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Dos millones de hectáreas con agua



Un informe del INTA afirma que hay más de 2 millones de hectáreas con agua

Fecha de Publicación
: 26/11/2017
Fuente: Revista Chacra
Provincia/Región: Nacional


Un informe técnico del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) advirtió que existe 2.258.110 hectáreas afectadas por el agua, entre inundadas, anegadas y con napas a menos de 60 centímetros en superficie.
El relevamiento, que se dio a conocer en las últimas horas, fue elaborado por el ingeniero Pablo Vázquez, del Área de Gestión Ambiental y Recursos Naturales del Centro Regional La Pampa-San Luis del INTA.
El objetivo del informe fue avanzar en un relevamiento vinculado a la evolución del área inundada tras los 650 milímetros de lluvia precipitados entre el 26 de marzo y el 30 de abril de 2017 y lluvias subsiguientes en los departamentos del noreste y este pampeano.
Se indicó que en base principalmente a imágenes satelitales analizadas por el INTA, "hay en la provincia de La Pampa 735.145 hectáreas inundadas; 809.063 anegadas; y 713.902 con napas a menos de 60 centímetros de superficie".
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En 80 años Santa Fe pierde el 82% de sus bosques



Santa Fe perdió el 82 por ciento de sus bosques nativos en los últimos 80 años

Fecha de Publicación
: 04/10/2017
Fuente: La Capital
Provincia/Región: Santa Fe


El fenómeno se dio por la expansión de la frontera agropecuaria desde 1935. La ley de bosques, una vez más, desfinanciada.
En sólo 80 años, la provincia de Santa Fe perdió el 82 por ciento de sus bosques nativos, un proceso feroz originado en la expansión sin control de la frontera agropecuaria en una de las zonas con tierras más ricas del país. El fuerte desequilibrio ecosistémico que generó semejante mutilación del capital natural de la región se expresa hoy en inundaciones inéditas y erosión de los suelos, según interpretó Carlos Chiarulli, subdirector provincial de Recursos Naturales.
"Santa Fe pasó de tener casi seis millones de hectáreas de bosques en 1935 a apenas 840 mil en 2002, según datos generados por los censos nacionales agropecuarios realizados desde Nación en esos años", señaló el funcionario, quien aclaró que si hoy la provincia registra aproximadamente 1,2 millón de hectáreas de bosques es porque desde el Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema) cambiaron la definición de bosque hace algunos años.
En ese marco, se vuelve prioritario que el gobierno nacional asigne correctamente los fondos que la ley de bosques estipula para la protección de esos ecosistemas, algo que no cumplió ni la gestión de Cristina Fernández ni la actual de Mauricio Macri.
Así lo denunció esta semana la fundación Vida Silvestre, que reveló que el proyecto de presupuesto nacional para el año que viene prevé 550 millones de pesos para la preservación de los bosques nativos, apenas el 6.5 por ciento de lo estipulado por la propia ley de bosques.
Estos datos ratifican que la no defensa del bosque nativo es una lamentable política de Estado nacional, ya que el kirchnerismo y el macrismo actuaron de idéntica manera: entre 2010 y 2017, los bosques recibieron 2.481 millones de pesos en vez de 27.440 millones, un 9 por ciento de lo estipulado por la norma.
"Estamos exigiendo que se cumpla con la ley y se respeten los montos; tendrían que ser 8 mil millones y no 550, una cifra irrisoria" dijo Chiarulli, para agregar que el problema es que sobre las áreas que ocupan los bosques confluyen otros intereses de corte productivista. "Acá no se trata de algo lírico, de salvar un arbolito, porque los bosques cumplen servicios ambientales irremplazables" aclaró el funcionario.
En Santa Fe existen desde hace 10 años 663 mil hectáreas protegidas o catalogadas como "rojas", donde la tala está prohibida, un territorio que comprende sobre todo el valle de inundación del río Paraná y que representa el 5 por ciento de la superficie total de la provincia.
Además, existe 1,2 millón de hectáreas que están en zona "amarilla", donde también está prohibida la tala pero se autoriza un uso sustentable del recurso, siempre que no haya modificaciones en el uso del suelo.
A diferencia de lo que pasa en otras jurisdicciones, en Santa Fe no hay áreas bajo la categoría verde (la más permisiva), lo que se explica —según Chiarulli— por la enorme pérdida de bosques de los últimos 80 años. "Perdimos el 82 por ciento de los bosques desde 1935 y eso repercute en lo que pasa en la provincia respecto a inundaciones, pérdida de fertilidad del suelo y problemas en la dinámica hídrica, todo derivado del cambio en el uso del suelo".
Los pastizales naturales del sur de la bota corrieron igual suerte que los bosques y fueron reemplazados por cultivos: "Si el pastizal evotranspiraba 10 meses al año, un cultivo evotranspira 3 meses, lo que genera un gran excedente hídrico que hace subir las napas" explicó. Y recordó que en 2017 la provincia recibió 16 millones para planes de manejo que respeten las condiciones de sustentabilidad en las franjas "amarillas": "Es una cifra irrisoria en relación a los bosques que habría que conservar", dijo.
En Santa Fe, la mayoría de los planes que se presentan y que se aprueban son para uso ganadero del suelo: "se permite un aprovechamiento más intensivo pero dentro de determinadas pautas, no se puede cambiar de bosque a agricultura y por eso la ganadería suele ser la mejor opción".

Todavía falta
Para muchos, la defensa de los bosques es un lujo que un país que necesita crecer no puede darse. Y aunque se trata de una visión completamente errada, no es fácil cambiar el chip tanto de productores como de profesionales, formados durante décadas en paradigmas ciento por ciento productivistas.
"En el último año se presentaron 95 planes y hubiera sido interesante tener muchos más. Nosotros ejecutamos todo el dinero que viene en función de los planes que tenemos, venimos creciendo y nos va a faltar dinero", expresó Chiarulli, quien reconoció que en Santa Fe recién ahora —a partir de problemas como las inundaciones— se empezó a tener mayor conciencia de la importancia de los bosques.
"Al principio encontramos mucha resistencia por parte de los productores y de las industrias que usan leña, y también nos encontramos con que faltan profesionales con ese perfil de manejo de bosques", agregó el funcionario.
"Todo es nuevo, la formación forestal tampoco está orientada al manejo de los bosques nativos, todavía falta" subrayó.
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Corrientes también busca las causa de inundaciones



Técnicos buscan establecer nuevos límites en cuencas hídricas que se inundaron  

Fecha de Publicación
: 23/09/2017
Fuente: Diario Epoca
Provincia/Región: Corrientes


Las obras planificadas sobre los arroyos Iribú Cuá, Baí, Santa Maria y otros cercanos en el norte de la provincia requieren delimitar nuevos límites y asignar consorcios para el mantenimiento de las canalizaciones. Especialistas del ICAA y el INTA abordaron el tema.
Equipos técnicos del Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA) y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) mantuvieron una reunión de trabajo a fin de delimitar las cuencas hídricas de la zona denominada Humedal Norte Grande, que comprende las subcuencas del canal La Palmira y los arroyos Iribú Cuá, Baí y Santa María en los departamentos Itatí, San Luis del Palmar, Berón de Astrada y General Paz.
El encuentro se coordinó ante las inquietudes que surgieron en el taller sobre Desagües y Drenajes en la zona del Humedal Norte Grande, realizado en la localidad de Caá Catí el pasado 7 de septiembre, donde los profesionales del ICAA que asistieron (Carlos Gauna, Ileana Masara, Omar Domínguez y Natalia Pianalto) dieron a conocer, entre otros temas, las secciones de las nuevas obras a construirse en la Ruta Nacional Nº 12, que tienen en cuenta las áreas productivas propuestas a futuro por el Ministerio de Producción.
Participaron de la jornada realizada en el Salón de Usos Múltiples “Eliseo Popolizio” del ICAA los ingenieros Carlos Gauna, Ileana Masara, Aníbal Baéz y Natalia Pianalto del ICAA, junto a los representantes del INTA Diego Ybarray Ditmar Kurtz.
La delimitación de cuencas será la base para la formación de consorcios de cuencas y la implementación de un sistema integrado de manejo con la participación activa de productores y propietarios, que a través de ese espacio manifestarían sus necesidades de medidas estructurales y no estructurales como asimismo de hacerse cargo del mantenimiento de las obras de canalización que pudieran realizarse en las mismas.
Las conclusiones del análisis técnico se presentarán a los productores de la zona y representantes institucionales de la zona norte grande.
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Convenio para buscar la solución al exceso de agua

Universidad y Gobierno trabajan desde hoy para gestionar recursos hídricos

Fecha de Publicación
: 17/09/2017
Fuente: OPDS
Provincia/Región: Buenos Aires


Con la firma de un acta acuerdo se creó una mesa de trabajo permanente para gestionar los recursos hídricos de la provincia de Buenos Aires, de la que participan la Red de Universidades Bonaerenses (RUNBo) -integrada por la UNLP-, el Conicet, el Ministerio de Ciencia y Tecnología provincial, el Organismo para el Desarrollo Sostenible (OPDS) y la Autoridad del Agua, entre otros organismos del Estado provincial.
Tras la firma del acuerdo, el titular del OPDS Rodrigo Aybar sostuvo que "esta iniciativa apunta a hacer un trabajo conjunto entre instituciones que piensan a largo plazo. El Gobierno de la Provincia ya viene llevando adelante obras hidráulicas y viales, son obras que hoy se inician y que tienen un horizonte que no es tan cercano, pero que van a dejar un capital para el desarrollo de las personas, de las comunidades, de la economía de la Provincia y son fundamentales".
"Que hoy estén organismos como OPDS, ADA, el Ministerio de Ciencia y Tecnología y por otro lado todo el saber académico del Conicet, de la Universidad de La Plata y de todas la red de universidades, para nosotros es un capital enorme que tenemos que saber aprovechar para articular entre el saber y el hacer. Que estas obras sean una solución para los bonaerenses de hoy y los de mañana", resaltó Aybar.  
En la apertura del encuentro, el presidente de la Universidad Nacional de La Plata, Raúl Perdomo estuvo acompañado por el ministro de Ciencia y Tecnología Jorge Elustondo y el titular del Conicet, Alejandro Ceccatto. Perdomo subrayó la importancia de "poner todos los recursos técnicos y científicos que tenemos a disposición para trabajar en la temática hídrica de la Provincia”. "En la Red RUNBo tenemos como aspiración, junto con el Conicet, reunir a la academia con todos los organismos responsables vinculados al manejo del agua en la provincia para resolver las problemáticas de los bonaerenses”, agregó.   
Por su parte, Elustondo remarcó que su cartera “tiene la enorme responsabilidad de asistir y asesorar a aquellos que tienen que ejecutar soluciones para resolver los problemas de la población y este encuentro reúne trabajo, producción y consenso de distintos actores representados en la Red RUNBo”.
El encuentro de hoy se planificó con la finalidad de avanzar en las posibilidades de cooperación e integración entre las universidades y los distintos organismos vinculados al tema hidrológico, incluyendo problemas específicos relacionados con el agua y la sociedad. El equipo de trabajo tiene el propósito de coordinar esfuerzos para una mejora del conocimiento hidrológico regional a fin de colaborar con una gestión integrada en el manejo de los recursos hídricos de los bonaerenses.

Jornada de trabajo en tres temas
En este primer encuentro se trabajó en Mapa hidrogeológico de la provincia de Buenos Aires, su elaboración a través de un aprovechamiento  integral de la información disponible en las universidades y los distintos organismos y será utilizado en la investigación, formación, extensión y gestión en materia hidrogeológica; redes de monitoreo y banco de datos hidrogeológicos, el grupo tiene capacidad de proponer un proyecto de integración de las distintas redes hidrológicas existentes, incluyendo las posibilidades de verificación de la instrumentación y calidad de la información generada, la inspección, el sostenimiento y la coordinación de bases de datos accesibles a los organismos y a la sociedad en general. Y procesos hidrológicos en el manejo de cuencas hidrográficas, para los que las universidades proponen actuar con el conjunto de los organismos involucrados para la realización de asesorías técnicas, generación de conocimientos, desarrollos científicos-tecnológicos que favorezca todo aquello relacionado con un manejo sostenible de cuencas hidrográficas que permitan afrontar la alternancia de inundaciones y sequías que afectan los aspectos sociales y productivos en la Provincia.

Organismos participantes
Además de las Universidades Nacionales Bonaerenses que integran la Red RUNBo, formaron parte del encuentro el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia de Buenos Aires; CONICET, Comisión de Investigaciones Científicas bonaerense; Instituto Nacional del Agua; Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires; Dirección Provincial de Obras Hidráulicas; Organismo de Control del Agua; Servicio Provincial de Agua Potable y Saneamiento Rural; Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable; Comisión Nacional de Actividades Espaciales; Servicio Geológico Minero Argentino; Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria; Autoridad de Cuenca Matanza – Riachuelo; Comité de Cuenca Río Reconquista.
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Buenos Aires golpeada por el clima extremo



Lluvias causaron inundaciones y destrozos en al menos 10 localidades de la Provincia

Fecha de Publicación
: 12/09/2017
Fuente: Ambito
Provincia/Región: Buenos Aires


Las intensas lluvias que azotan a la Capital Federal y a la Provincia causaron algunos destrozos en diversas localidades del conurbano y produjeron anegamiento en calles y leves inundaciones. Al menos unos diez municipios del Gran Buenos Aires registraron este tipo de hechos y, según confirmó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) las lluvias continuarán hasta la jornada del lunes.
La jornada del domingo en la Capital Federal arrancó con lluvias durante las primeras horas, luego hubo una leve tregua durante la primera parte de la mañana que coincidió con el horario de la media maratón de Buenos Aires, y después continuaron las precipitaciones, algunas de ellas muy intensas.
La temperatura se mantuvo alrededor de los 18 grados durante la mayor parte del día, con un elevado porcentaje de humedad. En algunas regiones de la Provincia, el nivel de agua superó los 100 milímetros siendo el municipio de Bolívar el más afectado, alcanzando una máxima de 160 mm.
El SMN mantuvo este domingo un alerta por lluvias y tormentas fuertes para la Capital Federal y ocho provincias, con la probabilidad de que se registren fuertes ráfagas de viento, abundante caída de agua y caída de granizo.
El área de cobertura abarcaba al centro y este de la provincia de Buenos Aires, Chaco, este de Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Santa Fe, Santiago del Estero, la zona del Río de la Plata y la Capital Federal.
El organismo informó que sobre el centro y sur del área de cobertura se desarrollaron en la mañana del domingo lluvias y tormentas de variada intensidad con mejoramientos temporarios.
Estimó que alguna de estas tormentas podrían alcanzar intensidad fuerte o severa provocando fuertes ráfagas, importante actividad eléctrica, caída de granizo y abundante caída de agua en cortos períodos de tiempo.
Los fenómenos más intensos donde las tormentas podrían adquirir características severas se preveían sobre el centro y norte de Santa Fe, Entre Ríos y extremo norte de la provincia de Buenos Aires.
El SMN pronosticó que, posteriormente, con el avance de un frente frío los fenómenos más intensos se desplazarían hacia el noreste argentino.
Durante la noche del sábado y madrugada del domingo, una fuerte tormenta se desató en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, con actividad eléctrica y caída de granizo en algunas zonas del área metropolitana.
Se produjeron anegamientos de calles y zonas inundadas por la abundante agua caída en unas diez localidades de los partidos bonaerenses de Florencio Varela, Quilmes, La Matanza, Berazategui, Morón y General Rodríguez.
En la localidad de Bernal, una importante cantidad de agua cubrió la avenida Mouriño, a la altura del cruce con la calle Cerrito, lugar que estaba intransitable.
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La pampa húmeda bajo el agua



Las inundaciones afectan casi un tercio de la producción agropecuaria

Fecha de Publicación
: 02/09/2017
Fuente: La Nación
Provincia/Región: Nacional


Según un informe de Carbap, lo sufren amplias regiones de las provincias de Buenos Aires, La Pampa, el sur de Córdoba y de Santa Fe; allí se realiza el 25% de la agricultura y se encuentra el 26% del ganado vacuno del país
Las inundaciones que sufre buena parte de la pampa húmeda afectan casi un tercio de la producción agropecuaria: concretamente, el 25% de la agricultura y el 26% del ganado vacuno del país. Además, en el caso particular de la provincia de Buenos Aires, el 60% de la producción lechera está hoy en las regiones inundadas o anegadas, al igual que un porcentaje similar del rodeo vacuno.
Los datos se desprenden de un trabajo que acaba de terminar la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) a partir de un relevamiento de imágenes satelitales de la última semana y con datos de producción que realizó Pablo Ginestet, un experto que integra el consejo directivo de esa entidad.
El informe alerta que está comprometida una parte importante de la producción, de cara a la nueva campaña agrícola que empezará el mes próximo con el maíz y que continuará en octubre con la soja. En cuanto al trigo, por las inundaciones no se pudieron sembrar 150.000 hectáreas y hubo pérdidas superiores a las 80.000 hectáreas en lotes que ya estaban implantados, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Fernando Alzueta, presidente de la Sociedad Rural de Bolívar, aportó un dato que evidencia el drama de ese partido: en los últimos 40 años tuvieron 16 inundaciones. "Cada dos años y medio perdés todo", dijo Laura Hernández, productora de la zona. Y agregó que la situación genera "desgaste psíquico y emocional".
El trabajo de Carbap analizó una superficie de algo más de 21,7 millones de hectáreas, que abarcan gran parte de la provincia de Buenos Aires, los partidos del nordeste de La Pampa y los del sur de esa provincia que limitan con Buenos Aires, Córdoba y la provincia de Santa Fe.
La situación es dramática en la mayor parte de la denominada cuenca del Salado, desde la desembocadura de ese río en la bahía de Samborombón, atravesando toda esa región, hasta La Pampa y Córdoba. "Parte de esas zonas, como el partido de General Villegas, vienen en problemas desde hace más de 15 meses", destaca el trabajo. Sobre el volumen de hectáreas analizadas, 5,5 millones están inundadas y/o anegadas. Es el 26% de la superficie de la región considerada.
Pero, además de lo que está bajo el agua o con serios problemas de anegamientos, el trabajo detectó también la superficie que no tiene piso, por estar altas las napas, y donde no se puede realizar ninguna clase de labor. En números, la superficie en esas condiciones suma 2,5 millones de hectáreas. De este modo, entre la superficie inundada y la que no tiene piso hay 8 millones de hectáreas afectadas.
En el último ciclo agrícola, en el área complicada se plantaron 7,2 millones de hectáreas con los cultivos de soja, girasol, maíz, trigo y cebada. Eso representó el 23% de la agricultura nacional y es ése justamente el porcentaje del área para agricultura que hoy tiene interrogantes de cara a la nueva campaña. "De continuar las precipitaciones por encima de la media, la situación se seguirá agravando. Si bien los pronósticos auguran un escenario de precipitaciones algo más bajas que lo normal, la situación actual no nos permite ser optimistas", explicó Ginestet en el trabajo.
Considerando la superficie comprometida para la agricultura, agregó que la actual situación hídrica en el país "pone un gran manto de duda sobre la posibilidad de llevar a cabo esos cultivos este año".
"En promedio, más del 25% de la producción agrícola nacional se encuentra en la zona afectada, siendo el maíz, con el 30% de la superficie potencial (1,47 millones de hectáreas), el que podría verse más perjudicado", consigna el trabajo de Carbap.
Respecto de la ganadería, Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Santa Fe reúnen 32,6 millones de cabezas vacunas. De ellas, en las zonas inundadas hay 14,1 millones de cabezas, el 43% de la hacienda de todas esas provincias o el 26% del rodeo nacional, que alcanza un total de 53,5 millones de cabezas.
Entre las regiones, sobresale el impacto en la provincia de Buenos Aires, que tiene el 63% de su rodeo sobre tierras inundadas o anegadas. "El rodeo ganadero de la provincia de Buenos Aires se encuentra ante un potencial daño de impacto severo; 12 de los 18 millones de cabezas de la provincia se encuentran en el área inundada", señala el informe.
La cuenca baja del Salado, que alberga un porcentaje importante del rodeo de cría de la provincia y del país, se encuentra en la zona afectada. Y el ganado que está en esas zonas "está en la etapa de parición, por lo que se está definiendo la producción potencial del año próximo, que seguramente tendrá un impacto negativo en la tasa de destete de 2018", señala el informe de Carbap.
En el caso de la lechería, se observa que otra vez es crítico el panorama en Buenos Aires. De 2485 tambos, un 60% (1498) está en la zona afectada. En tanto, de sus 467.625 vacas en ordeñe, el 67% se encuentra en la región comprometida por el agua.

Caminos rurales
Entre los partidos inundados, en las últimas semanas la situación se agravó en Bolívar. Allí, según la productora Laura Hernández, del 70% de las 500.000 hectáreas del partido que estaban inundadas hace quince días ahora se llegó prácticamente al ciento por ciento.
En esa ciudad, la semana pasada los productores hicieron una movilización hasta el centro cívico y dejaron un petitorio al jefe comunal, Eduardo "Bali" Bucca, reclamando por los caminos rurales (de lo que se informa por separado).
Entre otros temas, el informe de Carbap se detiene sobre la infraestructura en toda la región inundada de las cuatro provincias. Dice que hay 15.000 kilómetros de caminos cortados o intransitables. Al respecto, habla de "la nula inversión en infraestructura hídrica de las ultimas décadas, en una zona altamente productiva". Y agrega: "Es necesario que las obras que están comenzando y por comenzar se mantengan en ritmo apropiado por los próximos años para tratar de mitigar el impacto de estos eventos, que cada año se vuelven más frecuentes".
El trabajo alerta que en la pampa húmeda, por las inundaciones, "mucha gente" tuvo que mudarse a los centros urbanos y "varias escuelas rurales están cerradas momentáneamente", con chicos que no pueden concurrir a clases.
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Miles de hectáreas en La Pampa bajo agua



Hay 200 mil hectáreas bajo el agua en La Pampa

Fecha de Publicación
: 29/08/2017
Fuente: El Diario de La Pampa
Provincia/Región: La Pampa


Un informe del INTA determinó que en los últimos meses la zona inundada en la provincia se redujo, todavía hay 200 mil hectáreas cubiertas de agua. Además, hay amplias zonas que están anegadas
El ministro de la Producción, Ricardo Moralejo dijo que hay 200 mil hectáreas con agua en superficie en la provincia de La Pampa, según el último informe del INTA. La zona con agua se redujo si se la compara con las casi 500 mil que había en abril pasado después de las intensas lluvias. A las hectáreas bajo agua hay que sumarle las zonas anegadas donde no se puede transitar porque la napa está al nivel del suelo.
El funcionario dijo que en los próximos días tendrán más precisiones a partir de que le han solicitado al INTA un nuevo muestreo satelital.
En la provincia hay 12 departamentos afectados por las inundaciones y que fueron declarados en emergencia.
“Las pérdidas son cuantiosas, es complejo su cálculo, porque hay que ver el cálculo inmediato que produjo en pérdidas productivas sino también las pérdidas que se generaron como consecuencia de las inversiones extras que hubo que hacer, remediar caminos, rutas o la asistencia los productores”, explicó el ministro en diálogo con el canal de la CPE.
A esas pérdidas hay que sumarle “la cantidad de hectáreas van a quedar sin poder se sembradas para la próxima cosecha”.
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El "agronegocio" y sus "daños colaterales "

El daño colateral de los agronegocios

Fecha de Publicación
: 23/08/2017
Fuente: Página/12
Provincia/Región: Buenos Aires


Cuando en abril de este año el intendente de Salto, Ricardo Alessandro, culpó a la “soja que sembramos hasta en las macetas” por las inundaciones que afectan a la provincia de Buenos Aires, pocos lo tomaron en serio. Cinco meses después, 400 mil hectáreas están bajo el agua en el partido de Bolívar, donde la situación es “crítica”.
De acuerdo al informe satelital que el INTA le acercó a la secretaría de Asuntos Agrarios bolivariense, el 55 por ciento del partido está directamente inundado y un 30 por ciento anegado, lo cual significa que unas 425 mil hectáreas quedaron afuera del circuito productivo agrícola-ganadero. 
"Venimos desde febrero con los problemas de excesos hídricos, pero nunca llegamos a esto, ahora la situación es crítica", dijo Mariano Ruiz, secretario del municipio. Ruiz detalló que "en lo que va del año llovió unos 1400 milímetros aproximadamente, cuando la media anual está entre 800 y 900 en nuestro distrito".
Las inundaciones afectaron no sólo la cosecha de girasol, sino también la de soja, y tampoco permitió cumplir el ciclo de siembra de maíz. En total, un 30 por ciento de la producción quedó descartada y literalmente bajo 50 centímetros de agua. El arroyo Villamanca, por ejemplo, está “totalmente desbordado y alcanza unos 600 metros del cauce, es una locura”. 
El intendente de Bolívar, Eduardo Bucca, llamó a "reflexionar sobre la necesidad de un programa de infraestructura y desarrollo hídrico en la Provincia de Buenos Aires". "Es momento de pensar sobre un plan que sea serio, contundente, que se ejecute. Estamos hablando de la obra del Plan Maestro de la Cuenca del Salado hace muchos años y está sin finalizar. No digo que eso evitaría la actual situación, sino que ayudaría a mitigar los daños", dijo Bucca en declaraciones a Radio Télam. Señaló además que "a la situación puntual se suma un elemento que llegó para quedarse, que es el cambio climático".
Sin embargo, Bucca obvió una cuestión que ya se debate incluso en el seno mismo del lobby agropecuario: ¿hasta cuándo podrá continuar este modelo de explotación de siembra directa y aplicación indiscriminada de agroquímicos, que compactan el suelo y le quitan absorción? Así lo dejó en claro Miguel Angel Taboada, director del Instituto de Suelos del INTA, en la última edición del congreso Aapresid, a principios de mayo en la ciudad de Rosario: “Nos dijeron que estábamos bendecidos por los suelos que teníamos y nos pensamos que podíamos hacer cualquier cosa”.
Ante un público compuesto por directivos de multinacionales y productores, Taboada fue tajante: “El monocultivo deja una gran cantidad de agua ociosa. En diez años de monocultivo de soja se dejaron de consumir 5000 mm de agua. Lo que estamos haciendo con los suelos, está influenciando. Hay recarga de acuíferos y napas freáticas, salinización de suelos”.
Según el Ministerio de Agroindustria, en la Argentina se consumen 13.000 toneladas de agroquímicos por año.
Para el ingeniero agrónomo y máximo referente en agroecología en el país, Eduardo Cerdá, el problema es sistémico: “Son 25 años de un uso muy intensivo de los suelos, de falta de rotaciones, de cultivos que dañan, y eso hace que los suelos pierdan porosidad, y por ende retención de agua. Los suelos se sellan, no absorben, el agua queda en superficie y se desplaza por la pendiente hacia los lugares de menor altura”.
Cerdá calculó en un 20 por ciento la pérdida de poder de absorción del suelo en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y señala como responsable a la siembra directa con agroquímicos. “Una vez consumado el desastre, reclaman obras hídricas para sacar el agua. Después vamos a tener una sequía terrible”, advirtió a Página/12.
“Hay un error en la forma de ver la agricultura: se cree que con los fertilizantes se reemplaza la fertilidad. Y no es así. Es una falsa percepción de riqueza. Es cortoplacismo, nos estamos empobreciendo, porque estamos perdiendo el recurso del suelo.No sé cuánto tiempo tardarán en recuperarse, quizá sean años. El modelo está mal concebido”, cerró.
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Entre Ríos lleva adelante un plan para aforntar el CC



Entre Ríos implementará un plan de adaptación al cambio climático

Fecha de Publicación
: 17/07/2017
Fuente: El Día
Provincia/Región: Entre Ríos


En el marco de la estrategia provincial frente al cambio climático, la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos integra el equipo binacional que llevará adelante un proyecto regional de adaptación a dicho fenómeno en ciudades y ecosistemas costeros al río Uruguay.
La iniciativa, de la que también participa el país uruguayo y que será financiada por la Corporación Andina de Fomento (CAF), busca atender los efectos del cambio climático mediante el alerta temprana, la planificación territorial y economía rural climática inteligente, en ciudades que han padecido inundaciones.
El área de implementación del proyecto es la cuenca del río Uruguay, incluyendo las ciudades y ecosistemas costeros del territorio argentino y uruguayo. En Uruguay los departamentos priorizados para el desarrollo del presente proyecto son Salto, Paysandú y Río Negro; en tanto, en Argentina el proyecto se implementará en Entre Ríos.

Estrategia provincial
El presente proyecto se enmarca en la Estrategia Provincial para un desarrollo Bajo en Carbono y Resiliente al Cambio Climático, desarrollada por el gobierno de Entre Ríos. El propósito de la Secretaría de Ambiente es desarrollar capacidades provinciales para integrar las cuestiones ambientales en los planes y estrategias de desarrollo, establecer alianzas público privadas eficaces, locales e internacionales, asegurar recursos e implementar programas para apoyar el desarrollo sostenible, bajo en carbono y resiliente al cambio climático.
La mencionada estrategia está publicada en el sitio web del organismo provincial: www.entrerios.gov.ar/ambiente. Está accesible para todos los que quieran consultarla.
CAF es un banco de desarrollo constituido en 1970 y conformado por 18 países de América Latina, El Caribe y Europa, así como por 14 bancos privados de la región andina, el cual fue acreditado como agencia implementadora del Fondo de Adaptación al Cambio Climático.
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Entre Ríos más complicado por las inundaciones



Más de 2.800 evacuados por las inundaciones en Entre Ríos

Fecha de Publicación
: 13/06/2017
Fuente: La nueva Mañana
Provincia/Región: Entre Ríos


Según Defensa Civil, la situación más comprometida se advierte en Concordia, con 542 familias evacuadas y autoevacuadas. Las nuevas inundaciones fueron debido a la crecida del río Uruguay.
Más de 2.800 personas fueron evacuadas en la provincia de Entre Ríos debido a la crecida del río Uruguay, aunque desde Defensa Civil aseguran que la situación "no empeorará" durante los próximos días.
Según los datos recabados por ese organismo, la situación más comprometida se advierte en Concordia, con 542 familias evacuadas y autoevacuadas y con un río Uruguay que se encuentra estable con una altura de 14,62 metros.
En la capital del citrus, 1.994 personas son asistidas por la crecida, de las cuales casi 600 (152 familias) se encuentran ubicadas en los centros de evacuados establecidos, mientras que más de 1.408 personas fueron auto evacuadas con asistencia de personal de Defensa Civil.
En tanto, en Concepción del Uruguay, el río continúa creciendo y se encuentra en 7,56 metros, por lo que hasta este sábado cerca de 400 personas de unas 123 familias fueron evacuadas.
Del total, 31 familias debieron ser trasladadas a los centros de evacuados dispuestos para la contención, el Albergue para Deportistas, que cuenta con 13 familias y el Batallón de Ingenieros Blindado 2, donde hay 18 familias; mientras que unos 92 grupos familiares fueron trasladados a domicilios particulares, que hacen un total de 287 personas.
Por otro lado, en Colón las personas evacuadas alcanzan las 230, de alrededor de 96 familias, el río registra una altura de 9,43 metros y continuará creciendo.
El intendente de Colón, Mariano Rebord, detalló que hay "229 personas mayores y 173 menores que fueron evacuados" de 96 familias, de las cuales "21 se encuentran alojadas en centros de evacuación".
En San José, localidad aledaña a Colón, unas 125 personas fueron evacuadas, todas del barrio El Brillante, y reubicadas en el Centro Integrador Comunitario (CIC) y en viviendas de familiares.
Asimismo, en Gualeguaychú el agua sobrepasó el nivel de alerta y el río tiene una altura de 3,72 metros, pero aún no se han registrado evacuados o pedidos de evacuación.
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Santa Fe apuesta a la mitigación y adaptación

Mitigación y adaptación: claves del plan provincial de cambio climático

Fecha de Publicación
: 23/05/2017
Fuente: El Litoral
Provincia/Región: Santa Fe


Se trabaja en un registro provincial de emisiones de gases de efecto invernadero. Se volverá a convocar a la comisión de expertos para establecer vulnerabilidades y estrategias para adecuarse al nuevo escenario.
El gobierno provincial se encuentra trabajando en la elaboración de un plan de cambio climático que contempla dos líneas principales de acción: un programa de mitigación a largo plazo que contribuye al plan nacional de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, y otro de adaptación de los sistemas de gestión para procurar que sus consecuencias impacten de la menor forma posible sobre todas las actividades. Todo esto frente a la certeza de que “el cambio climático es una realidad” que se manifiesta de diferentes formas; no sólo con excesos pluviales y sequías, sino también en olas de calor y proliferación de enfermedades que hasta hace algunos años estaban reservadas a regiones tropicales.
Eduardo Roude está a cargo de la Dirección de Cambio Climático -que depende del Ministerio de Medio Ambiente- y en diálogo con El Litoral advirtió que la previsión es que este fenómeno se manifieste cada vez con mayor intensidad. “Los gases de efecto invernadero ya fueron emitidos, están en la atmósfera y tardan hasta 200 años en dispersarse. Es decir que, aunque se lograra cortar todas las emisiones, cosa que es imposible, el calentamiento continuaría agudizándose en los próximos años”.
Esta alternación, provocada por la acción del hombre, modificó el clima y lo hizo en diversas formas: “En nuestra zona se manifiesta por inviernos más tibios y con menor cantidad de heladas, tormentas intensas cada vez más frecuentes, olas de calor reiteradas e inundaciones más usuales”, sintetizó.
En ese marco, se avanza en el plan de mitigación que, como se dijo, es una meta a largo plazo y acompaña la política mundial que se estableció en el Acuerdo de París (2015) para llegar al objetivo de evitar que la temperatura global aumente más de 2 grados para el año 2030. En ese contexto se desarrollaron dos jornadas de trabajo el lunes y martes pasados, destinadas a “capacitar a actores locales para preparar un registro de emisiones”. Las ciudades de Santa Fe y Rosario ya cuentan con ese estudio; el objetivo es llegar a un inventario provincial como punto de partida para determinar cuáles son las actividades que más emisiones producen. En el territorio provincial éstas se generan por la agricultura y la ganadería. “Uno de los gases de efecto invernadero importante es el óxido nitroso que está relacionado con el uso de fertilizantes”, señaló Roude. Otro gran tema es el de los rellenos sanitarios y el adecuado tratamiento de los gases que se generan a partir de la fermentación de la materia orgánica.

MEDIDAS ESTRUCTURALES Y NO ESTRUCTURALES
La otra línea de trabajo es la adaptación. “Es que, ante los efectos del cambio climático, hay que actuar en lo inmediato para evitar que sea afectada la vida de las personas”, señaló Roude, y en esto involucró tanto los excesos hídricos como la sequía que es el otro extremo del fenómeno. “Para todas esas contingencias hay que prepararse de forma anticipada y determinar cuáles son las vulnerabilidades y cómo va a afectar cada factor de cambio climático sobre cada sistema: seguridad hídrica, infraestructura, recursos naturales, salud. Y en función de todo eso, tomar medidas por adelantado”. Claro que, si bien todas estas acciones se están articulando en un plan, “hace mucho que la provincia viene trabajando en esta política, con planes de contingencia para poblaciones y medidas de ordenamiento territorial que consisten en reglamentar el uso de suelo para evitar que haya asentamientos en zonas de riesgo hídrico”.
En Santa Fe y por las reiteradas inundaciones, el agua es la amenaza más visible en los últimos 10 ó 20 años. Y el tema infraestructura es relevante: “Hemos visto que la autopista se cortó varias veces en los últimos años, pero en toda su historia, desde que está construida, no; eso tiene que ver con una mayor variabilidad climática que impacta, junto con otros factores que no tienen que ver con el cambio climático, como el uso del suelo”.
No todos los efectos se reflejan en el agua: otro tema fundamental es la salud y “las enfermedades tropicales, como dengue, chikungunya y zika, que prosperan porque se creó el ambiente propicio para que proliferen los insectos que las transmiten”. En este caso, la adaptación pasa por conocer más sobre las enfermedades, capacitar a los efectores de salud para que estén en condiciones de atenderlas y desarrollar medidas preventivas en las que intervenga toda la población, como el famoso descacharrado.
“Las olas de calor también nos afectan y hay que adaptarse, por ejemplo, a través de los sistemas de salud y con especial prevención en la tercera edad que es la más afectada. A la vez, este fenómeno genera una mayor utilización de los acondicionadores de aire; entonces, habrá que reforzar los sistemas de transmisión eléctrica para asegurar un consumo asociado al cambio climático”, explicó.
En cualquier caso, el tema es transversal a todos los ministerios. “Lo que hacemos es detectar las vulnerabilidades y advertir a los responsables de cada sector que hay un nuevo contexto y que lo que se viene haciendo, y hasta este momento era efectivo, puede dejar de serlo en atención al cambio de contexto en que está ocurriendo. Por ejemplo, si las lluvias son más frecuentes, habrá mayor demanda de mantenimiento de caminos rurales, especialmente de aquellos por donde sale la producción. El sector lácteo necesita la entrada diaria al tambo, entonces habrá que ripiar los caminos principales y tener muy preparado un sistema de mantenimiento para los caminos”; eso también es adaptación.

EN LA PRODUCCIÓN
El sector productivo también va a acusar el impacto de las modificaciones climáticas. “La falta de días más fríos o inviernos más tibios afecta a algunos cultivos, como el trigo que requiere bajas temperaturas para fructificar. Lo mismo ocurre con los citrus que necesitan de una temporada de frío. En este caso, las medidas de adaptación vendrán de la mano de lo que diga el Ministerio de la Producción. No vamos a decidir cuál es la mejor medida; lo hará cada especialista”.
En recursos naturales, los cambios ambientales “alteran los hábitat de reproducción y eso puede derivar en un cambio en el volumen de la población de determinadas especies, poniendo en peligro la sustentabilidad de algunas y atentando contra la biodiversidad”. Además, existen pautas que permiten el uso de determinadas especies en caza y pesca, cuyas reglas se formularon en base a una premisa anual de desarrollo que ahora podría modificarse.
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Ocho medidas para prevenir las inundaciones



Inundaciones: las ocho medidas para prevenirlas a largo plazo

Fecha de Publicación
: 09/05/2017
Fuente: La Nación
Provincia/Región: Nacional


Los especialistas coinciden en las acciones que deberían ponerse en marcha y en la necesidad de darle al ambiente un peso significativo a la hora de pensar políticas
Semanas después de las inundaciones que azotaron a gran parte del país, dejando miles de evacuados y pérdidas millonarias, la pregunta en boca de todos es la misma: ¿qué medidas tomar para prevenir que estas catástrofes vuelvan a ocurrir?
Consultados por LA NACION, especialistas en medio ambiente del Gobierno y de organizaciones sociales coinciden en los puntos clave para reducir el impacto de las intensas lluvias a largo plazo. Subrayan que las políticas que deberían aplicarse -desde la necesidad de establecer un plan de ordenamiento territorial hasta la de diversificar la matriz energética- implican una tarea articulada de las diferentes carteras del Estado, pero también de la sociedad civil y de actores económicos como el campo y las empresas.
En este sentido, otorgarle al factor ambiental un peso significativo a la hora de establecer políticas públicas resulta prioritario.
Andrés Nápoli, director ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), explica que hace falta tener una visión "ecosistémica" para entender los múltiples factores que provocan las inundaciones.
"No se puede tocar un elemento de la naturaleza sin desacomodar los demás: las consecuencias muchas veces no se muestran inmediatamente, sino con situaciones catastróficas", cuenta. "Es necesario que el ambiente sea considerado como una variable importante a la hora de definir las políticas públicas, como la económica o la social."
Fernando Miñarro, director de conservación de Vida Silvestre, afirma que, aunque existe una mayor conciencia ambiental en todos los niveles de la sociedad y sectores políticos, todavía hay un largo camino por recorrer. "Que el Gobierno haya tomado la decisión de elevar el rango de secretaría a Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable es una muy buena noticia, porque lo pone en un mismo rango de discusión frente otros como el de Agroindustria o Energía y Minería, por ejemplo. Pero eso en la práctica no ocurre: por ahora, en la discusión siguen ganando estos dos últimos."
Para él, hacer un uso sustentable de los recursos significa apostar a un mayor bienestar humano por la cantidad de servicios que una naturaleza en buen estado de conservación le brinda a la sociedad, como reducir el impacto de las lluvias. Y dice: "Cuando hablamos de conservar un bosque o un humedal, estamos hablando también de reducir las pérdidas humanas y económicas que provocan las inundaciones".

De quién es la culpa
Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace, agrega: "Se le echa la culpa de las inundaciones al cambio climático y a países como Estados Unidos, ¿pero qué estamos haciendo nosotros? La Argentina está en el puesto 25 entre los países que emiten más gases de efecto invernadero, lo que se vincula con nuestra forma de producir energía, con la deforestación y el modelo de agricultura y ganadería. No podemos decir que no tenemos ninguna responsabilidad".
Por su parte, Diego Moreno, secretario de Política Ambiental, Cambio Climático y Desarrollo Sustentable, también opina que "todavía es un asunto pendiente en la Argentina que los temas ambientales sean considerados como una pata más para un desarrollo sustentable". Sostiene que, normalmente, en el sector privado como en el público se prioriza la cuestión económica.
Anticiparse a las catástrofes. Prevenir. Ése es otro de los nodos de la cuestión. "Los ecologistas planteamos el principio precautorio como una de las claves. Debemos ser más prudentes a la hora de la planificación urbana", asegura Giardini.

Ordenamiento territorial: planificar el uso del suelo en todo el país
El ordenamiento territorial establece los usos que se le darán al suelo: por ejemplo, dónde podrán establecerse las ciudades o desarrollarse la agricultura y la ganadería, y en qué lugares se pondrá el foco para la conservación de recursos naturales que brindan servicios ambientales fundamentales. Los especialistas coinciden en que establecer un ordenamiento a nivel nacional es la principal medida -y que de alguna manera engloba a las demás- que debería implementarse para prevenir las inundaciones.
Nápoli subraya: "Es necesario sancionar una ley de ordenamiento territorial nacional y una de evaluación de impacto ambiental [la Argentina es el único país de América latina que no la tiene a nivel país], que unifiquen los criterios para la autorización de actividades como grandes obras en cada provincia, que pueden impactar negativamente en el ambiente".
En este sentido, Miñarro opina que la falta de decisiones sobre cómo planificar el uso del territorio lleva a que sea utilizado de manera desordenada, con modelos productivos agropecuarios que están más regidos por el mercado que por el verdadero potencial o el correcto uso del suelo. "Ahí aparece el link con las inundaciones", dice.
Giardini agrega: "La planificación de las ciudades es clave para no destruir ecosistemas frágiles que nos protegen de altas precipitaciones: a más cemento, menos posibilidades de absorción".

Humedales: sancionar una normativa que proteja estos ecosistemas
Al igual que los bosques, los humedales funcionan como "esponjas naturales", brindando servicios ambientales clave, por ejemplo, a la hora de prevenir inundaciones. Por eso, los especialistas subrayan la importancia de sancionar, cuanto antes, una ley que los proteja.
Al poco tiempo de asumir, el presidente Mauricio Macri anunció la necesidad de sancionar una ley de humedales. "Hay un proyecto que obtuvo media sanción en el Congreso, pero le costó mucho avanzar por la presión del sector inmobiliario y agroindustrial, ante la ambiciosa búsqueda de expandir sus negocios en los espacios actualmente cubiertos por estos delicados ecosistemas", dice Nápoli.
Explica que los humedales brindan muchos servicios ecosistémicos, entre ellos, absorben y retienen el agua, y regulan el ciclo hidrológico. Agrega que hay un 20% del territorio argentino que forma parte de humedales.
Miñarro señala que cuando el suelo donde se encuentran se ve modificado, el agua antes absorbida por estas ecorregiones sigue su curso e inunda otros sectores.
Las fuentes consultadas remarcan la necesidad urgente de inventariar todos los humedales que existen (desde el Ministerio de Ambiente aseguran que ya se encuentran trabajando en esto), y a partir de ahí establecer las medidas de protección y evitar que se establezcan sobre ellos actividades que los hagan desaparecer.

Bosques: garantizar que se cumpla la ley y penalizar el desmonte
Los referentes de las organizaciones sociales afirman que, en la práctica, la ley de bosques no se aplica, y que los mismos se encuentran amenazados por el avance de la frontera agropecuaria y los desarrollos inmobiliarios.
Desde Greenpeace advierten que los datos oficiales estiman que desde la sanción de la ley, en 2007, se desmontaron 2.403.240 hectáreas en el país, y que durante el año pasado el 42% de la deforestación se realizó donde la normativa no lo permite. Agregan que un reciente informe de la FAO ubicó a la Argentina entre los diez países que más desmontaron durante los últimos 25 años: se perdieron 7,6 millones de hectáreas (una superficie similar a la provincia de Entre Ríos), unas 300.000 al año.
"Una hectárea con bosques absorbe diez veces más precipitaciones que una con soja. Más desmontes es sinónimo de más inundaciones", subraya Giardini.
A la necesidad de un estricto cumplimiento de la ley vigente, desde Greenpeace agregan la de sancionar una nueva normativa que penalice los desmontes ilegales e incendios intencionales. "Hoy por violar el bosque se paga una multa irrisoria. Estamos impulsando una ley de delitos forestales para que sea considerado un delito penal", explica Giardini.
Respetar el presupuesto que la ley otorga para la protección de los bosques, es otra de las cuentas pendientes. Nápoli advierte: "Es sistemáticamente desfinanciada".

Reforestar: recuperar las especies nativas que se perdieron
Reforestar las especies nativas es el camino para recuperar aquellos ecosistemas que ya se perdieron a causa de la deforestación y el mal uso del suelo.
Los especialistas explican que al perder los bosques, las napas freáticas (el agua subterránea) comienzan a estar más cerca de la superficie, se disminuye la absorción, aumentan los riesgos de inundaciones y, una vez que se producen, el agua permanece allí más tiempo.
Miñarro afirma que recomponer el bosque que se taló (así también como el pastizal que se aró y el humedal que se contaminó o desagotó) resulta prioritario. Y ejemplifica con el caso de Córdoba, una de las provincias donde la situación es especialmente alarmante: durante el último siglo, perdió más del 95% de sus bosques nativos.
Según el especialista, por esa razón, en los últimos años las lluvias han tenido un impacto fortísimo en las ciudades de las sierras cordobesas. "Hay muchas cuencas asociadas a bosques que hay que empezar a reforestar, para volver a tener el servicio de mitigación de las grandes lluvias y controlar todo ese volumen de agua que hoy afecta rápidamente a esas localidades", dice.
Y agrega: "Cuando un country o una ciudad se inunda, se le echa la culpa al cambio climático, pero también hay que considerar que fue el hombre el que eligió mal el lugar donde llevar adelante esa obra de construcción".

Diversificar los cultivos: incentivar una agricultura responsable
El desarrollo de un modelo productivo basado en el monocultivo, que cambió de manera significativa el uso del suelo y arrasó con el bosque nativo, es otro de los puntos que más preocupación generan. "Dicho modelo empuja la frontera agropecuaria generando presión sobre los ecosistemas que funcionan como mecanismos naturales de absorción y escurrimiento de las aguas", dice Nápoli.
Como él, los especialistas remarcan la necesidad de unificar y respetar las normas que limitan la aplicación de agroquímicos, y de diversificar los cultivos.
Explican que la tendencia al monocultivo modifica el uso del suelo, disminuyendo la cobertura vegetal y su capacidad de absorción de agua (el consumo de agua de los cultivos anuales como la soja es alrededor de un tercio menor que el de pasturas perennes y pastizales).
Generar estímulos o penalizaciones (aumentando o bajando impuestos, por ejemplo) para que el productor reciba una orientación de cómo usar su tierra resulta clave. Miñarro sostiene: "Hay que acompañar el desarrollo agrícola con incentivos a aquellos productores que hagan un mejor uso integral de su campo, con buenas prácticas que permitan compatibilizar la actividad económica con la conservación de los ambientes clave, como es el caso de arroyos, humedales o bosques".

Energías sustentables: pasar de las fósiles a la eólica y solar
Dejar de apostar al uso de las energías fósiles para avanzar hacia el desarrollo de las renovables, como la eólica y la solar, es uno de los desafíos urgentes que plantean los especialistas.
En este sentido, Giardini explica que la principal fuente de emisión de efecto invernadero a nivel global es la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) para la producción de energía. "La Argentina tiene una matriz energética basada en un 90% en dichos combustibles -dice-. Estamos proponiendo el desarrollo de Vaca Muerta en lugar de desarrollar la energía eólica, por ejemplo."
Cómo él, las fuentes consultadas subrayan el "enorme potencial" que tiene el país en la explotación de los vientos, por ejemplo, en la Patagonia. "Hay mitos sobre la energía eólica (que no era competitiva o era cara) que fueron dejándose atrás. Fue de las que más creció en los últimos años a nivel mundial: España y Alemania son sólo algunos de los países que más la aprovecharon", ejemplifica Giardini.
Nápoli coincide en que es necesario diversificar la matriz energética, tendiendo a las renovables y limpias. "Ese es un compromiso que la Argentina debería asumir", dice. Y concluye: "Hoy en el país siguen operando centrales a base de carbón que ya no deberían funcionar más; tampoco las centrales térmicas que producen impacto de efecto invernadero".

Alerta temprana: sumar la voz del sector científico
Otra de las prioridades es incorporar al sector científico a la hora de pensar políticas, para prevenir las catástrofes en un escenario que, por el cambio climático, resulta sumamente impredecible (generándose episodios bastante más severos en un lapso muy corto).
Esto significa, para los especialistas, un cambio de paradigma: tener una mirada multidisciplinaria. "Implica sumar a otra gente como los científicos, que tienen mucho para decir acá y hoy no se les da el lugar que deberían tener: están más para explicar las consecuencias desastrosas de los problemas que para ser escuchados en los procesos de toma de decisiones", asegura Nápoli.
En este sentido, las fuentes consultadas subrayan que, a nivel gubernamental, cuando se implementan medidas, muchas veces no se analizan las consecuencias negativas sobre el medio ambiente, y hacen énfasis en la necesidad de planificar de manera previa.
"Seguimos sin contar con acciones de adaptación al cambio climático ni con sistemas de evaluación de riesgos y alertas que permitan a los gobiernos y comunidades actuar de manera temprana y efectiva ante situaciones de profunda incertidumbre", agrega Nápoli.
Generar estas herramientas para saber qué va a pasar con el clima y cuáles son las tendencias es otro de los puntos que deberían priorizarse en la agenda.

Compromisos internacionales: reforzar las obligaciones asumidas
Austeros. Así definen los referentes en medio ambiente los compromisos internacionales vinculados con el cambio climático que fueron asumidos por la Argentina. Para ellos es necesario reforzar las obligaciones a las que se comprometió el país en el Acuerdo de París de 2015.
En este sentido, Enrique Maurtua Konstantinidis, director de Cambio Climático de FARN, explica que si bien el presidente Mauricio Macri presentó a fines del año pasado una versión actualizada de los compromisos establecidos por el gobierno anterior en París, la misma no es, en esencia, "sustantivamente mejor".
"Desde la sociedad civil hubo más de 200 propuestas para agregarle ambición a esa contribución de la gestión de Macri, pero hasta la fecha no hay novedades", dice Konstantinidis. "La Argentina tiene mucho para dar en cuanto a las políticas necesarias para reducir las emisiones de carbono."
Miñarro coincide: "El cambio climático es una realidad, nos está afectando y no podemos volver atrás, pero sí frenarlo y ahí vienen los compromisos de los países".
Para los especialistas, un concepto fundamental es el de "adaptarse al cambio climático". Según Miñarro implica empezar a entender que la Argentina tiene un clima distinto, que las lluvias tienen otros comportamientos y que hay que adaptar nuestras actividades productivas, por ejemplo, a esa realidad.
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Escenario climático poco alentador para Argentina



¿Cómo afecta a la Argentina que la temperatura aumente 1.5°C en los próximos 25 años?

Fecha de Publicación
: 02/05/2017
Fuente: ComicaRSE
Provincia/Región: Nacional


Veinticinco años podrían parecer mucho tiempo, pero para la Argentina significan la diferencia entre un país devastado por desastres naturales o un país con desarrollo social y ambiental equitativo. La comunidad científica nos advierte que en sólo 25 años la temperatura de la Argentina aumentará 1.5°C, y esto podría significar que muchas ciudades desaparezcan bajo el agua con efectos sobre las fuentes de alimentación, la salud y el acceso al agua potable. No hay dudas que serán millones de vidas afectadas por los impactos irreversibles del cambio climático en el desarrollo social y económico de la Argentina.
El calentamiento global es inequívoco. Estas últimas décadas han sido las más cálidas para nuestro planeta. Según el Panel Intergubernamental de Cambio  Climático (IPCC) la temperatura global aumentó un 0,8°C con graves consecuencias. La Argentina, por su parte, ha superado este aumento de temperatura ya que en regiones como la Patagonia ha llegado a aumentar más de 1°C en los últimos años. Además se proyecta que se supere el límite de 1.5°C en los próximos 25 años. Un tiempo muy corto si pensamos que los compromisos que se hicieron en París se establecieron para fines de siglo. 
El Acuerdo de París marcó un antes y un después. Las 195 naciones acordaron combatir el cambio climático y se comprometieron a mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 2°C. Si bien se creía que esta cifra era ambiciosa, algunos no estaban tan de acuerdo. Las islas del Pacífico y los países más vulnerables al cambio climático veían peligrar su subsistencia por el aumento del nivel del mar, que se proyectaba catastrófico con esta meta de 2°C; por ello su reclamo era que la meta sea 1.5°C. En una entrevista exclusiva, Peter Thomson, Presidente del 71º período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU, respondió cuál era la diferencia de este medio grado para islas como Fiyi, su país natal.
"1.5°C es donde las cosas empiezan a cambiar, con impactos catastróficos, y estamos casi ahí. Esto podría significar nuestra subsistencia, es algo existencial para nosotros”.
Sus pedidos fueron escuchados y se incluyó en el Acuerdo de París un párrafo que reafirma la necesidad de hacer esfuerzos para que el aumento no supere este límite. También se logró que el IPCC inicie investigaciones sobre el impacto que tendría un calentamiento global de 1.5°C, ya que hasta el momento las proyecciones están hechas para los 2°C.
Pero ¿Qué significa esta diferencia de medio grado para la Argentina? ¿Por qué es importante que la temperatura no aumente más de 1.5°C en nuestro país?  Carolina Vera, investigadora del  Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera, explica el desafío que tenemos por delante: “Ese medio grado puede significar una gran diferencia para el futuro de la Argentina, es la diferencia entre un país en caos o uno con desarrollo.”
Vera conoce bien de lo que habla, porque desde 2015 preside el Grupo de Trabajo I del IPPC donde investiga sobre las bases físicas del cambio climático, en el mundo y en la Argentina. Además coordinó la elaboración de un informe para la Tercera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático que analiza el impacto del calentamiento global en nuestro país en los últimos 50 años. En una entrevista exclusiva para esta nota, Vera presenta los resultados alarmantes de su última investigación.
“No necesitamos remitirnos a las proyecciones climáticas de fines de siglo para ver cómo afecta medio grado de aumento de las temperaturas en Argentina. Los datos ya están accesibles hoy. Ya podemos ver los impactos del calentamiento global en nuestro país. En los últimos 50 años el aumento promedio de las temperaturas en el país alcanzó y superó el medio grado. Ese medio grado ha significado un aumento en las lluvias y en los eventos extremos, todos vinculados al calentamiento global por actividad humana.
Esto sólo empeorará. Estamos a la vuelta de la esquina del límite de 1.5°C”.
En el informe, Vera y su equipo anticipan que el país alcanzará un aumento de temperatura de 1.5°C en los próximos 25 años. Esto generará eventos climáticos adversos cada vez más frecuentes. Se espera un aumento de los fenómenos extremos relacionados con las altas temperaturas y las precipitaciones intensas en la mayoría de las regiones del país. Se producirán inundaciones en la zona central, sequías más prolongadas en Cuyo, lluvias intensas y tornados más frecuentes en el Norte y el Litoral. El caudal de los ríos de la cuenca del Plata sufrirá alteraciones y el Mar Argentino crecerá en promedio tres milímetros por año, dejando bajo el agua a cerca del 19% de la población argentina.
Esta proyección de la subida del mar se puede ver en el Mapa online animado diseñado por la organización Climate Central, que permite pronosticar cómo subiría el nivel del mar, con un aumento de 1.5°C y en el caso más extremo de 4°C.
Estos eventos climáticos extremos no sólo traerán como consecuencia desastres naturales. El aumento de la temperatura también producirá impactos negativos en la vulnerabilidad social y en el desarrollo de la Argentina. Respecto a esto, el Banco Mundial junto al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, llevó adelante un Análisis donde evaluó el impacto del calentamiento global en el desarrollo socio-económico del país. Determinó que las inundaciones generan el 95% de los daños económicos causados por el aumento de temperatura, y representan uno de los riesgos sociales más desafiantes para la Argentina.
No hay dudas que serán millones de vidas afectadas por los impactos irreversibles del cambio climático en el desarrollo. Este escenario está sucediendo hoy y no hará más que empeorar. Los próximos 25 años serán determinantes para frenar consecuencias aún peores.
La comunidad científica internacional es clara cuando dice que el aumento de 1.5°C es el mejor de los escenarios que se puede proyectar. Es el “peor de los males”, afirma Vera. Las consecuencias más desastrosas se verán si decidimos no hacer nada y seguimos emitiendo como lo estamos haciendo ahora. En este “business as usual” la temperatura escalará a los 4°C. Será necesario trabajar en un sistema energético más eficiente, que abandone la explotación de combustibles fósiles y busque alternativas sostenibles. Pero se deberá ir más allá de sólo reducir emisiones. Vera nos advierte que el mayor desafío será la captura de emisiones, es decir, crear los medios para que las emisiones de la atmósfera sean capturadas y se reduzcan, por ejemplo a través de la reforestación. Si tomamos en cuenta que la Argentina perdió en los últimos 10 años el 12% de sus zonas forestales (el equivalente a una cancha de fútbol por minuto) entonces estamos frente a un desafío enorme.
El Gobierno argentino reconoce este desafío y por ello anunció que fijará metas de reducción de emisiones aún más ambiciosas que las presentadas hasta el momento. Además creará un Gabinete Climático Nacional para trabajar con los sectores más críticos, como el Agro y el Transporte, los mayores contribuyentes de emisiones en el país, y también los sectores más afectados por el impacto del cambio climático (PNUD Argentina).
Veinticinco años están a la vuelta de la esquina. Ya no es necesario esperar a ver las consecuencias del aumento de temperatura en Argentina, hoy los desastres naturales están a la vista. Los escépticos han quedado en la historia. El aumento del 1.5C es inevitable y necesitamos cambiar bruscamente de dirección para no quedarnos sin Planeta. Bien lo recuerda el ex Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon: “No tenemos plan B, porque no hay Planeta B”.
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