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Lanzan plan de reforestación para la Cuenca Matanza Riachuelo

 


ACUMAR aprobó un plan integral de reforestación para toda la Cuenca Matanza Riachuelo 

Fecha de Publicación
: 17/08/2026
Fuente: Ambito
Provincia/Región: Riachuelo


La Dirección General de Gestión Política y Social del organismo oficializó el Plan Integral de Reforestación (PIR), que contempla especies nativas para las zonas alta, media y baja de la cuenca y se enmarca en el cumplimiento del fallo de la Corte Suprema en la causa "Mendoza"
La Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) aprobó este jueves, a través de su Dirección General de Gestión Política y Social, el "Plan Integral de Reforestación para la Cuenca Matanza Riachuelo" (PIR). La medida, oficializada mediante la Disposición 1/2026 y firmada por el director general Cristian Botana, se enmarca en el "Programa de Multiplicación de Especies Nativas, Talleres de Huerta y Mitigación de la Huella de Carbono" (MENTaHC), aprobado en 2024 por el organismo.
Según los considerandos de la norma, el plan busca dar cumplimiento a los tres objetivos que la Corte Suprema de Justicia de la Nación fijó a ACUMAR en el fallo dictado en 2008 en la causa "Mendoza, Beatriz Silvia y otros c/ Estado Nacional y otros s/ daños y perjuicios": la mejora de la calidad de vida de los habitantes de la cuenca, la recomposición ambiental y la prevención de daños. En particular, la disposición señala que el plan se vincula con la manda judicial de limpieza de márgenes del río y con la transformación de la ribera en un área parquizada.

ACUMAR lanzó un plan integral para reforestar la Cuenca Matanza-Riachuelo
El PIR se propone, según el anexo aprobado, la "restauración integral de la Cuenca Matanza Riachuelo (CMR)", con foco en la recomposición del paisaje nativo, el aumento de la biodiversidad y la mejora de la calidad socioambiental. El documento detalla que gran parte de los ambientes de la cuenca se han empobrecido respecto de su fisonomía original, en parte por el avance de especies exóticas invasoras como la acacia negra y el ricino, que reducen el espacio vital de la flora nativa.
La cuenca Matanza-Riachuelo es una región hídrica de unos 2.200 km² , que mide 64 km, nace en la provincia de Buenos Aires, marca el límite sur de la Ciudad de Buenos Aires y desemboca en el Río de la Plata. El plan divide la cuenca en tres zonas con características ecológicas propias (baja, media y alta) e incluye un listado de flora autóctona apta para cada una de ellas, distribuido en árboles, arbustos, trepadoras y herbáceas. Entre los sitios de intervención previstos figuran espacios verdes públicos, áreas protegidas, zonas de influencia cercanas a esas áreas, sitios de valor ambiental, arborización lineal urbana y periurbana, biocorredores viales y ferroviarios, e intervenciones institucionales y particulares, como reforestación en hospitales, clubes, escuelas o huertas comunitarias.
La norma también fija criterios de intervención que incluyen la evaluación previa del sitio, la capacitación técnica a la comunidad, la conformación de equipos de trabajo para el control de especies exóticas invasoras y la promoción de la participación activa de las comunidades locales en todas las fases del proyecto, desde la planificación hasta el monitoreo.
La ejecución del plan quedará a cargo de la Coordinación de Gestión de Áreas Protegidas, con supervisión de la Dirección de Fortalecimiento Comunitario y Territorial, ambas dependientes de la Dirección General de Gestión Política y Social.
El anexo también prevé estrategias de mantenimiento diferenciadas según el tipo de sitio, capacitaciones dirigidas tanto a equipos ya abocados a tareas de restauración como a comunidades organizadas interesadas en sumarse, y un esquema de monitoreo y seguimiento que contempla la recolección de datos ecosistémicos y sociales. La disposición entrará en vigencia al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial.
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Vaca Muerta impacta en humedales patagónicos también

 


La extracción de arena para fracking en Argentina destruye humedales patagónicos

Fecha de Publicación
: 13/08/2026
Fuente: Portal EcoNews
Provincia/Región: Neuquén - Patagonia


La extracción de arena para fracking en Argentina está arrasando uno de los humedales más importantes del país. Vaca Muerta, la formación de hidrocarburos no convencionales en Neuquén, consume 12.000 toneladas diarias de arena sílice proveniente de los humedales del río Paraná en Entre Ríos, según reveló una investigación de Climática publicada en La Marea.
La arena de alta pureza, conocida como sílice, se extrae de los humedales entrerrianos porque mantiene las fracturas abiertas durante el proceso de fracking, lo que aumenta la producción de petróleo por pozo. YPF, la petrolera estatal que opera Vaca Muerta, logró en abril un récord de 628.000 barriles diarios gracias a esta logística que involucra 1.500 camiones recorriendo 1.300 kilómetros diarios entre ambas provincias.
Ricardo Luciano, abogado ambientalista entrerriano citado en el reportaje, explicó que hasta 2015 esta arena se extraía en pequeñas cantidades para fabricar vidrio. Vaca Muerta la importaba de China, Estados Unidos y Brasil a más de mil dólares la tonelada. Cuando YPF descubrió que podía obtenerla en Entre Ríos a 200 dólares la tonelada, la extracción se disparó. “Las arenas de sílice son como el litio, están presentes en muy pocos lugares del mundo. Hoy la arena de Entre Ríos tiene una de las mejores calidades del planeta por la pureza del grano”, declaró Luciano a La Marea.

Cómo la demanda de Vaca Muerta impacta en los humedales
La extracción a cielo abierto consume grandes volúmenes de agua dulce almacenada de forma subterránea. Según la investigación, las máquinas están eliminando geografías inundables que históricamente protegieron a comunidades locales, agricultura y ganadería extensiva en la zona de Ibicuy, epicentro de la explotación.
Jorge Daneri, integrante de la Asociación Argentina de Abogadas y Abogados Ambientalistas, contextualizó el daño: “Estamos hablando de uno de los humedales más maravillosos y grandes del mundo, el de los ríos Paraguay y Paraná, que nace del gran pantanal brasileño, boliviano y paraguayo. Este pantanal tiene la superficie de Francia”, declaró a La Marea.
Horacio Marín, CEO de YPF, reconoció en distintas entrevistas que otras alternativas como las arenas de Río Negro generan “menos eficacia” y podrían traducirse en aproximadamente un 20% de pérdida de reservas recuperables por pozo. La compañía no respondió a las consultas de La Marea al cierre de la edición.

La proyección hacia 2030 y el costo ambiental
En 2025, Vaca Muerta utilizó cuatro millones de toneladas de arena sílice. La propia YPF admitió que necesitará el doble para 2030, según denunció Luciano. “La extracción ya es insostenible. Estamos camino de rifar los humedales irremplazables para sostener la exportación de combustibles fósiles”, advirtió el abogado.
Los datos preliminares indican que desde la instalación de las grandes empresas areneras, los niveles de hierro y manganeso en el agua de consumo local se multiplicaron, aunque el reportaje no especifica las cifras exactas. La investigación completa está disponible en La Marea 112.
La logística de 1.500 camiones recorriendo diariamente la distancia equivalente a Madrid-Milán revela la magnitud de un modelo extractivo que prioriza la rentabilidad petrolera sobre la preservación de ecosistemas frágiles.
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Desastre ambiental en la Pampa del Leoncito de San Juan

 


Quién es el médico que entró con una camioneta a la Pampa del Leoncito de San Juan y provocó un grave daño ambiental

Fecha de Publicación: 12/08/2026
Fuente: La Nación
Provincia/Región: San Juan 


Agustín Añó tiene 46 años y trabaja como médico nefrólogo en Mendoza, provincia de la que es oriundo; avanzó con una 4x4 por un sector prohibido
Se conoció la identidad del hombre que ingresó con una camioneta a la Pampa del Leoncito de San Juan y provocó un daño ambiental que podría tardar 100 años en recuperarse. Se trata de Agustín Añó, un médico de 46 años oriundo de Mendoza que se encontraba en la provincia.
Añó ingresó a un sector restringido de la cordillera del Tigre, en Calingasta, y recorrió aproximadamente 1,5 kilómetros antes de quedar atrapado por un fenómeno de succión del suelo arcilloso. El médico intentó realizar diversas maniobras para escapar. Con su vehículo Toyota Hilux generó marcas de hasta 25 centímetros de profundidad mientras intentaba salir retrocediendo entre 200 y 300 metros.
Al no tener éxito, usó una escalera plegable como rampa para bajar de la camioneta una moto que permanecía en la parte trasera. Su estructura se enterró en el suelo. Con el vehículo de menor porte logró escapar, generando nuevos rastros en el sector. 
Añó se encontraba acompañado de otro hombre. La titular de la camioneta era María del Carmen Valerio Barroso, una mujer mendocina domiciliada en Godoy Cruz, según figura en el Registro Automotor. La mujer no se encontraba en la planicie cuando ocurrió el incidente.
El intendente Sebastián Carbajal señaló que las marcas de solo 10 centímetros pueden tardar entre 40 y 60 años en recuperarse naturalmente. En el caso de Añó, la profundidad del daño en los surcos actuales podría tardar más de un siglo en desaparecer.

Quién es Agustín Añó
Añó tiene 46 años y trabaja como nefrólogo, dedicado al estudio, prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y el funcionamiento de los riñones. Es exsubdirector asistencial del Hospital El Carmen dependiente de OSEP (Obra Social de Empleados Públicos) en Mendoza y encargado del Servicio de Nefrología del nosocomio.
Además, Añó se habría recibido como especialista en medicina interna por la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas (Conacem) de Chile en 2024. Según el sitio web de Red Salud Santiago, el médico trabaja en dicha clínica y cuenta con más de 20 años de experiencia en el campo. También figura registrado en el sitio web de la Clínica Dávila, en Chile.
Añó fue imputado por el severo daño causado y el juez de Calingasta a cargo de la causa, Andrés Troche, confirmó que el médico ya se presentó en el juzgado y realizó su descargo formal, reportó el medio local Diario UNO. El magistrado descartó que el imputado pueda excusarse en la falta de señalización o de conocimiento del carácter del predio, que es un patrimonio cultural protegido y tiene cartelería que lo indica en todos sus accesos.
El vehículo quedó bajo custodia de Gendarmería Nacional mientras avanzan las actuaciones. Por el momento, no fue removido de la zona para no profundizar el daño ya producido.
El episodio también abrió una discusión sobre las sanciones vigentes. En hechos similares, Carbajal recordó que las multas llegaron a rondar el millón de pesos, pero consideró que esa suma resulta insuficiente frente a un perjuicio ambiental capaz de persistir durante tanto tiempo. Por ese motivo, planteó que la investigación avance en el ámbito de la Justicia Penal y no quede limitada a una contravención.
Por ello, la Justicia está a la espera de las pericias técnicas de la Secretaría de Patrimonio de la Provincia, que determinarán el nivel de daño ambiental producido en el ecosistema.
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La Ley de Manejo del Fuego tampoco fue tratada

 


La Ley de Manejo del Fuego terminó en incendio

Fecha de Publicación
: 08/08/2026
Fuente: Página 12
Provincia/Región: Nacional


Al final, la meneada “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada” quedó reducida a solo dos capítulos, que también sufrieron retoques. La presión social también volteó las modificaciones pensadas por Sturzenegger, validadas por Milei y defendidas por Bullrich a favor de los incendios especulativos.
Por segundo día consecutivo, la oposición demostró que la presión política y social tiene consecuencias. La movilización que resistió una feroz represión en las inmediaciones del Congreso y el trabajo parlamentario del interbloque Popular le arrebataron a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada otro capítulo clave: las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego que abrían la puerta a la especulación inmobiliaria. Sin esos capítulos, el Gobierno solo pudo aprobar los desalojos exprés y las nuevas restricciones a las expropiaciones.
Durante su cierre, Patricia Bullrich tuvo que dar explicaciones por los más de 17 cambios que sufrió el dictamen original. “Quieren que termine mal, quieren que fracase todo”, dijo, molesta. El encargado de anunciar el retiro del capítulo IV fue el senador Agustín Coto, miembro informante del proyecto. El otro responsable político del fracaso fue Federico Sturzenegger, autor de la iniciativa.
Según explicaron desde el bloque peronista a este diario, los cambios introducidos en la última versión del dictamen afectaban los artículos 22 bis, 22 ter y 22 quater de la Ley de Manejo del Fuego. La legislación vigente, impulsada en 2020, establecía que el destino de los terrenos incendiados no podía modificarse durante 60 años cuando se trataba de bosques nativos, humedales y otros ecosistemas protegidos, y durante 30 años en zonas agropecuarias, praderas, pastizales y áreas periurbanas. La nueva redacción eliminaba esos plazos. “Vacían la normativa, quitan los años de prohibición y la reducen a cuestiones meramente declarativas que, en un sistema desfinanciado, no se van a cumplir”, señalaron desde el despacho de Wado de Pedro.
“Quisieron meter una ley para vender el territorio argentino y entregar la soberanía a los extranjeros entre la semifinal y la final del Mundial. Hoy quedó en evidencia que es invotable: postergaron el debate por tercera vez. Es tan indefendible que no se animan ni a nombrarla”, escribió De Pedro en X.
El senador dedicó buena parte de la jornada a reunir los apoyos de Beatriz Ávila, Flavia Royón, Edith Terenzi, Alejandra Vigo, Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Julieta Corroza. Con el peronismo plantado en 36 votos, el oficialismo optó por retirar el capítulo antes que exponerse a una nueva derrota en el recinto.
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Laguna de Rocha. Alerta por reducción de la superficie

 


Denuncian que una ley redujo un 30% la superficie protegida de un humedal clave para prevenir inundaciones 

Fecha de Publicación
: 08/08/2026
Fuente: Portal iProfesional
Provincia/Región: Buenos Aires


Mientras el debate por la flexibilización de la Ley de Tierras copa la agenda pública, otro conflicto ambiental escaló en la provincia de Buenos Aires. Esta vez el foco está sobre la Reserva Natural Integral y Mixta Laguna de Rocha. Se trata de uno de los humedales más importantes del Área Metropolitana. Organizaciones ambientales denuncian que un artículo incorporado a la Ley de Presupuesto 2026 reduce cerca de un 30% de la superficie protegida.
La denuncia llegó desde el Colectivo Ecológico Unidos por Laguna de Rocha. Aseguran que el cambio quedó incorporado como Artículo 112 de la Ley Provincial 15.557, indica la periodista Agustina Grasso, en una nota publicada en el sitio EconomiaSustentable.com.
Lo califican de trámite legislativo "oscuro" y "exprés" porque el expediente ingresó a la Legislatura bonaerense el 25 de noviembre de 2025 y fue aprobado apenas 24 horas después, durante el tratamiento del presupuesto provincial.
El expediente lo impulsó Pablo Domenichini, ex diputado provincial y actual rector de la Universidad Nacional Guillermo Brown.
"Logró pasar un artículo legal en la Legislatura en apenas 24 horas. Ese artículo recorta casi un 30% del área de la Reserva sin ningún debate público y para beneficio económico de muy pocos", expresaron desde el colectivo a Economía Sustentable.

Por qué la Laguna de Rocha es clave para millones de personas del AMBA
La Laguna de Rocha no es un simple espacio verde. Ubicada en Esteban Echeverría, forma parte de uno de los humedales más importantes de la Cuenca Matanza-Riachuelo.
Cumple funciones ambientales fundamentales para millones de personas que viven en el AMBA. Durante las lluvias intensas actúa como una enorme esponja natural que absorbe excedentes hídricos.
Esa capacidad reduce el riesgo de inundaciones en toda la zona. Además captura dióxido de carbono, regula la temperatura local, conserva biodiversidad nativa y ayuda a depurar aguas contaminadas del Riachuelo, agrega el artículo publicado en EconomiaSustentable.com.
"Achicar la Reserva implica reducir servicios ecosistémicos esenciales para casi tres millones de bonaerenses y porteños", sostienen las organizaciones.
Entre esos servicios destacan la regulación hídrica, la captura de carbono, la conservación de bosques y pastizales, la mitigación de olas de calor y hasta el alivio sobre la red eléctrica durante el verano gracias al efecto de enfriamiento que generan sus ambientes naturales.
Los ambientalistas advierten que el recorte pone en riesgo uno de los humedales más importantes del AMBA. Beneficia directamente a casi 3 millones de personas que viven en la región metropolitana.

La analogía con Iguazú que usan los ambientalistas para explicar el problema
Uno de los argumentos del proyecto oficial es proteger únicamente las áreas comprendidas dentro de la línea de ribera establecida por la Autoridad del Agua.
Para las organizaciones ambientales, de acuerdo a la nota publicada en EconomiaSustentable.com, ese criterio desconoce por completo el funcionamiento ecológico de un humedal. Y recurren a una comparación con parques nacionales emblemáticos.
"Sería como reducir el Parque Nacional Iguazú únicamente a las Cataratas y desmontar toda la selva que las rodea. O dejar del Parque Nacional Lanín solamente el volcán", ejemplificaron desde el Colectivo.
Según denuncian, el proyecto excluye sectores que no permanecen inundados de forma permanente. Pero esas zonas contienen bosques nativos, pastizales y corredores biológicos indispensables.
Sin esos espacios, el ecosistema del humedal no puede funcionar. Las especies pierden conectividad, el agua no se filtra correctamente y la capacidad de absorción hídrica disminuye.
"No se puede proteger solo el agua visible y destruir todo lo que hace posible que ese humedal cumpla su función", agregaron.

Ambientalistas hablan de negocio inmobiliario detrás del recorte
El colectivo ambiental sostiene que detrás del cambio legislativo existen intereses inmobiliarios concretos.
"¿Para qué o para quién se presentó este proyecto? Para que unos pocos empresarios y grandes propietarios multipliquen el valor de sus tierras al sacarlas de la Reserva", afirmaron en su comunicado público.
Entre los nombres mencionados por la organización aparecen grandes grupos propietarios de tierras dentro o en las inmediaciones del humedal. No existen hasta el momento imputaciones judiciales vinculadas al proyecto legislativo.
Pero los ambientalistas remarcan que sacar terrenos de la categoría de reserva natural aumenta exponencialmente su valor de mercado. Habilita desarrollos inmobiliarios, loteos y construcciones que antes estaban prohibidos.
"El derecho a no inundarnos, a respirar un aire más limpio y a disfrutar de espacios naturales debe estar por encima de cualquier negocio especulativo", afirmaron.

Denuncian rellenos sobre 64 hectáreas del humedal
El conflicto no termina en el recorte legal aprobado en la Legislatura. Las organizaciones aseguran que en paralelo avanzan rellenos de tierras en el barrio 9 de Enero.
Denuncian movimientos sobre aproximadamente 64 hectáreas del humedal. Advierten que estas intervenciones podrían modificar el comportamiento hidráulico del área.
Los rellenos sobre humedales cambian la forma en que el agua se mueve y se absorbe. Eso afecta la capacidad natural del ecosistema para amortiguar inundaciones en toda la cuenca.
"Mientras se reduce la superficie protegida por ley, se rellena lo que queda. Es un doble golpe contra el humedal", señalaron desde el Colectivo.

El antecedente judicial que frenó un intento anterior
No es la primera vez que la Laguna de Rocha enfrenta intentos de reducir su protección legal.
Los ambientalistas recuerdan que una modificación anterior de la ley —la Ley 14.516— fue posteriormente invalidada por la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
Por eso consideran que el nuevo artículo incorporado al Presupuesto vuelve a vulnerar principios básicos del derecho ambiental: "Viola los principios de progresividad y de no regresión ambiental establecidos tanto por la Ley General del Ambiente como por el Acuerdo de Escazú".
Walter Martello, ex diputado provincial y actual Defensor del Pueblo Adjunto bonaerense, fue autor de la ley que creó la Reserva hace 12 años.
"Hace doce años fui autor del proyecto legislativo que dio origen a la declaración de Reserva Natural Provincial al humedal Laguna de Rocha. Hoy rechazo este intento de modificar sus límites", afirmó Martello públicamente.
Martello recordó que la reserva fue creada mediante la Ley 14.488 dentro del Sistema de Áreas Naturales Protegidas de la Provincia.

Un conflicto de años con presiones inmobiliarias constantes
Desde su creación, distintas iniciativas legislativas y judiciales buscaron modificar los límites de la Reserva. Organizaciones vecinales denuncian presiones inmobiliarias constantes sobre uno de los pocos grandes humedales que quedan en el conurbano.
Hasta clubes tradicionales como Boca Juniors y Racing intentaron en el pasado quitarle superficie. Buscaban rellenar hectáreas del humedal para proyectos deportivos.
Para el Colectivo Unidos por Laguna de Rocha, el nuevo proyecto representa "otro intento ilegal e ilegítimo" de avanzar sobre tierras protegidas.
Mientras el proyecto comienza a generar debate político en la Provincia, organizaciones ambientales ya anticipan que impulsarán acciones legales. Buscan impedir cualquier reducción de la superficie protegida.
"La Reserva Laguna de Rocha no pertenece a un gobierno de turno ni a un grupo de propietarios. Es patrimonio ambiental de millones de bonaerenses", concluyeron desde el Colectivo.
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Hidrovía a 40 pies, la propuesta que enciende las alarmas

 


Hidrovía: advierten que profundizar a 40 pies amenaza al corredor fluvial de Sudamérica

Fecha de Publicación
: 05/08/2026
Fuente: El Once
Provincia/Región: Litoral Argentino


La profundización de la Hidrovía a 40 pies generó advertencias de la Fundación Humedales, que cuestionó la falta de estudios ambientales acumulativos y alertó sobre posibles impactos en el sistema Paraguay-Paraná.
La profundización de la Hidrovía a 40 pies generó una advertencia de la Fundación Humedales/Wetlands International, que sostuvo que las nuevas obras sobre la Vía Navegable Troncal podrían aumentar la presión sobre los ecosistemas del corredor Paraguay-Paraná. La organización cuestionó, además, la información ambiental disponible antes de avanzar con el proyecto.
El planteo surgió luego de que el Gobierno nacional avanzara con la concesión de la Vía Navegable Troncal del Paraná al consorcio Jan De Nul-Servimagnus por un plazo de 25 años. Entre las intervenciones previstas se encuentra la profundización del cauce hasta los 40 pies, uno de los puntos que concentró los cuestionamientos ambientales. 
Las tareas de dragado alcanzarán el tramo de mayor relevancia comercial del río, desde el polo portuario ubicado en el sur de Santa Fe hasta el Río de la Plata. La Fundación señaló que la intervención tendría incidencia sobre el sistema de humedales Paraguay-Paraná, un corredor fluvial de aproximadamente 3.400 kilómetros. 

Cuestionamientos por los estudios ambientales
“La nueva profundización de la Vía Navegable Troncal pondrá mayor presión a ecosistemas ya fragilizados por el cambio climático y el aumento de la contaminación por usos antrópicos”, advirtió la organización especializada en conservación y restauración de humedales.
Según el informe, la información existente sobre los costos ambientales de la Hidrovía era “parcial y estaba desactualizada”. En ese sentido, la Fundación indicó que no se había presentado una evaluación de impacto ambiental acumulativa que contemplara integralmente las consecuencias de las diferentes intervenciones realizadas sobre el corredor. 
La organización también hizo referencia a observaciones formuladas durante el proceso licitatorio por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA). De acuerdo con el documento difundido, ese organismo había advertido sobre la ausencia de una Evaluación de Impacto Ambiental y señalado posibles incumplimientos vinculados con el Acuerdo de Escazú. 

Los planteos sobre la licitación de la Hidrovía
La Fundación Humedales recordó que los cuestionamientos motivaron presentaciones de organizaciones ambientalistas ante la Justicia para solicitar la suspensión del procedimiento licitatorio. Esas pretensiones fueron rechazadas inicialmente y la decisión fue posteriormente apelada.
La PIA, organismo del Ministerio Público Fiscal encargado de investigar posibles irregularidades administrativas vinculadas con agentes estatales, había realizado observaciones en febrero de 2025 durante un primer intento de licitación. Entre otros aspectos, había puesto el foco en las condiciones ambientales contempladas en el proceso. 
Desde sectores ambientalistas sostuvieron que esas observaciones no fueron subsanadas antes de avanzar con la concesión. Se trata de una posición atribuida a las organizaciones que cuestionaron el procedimiento, mientras el proceso administrativo continuó hasta la adjudicación de la Vía Navegable Troncal.

Un corredor de 3.400 kilómetros
El informe situó las obras en un escenario marcado por los efectos del cambio climático. “Todo esto ocurre en un contexto de crisis climática acelerada, con el Paraná atravesando ciclos de bajante más extremos que en el pasado y altos niveles de intervención antrópica en toda la cuenca”, señaló la Fundación. 
El corredor fluvial Paraguay-Paraná constituye uno de los principales sistemas de humedales de Sudamérica. A lo largo de aproximadamente 3.400 kilómetros, cumple funciones vinculadas con la provisión y depuración de agua, la regulación de temperaturas y pulsos de inundación y la conservación de numerosas especies animales y vegetales, publicó Rosario 3.
Frente a ese escenario, la Fundación Humedales consideró que una profundización hasta los 40 pies podría incrementar la presión sobre ambientes que ya enfrentaban distintas alteraciones. “Cambios drásticos en la estructura de los humedales del corredor fluvial pueden generar cambios drásticos en el ecosistema, con pérdida de medios de vida de las poblaciones locales”, concluyó la organización.
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Determinan tres amenazas para los bosques patagónicos

 


Patagonia protege más de la mitad de sus bosques, pero hay tres amenazas

Fecha de Publicación
: 29/07/2026
Fuente: Diario Río Negro
Provincia/Región: Patagonia


Lo advierte un informe del CONICET y la Asociación Argentina de Ecología. Fue elaborado por investigadores en ecología y biodiversidad. Detallaron el estado de los bosques andino-patagónicos, que ocupan 53.565 kilómetros cuadrados. Afirmaron que cuidar esos paisajes es clave para preservar la biodiversidad regional 
Un grupo de 51 investigadores con filiación en 19 instituciones convocados por la Asociación Argentina de Ecología (AsAE) elaboró el mapeo más completo disponible de los ecosistemas del país. Contaron con financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El trabajo fue elaborado por pedido de la Dirección de Biodiversidad de la Nación.
El trabajo produjo 133 fichas de ecosistemas —marinos, acuáticos continentales y terrestres— y uno de sus resultados más llamativos aparece en el extremo sur del país.
Los bosques andino-patagónicos, una franja de vegetación que se extiende a lo largo de la cordillera, desde las provincias del norte de la Patagonia hasta Tierra del Fuego, tienen el 58,3% de su superficie bajo algún grado de protección, según el informe.
Eso equivale a 31.236 km², resguardados por una red que incluye cinco áreas de jerarquía internacional, entre ellas los Patrimonios de la Humanidad Los Alerces y Los Glaciares, y la Reserva de la Biósfera Andino Norpatagónica. A eso se suman 13 áreas nacionales y 54 provinciales. Sin embargo, los expertos señalaron tres amenazas para los ecosistemas de la Patagonia para tener en cuenta.

El castor invasor
La primera amenaza es animal y viene del hemisferio norte. El castor canadiense es una especie exótica invasora —es decir, traída de otro lugar del mundo y que causa daño al ambiente local— que el informe de la AsAE ubica entre los principales peligros para el bosque. El animal construye diques en los cursos de agua, lo que provoca la inundación de los bosques aledaños y la destrucción de los árboles. Otras especies invasoras que también figuran en el diagnóstico son la rosa mosqueta y la avispa chaqueta amarilla.

Truchas foráneas
Los cuerpos de agua del bosque enfrentan otro problema: la presencia de salmónidos exóticos, es decir, truchas y salmones introducidos desde otras regiones del mundo. El informe menciona, entre otros, a la trucha arcoíris y a la trucha marrón. Estas especies están presentes en los mismos cuerpos de agua que peces nativos como los puyenes y las percas, propios de la región y parte de la cadena alimentaria original del ecosistema.

El deshielo que no para
La tercera amenaza es climática. El informe de la AsAE registra la retracción glaciar —la pérdida de masa de los glaciares por el aumento de la temperatura— como uno de los factores que afecta los lagos de altura de la región. Esos cuerpos de agua dependen del derretimiento controlado del hielo para mantener su nivel. Los lagos andinos de Patagonia austral, entre los que se cuenta el lago Argentino —el más grande de la Argentina, con 1.560 kilómetros cuadrados—, también reciben el impacto del cambio climático junto con el avance urbano sobre sus márgenes.

El tesoro oculto del bosque andino: fauna única y naturaleza en peligro
De acuerdo con el informe elaborado por la Asociación Argentina de Ecología (AsAE) y el CONICET, el bosque andino-patagónico tiene 53.565 kilómetros cuadrados de superficie total y un clima templado frío, con precipitaciones medias de 1.649 milímetros anuales.
Entre su fauna conviven el huemul, un ciervo autóctono en peligro de extinción, el cóndor, el carpintero gigante y el alerce, uno de los árboles más longevos de la región. El ecosistema presta servicios de regulación del clima, provisión de agua dulce y soporte para el ecoturismo en toda la región cordillerana.
Una de las coautoras, la investigadora en ecología del CONICET Paulina Martinetto, contó a Diario RIO NEGRO sobre la situación de las provincias de Río Negro y Neuquén. “En las dos provincias se observa una gran diversidad de ecosistemas tanto terrestres como acuáticos continentales y marinos. Esto se debe principalmente a su geografía única, desde la cordillera al mar, y su posición en la Patagonia norte, región de transición climática”.
La experta destacó: “La riqueza natural que convive en Río Negro y Neuquén brinda múltiples beneficios a sus habitantes, como agua potable, alimentos, regulación del clima y ecoturismo”.
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Unesco advierte por el impacto del oleoducto de Vaca Muerta

 


La Unesco advirtió por el impacto del oleoducto de Vaca Muerta y pidió frenar las obras

Fecha de Publicación
: 28/07/2026
Fuente: A24
Provincia/Región: Nacional


El organismo internacional expresó su preocupación por el impacto ambiental de la terminal petrolera de Punta Colorada y exigió información sobre los riesgos para el ecosistema marino.
La Unesco, a través de su Comité de Patrimonio Mundial, le reclamó al Gobierno argentino que detenga los trabajos en la terminal petrolera de Punta Colorada hasta contar con una evaluación ambiental que permita determinar el impacto del proyecto. El organismo manifestó su preocupación por los posibles efectos sobre la Península Valdés y estableció febrero de 2027 como fecha límite para recibir la documentación pendiente.
El proyecto para construir la terminal del oleoducto de Vaca Muerta en el Golfo San Matías enfrenta un nuevo revés. La Unesco solicitó este viernes al Estado argentino que interrumpa las obras que se llevan adelante en el lugar y presente con carácter urgente información complementaria sobre los posibles impactos ambientales de la iniciativa.
El pedido quedó plasmado en un documento difundido durante la 48ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial, que se desarrolla en Busan, Corea del Sur. Allí, el organismo reclamó a la Argentina que suspenda los trabajos vinculados al proyecto hasta que se presente ante el Centro del Patrimonio Mundial la evaluación ambiental solicitada.
La preocupación de la Unesco está relacionada con la ubicación de la terminal petrolera de Punta Colorada, sobre la costa del Golfo San Matías y a unos 30 kilómetros de la Península Valdés, sitio reconocido como Patrimonio Mundial y área protegida de la provincia.
En diciembre de 2024, YPF comenzó la construcción del oleoducto de 437 kilómetros, una obra destinada a transportar el petróleo extraído de Vaca Muerta hasta la costa patagónica para su posterior exportación.

La preocupación por el impacto ambiental
La iniciativa generó cuestionamientos desde sus comienzos debido a que el Golfo San Matías había sido declarado área protegida por ley. Esa normativa fue modificada en septiembre de 2022, durante el gobierno de Alberto Fernández, para habilitar el desarrollo del proyecto.
La discusión también sumó voces de distintos sectores. En agosto del año pasado, el obispo de Rawson, Roberto Álvarez, envió una carta al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, en la que transmitió las preocupaciones planteadas por ciudadanos y organizaciones ambientalistas.
Ahora, la Unesco volvió a expresar su inquietud por el proyecto Vaca Muerta Sur (VMOS). Según señaló, existen riesgos vinculados al traslado de combustibles fósiles a través de una terminal portuaria ubicada en el Golfo San Matías.
Además, el organismo estableció el 1 de febrero de 2027 como fecha límite para que la Argentina entregue la información pendiente.
En el documento, el Comité también manifestó su preocupación porque las obras preliminares de la terminal ya se encuentran en marcha y porque, de acuerdo con los informes recibidos, la exportación de petróleo podría comenzar durante 2026.
La Unesco ya había solicitado en cuatro oportunidades información adicional al Estado argentino sobre el proyecto, cuya terminal de salida estará ubicada en Punta Colorada. En esos pedidos, el organismo había advertido sobre el riesgo potencial de generar un daño irreversible al Valor Universal Excepcional (VUE) de la Península Valdés.

Qué cuestiona la Unesco
Entre los principales puntos señalados por el organismo aparece la falta de un proceso participativo considerado adecuado para la elaboración de la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). La preocupación está centrada en los posibles efectos de la actividad sobre la fauna marina, el riesgo de colisiones con cetáceos, la contaminación acústica submarina y eventuales derrames de petróleo.
Tras los reiterados pedidos, el Gobierno argentino presentó finalmente, el 15 de diciembre de 2025, una evaluación ambiental ante el Centro del Patrimonio Mundial. El documento incluía medidas de mitigación y gestión ambiental previstas para las distintas etapas del proyecto, además de mecanismos de monitoreo y control.
Sin embargo, para la Unesco todavía existen dudas sobre el alcance de esa evaluación. El organismo consideró que no está suficientemente claro si fueron analizados de manera adecuada todos los posibles impactos del proyecto ni si las medidas planteadas permiten garantizar que no habrá efectos negativos.
También señaló que la información disponible es limitada respecto de la manera en que se gestionarían eventuales incidentes durante la etapa operativa de la terminal.
Otro de los aspectos que genera preocupación es la división de responsabilidades entre las distintas jurisdicciones provinciales involucradas, particularmente Río Negro y Chubut, lo que, según la Unesco, podría dificultar la gestión de los riesgos ambientales.
De esta manera, el Comité de Patrimonio Mundial volvió a poner el foco sobre el proyecto y reiteró su preocupación por los potenciales riesgos que podría generar el oleoducto Vaca Muerta Sur en la zona.

El antecedente de la UICN
El reclamo de la Unesco se suma a una advertencia realizada el año pasado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), una de las principales redes ambientales a nivel global.
En octubre de 2025, durante el Congreso Mundial de la Naturaleza realizado en Abu Dabi, la organización pidió al Gobierno argentino y a la provincia de Río Negro que recuperaran el nivel de protección ambiental del Golfo San Matías y suspendieran aquellos proyectos que pudieran poner en riesgo su biodiversidad.
En aquella resolución, la UICN reclamó derogar las normas que redujeron el nivel de protección del área y solicitó restablecer las condiciones establecidas por la Ley 3308.
La organización también cuestionó la modificación realizada en 2022, al considerar que fue impulsada de manera “inconsulta, apresurada y regresiva” y que dejó expuesta la integridad ambiental del Golfo San Matías frente a los proyectos previstos para la región.
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Corredor biológico fortalece la conservación marina en Río Negro

 


Cómo el «Corredor de los 5 Grandes» está revolucionando la protección de la fauna marina y los secretos que los científicos acaban de revelar

Fecha de Publicación
: 27/07/2026
Fuente: Portal PatagoniaAmbiental
Provincia/Región: Río Negro


a inmensidad de la Costa Atlántica rionegrina vuelve a sacudir al mundo de la ciencia y la conservación con un despliegue sin precedentes que promete cambiar para siempre la forma en que entendemos y protegemos nuestros mares australes. Durante diez intensas jornadas de investigación marina que mantuvieron en vilo a biólogos, conservacionistas y amantes de la naturaleza, un equipo multidisciplinario de especialistas recorrió los rincones más desafiantes y prístinos comprendidos entre Caleta de los Loros y El Cóndor.
El objetivo principal de esta ambiciosa campaña, llevada a cabo con el respaldo absoluto y el acompañamiento estratégico de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia, no fue otro que relevar, documentar y descifrar los secretos mejor guardados de los cetáceos que eligen las frías y ricas aguas del norte del Golfo San Matías como su hogar temporal o permanente. En una época donde el cambio climático y la presión antrópica amenazan los equilibrios ecológicos globales, iniciativas como esta demuestran que el conocimiento científico riguroso es la única herramienta verdaderamente eficaz para blindar la biodiversidad ante un futuro incierto. La trascendencia de estos trabajos no solo radica en la acumulación de datos estadísticos o en la simple observación contemplativa, sino en la consolidación de un modelo de gestión regional pionero que equilibra de manera magistral la conservación estricta de los ecosistemas con el desarrollo sustentable y el turismo de naturaleza en la Patagonia argentina.

La importancia estratégica del Corredor de los 5 Grandes en la biodiversidad patagónica
Para comprender la verdadera magnitud de este despliegue científico, es fundamental adentrarse en la dinámica ecológica del denominado «Corredor de los 5 Grandes», una franja marina estratégica que concentra una riqueza biológica inigualable y que se ha convertido en el epicentro de las políticas de conservación de la provincia de Río Negro. Este corredor no es una línea imaginaria trazada al azar en un mapa, sino un corredor biológico vital donde convergen corrientes marinas ricas en nutrientes, accidentes geográficos únicos y una variedad de hábitats que sirven de refugio, zona de alimentación y área de reproducción para algunas de las especies marinas más carismáticas y amenazadas del planeta.
Las fundaciones involucradas en el proyecto, reconocidas por su trayectoria en la investigación cetológica y la defensa de los océanos, desplegaron un arsenal tecnológico y metodológico de última generación que incluyó desde la observación sistemática y rigurosa desde los acantilados costeros hasta sofisticadas técnicas de fotoidentificación individual y registros acústicos submarinos. Gracias a esta combinación de esfuerzo humano y tecnología punta, los especialistas lograron documentar patrones de comportamiento hasta ahora desconocidos, estableciendo conexiones directas entre las poblaciones de mamíferos marinos que circulan por el Golfo San Matías y otras reservas emblemáticas de la región patagónica.

El gran espectáculo de la naturaleza: el registro de orcas cazando en Punta Bermeja
Uno de los momentos más impactantes y reveladores de toda la campaña de monitoreo ocurrió en las inmediaciones de Punta Bermeja, un accidente geográfico imponente conocido internacionalmente por albergar apostaderos masivos de lobos marinos y una dinámica ecológica extraordinariamente activa. Allí, los investigadores presenciaron y documentaron minuciosamente una escena de caza protagonizada por un grupo de orcas, un espectáculo de la naturaleza tan sobrecogedor como fascinante que dejó al descubierto las complejas estrategias de depredación de estos superpredadores marinos.
Lo verdaderamente extraordinario de este avistamiento no fue solo la precisión quirúrgica del ataque sobre los lobos marinos, sino el hallazgo de una cría recién nacida integrada al grupo, cuya madre ya había sido identificada y monitoreada previamente en las lejanas aguas de Península Valdés, en la vecina provincia de Chubut. Este descubrimiento aporta una prueba irrefutable sobre la conectividad biológica y el flujo migratorio de los cetáceos a lo largo de la costa patagónica, rompiendo con la idea de poblaciones aisladas y demostrando que la salud de los ecosistemas marinos depende de corredores ecológicos amplios, interconectados y estrictamente protegidos contra cualquier tipo de interferencia negativa.

Escuchar el océano: la revolución tecnológica de la acústica submarina y los hidrófonos
Lejos de agotar sus esfuerzos en la superficie del mar, el equipo científico incorporó a esta campaña una de las metodologías más avanzadas y vanguardistas de la biología marina contemporánea: la acústica submarina mediante el uso intensivo de hidrófonos de alta sensibilidad. El medio marino es, por naturaleza, un entorno donde la visibilidad visual suele verse severamente limitada por la turbidez del agua, las condiciones meteorológicas o la simple profundidad, convirtiendo al sonido en el sentido primordial de supervivencia, comunicación y orientación para la inmensa mayoría de los cetáceos.
Mediante la colocación estratégica de estos equipos de escucha subacuática, los investigadores lograron captar y grabar con nitidez los complejos repertorios vocales emitidos por ballenas y delfines, permitiendo detectar la presencia de ejemplares que nadaban completamente sumergidos y alejados de la línea de visión de los observadores costeros. Estos registros acústicos no solo amplían cuantitativamente el censo de animales presentes en el área del Corredor de los 5 Grandes, sino que abren una ventana fundamental para comprender cómo estos mamíferos marinos utilizan las distintas frecuencias sonoras para coordinar desplazamientos, advertir peligros, mantener la cohesión social dentro de sus manadas y evaluar el impacto del ruido antrópico en sus delicadas rutas de navegación.

Políticas públicas basadas en evidencia científica para la gestión de Áreas Protegidas
La consolidación de estas campañas de investigación científica en la costa atlántica de Río Negro responde a una visión política y estratégica muy clara que prioriza la toma de decisiones basada estrictamente en la evidencia empírica y el conocimiento riguroso. En un contexto global donde las políticas ambientales suelen quedar relegadas frente a intereses económicos cortoplacistas, la provincia ha demostrado un firme compromiso al respaldar de manera sostenida programas que buscan blindar la biodiversidad marina sin descuidar el bienestar socioeconómico de las comunidades locales costeras. La información generada a partir de los relevamientos en el Corredor de los 5 Grandes no se archiva en un cajón académico; por el contrario, se transforma inmediatamente en insumos técnicos indispensables para mejorar la gestión y fiscalización de las Áreas Naturales Protegidas, actualizar planes de manejo de recursos costeros y diseñar normativas que regulen de manera inteligente actividades humanas como la navegación comercial, la pesca artesanal y las propuestas de ecoturismo marino que cada año atraen a miles de visitantes fascinados por la fauna patagónica.

Indicadores biológicos: el rol de las especies emblemáticas en la salud de los océanos
La relevancia de especies emblemáticas como la ballena franca austral, la orca y el delfín de Lahille va mucho más allá de su evidente valor ecológico o su atractivo turístico masivo; actúan como verdaderos indicadores biológicos de la salud integral de los océanos australes. Cuando una especie como el delfín de Lahille —un pequeño cetáceo endémico y altamente vulnerable que encuentra en los golfos norpatagónicos uno de sus principales bastiones de supervivencia— muestra poblaciones estables o comportamientos de uso de hábitat saludables, significa que toda la cadena trófica marina se encuentra en un estado de equilibrio dinámico aceptable. Por el contrario, cualquier alteración en la disponibilidad de alimento, la calidad del agua o los niveles de contaminación acústica repercute de manera inmediata en estos mamíferos marinos de altas exigencias ecológicas. Por este motivo, el monitoreo constante impulsado por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático y las fundaciones aliadas funciona como un sistema de alerta temprana que permite detectar amenazas potenciales antes de que se conviertan en catástrofes ecológicas irreversibles para la región.

Impacto socioeconómico y desarrollo sustentable del ecoturismo en la costa rionegrina
El impacto socioeconómico del Corredor de los 5 Grandes es otro de los pilares fundamentales que justifican la inversión de recursos intelectuales y logísticos en estas campañas de investigación marina de alta complejidad. Las comunidades costeras rionegrinas, desde el balneario El Cóndor hasta las zonas aledañas a San Antonio Oeste y Las Grutas, tienen en el turismo de naturaleza y la observación responsable de fauna una de las palancas de desarrollo más sostenibles, limpias y con mayor proyección de crecimiento a largo plazo. Los turistas nacionales e internacionales buscan cada vez más destinos que ofrezcan experiencias auténticas de conexión con la vida silvestre, pero que al mismo tiempo garanticen prácticas respetuosas que no perturben el comportamiento natural de los animales.
Al contar con un respaldo científico robusto que certifica la abundancia, la diversidad y el buen estado de conservación de los cetáceos en la región, los operadores turísticos locales disponen de un aval institucional incalculable para promocionar sus servicios bajo los más altos estándares internacionales de sostenibilidad y calidad ambiental, atrayendo a un perfil de visitante sumamente consciente y comprometido con la preservación del planeta.

La alianza estratégica entre el Estado y las fundaciones para la conservación oceánica
La cooperación interinstitucional entre el Estado provincial, las organizaciones no gubernamentales especializadas como Fundación Por el Mar y Fundación Cethus, y las comunidades académicas emerge como el único camino viable para enfrentar con éxito los complejos desafíos ambientales del siglo XXI. Ningún organismo gubernamental por sí solo, por más buena voluntad que posea, cuenta con la capacidad operativa ni el conocimiento técnico especializado para abarcar la inmensidad y complejidad de los ecosistemas marinos sin el apoyo de investigadores de campo y conservacionistas dedicados. Del mismo modo, ninguna fundación privada podría implementar políticas públicas de alcance regional sin el respaldo normativo, logístico y financiero que otorgan las estructuras gubernamentales comprometidas con la causa ambiental. Este círculo virtuoso de colaboración público-privada consolidado en Río Negro se erige como un modelo modélico y replicable para otras provincias argentinas y países latinoamericanos que enfrentan dilemas similares en la gestión integrada de sus zonas costeras y marítimas, demostrando que la unión de saberes potencia exponencialmente los resultados de cualquier estrategia de conservación oceánica.

Desafíos futuros y nuevos horizontes tecnológicos en el monitoreo de la biodiversidad
Mirando hacia el futuro, los desafíos que se avecinan para la gestión y preservación del Corredor de los 5 Grandes son tan imponentes como estimulantes para la comunidad científica y los gestores públicos de la provincia de Río Negro. Las próximas etapas del proyecto contemplan la intensificación de los monitoreos durante las diferentes estaciones del año para determinar con absoluta precisión si los patrones migratorios detectados entre mayo y junio se mantienen constantes o si existen variaciones estacionales significativas impulsadas por cambios en las temperaturas del agua o la disponibilidad de presas. Asimismo, se proyecta la incorporación de nuevas tecnologías de telemetría satelital y análisis genéticos a partir de muestras de piel recolectadas de manera no invasiva, lo que permitirá trazar árboles genealógicos precisos y evaluar la diversidad genética de las poblaciones locales de cetáceos. Estas líneas de trabajo reafirman el compromiso inquebrantable de la Patagonia con la ciencia abierta, la educación ambiental y la defensa irrestricta de un patrimonio natural que pertenece no solo a los rionegrinos, sino a toda la humanidad y a las generaciones futuras que heredarán la responsabilidad de cuidar los océanos del planeta.
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El impacto invisible del desmonte

 


Qué se pierde cuando desaparecen los bosques: el impacto invisible que va más allá del desmonte

Fecha de Publicación
: 24/07/2026
Fuente: TN
Provincia/Región: Nacional


Cada desmonte deja mucho más que un paisaje vacío, también se pierden funciones esenciales para regular el clima, almacenar agua, proteger la biodiversidad y sostener la producción y la vida cotidiana.
En 2025, el norte de la Argentina perdió 210.702 hectáreas de bosque nativo entre desmontes e incendios, un 40% más que el año anterior, según el informe anual de Greenpeace Argentina elaborado a partir de imágenes satelitales. De ese total, 94.204 hectáreas correspondieron a desmontes realizados con maquinaria en Santiago del Estero, Chaco, Salta y Formosa, mientras que 116.498 hectáreas ardieron en incendios forestales.
El dato se inscribe en una tendencia de largo plazo: la Argentina tenía alrededor de 35 millones de hectáreas de bosque nativo en 1987 y, de acuerdo con datos oficiales de la Dirección de Bosques de la Nación, perdió cerca de 7 millones de hectáreas entre 1998 y 2024, lo que la ubica entre los 15 países con mayor pérdida de bosques del mundo.
Esa contabilidad es necesaria, pero no alcanza para explicar el impacto completo. Un bosque no es solo un conjunto de árboles ni una reserva de madera. Es una infraestructura natural que trabaja todo el tiempo, incluso cuando nadie la ve: capta agua, modera temperaturas, conserva suelos, almacena carbono, aloja especies y mantiene procesos que terminan influyendo sobre la producción de alimentos, la disponibilidad hídrica, la frecuencia de inundaciones y la calidad de vida en ciudades que pueden estar a cientos de kilómetros.
A ese conjunto de beneficios se lo conoce como servicios ecosistémicos. El concepto fue difundido por la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, un estudio internacional impulsado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para medir cómo los cambios en los ecosistemas afectan el bienestar humano. La definición que dejó ese trabajo es simple: son los beneficios que las personas obtienen de los ecosistemas.
En términos concretos, esos servicios incluyen aquello que la naturaleza provee de manera directa, como alimentos, madera, fibras, agua o plantas de uso medicinal; aquello que regula, como el clima, las crecidas de los ríos, la erosión, la polinización o la calidad del aire; y aquello que sostiene, como la formación de suelo, el ciclo de nutrientes y los hábitats donde vive la biodiversidad. También incorporan valores culturales, recreativos y simbólicos vinculados con el paisaje y las formas de vida.
La dificultad es que muchos de esos servicios no tienen precio visible. No aparecen en una factura de luz, en el costo de una vivienda ni en el valor final de un alimento. Sin embargo, cuando se deterioran, el costo se traslada a otros lugares: obras de contención más caras, pérdidas por inundaciones, menor productividad de suelos, caída de polinizadores, aumento de temperaturas locales, problemas en la provisión de agua o pérdida de recursos para comunidades que dependen del bosque para su vida diaria. La pérdida ambiental, entonces, no queda encerrada en el lugar donde se produjo el desmonte.

Los servicios que no se ven
Para Alejandro Brown, presidente de la Fundación ProYungas, los bosques deben entenderse dentro de una trama más amplia de ecosistemas naturales, junto con pastizales, humedales y arbustales. “Los bosques, como otros ecosistemas naturales, brindan una serie de servicios ambientales. Participan en la regulación climática, evapotranspiran, generan humedad, contribuyen a la formación de microclimas y también cumplen una función de regulación térmica”, explicó Brown.
“Los bosques fijan carbono. Secuestran parte del carbono que liberan la actividad agroindustrial y las ciudades, y lo acumulan en los troncos y en el suelo. Por eso, cuando se convierte un bosque, no solo se interrumpe esa acumulación, sino que, al usar o quemar esa madera, también se libera parte de ese carbono”, señaló el presidente de Fundación ProYungas.
En las Yungas del noroeste argentino, donde la niebla forma parte del régimen ambiental, la cobertura forestal cumple otra función. “En regiones montañosas, los bosques tienen un papel importante en la regulación hídrica de las cuencas. Ayudan a favorecer la percolación del agua durante las lluvias, reducen el escurrimiento superficial y hacen menos abrupto el crecimiento de arroyos y ríos”, dijo Brown. Y agregó: “En el noroeste argentino, donde hay bosques nublados y neblina frecuente, el bosque ayuda a captar y filtrar esa agua, que luego pasa a engrosar arroyos y napas profundas”.
La biodiversidad es otro servicio que suele quedar reducido a una imagen de especies emblemáticas. Pero el funcionamiento de un bosque depende de organismos visibles y no visibles: aves, mamíferos, insectos, hongos, microorganismos del suelo, polinizadores y controladores naturales de plagas. La pérdida de cobertura no elimina solo individuos; también fragmenta relaciones. Cuando se reduce un hábitat, disminuyen corredores, refugios, sitios de reproducción y fuentes de alimento. Esa alteración puede afectar la polinización de cultivos, el control biológico de insectos y la fertilidad de los suelos.
Brown también puso el foco en el vínculo entre bosques y comunidades. “En comunidades que viven asociadas al bosque, una parte importante de ellas indígenas, tanto en la Patagonia como en el norte grande de la Argentina, los bosques generan muchas cosas. Aportan especies que se utilizan para la salud, recursos para economías informales, producción de artesanías, madera o palos para construcciones rurales, fuego, carbón y materia prima para la vida cotidiana”, afirmó.
La ley de bosques, sancionada en 2007, fue una herramienta central para ordenar la conservación de bosques nativos mediante categorías de protección. Sin embargo, su implementación convive con tensiones entre conservación, producción, financiamiento, fiscalización y decisiones provinciales. “La ley de bosques fue importante para dar visibilidad y poner en valor los bosques en la Argentina, pero con la ley no alcanza. Para conservar la cobertura forestal se necesitan herramientas que permitan que otras actividades productivas vean en la conservación una herramienta que potencia su sustentabilidad y que eso sea valorado por el mercado”, sostuvo Brown.

Más allá de los árboles
Nadia Boscarol, bióloga y coordinadora de Fundación Humedales/Wetlands International, plantea que los humedales entran en la conversación con menor reconocimiento público que los bosques, aunque cumplen funciones decisivas para el agua, el carbono y la biodiversidad. “Los bosques tienen buena prensa. Todo el mundo sabe qué es un bosque, que producen oxígeno y que están amenazados por el avance de la frontera agropecuaria. También se reconoce su importancia para la captura de carbono. En resumen, se los suele llamar los pulmones del planeta”, planteó Boscarol. “Con los humedales pasa algo distinto: en el imaginario colectivo se los asocia a pantanos, ciénagas y mosquitos. Durante cientos de años se los rellenó o secó para convertirlos en tierras aptas para la agricultura o la urbanización”, agregó. ´
“A los humedales hay que valorarlos por las funciones que cumplen como reguladores de inundaciones. Actúan como esponjas que retienen el agua en casos de lluvias extremas y desbordes de los ríos, y evitan que se acumule en zonas bajas sembradas o urbanizadas. También son depósitos de agua dulce y contribuyen a su depuración”, explicó la coordinadora de Fundación Humedales/Wetlands International.
Los datos internacionales muestran la escala de esa transformación. El informe Perspectiva Mundial sobre los Humedales 2025, conocido por su nombre en inglés Global Wetland Outlook 2025 y elaborado en el marco de la Convención sobre los Humedales, estimó que desde 1970 se perdió el 22% de los humedales del mundo. El mismo informe advirtió que su deterioro compromete beneficios asociados al agua, la protección contra inundaciones, el carbono, la producción de alimentos y los medios de vida.
Boscarol remarcó que estos ambientes son hábitat de una porción relevante de especies del planeta. “Los humedales son hábitat de aproximadamente el 40% de las especies mundiales y del 12% de todas las especies animales. Más del 40% de las especies de peces son de agua dulce y encuentran en los humedales un hábitat permanente o un lugar para cumplir parte de su ciclo de vida. También unas 4.000 especies de anfibios dependen de los humedales para su subsistencia”, señaló.
En términos climáticos, los humedales almacenan una parte significativa del carbono terrestre, en particular en turberas, manglares, marismas y otros sistemas donde la acumulación de materia orgánica se mantiene durante largos períodos. “Los humedales ayudan a regular el clima porque almacenan carbono y protegen frente a los impactos cada vez más graves del calentamiento del planeta”, indicó Boscarol. Y agregó: “No se trata de comparar si los bosques o los humedales son más importantes para la vida en el planeta, sino de reconocer la necesidad de conservar ambos”.
La metáfora que propone Boscarol apunta a explicar una función que suele advertirse tarde. “Los humedales no se pueden equiparar a órganos como los pulmones o el corazón, pero sin duda son los riñones del planeta: los ignoramos hasta que comienzan a fallar y se sufren las consecuencias de no haberlos tenido en consideración”, afirmó.

¿Desde lejos no se ve?
El impacto de la deforestación no se limita al territorio donde ocurre. Estudios del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), de la organización Amazon Conservation, describen el fenómeno de los “ríos voladores”: enormes volúmenes de vapor de agua generados por la evapotranspiración de la selva amazónica que viajan por la atmósfera hacia el sur del continente y se condensan en forma de lluvia sobre Paraguay, el norte argentino y la cuenca del Río de la Plata. Ese flujo de humedad es uno de los factores que sostiene la disponibilidad de agua para la agricultura en la región pampeana, de acuerdo con un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) sobre la crisis de la selva amazónica. La reducción de la masa forestal disminuye la cantidad de árboles disponibles para sostener ese ciclo, lo que, según el análisis de MAAP difundido en 2025, intensifica las sequías en distintos puntos de Sudamérica, en particular durante la temporada seca.
En la Argentina, ese mecanismo se combina con otro más directo: la pérdida de cobertura forestal en las cabeceras de cuenca reduce la capacidad de los suelos para retener agua de lluvia, lo que incrementa el escurrimiento superficial y puede agravar crecidas en zonas bajas situadas río abajo, muchas veces alejadas de la región donde se produjo el desmonte. A esto se agrega el efecto sobre las emisiones de gases de efecto invernadero: según el informe de Greenpeace Argentina, el sector agropecuario y los cambios de uso del suelo representan cerca del 38% de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, una proporción que conecta la deforestación regional con la discusión climática global asumida por el país en la Cumbre de Glasgow de 2021, donde se comprometió a alcanzar la “deforestación cero” hacia 2030.
Ese escenario se da en un contexto de debate sobre el principal instrumento de protección forestal del país. El 9 de diciembre de 2025, el Consejo de Mayo —el espacio de diálogo integrado por funcionarios del Gobierno nacional y gobernadores— dio a conocer una propuesta para modificar la Ley 26.331, que, según organizaciones del sector forestal y ambientalistas, reduciría el nivel de protección vigente, entre otros puntos, al eliminar la autorización previa obligatoria para desmontes en zonas clasificadas en la categoría de menor restricción. La iniciativa generó el rechazo de entidades agrupadas en la Mesa de Organizaciones Forestales Autoconvocadas, entre las que participa la Red Agroforestal Chaco (REDAF). Además, motivó una presentación de Greenpeace Argentina ante la Corte Suprema de Justicia, en la que la organización advirtió que el 80% de los desmontes registrados en 2025 en Santiago del Estero se realizaron en zonas donde la ley vigente prohíbe la deforestación.
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Realizan el mapeo más completo de ecosistemas argentinos

 


Elaboran el mapeo más exhaustivo realizado hasta ahora de los ecosistemas argentinos

Fecha de Publicación
: 18/07/2026
Fuente: Conicet
Provincia/Región: Nacional


El proyecto involucró la firma de un convenio de Asistencia Técnica entre la Asociación Argentina de Ecología (AsAE) y el CONICET y la participación de 15 unidades ejecutoras del Consejo distribuidas en todo el país. El producto será útil para el conocimiento y la gestión de los ecosistemas marinos, acuáticos continentales y terrestres argentinos.
Más de 50 especialistas de 25 institutos y universidades nacionales (investigadores y técnicos), que involucró a 15 unidades ejecutoras del CONICET distribuidas en todo el país, trabajaron de manera coordinada para describir y caracterizar 12 ecosistemas marinos, 66 acuáticos continentales y 55 terrestres a lo largo y ancho de Argentina.
Se trata de un proyecto solicitado por la Dirección de Biodiversidad de la Subsecretaría de Ambiente, en su carácter de Secretaría Técnica de la Comisión Nacional Asesora para la Conservación y Utilización Sostenible de la Diversidad Biológica (CONADIBIO), en el marco de la elaboración del Séptimo Informe Nacional de Biodiversidad y financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El proyecto también involucró la firma de un convenio de Asistencia Técnica entre la Asociación Argentina de Ecología (AsAE) y el CONICET y la participación de 15 unidades ejecutoras del Consejo distribuidas en todo el país.
“El resultado es un documento de referencia que cuenta con información organizada en formato de fichas para cada ecosistema, así como material suplementario (planillas con datos geográficos y ambientales y un sistema de información geográfica SIG). Consideramos que el producto obtenido representa un avance significativo para el conocimiento y la gestión de los ecosistemas argentinos”, afirma Paulina Martinetto, una de las coordinadoras del trabajo e investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET – UNMDP).
El sistema de información geográfica SIG “es una herramienta digital que une mapas con datos, es decir, que integra información para una determinada ubicación geográfica. Por ejemplo, en este trabajo, el sistema de información geográfica permite tener para cada ecosistema información mapeada de variables ambientales, áreas protegidas y la información geográfica correspondiente”, explica la científica del CONICET.

Mapeo y caracterización de ecosistemas argentinos
Más allá de la separación en los tres tipos de ecosistemas, la clasificación y descripción fue internamente lo más homogénea posible, y en el formato de una ficha para cada ecosistema. “Cada ficha incluye características geográficas (superficie total, posición geográfica y altitud o profundidad), ambientales (temperatura y precipitación para los terrestres y acuáticos continentales; temperatura superficial del mar y clorofila satelital para los marinos), de la flora y fauna, de conservación (áreas con algún grado de protección) y de uso y apropiación humanas (amenazas y servicios ecosistémicos)”, afirma el informe.
En la actualidad, este trabajo constituye el mapeo y la caracterización más completos y exhaustivos disponibles de los ecosistemas de la Argentina. Las iniciativas análogas disponibles estuvieron especialmente centradas en los ecosistemas terrestres. Todo el material elaborado fue diseñado para el uso por parte de gestores y cumple con la solicitud planteada por la CONADIBIO.
Se mapearon y caracterizaron con información satelital y otras fuentes 12 ecosistemas marinos, que abarcan el 100 por ciento del territorio marino nacional. En el caso de los ecosistemas terrestres, los nuevos mapas fueron elaborados a partir de literatura reciente, un modelo digital de elevación, conocimiento de campo y fotointerpretación experta. En el caso de los acuáticos continentales, los 66 ecosistemas fueron establecidos en base a trabajos recientes y la experiencia de expertos que participaron del proyecto.
El informe, titulado “Caracterización y mapeo de ecosistemas marinos, acuáticos continentales y terrestres de la Argentina”, detalla los principales servicios que brinda cada ecosistema. Por ejemplo, la albufera (laguna costera de agua salada) de Mar Chiquita, declarada Reserva Mundial de la Biosfera en 1996, brinda servicios de aprovisionamiento como la pesca artesanal, además de regulación hídrica y climática, y valores culturales vinculados a la educación. El ecosistema del caldenal aporta alimento para el ganado, además de regulación hídrica, control de la erosión, y cumple funciones de soporte como la formación de suelo.
Dentro de los ecosistemas marinos, la plataforma magallánica brinda pesca artesanal e industrial, contribuye al secuestro de carbono, el control de la erosión costera y ofrece servicios culturales como recreación, ecoturismo, investigación científica y educación. Finalmente, ecosistemas acuáticos continentales, como las cuencas de los ríos San Juan y Mendoza, suministran agua dulce, energía hidroeléctrica y cultivos, intervienen en la regulación hídrica y generan oportunidades de recreación y ecoturismo.
“Por primera vez, Argentina cuenta con una base integrada y estandarizada sobre sus ecosistemas, construida de manera colaborativa por más de 50 especialistas de todo el país. Este logro ofrece una herramienta estratégica para conservar la biodiversidad, planificar el territorio y evaluar impactos ambientales a la vez que tiene utilidad en el ámbito educativo ilustrando la diversidad de los ecosistemas en todo el territorio nacional”, indica Martinetto. Y concluye: “La experiencia de este trabajo demuestra la capacidad de la comunidad científica argentina para trabajar unida frente a grandes desafíos, y resalta el papel fundamental de las asociaciones científicas. En este caso, la AsAE tuvo un rol clave al reunir profesionales de distintas disciplinas y ecosistemas, enriqueciendo el proceso y garantizando un producto de alta calidad en tiempo récord”.
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El Perito Moreno retrocede y se ve desde el espacio

 


El retroceso del glaciar Perito Moreno ya es visible desde el espacio y los científicos alertan por el calentamiento global

Fecha de Publicación
: 18/07/2026
Fuente: Perfil
Provincia/Región: Santa Cruz


Nuevas investigaciones registraron una pérdida sostenida de masa y un retroceso récord del frente de hielo durante los últimos años. Los especialistas sostienen que el cambio marca el fin de la estabilidad que distinguió durante décadas al principal glaciar de la Patagonia. 
El glaciar Perito Moreno, ubicado en el Parque Nacional Los Glaciares, en la provincia de Santa Cruz, comenzó a exhibir un retroceso visible incluso desde el espacio, según imágenes captadas por el satélite Sentinel-2 del programa europeo Copernicus y diversas investigaciones científicas publicadas durante 2026. Los trabajos concluyen que el frente glaciar ya no mantiene la estabilidad que lo convirtió durante décadas en una excepción entre los grandes glaciares de la Patagonia.
Las imágenes tomadas el 30 de junio muestran el frente de hielo en el sector del Brazo Rico del Lago Argentino y permiten compararlo con su posición en 2016 mediante una referencia marcada sobre la fotografía. La diferencia es visible y coincide con las mediciones realizadas durante los últimos años por especialistas en glaciología.
Los estudios indican que el proceso comenzó de forma gradual desde 2016, aunque fue a partir de 2020 cuando las observaciones satelitales evidenciaron con mayor claridad la pérdida de masa y el retroceso del frente norte del glaciar. Esa evolución representa un cambio respecto del comportamiento que había mantenido durante gran parte del último siglo.
Los investigadores sostienen que este fenómeno tiene especial importancia porque los campos de hielo patagónicos constituyen la mayor reserva de agua dulce sólida de Sudamérica y son uno de los principales indicadores de la variabilidad climática regional.

Qué muestran las imágenes satelitales y los estudios sobre el Perito Moreno
La fotografía obtenida por el satélite Sentinel-2 del programa Copernicus permite observar que el frente del glaciar ya no ocupa la misma posición que tenía hace una década. La comparación visual coincide con los resultados obtenidos mediante casi treinta años de monitoreo satelital.
Uno de los trabajos más recientes fue elaborado por investigadores de la Universidad de Concepción, en Chile, y del Instituto de Tecnología Birla Mesra, en India, y publicado en la revista científica Progress in Physical Geography, perteneciente a Sage Journals.
La investigación analizó imágenes de los satélites Landsat entre 1997 y 2023 para reconstruir la evolución del glaciar mediante técnicas de teledetección. Los especialistas evaluaron el desplazamiento del frente, la pérdida de superficie y la velocidad del retroceso del hielo producto del aumento de temperaturas por el calentamiento global.
El estudio concluye que el Perito Moreno mantuvo condiciones cercanas al equilibrio durante gran parte del período analizado, pero desde 2016 comenzó una transición hacia un retroceso sostenido. Las tasas de retroceso alcanzaron aproximadamente 55 metros por año y casi dos tercios de toda la pérdida de superficie registrada desde 1997 ocurrieron durante esta etapa.
El dato más significativo corresponde a 2025. Ese año el frente glaciar retrocedió cerca de 385 metros en el sector del Lago Argentino, el mayor retroceso frontal registrado desde que comenzaron las mediciones en 1997.
Además, entre 1997 y 2023 el glaciar perdió alrededor de 3 kilómetros cuadrados de superficie, equivalentes aproximadamente al 1% de su área original. Los investigadores destacan que buena parte de esa reducción se concentró durante los años más recientes, lo que evidencia una aceleración del proceso.
Rodrigo Abarca del Río, integrante del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción y coautor del estudio, explicó: “Durante décadas, el Perito Moreno fue considerado una de las grandes excepciones glaciológicas del planeta por su estabilidad relativa”.
El investigador agregó: “Más que un evento aislado, esto podría representar una transición en el comportamiento de uno de los glaciares más emblemáticos de la Patagonia”.

Por qué cambió el comportamiento del glaciar y qué preocupa a los científicos
Otra investigación, publicada este año en la revista Earth and Planetary Science Letters por científicos de Argentina y Japón, detectó que el Perito Moreno comenzó a perder masa de forma dinámica desde 2018, un comportamiento que no se había registrado en casi un siglo.
Los especialistas atribuyen este cambio a la pérdida de una morrena sumergida, una barrera natural de sedimentos ubicada en el fondo del lago que durante décadas actuó como sostén del glaciar y limitó su desplazamiento hacia el agua.
Al alejarse de esa estructura, el hielo comenzó a avanzar con mayor velocidad sobre el lago, favoreciendo desprendimientos más frecuentes y un aumento en la pérdida de volumen. Entre 2020 y 2023 las temporadas de deshielo aceleraron ese proceso y, según mediciones realizadas mediante radar e imágenes satelitales, desde 2019 el frente glaciar retrocedió más de 800 metros.
Los investigadores sostienen que el comportamiento del Perito Moreno será determinante para comprender la evolución futura de otros glaciares de la Patagonia. A diferencia de lo que ocurría históricamente, cuando la acumulación de nieve compensaba gran parte de las pérdidas de hielo, los datos actuales muestran que ese equilibrio comenzó a romperse.
La investigación también señala que el glaciar presenta ahora una evolución similar a la de otros cuerpos de hielo patagónicos afectados por el aumento de las temperaturas y las modificaciones en los patrones de precipitación.
Las Naciones Unidas vienen advirtiendo que los glaciares del planeta se derriten a un ritmo sin precedentes debido al calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero. Ese fenómeno compromete reservas estratégicas de agua dulce, modifica ecosistemas y contribuye al aumento del nivel del mar.
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El destino de las tierras arrasadas por los incendios

 


Incendios: cuánta superficie pasa de natural a productiva o a urbana tras el paso del fuego

Fecha de Publicación
: 11/07/2026
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Nacional


Un informe a nivel nacional elaborado por el sitio Ruido releva los cambios registrados en el destino de tierras que resultaron afectadas por el fuego entre 2004 y 2014. Los detalles, las provincias con más impacto y lo que dejan los datos.
En los 10 años transcurridos entre 2004 y 2014, se quemaron en Argentina 21 millones de hectáreas por incendios forestales y rurales. De ese total, tres millones (el 13,9%) fueron áreas con cobertura natural (con bosques, arbustales, matorrales o pastizales) que se transformaron tras el paso del fuego en tierras para uso agrícola, ganadero o forestal industrial (relevadas en 2024).
Esa superficie de 3 millones de hectáreas equivalen a la de la provincia de Misiones, o a la de países como Bélgica, por ejemplo. Todo el mapa de la provincia de Córdoba suma, a los fines comparativos, 16 millones de hectáreas.
Las provincias con más cambios de uso de suelo en ese período fueron Santiago del Estero, Salta, Chaco, Formosa y Santa Fe, en ese orden.
El dato muestra, al mismo tiempo, que la mayoría de los incendios no tienen relación directa con la quema que busca sumar áreas de cultivo. Y no se registran transformaciones de áreas ganadas a la urbanización en suelos quemados antes, al menos en el período analizado.
Esas son algunas de las principales conclusiones de un informe que realizó el sitio periodístico el ruido.org, integrado por periodistas de diferentes provincias, y que entre sus principales fuentes toma datos de relevamiento de uso de suelo del Inta (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria).
En su trabajo, a cargo del periodista especializado en ciencia Lucas Viano, Ruido admite que “existe la creencia instalada de que la mayoría de los incendios en el país tienen la intención directa de destruir ecosistemas naturales para sembrar cultivos, hacer ganadería o expandir las manchas urbanas”.
Y expone: “Un análisis de datos satelitales muestra una realidad más matizada: la mayor parte del territorio afectado por los incendios no cambia de uso, pero el fuego aparece a la vez como un factor visible en la reconversión de millones de hectáreas de entornos naturales hacia la actividad productiva”.
La investigación, basada en el análisis de dos décadas de imágenes satelitales, revela que tres millones de hectáreas que eran áreas con cobertura natural, tras ser alcanzadas por el fuego, se transformaron en tierras para uso rural productivo. Si bien son millones de hectáreas, sólo representan el 13,9% del total del área quemada analizada.
No obstante, especialistas consultados en el informe aseguran que las quemas funcionan como una herramienta para el manejo de los predios, complementaria al paso de topadoras o rolados. A su vez, la evidencia satelital muestra que algunos ecosistemas resisten determinados regímenes de fuego.
A nivel nacional, el estudio tomó como punto de partida la vegetación en 2003, analizó las 21,7 millones de hectáreas quemadas durante la década siguiente (2004–2014) y utilizó los datos de 2024 (el último año disponible) para establecer la comparación con el mapa actual.

Puesto en cifras
Las conclusiones a las que arriba la investigación precisa varios números:
- El 53,6% (11,6 millones de hectáreas quemadas) se mantuvo en el mismo estado de ecosistema natural tras los incendios.
- El 13,9% (3 millones de hectáreas) eran áreas con cobertura natural (bosques, arbustales, matorrales y pastizales) que se transformaron en tierras para uso agrícola, ganadero o forestal industrial. El análisis no registró transformaciones hacia áreas urbanizadas.
- El 9,6% (2 millones de hectáreas) se transformó en otro tipo de ecosistema natural, lo que potencialmente implica un deterioro de la biodiversidad por degradación, afectación de flora y fauna, e impactos en el agua, el paisaje y la regulación climática.
- El 13,1% de la superficie afectada ya eran áreas productivas antes de quemarse.
- El 9,9% restante correspondió a cambios o permanencias que el análisis satelital no pudo clasificar.
“El desfase temporal de 10 años (entre 2014 y 2024) responde al interés de evaluar trayectorias post-fuego de mediano y largo plazo, priorizando cambios de cobertura relativamente consolidados por sobre respuestas inmediatas o transitorias”, señaló en el trabajo el especialista cordobés Nicolás Mari, técnico del Inta y autor del análisis.
“El fuego funciona como un acelerador de las transformaciones. Porque donde hubo fuego, el cambio de uso de suelo de áreas naturales a áreas productivas se multiplica por tres”, apunta Mari en el trabajo.

Por provincias
En el período analizado, Santiago del Estero fue la provincia con más superficie con vegetación natural quemada que luego se transformó en suelos productivos (1,1 millones de hectáreas incendiadas entre 2004 y 2014 pasaron a ser campos con cultivos o ganadería en 2024)
En cantidad de hectáreas, aunque lejos, le siguen Salta (649 mil), Chaco (386 mil) y Formosa (206 mil)
Especialistas consultados marcan que en 2007 se registró un cambio, cuando se sancionó la ley nacional 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos. Un estudio del Inta determinó un incremento de al menos dos veces el número de incendios previo a la reglamentación de esa ley (entre 2009 y 2011), durante la etapa de transición que finalizó con la instrumentación legal en cada provincia.
“Hubo un impacto negativo en esos años la conservación de las superficies cubiertas por bosque nativo que fue contrario al objetivo de conservación enunciado por la ley”, señala el trabajo.
Mari explica para Ruido que el fuego es la herramienta más barata para eliminar cobertura vegetal y una práctica que se sostiene desde hace décadas. “Pero si la intención es establecer una actividad productiva a una escala empresarial, siempre van a utilizar maquinaria para hacer la transformación y el fuego es más una herramienta para manejar esos cambios”, apunta.

Córdoba en el mapa
Córdoba está atravesada por incendios todos los años. Si bien en el registro de 2004 a 2014 no presenta un porcentaje alto de superficie con cambio de uso de suelo tras el paso de fuego, para Mari es un ejemplo de cómo las llamas pueden impactar en los ecosistemas.
En el período analizado se quemaron en Córdoba 874 mil hectáreas y el 3,5% era vegetación natural que se transformó en suelos productivos, la mitad de la superficie se mantuvo con el mismo tipo de vegetación y un 13,7% se transformó en otro paisaje natural.
“Que no haya cambio no significa que no haya daño. El fuego siempre va a dejar un impacto. Una de esas consecuencias puede ser a nivel estructural: un bosque que se transforme en un arbustal; o funcional, con un bosque que tras el incendio siga siendo bosque pero ya no pueda albergar ciertas especies”, ejemplifica.
Esa degradación también afecta los servicios ecosistémicos, esto es, los beneficios para las personas como la retención del dióxido de carbono (el principal responsable del cambio climático) o la regulación hídrica (por impactos en ríos y arroyos).
“Otro problema que sucede en Córdoba tras el fuego es que hay un reemplazo de especies nativas por especies invasoras”, cita Mari para ese trabajo.
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Blog del Foro Ambiental Córdoba

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