australia”.
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Cambio climático: se han cuadruplicaron las olas de calor

 


Especialistas advierten que las olas de calor llegaron hasta a cuadruplicarse en los últimos años

Fecha de Publicación
: 28/02/2023
Fuente: Telam
Provincia/Región: Nacional


Los efectos del cambio climático en la Argentina exacerban extremos climatológicos como las olas de calor, las cuales se "duplicaron o cuadruplicaron con respecto a la cantidad que hemos tenido en años anteriores", ya que son "cada vez más recurrentes, intensas y afectan a más personas", señalaron especialistas a raíz del pico histórico de calor que en febrero batió récords de 60 años en el país.
La última ola de calor que afectó a casi la totalidad del país entre el 2 y el 14 de febrero dejó récords de temperaturas en 27 aglomerados urbanos, entre las cuales la ciudad de Buenos Aires registró el evento de máximas agobiantes más largo durante ocho días con 38,1º, según indicó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
En diálogo con Télam, la meteoróloga, docente e investigadora del Conicet, Matilde Rusticucci, explicó que "el cambio climático exacerba los extremos climáticos, que se producen más frecuentemente".
"En este verano en particular, venimos de una sequía importante que tuvo que ver con el fenómeno climático de La Niña, junto con la cantidad de días de olas de calor, que se duplicaron o incluso se cuadruplicaron en el norte del país", señaló la especialista.
En concordancia, Cindy Fernández, comunicadora meteoróloga del SMN, sostuvo que "este verano se está comportando de manera extremadamente cálida en Argentina, algo que no es novedad porque las temperaturas van en aumento".
Esto llevó a que las horas de calor sean "muy recurrentes", ya que en el país "desde finales de la primavera hasta ahora llevamos ocho olas de calor, que casi duplica la cantidad que hemos tenido en otros años muy cálidos", precisó.
Los efectos del cambio climático, entre los que se encuentra el aumento de las temperaturas a nivel global, "provocan que las olas de calor sean cada vez más frecuentes, recurrentes e intensas, con temperaturas más altas".
Además, estas olas de calor afectan a "zonas cada vez más amplias, y a mayor población, porque los fenómenos son más amplios", indistintamente de fenómenos climáticos como La Niña.
En ese sentido, "lo que ocurre es que en los años 'Niña', como el que llevamos en Argentina por tercer año consecutivo, no está tan relacionado con las temperaturas sino que lo que hace es modificar los patrones de lluvia".
De manera sencilla, explicó Fernández, "llueve menos, entonces si combinamos estos dos factores, falta de lluvias y temperaturas más altas, los efectos negativos se potencian".
En tanto, la especialista se refirió al estudio publicado por la World Weather Attribution (WWA) el 21 de diciembre pasado, que demostró que la ola de calor "con las magnitudes que tuvimos en el comienzo de la primavera, denominada ola de calor temprana, fue un 60% más probable debido al cambio climático y fue un grado y medio más alta de lo que tendría que haber sido sin cambio climático".
 Por otra parte, el estudio que mencionó Fernández "no pudo determinar si el cambio climático tuvo que ver con la sequía, de hecho está dentro de los parámetros, es congruente con un episodio de La Niña como el que estamos viviendo. Lo que sí determinó es que estas sucesivas olas de calor dejaron un escenario que agrava aún más las consecuencia de la sequía".
Luego de las altas temperaturas y en relación a la ola de frío que afectó el viernes pasado a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a las provincias de Buenos Aires, Santa Cruz, Río Negro y Chubut, con registros térmicos menores a 15 grados, "el enfriamiento fue debido específicamente una situación sinóptica de uno o dos días que estableció un ciclón, o sea una formación particular en el aire que circula muy fuerte", explicó Rusticucci.
"Este ciclón fue causado en el Océano Atlántico e hizo que el aire frío entrara desde el sur muy cómodamente, lo que hizo bajar la temperatura", añadió.
Por su parte, Fernández sostuvo que "no se le puede atribuir por el momento las olas de frío intenso al cambio climático, que también las genera, puede ser un episodio normal en la variabilidad climática de Argentina, siempre que sea un caso aislado".
Sin embargo, la especialista aclaró que "si empieza a ser cada menos cantidad de años, ahí sí deberíamos empezar a ver la influencia del cambio climático en estos episodios. Años atrás han habido otras irrupciones que tienen un cierto tiempo de recurrencia, dependiendo del fenómeno y de un montón de cosas".
Y remarcó que "lo que hace el cambio climático es que la recurrencia se modifique y ahí es donde tenemos que ver cómo es el impacto".
Entre los impactos directos derivados en la salud de las personas debido a las altas temperaturas, Rusticucci enumeró la "mortalidad, ataques al corazón, estrés post calor, deshidratación, y por supuesto la propagación de enfermedades infecciosas, como el dengue, que no existía en nuestras latitudes y ahora es algo para lo que tenemos que estar preparados".
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La sequía en Argentina exacerbada por el cambio climático

 


Los científicos no hallan relación entre el cambio climático y la sequía en Argentina

Fecha de Publicación
: 20/02/2023
Fuente: Perfil
Provincia/Región: Nacional


Argentina vive su peor sequía en 60 años. Un nuevo estudio reveló que aunque el cambio climático probablemente exacerbó la sequía, no necesariamente ha causado una disminución en las precipitaciones.
Científicos de World Weather Attribution (WWA) estudiaron la sequía en la zona central de Sudamérica durante los últimos tres meses de 2022. Descubrieron que las precipitaciones durante ese período fueron inferiores al promedio, pero dentro de las variaciones naturales esperadas. Como resultado, la sequía no podría vincularse directamente con el cambio climático causado por el hombre.
Aun así, el equipo concluyó que el calentamiento global probablemente contribuyó al clima seco. Las temperaturas más altas disminuyen la cantidad de agua disponible, en parte a través de una mayor tasa de evaporación, y probablemente empeoraron los efectos de la sequía.
A medida que los eventos climáticos severos se vuelven más comunes, los científicos han tratado de determinar exactamente cómo las acciones humanas están transformando el planeta. El hallazgo de WWA muestra cuán complicado puede ser lograr esa relación.
“Esa es una de las razones por las que hacemos estos estudios de atribución: para mostrar cuáles son los impactos realistas del cambio climático”, dijo Friederike Otto, científica climática del Imperial College London y codirectora de World Weather Attribution, una colaboración de investigación que se especializa en el análisis casi en tiempo real de los eventos meteorológicos.
“No todo lo malo que está sucediendo ahora se debe al cambio climático. Es realmente importante descubrir dónde el cambio climático es un verdadero punto de inflexión”, dijo Otto.
Los investigadores de WWA observaron las precipitaciones en una región que incluía gran parte de Argentina, Uruguay y una pequeña parte de Brasil. El grupo descubrió que los bajos niveles de precipitaciones a fines de 2022 tienen un 5% de probabilidad de ocurrir en un año determinado.
Como resultado, escribieron los autores, “no pueden estar seguros” de que la falta de lluvia se deba a la variabilidad natural de la región. El informe reconoce que La Niña, un fenómeno atmosférico que altera los patrones normales de viento, redujo al menos parcialmente la cantidad de lluvia.
Mientras tanto, el calor extremo atrofió la producción agrícola en la región. En conjunto, esas altas temperaturas y condiciones secas mermaron los rendimientos de los cultivos e inflaron los precios mundiales de los alimentos.
Estudios anteriores de WWA han establecido conexiones más directas entre los eventos meteorológicos observados y las actividades humanas. Un análisis realizado en septiembre determinó que el cambio climático intensificó las lluvias en Pakistán, lo que contribuyó a las letales inundaciones. Otro informe descubrió que las altas temperaturas en la costa del Pacífico de Norteamérica registradas en 2021 habrían sido “prácticamente imposibles” si no fuera por el cambio climático.
El estudio más reciente encontró una relación más compleja. Según Otto, ese trabajo es crucial. “La gente usa el clima como un arma. Si hay un día frío, la gente dice que no se debe al cambio climático, pero, por supuesto, eso no tiene nada que ver con la física o con el clima”, dijo Otto. “Lo que estamos haciendo y por qué lo estamos haciendo es mostrar cuáles son las consecuencias realistas del cambio climático y cómo afectan a las personas ahora”.
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Argentina ya paga la crisis climática

 


Larga y costosa sequía enfrenta a Argentina con la crisis climática

Fecha de Publicación
: 04/02/2023
Fuente: Agencia IPS
Provincia/Región: Nacional


Martín Rapetti, cuarta generación de productores agropecuarios en la provincia de Corrientes, en el noreste de la Argentina, ya perdió más de 30 vacas por falta de alimento y agua, debido a la larga sequía que castiga gran parte del territorio del país. “No hay pasto; los animales tienen que meter los dientes en la tierra seca”, cuenta con resignación.
Este fenómeno climático extremo, que según los expertos será cada vez más común, es mucho más que una amenaza de cara a un futuro impreciso y ya representa un daño concreto: le hará perder este año a Argentina, potencia mundial en la producción de alimentos, miles de millones de dólares en exportaciones y profundizará su crisis económica.
“La acumulación de tres años con escasez de lluvias hace que la situación sea cada vez peor. Los arroyos y los ríos se nos han quedado sin agua y ahora se nos están secando también las napas subterráneas”, relató Rapetti a IPS desde la localidad de Curuzú Cuatía.
“Las vacas están en muy mala condición corporal. Y están sufriendo las producciones de granos, de cítricos, de hortalizas… De las 300 hectáreas que tenemos de capacidad en arroz, pudimos sembrar solo 35 por falta de agua”, agregó este mediano productor agropecuario.
Las consecuencias van mucho más allá de las zonas rurales porque este país sudamericano, que afronta una delicada situación económica, con una inflación disparada hasta casi 100 % anual y 40 % de su población viviendo en la pobreza, depende fuertemente del campo para conseguir divisas y sostener el valor de su devaluada moneda.
Durante el primer semestre de 2022, el último dato oficial, 57,6 % de sus exportaciones nacionales proviene de la producción de los principales granos (soja, maíz, trigo, girasol y cebada) y de la ganadería bovina (carne, cueros y lácteos).
Así, la sequía hará que dejen de ingresar en 2023 cerca de 8000 millones de dólares en ventas al exterior y esto generará un fuerte perjuicio directo a las arcas estatales, que dejarán de percibir más de 1000 millones de dólares en impuestos a las exportaciones de soja, maíz y trigo, los tres cultivos que ocupan la mayor superficie.
Las cifras las reveló el 17 de enero la Bolsa de Comercio de Rosario, entidad de referencia en la economía agropecuaria argentina.
Este país sudamericano, de 46,2 millones de habitantes, depende en gran medida del campo para sostener su economía. Argentina es el tercer productor mundial de soja, detrás de Estados Unidos y Brasil, y el segundo productor de carne vacuna, de acuerdo a datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Solo la soja, que es la actual reina de las exportaciones argentinas, generó ventas por 12 113 millones de dólares, (27,3 % de las exportaciones totales), según el organismo oficial de estadísticas. Ello incluye al grano y sus aceites y harinas.

¿Cómo prepararse?
A causa del cambio climático, los eventos extremos como las sequías o las inundaciones van a darse cada vez con mayor frecuencia e intensidad, advirtió a IPS la secretaria nacional de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación, Cecilia Nicolini.
“Pero estas problemáticas no son escenarios a los que tengamos que acostumbrarnos ni resignarnos. Necesitamos adaptarnos a sus efectos y transformar nuestros sectores productivos para que sean más resilientes, mientras reducimos sus emisiones de gases de efecto invernadero”, añadió.
Argentina presentó en noviembre su Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático.
Es un documento de más de 400 páginas, que, entre otras medidas, propone gestionar los riesgos climáticos agroforestales (a partir de inversiones en infraestructura o promoviendo seguros para pequeños productores), impulsar la eficiencia hídrica en industrias y fortalecer la red de monitoreo meteorológico.
“Tenemos que avanzar también con acciones que vayan más allá de la inmediatez y que incorporen una perspectiva climática. Necesitamos también respuestas políticas que fortalezcan nuestras capacidades, que promuevan la innovación y, en definitiva, que impulsen el desarrollo sostenible”, reconoció la funcionaria.
Tal vez el punto más delicado de toda esta historia es que la propia Nicolini cuantificó en 185.000 millones de dólares el financiamiento que el país necesita hasta 2030 para implementar el plan.
Es cuatro veces más que el préstamo record que en 2018 le dio a Argentina el Fondo Monetario Internacional y que desde entonces es una deuda que ha estrangulado el crecimiento económico. Nadie sabe de dónde va a salir ese financiamiento, que Argentina reclamó a los países desarrollados en la última Conferencia de las Partes (COP27) sobre Cambio Climático, celebrada en noviembre en Egipto.

Ayuda económica
El ministro de Economía, Sergio Massa, recibió el jueves 20 a la Mesa de Enlace, que agrupa a las principales cámaras empresarias agropecuarias, y prometió estudiar un paquete de medidas de alivio económico y anunciarlo el 1 de febrero.
De todas maneras, advirtió sobre los límites que enfrenta el gobierno para dar respuestas: “A lo mejor hay soluciones que se nos escapan. La Argentina no es un país con grandes capacidades para intervención del Estado, por razones que ya conocemos: endeudamiento y dificultades de acceso a los mercados».
Más allá de la difícil situación coyuntural, hoy los propios productores agropecuarios saben que se necesitarán estrategias de fondo para hacer frente a fenómenos extremos que llegaron para quedarse.
Mario Raiteri, mediano productor de papa, carne, trigo, maíz soja y girasol en la localidad de Mechongué, 460 kilómetros al sur de Buenos Aires, cuenta a IPS que se crió escuchando a su abuelo hablar de grandes inundaciones en la década de 1940 y fulminantes sequías en la década de 1950, pero que él nunca había vivido un fenómeno como el de los últimos tres años.
“Mi mayor preocupación es si esto es solo de ocurrencia ocasional o si realmente empieza a haber una repetición más seguida de estos hechos”, dijo.
“En el segundo caso necesitamos que los organismos científicos nos den nuevas tecnologías diseñadas para adaptarnos El conocimiento va a jugar un papel muy importante, más allá  de otras cuestiones necesarias, como un seguro agrícola integral para la agricultura familiar, porque los productores chicos son los que más van a sufrir”, señaló.
El 54,48 % de la superficie argentina ha sido afectada por el estrés hídrico, de acuerdo al Sistema de Información sobre Sequias para el Sur de Sudamérica (SISSA), institución creada por gobiernos y organizaciones para aportar información y reducir la vulnerabilidad a este tipo de fenómenos.
Sin embargo, para el hidrólogo Juan Borus, subgerente de Sistemas de Información del Instituto Nacional del Agua (INA), en los últimos tres años “no hay un solo centímetro cuadrado del territorio que no haya enfrentado escasez”.
Borus advierte a IPS que el país está hoy plagado de ríos secos, lagunas que se redujeron y desaparecieron y que la situación no tiene visos de mejora para lo que resta del verano y para el otoño austral.
El especialista alerta también sobre el impacto en cuestiones que se han difundido menos que la producción agropecuaria. Una es la generación de energía eléctrica por falta de agua en las represas, en un país que se ha comprometido a aumentar su generación hidráulica como parte de sus objetivos de mitigación del cambio climático.

Otra es la cuestión del agua potable.
“Las ciudades grandes, que están a las veras de los ríos, deben invertir más dinero en bombeo y en potabilización del agua, porque con niveles más bajos del cauce es mayor la cantidad de contaminantes y sedimentos. Y las localidades chicas, que toman agua de perforaciones, deben lidiar con la depresión de las napas”, dijo Borus.
La crisis, para Borus, presenta una gran oportunidad: “Es el momento de que quienes viven en la parte húmeda del país tomen conciencia de la necesidad de cuidar el agua potable”.
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El INA precide el fin de la bajante del Paraná

 


Aseguran que la bajante del Paraná podría terminar este año

Fecha de Publicación
: 04/02/2023
Fuente: Página 12
Provincia/Región: Litoral Argentino


En diálogo con AM750, el integrante del Instituto Nacional del Agua (INA) Juan Borús auguró un futuro promisorio a corto plazo: "Estamos en instancias del comienzo de una mejora que va a ser gradual, sobre todo por las lluvias en las nacientes del río", aseguró.
La sequía por la falta de lluvias a lo ancho y largo del país es la más intensa en los últimos 60 años. Este fenómeno trae como consecuencias la pérdida de fauna y cosechas, sobre todo en la zona del Río Paraná.
En diálogo con AM750, el subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico  del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús, recordó que la sequía en la zona del Paraná "coincidió con la declaración de la pandemia", lo que quiere decir que hace tres años persiste este problema ambiental.
"La bajante responde a una sequía regional y generalizada que abarcó prácticamente todo el continente sudamericano a partir de agosto del 2019 y esa situación todavía nos gobierna", dijo el hidrólogo.
Sin embargo auguró un futuro promisorio a corto plazo: "Estamos en instancias del comienzo de una mejora que va a ser gradual, sobre todo por las lluvias en las nacientes del Paraná", aseguró.
En cuanto a la variabilidad climática, el especialista resaltó que los fenómenos como La Niña y la estacionalidad del clima han sufrido severos cambios, que se manifiestan en la actualidad.
"Este escenario que estamos viviendo es tan especial que los hidrólogos estamos esperando que todo esto termine para que se decante el análisis final de este fenómeno de más de tres años y medio, para deslindar qué parte de esto tiene que ver con el cambio climático y qué parte con los ciclos naturales", agregó.
"El final de este escenario tan tremendo quizá lo podríamos llegar a tener durante este año, y ahí será muy interesante ver qué análisis retrospectivo se hace para entender mejor esta situación", concluyó.
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Pilcomayo y Bermejo también con bajantes extraordinarias

 


Los ríos Pilcomayo y Bermejo tuvieron bajantes extraordinarias

Fecha de Publicación
: 03/02/2023
Fuente: El Tribuno
Provincia/Región: Salta - Formosa


Los ríos Pilcomayo y Bermejo tuvieron bajantes extraordinarias En el cierre de 2022 el río Pilcomayo quedó sin flujo en el límite de Salta y Formosa. El coordinador el Sistema de Monitoreo y Alerta Temprana del curso trinacional, Luis María de la Cruz, definió a esa interrupción de "histórica" tras remarcar que no existen registros hidrométricos, como tampoco en la memoria de los lugareños, de un evento semejante en las últimas seis décadas. Por ello, como otros especialistas, no dudó en calificarla como "una consecuencia directa del cambio climático". Por esos días en Misión La Paz llegó a medirse un caudal de menos de dos metros cúbicos por segundo, un volumen 20 veces menor que el de los estiajes de años anteriores. Áreas agrícolas y ganaderas de Formosa y Paraguay no vieron una gota de agua en el cauce durante casi un mes. De la Cruz hizo notar que una situación igual "nunca había ocurrido antes". La inédita bajante no sólo impactó en las producciones agrícolas y ganaderas, sino que también abrió serios interrogantes sobre el ciclo reproductivo de la ictiofauna del Pilcomayo.

Bermejo
En la cuenca del río Bermejo la sequía y las olas de calor también se tradujeron en una extraordinaria bajante que sacudió al país con penosas imágenes de grandes surubíes, dorados, sábalos, pacúes y bagres muertos en distintos tramos salteños del cauce binacional. El pasado jueves, en Embarcación, el Bermejo tenía un nivel de apenas 0,74 metros, una altura al menos tres veces menor que registros tomados en la misma fecha en años anteriores a 2021. Un informe oficial de la Comisión Regional del Río Bermejo (Corebe) confirmó que 2022 fue el de mayor estiaje (caudal mínimo) de los últimos 22 años.
La crítica bajante del Bermejo, y sus sedimentos, complicaron la navegación fluvial en las hidrovías del sistema Paraguay-Paraná. Desde la ultima semana de diciembre, y por más de 18 días, cerca de un medio centenar de grandes embarcaciones que transportaban diferentes productos a granel y en contenedores hacia los puertos quedaron varadas en el kilómetro 61 del río Paraguay, aguas abajo de la localidad de Pilar.

El norte, sin agua
Por la bajante histórica del Caraparí, otro río con nacientes en Bolivia, las poblaciones de Tartagal, Mosconi y Aguaray llevan 45 días sin agua potable en el norte salteño.

Juramento
El sistema Juramento-Salado no escapó a las generales de la severa sequía. El nivel del dique El Tunal, presa complementaria del embalse de Cabra Corral, perdió 10 metros. Días atrás el secretario del Club de Pesca 20 de Febrero de Metán, Federico Mahmud, afirmó que "no había ocurrido jamás" nada parecido y pidió "que las autoridades hagan algo para evitar una mortandad de peces".
El desastre que se teme en Metán por la alarmante caída de reservas de El Tunal ya tiene consumada la pesadilla a varios cientos de kilómetros aguas abajo. El norte de Santa Fe es una postal apocalíptica con arroyos sin agua, campos sembrados de vacas muertas y cultivos perdidos. Por la prolongada sequía, productores de cuatro departamentos de la zona de desastre ya perdieron más de 3.000 animales y claman por una orden que obligue a Santiago del Estero a abrir las compuertas del río Salado, que en el área de Tostado está tan seco como las represas.
Con la misma desesperación, desde Santiago del Estero se reclama que Salta aumente las erogaciones de agua del dique El Tunal hacia la cuenca media del sistema Juramento-Salado. En este critico contexto la intendenta de Vera, Paula Mitre, manifestó que en esa ciudad santafesina "la gente se está empezando a pelear por el agua".
Juan José Neiff, biólogo especializado en ecología acuática e investigador principal del Conicet, advirtió que "todavía no hemos visto lo peor" de la sequía que, aclaró, "se está dando no solo en la Cuenca del Plata, sino a nivel planetario". "Esto es comparable con las enfermedades crónicas que van produciendo efectos acumulativos: uno no se da cuenta hasta que llega la etapa crítica. Acá no hemos superado todavía la etapa crítica", graficó.
Sobre los extraordinarios estiajes del Pilcomayo, Bermejo, Paraguay y otros cursos de la Cuenca del Plata, Neiff sostuvo que "la bajante de los ríos vino para quedarse". Añadió que, "posiblemente, vamos a tenerla durante todo este año", porque la perspectiva de recuperación es "muy poco favorable" hasta abril.
Sobre la cuenca del Paraná, puntualmente, advirtió: "Ya van tres años en los que no tenemos reclutamiento de peces, porque al estar el río encajonado y con aguas bajas, no hay desbordes en las lagunas y bañados. Es decir que estamos en un período de achicamiento de la población de peces". anticipó.
Al respecto, el biólogo Enrique Derlindati puntualizó: "Desde 1998, con la firma del protocolo de Kioto, en donde muchas naciones se comprometieron a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sabemos cuáles son las actividades críticas en la regulación del clima y conocemos sus consecuencias. Pero aún con ese conocimiento, continuamos con un modelo global que nos destruye junto con nuestro entorno. En lo inmediato las proyecciones son pesimistas, no existe una salida inmediata a esta situación, pero debemos pensar a largo plazo y ser conscientes que en nosotros está la capacidad de mitigar y revertir el daño".
El investigador de la UNSa recalcó que, incluso reduciendo el razonamiento a lo económico, "la inacción genera pérdidas enormes en subsidios para los productores, combustible y vehículos para la distribución de agua, deterioro de los sistemas de captación y distribución del agua, costos en salud para contener brotes de enfermedades directas e indirectas, pérdida de ambientes y de la calidad de los servicios ambientales y pago de daños por la mayor frecuencia e intensidad de los incendios, entre otras consecuencias que, como vemos, no son a 100 años, sino inmediatas", finalizó,
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San Juan y su biodiversidad en riesgo por la sequía extrema

 


La flora y la fauna autóctona en peligro por sequía extrema

Fecha de Publicación
: 02/02/2023
Fuente: Diario de Cuyo
Provincia/Región: San Juan


Los escasos caudales de los ríos y las pocas precipitaciones obligan más que nunca a ser custodios de plantas y animales que se encuentran subsistiendo ante condiciones adversas.
Nunca como ahora la flora y la fauna autóctona han estado en una situación de peligro tan acuciante a consecuencia de la falta de agua que afecta la supervivencia de las especies, a las que como nunca hay que proteger para evitar que la desertización avance y que el despoblamiento de animales se haga una constante en detrimento del ambiente y la naturaleza.
En el caso de las plantas es necesario señalar que la falta de agua es, sin dudas, uno de los desafíos más grandes para los vegetales, ya que se trata de un factor fundamental de la supervivencia. En este sentido hay que tener en cuenta que, a diferencia de los animales, las plantas no pueden adecuar su comportamiento a cambios repentinos, por eso es que ante la escasez de agua las plantas propias de lugares muy secos se retraen y se cubren de capas protectoras. Si los humanos no advertimos ese fenómeno, es probable que podamos dañarlas al intentar descubrirlas o trasplantarlas de un lugar a otro. De ahí el cuidado extremo que debemos tener cuando nos internamos en el campo o nos enfrentamos ante alguna especie autóctona. Preservar su ambiente y condiciones es fundamental para que la planta subsista, ya que de lo contrario estaremos contribuyendo a que ese ejemplar desaparezca posibilitando el avance del desierto
Respecto de la fauna es un hecho de que muchas de las especies características de nuestra provincia y de la Región de Cuyo están en peligro de extinción, un fenómeno que hay que revertir para evitar la desaparición de animales autóctonos que contribuyen con la biodiversidad de la zona.
Para la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, en el mundo hay unas 5.200 especies de animales en peligro de extinción, la mayoría de ellas a consecuencia de la destrucción y fragmentación de sus hábitats, algo que se observa cuando hay incendios forestales, talas o desmontes destinados a ampliar superficies cultivables o proyectos inmobiliarios; contaminación de ríos y lagos, u otras acciones invasivas destinadas a ganar terreno en ámbitos que son propios de determinadas especies animales.
En la provincia de San Juan hay identificadas alrededor de unas 300 especies de animales autóctonos, y el mayor peligro de depredación está dado por el accionar de los cazadores furtivos, a los que no les interesa que haya especies que están en vías de extinción. Si bien en nuestra provincia está prohibida la caza de animales silvestres en peligro de extinción, se ha comprobado que la actividad no cesa, por lo que las autoridades de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable deberán controlar y sancionar más efectivamente la acción de los cazadores furtivos
Acabar con la caza furtiva es una tarea muy necesaria ya que se sabe que junto con las drogas y las armas esta práctica representa el tercer negocio ilegal más redituable en la actualidad.
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