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El extractivismo, el desarrollo a cualquier precio



Recursos naturales, la otra grieta mendocina

Fecha de Publicación
: 01/06/2019
Fuente: El Ciudadano
Provincia/Región: Mendoza


El dato, aunque esperado, restalló en algunos ámbitos y algunos orgullos: Mendoza, la que históricamente fue la quinta provincia argentina en potencia económica, bajó un escalón. Ya no es Buenos Aires, CABA, Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Ahora, en ese quinto lugar se coló Neuquén, y se coló estrictamente por Vaca Muerta.
Aunque esa cuenca es una promesa, por potencial, también ya es una realidad que determinó ese ascenso, específicamente por el tema gasífero, en el que permitió salir de las importaciones (costosísimas, y además fuente de corrupción, como se ha visto con los tanqueros pagados y misteriosamente desaparecidos antes de llegar a puerto). Vaca Muerta permitió la soberanía gasífera, los saldos exportables, y a la provincia neuquina ser más fuerte en el contexto nacional.
Mendoza tiene parte de la cuenca en el sur provincial, pero a la hora de sacar provecho, aparece una grieta que no tiene aún resolución, y mucho menos parece que vaya a tener diálogo productivo ante irreductibilidades varias.
En ciertos casos, la discusión aburre: minería sí, minería no. Fracking si, fracking no. Que los recursos se exploten, en definitiva, o que se queden donde están.
Pero vale la pena encarar otras reflexiones. Sin minería, donde fuera que se hiciere, volveríamos a la edad de piedra. ¿Alguien puede imaginar un mundo sin celulares, sin computadoras, sin telecomunicaciones? ¿Alguien puede imaginar un mundo sin vehículos, aviones, barcos? ¿Alguien puede imaginar una medicina sin métodos de diagnóstico y tratamiento como los que tenemos, y que encuentran su base en los minerales?
Parece que la pregunta correcta es Minería Cómo. Y ese como encierra las responsabilidades de control y saneamiento ambiental más elevadas que se puedan exigir. Encierra la obligación de que los entes de control sean incorruptibles, frente a un poder económico enorme y tentador.
En este punto las aguas se dividen. Estamos los que creemos que, por ejemplo, los cuerpos científicos y tecnológicos de las universidades están en condiciones de asumir esas tareas (los políticos, por lo menos parte de ellos, han demostrado ser incapaces de controlar, como se vio en Jáchal, aquí cerquita), y están los que piensan que no, que el demonio se disfraza de oveja. Basta recordar al inclaudicable Pino Solanas, que se desgañitó reclamando por las mineras, y hoy aparece en la foto con Gioja, a quien no debe haberle preguntado qué pasó en Jáchal.
El gobierno de Mendoza reaccionó rápido. Por ejemplo, modificó el sistema de regalías petroleras para que se puedan explorar nuevas áreas petroleras en la zona de Llancanelo, en Malargüe, y en Puesto Rojas, también en el sur provincial. A cambio obtuvo promesas de inversión más importantes, empleos muy bien remunerados, como son los que produce la industria petrolera, y como resguardo se incluyeron seguros ambientales en los contratos.
Pero en tiempos electorales, la discusión promete más episodios de desencuentro. La oposición parece no jugarse al respecto, le dice si a quienes quieren escuchar un sí, y que no a los que quieren escuchar un no, y estaría bueno que los ciudadanos conozcamos las posiciones definitivas, e incluso los proyectos al respecto.
La defensa del agua es central, nadie en su sano juicio pensaría en dañar ese recurso. Pero el equilibrio con el uso de los recursos debería poder garantizarse. En otras palabras, necesitamos una dirigencia que pueda dar esas garantías, y dejar los controles en quienes corresponda. También la agricultura hace un uso bastante irracional del agua, y se usan tóxicos muy perniciosos que a nadie parecen preocupar.
Consenso, diálogo y garantías serían las tres premisas. Desafíos en los que, lamentablemente, en pleno siglo XXI, hacemos agua.
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El extractivismo como modelo histórico



Cinco siglos con la misma política

Fecha de Publicación
: 08/05/2019
Fuente: Página 12
Provincia/Región: Nacional


El Gobierno apuesta a salir de la crisis con la minería, Vaca Muerta y el agro. Alertan sobre el callejón sin salida que implica.
De la plata de Potosí en el Siglo XVI a Barrick Gold y Glencore-Xstrata (Minera Alumbrera) en 2019. De la explotación de caucho a la soja de Bayer-Monsanto y las promesas de Vaca Muerta. De La Forestal a la pastera UPM-Botnia. América Latina centra su economía y política en la exportación de productos primarios, desde que era colonia hasta la actualidad. Académicos, activistas e indígenas recuerdan que ningún país se desarrolló en base al extractivismo y afirman que se trata de un modelo que asegura dependencia y atraso. En año de elecciones, ningún candidato plantea alternativas a la explotación de bienes naturales.
El presidente Mauricio Macri inauguró en febrero la “Mesa Nacional de la Soja”, para potenciar el avance del cultivo. Un día después, el Gobierno aprobó una nueva variedad transgénica, de la empresa Indear-Bioceres, con uso de los agrotóxicos glifosato y glufosinato de amonio. El 8 de marzo recibió a las mineras Yamana Gold, Glencore y Goldcorp, en Olivos. Visitó Expoagro (la feria del agronegocio de Clarín y La Nación). Inauguró en Jujuy la “Mesa del litio”, para facilitar la llegada de empresas y, en petróleo, exhibe Vaca Muerta como promesa de dólares y progreso. El futuro de la economía, y del país, atado a la exportación de materias primas.
Jenny Luján es parte de la Asamblea por la Vida de Chilecito, donde expulsaron a cuatro mineras del Cerro Famatina. Explica que desde la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) hace años reflexionan sobre el lugar en el mundo que asigna el extractivismo a los países de la región. “Desde el descubrimiento de América, Abya Yala para nosotros, todo este territorio fue considerado como fuente de riqueza para sostener a los imperios del Norte. Eso se llama extractivismo, robo, saqueo”, grafica.
A la avanzada actual de empresas y gobiernos la llama “recolonización”, cita los ejemplos de las mineras en La Rioja, San Juan y Catamarca, con visto bueno de los distintos colores políticos. “En 200 años de República, de Nación, no ha cambiado nada. Se profundizó el saqueo que comenzó con el robo de las tierras y genocidio a los pueblos originarios. Y el poder sigue protegiendo a los saqueadores. La riqueza se la llevan, aquí queda contaminación y destrucción. Tenemos cinco siglos de pruebas de ese accionar criminal”, explica Luján.
Más al sur, Vaca Muerta se presenta como la gran reserva de petróleo y gas no convencional (con la peligrosa técnica del “fracking” –fractura hidráulica–). Su explotación es política de Estado.
Jorge Nahuel, de la Confederación Mapuche de Neuquén, aclara que no tienen ninguna expectativa en que algún candidato frene el modelo de explotación de bienes naturales. “La clase política intenta mostrarle a la sociedad que el extractivismo puede ser una solución, cuando sabemos que es todo lo contrario. Ni el peronismo de derecha ni el peronismo progresista y menos el Gobierno actual difieren en este sentido”, afirma Nahuel.
Recuerda que desde hace un siglo se explota petróleo en Neuquén y nunca trajo beneficios reales para acabar con la desigualdad y la pobreza. “Las trasnacionales llegan con promesas de bienestar y felicidad, pero profundizan el saqueo y la contaminación”, definió Nahuel y recordó el rol protagónico que tiene el extractivismo en el cambio climático: “Estamos caminando hacia un abismo y debemos ponerle freno”.
Horacio Machado Aráoz es investigador del Conicet y parte del colectivo Sumaj Kawsay. Explica que a lo largo de la historia las economías primarias-exportadoras han tenido ciclos de crecimiento muy espasmódicos, altas tasas de crecimiento seguidas de crisis, que tienen relación con los ciclos de auge y caída de la demanda mundial de materias primas.
Destaca que la crítica al extractivismo cruza a la derecha y a la izquierda política, que minimizan o desprecian la afectación ecológica-ambiental, pero al mismo tiempo deja de lado tres características centrales: “El modelo extractivista afecta las posibilidades de desarrollo autónomo, sostenible y de largo plazo. Perpetúa la desigualdad social, porque es un modelo con una estructura de clase oligárquica, de concentración de la tierra, de corporaciones que deciden sobre los territorios. Y, en términos de democracia, el extractivismo erosiona los derechos de las poblaciones y aleja la posibilidad de una soberanía popular”.
Hersilia es una localidad de 3000 habitantes en el noroeste de Santa Fe. Allí vive Fernando Albrecht, de la Asamblea de Vecinos Autoconvocadods y de la Universidad Trashumante (experiencia de educación popular con ejes en la autonomía y la horizontalidad). En una rápida clase de historia repasa las matanzas de pueblos indígenas, la colonización con familias de Europa, las grandes estancias, La Forestal (empresa inglesa de corte feudal, que explotó obreros y arrasó los montes de quebracho durante medio siglo), el avance ganadero, la industria láctea y el agronegocio (de base transgénica y de agrotóxicos), que implica “la acumulación de dinero y territorios en pocas manos”.
Relata lo ilógico que, en un pueblo rodeado de campo, haya pobreza y que los alimentos lleguen procesados desde las grandes ciudades. Tras el mito de que “Argentina produce alimentos para 400 millones de personas”, recuerda que la mayor parte de la cosecha es para alimentar chanchos y aves de Asia y Europa, no se trata de comida para los argentinos. En Hersilia y Ceres lograron ordenanzas que alejen las fumigaciones con agrotóxicos y trabajan con productores en 3000 hectáreas para abandonar los transgénicos y avanzar en la agroecología.
“Cuestionamos al agronegocio porque, además del impacto en la salud y el ambiente, es un modelo injusto, donde solo buscan rentabilidad, es un modelo decidido por la Bolsa de Chicago y mercados de China”, asegura.
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Políticia para una pesca sostenible



Ambiente y Agroindustria promueven una pesca sostenible para proteger la biodiversidad marina

Fecha de Publicación
: 05/04/2019
Fuente: Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable
Provincia/Región: Nacional


Fue a través de una actividad sobre el enfoque ecosistémico de la pesca en el marco de un Proyecto que lleva adelante el organismo que conduce Sergio Bergman.
Con vistas a continuar fortaleciendo las capacidades de gestión pesquera y la protección de la biodiversidad marina, el organismo de Ambiente y la Subsecretaría de Pesca de la Nación convocaron a especialistas a participar de las Jornadas sobre Enfoque Ecosistémico de la Pesca que se desarrollaron durante dos días en la Ciudad de Buenos Aires.
En ese marco, Javier García Espil, director nacional de Gestión Ambiental del Agua y los Ecosistemas Acuáticos, aseguró que dicho enfoque “brinda instrumentos para gestionar la pesca en un contexto de ordenamiento ambiental del Mar Argentino, ampliando la mirada desde los recursos aprovechados hacia los ecosistemas y el contexto social, que son afectados y a su vez afectan la actividad”.
Sobre el encuentro, del que participaron funcionarios de ambas carteras, expertos internacionales, miembros del Consejo Federal Pesquero, autoridades pesqueras provinciales, representantes del sector científico y académico, del sector privado y de otros organismos de Gobierno, el funcionario nacional señaló que “las jornadas son un claro ejemplo de que se puede avanzar en su implementación, a partir del diálogo colaborativo, con objetivos progresivos, incentivos y controles”. “Allí están las claves para una actividad que se sostenga en el tiempo, contribuya al desarrollo local y una inserción inteligente en el mundo, con productos de calidad que garanticen el debido cuidado al ambiente”, finalizó.
El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Juan Manuel Bosch, destacó “los avances que ya ha venido realizando Argentina en la implementación del enfoque sobre la base del mandato de la Ley Federal de Pesca de 1998, cuyo primer artículo ya incluía todos los elementos fundamentales del enfoque promocionando la sustentabilidad, el fomento de la conservación, y favoreciendo los procesos industriales ambientalmente apropiados que permitan la obtención del mayor valor agregado y el mayor empleo de mano de obra argentina”,
La actividad se realizó en conjunto con la Secretaría de Gobierno de Agroindustria del Ministerio de Producción y Trabajo, y el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
De la misma participaron Antonio De Nichilo, coordinador técnico del proyecto; Eugene Rees, gerente del equipo de Políticas del programa de Cambio en la Pesca y asesor principal del Ministerio de Industrias Primarias de Nueva Zelanda; Craig Lawson, representante de SeaFood de Nueva Zelanda; Martín Hall, jefe de programas por captura y APICD, de la Comisión Interamericana del Atún Tropical, CIAT, y Angela Barbieri, experta EEP Chile.
El proyecto “Proteger la biodiversidad marina: enfoque ecosistémico de la pesca y áreas protegidas” es ejecutado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, con el apoyo de la FAO y la colaboración del Consejo Federal Pesquero. El mismo busca fortalecer las capacidades de gestión y protección de la biodiversidad marina, ampliando el conocimiento sobre los aspectos biológicos, ecológicos, sociales y económicos de los ecosistemas marinos.
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Pesca ilegal: detectan buque chino en zona argentina



Prefectura persiguió a un buque chino que pescaba en zona argentina y pidió su captura internacional

Fecha de Publicación
: 07/03/2019
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Nacional


La Prefectura Naval Argentina (PNA) persiguió esta madrugada a un buque de bandera china que pescaba ilegalmente dentro de la Zona Económica Exclusiva, pero la embarcación logró fugarse, por lo que fue solicitada su captura internacional, informó hoy el organismo de seguridad.
En un operativo que duró tres horas, a bordo del guardacostas GC-24 "Mantilla", efectivos de Perfectura Naval detuvieron la pesca ilegal que realizaba el buque "HUA XIANG 801" y lo persiguieron, tras ser detectado a 199 millas náuticas (alrededor de 358 kilómetros) del Golfo San Jorge, en la Patagonia.
"El buque estaba haciendo pesca ilegal, evadió a la autoridad marítima y tiene pedido de captura internacional. Hay antecedentes de esto y los navíos que escaparon fueron capturados y multados con 7 millones y medio de pesos", dijo a TN el jefe de servicios de Tráfico Marino, Carlos Villareal.
El prefecto añadió que en 2016 "un buque escapó, fue detenido en Indonesia con ayuda internacional y tuvo que pagar la multa".
El pesquero chino intentó chocar al guardacostas de Prefectura "y puso en riesgo la vida de la tripulación", indicó un comunicado de Prefectura Naval respecto del buque "HUA XIANG 801".
El operativo, supervisado por la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y el jefe de la PNA, Eduardo Scarzello, comenzó anoche cuando la tripulación del guardacostas, que patrullaba el Mar Argentino, localizó al buque a unos 1000 metros del límite exterior de la zona de exclusión de Argentina.
En ese momento, el "Mantilla" comenzó a navegar hacia el pesquero y constató que tenía sus redes desplegadas y las luces de faena encendidas, por lo que se activó el protocolo previsto para prevenir la pesca ilegal.
Tras emitir repetidas comunicaciones en español e inglés y no obtener respuesta el personal de la Prefectura comenzó a perseguir al buque infractor que liberó el ancla y se dirigió hacia aguas internacionales, con todas las luces apagadas al tiempo que liberó sus equipos de pesca.
Ante la falta de respuesta y siguiendo el protocolo de actuación, se dio la orden de efectuar disparos de advertencia hacia la proa del pesquero, pero el buque chino no se detuvo y continuó navegando, tras lo cual se solicitó a la Justicia su captura internacional.
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El guanaco: reunión en Ambiente por el "Manejo Sostenible"

Insisten con la comercialización del guanaco

Fecha de Publicación
: 06/03/2019
Fuente: El Diario de Madryn
Provincia/Región: Chubut


Este jueves, el ministro de la Producción del Chubut Hernán Alonso participó en Buenos Aires de la reunión del Plan Nacional para el Manejo Sostenible del Guanaco, la cual fue presidida por el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Bergman, a fin de actualizar dicho plan. También participaron del encuentro el secretario de Política Ambiental en Recursos Naturales, Diego Ignacio Moreno, y funcionarios de distintas provincias.

Resultados y propuesta
Desde la Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sostenible desatacaron que, en cumplimiento de la normativa vigente en materia de fauna silvestre y en su carácter de autoridad administrativa y científica de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), elaboró una propuesta para el manejo sostenible del guanaco, basada en los resultados alcanzados por la aplicación del Plan Nacional de Manejo del Guanaco, aprobado en 2006 y los resultados obtenidos en la Prueba Piloto desarrollada durante 2018 en la Provincia de Santa Cruz.
En esta propuesta estructurada en el manejo adaptativo de la especie, el monitoreo poblacional, la trazabilidad y el conocimiento y conservación, se establecen los requerimientos mínimos necesarios para realizar el comercio interprovincial y/o la exportación de guanacos, sus productos y subproductos todo ello destinado a garantizar su aprovechamiento sostenible.
Al respecto, el ministro Alonso señaló que “durante el año pasado estuvimos muy pendientes de cómo iban avanzando las pruebas pilotos que se realizaron en Santa Cruz que terminaron con la exportación de un contenedor de carne de guanaco a Bélgica”, y expresó que “todas esas pruebas fueron tendientes a actualizar el Plan Nacional de Manejo del Guanaco”.
“En este encuentro se presentaron esos resultados, y en base a eso analizamos la nueva propuesta que permitiría el manejo sustentable del guanaco y la comercialización de fibras, de carnes y de cueros fuera del territorio provincial”, destacó.
En ese sentido, Alonso explicó que “el plan que tenemos nosotros hoy, permite hacer todo ese manejo, pero dentro de la provincia; sólo se puede exportar fibra. Si avanza este plan y se logra sacar del Apéndice II del CITES, podríamos implementar en la provincia un plan de manejo sustentable que nos permita ver al guanaco como un recurso y comercializar fibras, carnes y cueros en el territorio provincial, en todo el país, y exportar”.
Asimismo, adelantó que “este año vamos a lanzar un censo poblacional en toda la provincia para empezar a ver al guanaco como un recurso, lo que va de la mano del Programa ‘Chubut Regenera’, de recuperación de pastizales, presentado hace pocos días por el gobernador Mariano Arcioni”. “Vemos el sistema productivo en toda su integridad y dentro de esto están incluidas las especies productivas (ovejas, vacas, chivos) y el guanaco, siempre bajo el lema de la sustentabilidad y la sostenibilidad de la especie”, cerró el Ministro.
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Represa afecta la fauna ictícola de Santa Fe

Piden remover una represa que afecta la fauna ictícola

Fecha de Publicación
: 26/02/2019
Fuente: La Capital de Rosario
Provincia/Región: Santa Fe


Un grupo de localidades del sur provincial convocó a una movida regional para lograr que la provincia quite el dique frente al Molino Semino
Un grupo de localidades del sur santafesino que forma parte de la cuenca del Carcarañá definirán estrategias para lograr que la provincia avance en la remoción de una represa que atraviesa al río homónimo y afecta la ecología y el desarrollo turístico de la región.
El dique ubicado frente al Molino Semino, en jurisdicción de Carcarañá, cumple la función de generar una parte de la energía que necesita esa empresa para funcionar pero son mayores los daños que provoca desde lo ambiental y recreativo.
La situación afecta a poblaciones aguas arriba de la presa que parte al medio al río y atenta básicamente contra la vida acuática. Es un problema de vieja data que ya motorizó diversos reclamos de vecinos y pescadores de la zona que bregan, aun sin éxito, para terminar con esa estructura que, aseguran, "sólo beneficia intereses particulares en detrimento de lo colectivo".
El tema fue reflotado a través de una iniciativa surgida desde Arequito con el ánimo de sumar voluntades para fortalecer el reclamo y convertir en realidad lo buscado desde hace tiempo.
Así al menos lo explicó el representante de la minoría en la comisión comunal de ese pueblo del departamento Caseros, Gabriel Bustamante, quien ya impulsó un proyecto a nivel local y ahora está abocado a la organización de un encuentro con intendentes, jefes comunales, ediles de la zona, legisladores provinciales y representes de instituciones para evaluar el asunto y exigir respuestas.

Primera semana de marzo
La convocatoria será lanzada la primera semana de marzo y sólo resta definir el lugar del conclave. "La idea es concretar una mesa de trabajo para relevar el grado de impacto y afectación en cada distrito e impulsar un pedido o resolución que será elevado a las autoridades provinciales para que tomen cartas en el asunto a fin de solucionar de una vez por todas esta problemática", dijo el impulsor de la iniciativa.
Bustamante, quien además integra el equipo de colaboradores del senador del departamento Caseros, Eduardo Rosconi, planteó la necesidad de abrir el juego y delinear una movida regional tras mantener conversaciones sobre el asunto en cuestión con funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente del gobierno santafesino.
Explicó que "al no haber avances concretos se hace indispensable armar un esquema de trabajo pare ejercer presión y lograr una decisión que garantice la esperada remoción del dique que afecta a una gran zona, especialmente a localidades que están aguas arriba como, Casilda, Los Molinos, Arequito, San José de la Esquina, Arteaga, Villa Eloísa y Cañada de Gómez, entre otras".
Sostuvo que "la represa afectabásicamente la fauna ictícola al impedir o frenar el paso de peces hacia aguas arriba , lo que se traduce también en perjuicios económicos al limitar el desarrollo turístico y recreativo por el que trabajan entidades deportivas y balnearios".
Es de tal magnitud el impacto para la biodiversidad que de las 225 especies de peces con la que cuenta el Carcarañá, que es la misma cantidad que hay en el resto de la cuenca del Paraná, aseguran que "sólo conviven agua arriba menos de 30 variedades".
Bustamante resaltó que "si bien los directivos de la empresa se habían comprometidos en llevar adelante una serie de obras para no generar problemas medioambientales no cumplieron y se originó un expediente que avanza muy lentamente".
En esa dirección inscribió la importancia del planificado encuentro para forzar que "el Ministerio o el organismo que corresponda se expida al respeto".
Señaló que "la empresa tendría que demostrar por medio de estudios técnicos pertinentes que el dique no genera impacto ambiental ante el planteo de especialistas e incluso autoridades que apuntan al daño que causa al río Carcarañá que desde 2012 integra el sistema provincial de áreas naturales protegidas".
La ley 12.175 define como tal a "todo ambiente o territorio que está sujeto a un manejo legalmente establecido y destinado a cumplir objetivos de conservación, protección y preservación de su flora, fauna, paisaje y demás componentes de su ecosistema".
La norma fija ocho categorías de las cuales la cuenca del Carcarañá encuadra dentro de lo calificado como "reservas hídricas naturales".
El Carcarañá tiene su origen en Córdoba, donde confluyen los ríos Tercero y Saladillo, y desemboca en el río Coronda, afluente del Paraná. Entre 1867 y 1878 se construyeron tres diques sobre el río pero el único que sigue en pie es el que está en la localidad de Carcarañá "en beneficio de una empresa, algo que resulta incomprensible ya que no debería permitirse que un privado abuse de un recurso público con consecuencias ambientales negativas", opinó Bustamante.
Afirman que el impacto para la biodiversidad es tal que de 225 especies de peces del Carcarañá sólo conviven 30 aguas arriba.
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Río Negro: quieren reducir el consumo de papel estatal

El Gobierno va camino a eliminar el uso de papel  

Fecha de Publicación
: 05/01/2019
Fuente: La Mañana Cipolletti
Provincia/Región: Río Negro


Se implementó un plan de modernización que busca reducir fuertemente los expedientes físicos. Aseguran que se ahorra tiempo y dinero para el Estado y los ciudadanos.
El gobierno provincial implementó hace un año herramientas digitales que le permitieron avanzar en un sistema de modernización del Estado que busca terminar con el uso del papel. El objetivo es reducir un 80 por ciento la cantidad de papel que se utiliza en los trámites administrativos y los procesos internos del Estado.
El secretario de Modernización, Silvio Castro, explicó: “Estamos trabajando en la implementación de un sistema de expediente electrónico, que es el sistema de Gestión Documental Electrónica que nos cedió a Nación, y logramos que algunos organismos lo implementen en su totalidad, como el Registro Civil y Lotería de Río Negro”.
Como parte de ese plan ya se implementaron el Registro Civil electrónico, el boletín oficial web y el sistema de compras digitales. “Queremos avanzar en un sistema para administrar los bienes del Estado”, agregó Castro.
El funcionario aseguró que además del cuidado del ambiente y el ahorro para el gobierno, “para los trabajadores del Estado el principal beneficio es que organiza el trabajo administrativo y da cierta seguridad al estar todo en una sola plataforma. La información no se pueda perder, cambiar o alterar”.
Además, Castro aseguró que el sistema le ahorra tiempo en los trámites a los ciudadanos.
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Experto advierte sobre la depredación en el mar argentino

“Los detectores ya no ubican un solo pez, limpiaron todo el mar”

Fecha de Publicación
: 30/12/2018
Fuente: Página 12
Provincia/Región: Nacional


Es el hombre que sabe todo sobre la pesca. Vivió siempre en el mar y conoce todos sus secretos. Aquí relata su vida, el antes y el ahora de una actividad en crisis. Sus críticas a gobernantes y empresarios que depredaron los recursos marítimos.
De una pregunta acerca de su vida surgió una larga descripción de nuestra industria pesquera. Es crítico de los políticos y de los empresarios, pero celebra sus años vividos. Jorge Miller se inició como pescador “el día después de cumplir 18”. Antes de eso, su padre le negaba autorización. Sucedía hasta los años 60, cuando la mayoría de edad (para casarse o no permitir viajar solo al exterior sin autorización escrita, cosa que parecía un recurso para frenar la fuga del servicio militar en la clase media) era a los 22 años. Se votaba y se sacaba el registro de conductor a los 18. Aventurarse en el Atlántico sur no era ir al exterior porque era el Mar Continental Argentino. Miller se embarcó en Mar del Plata.
“Yo sabía que se ganaba buen dinero en la pesca aunque fuera una vida sacrificada. Los marinos en ese tiempo eran más rústicos. Ellos lo sabían, pero también sabían de los buenos ingresos. Cada vez que se entraba a puerto había una celebración en algún boliche. Supongo que la alegría venía de tener dinero y por haber sobrevivido. Los militares controlaban todo en el puerto. Llegaban y sacaban a dos o tres. Venían con datos precisos. Al resto de los parroquianos nos dejaban... pero el susto lo tiene cualquiera.”

–En esa época, fines de los 60, ¿cuántos barcos había en la flota pesquera local?
–Había pocos barcos... Media docena de atuneros y unos nueve o diez más. La mayor parte de los barcos fueron traídos desde Bélgica en la posguerra. Venían por su cuenta. Trajeron a las familias y todo lo que podían cargar y se instalaron en Mar del Plata. Los belgas iniciaron lo que se llama la pesca de altura. Salían mar afuera. Los italianos hicieron la pesca costera. Pescaban con esas lanchas amarillas, mantenían la costa a la vista. En esa época el máximo de nuestras salidas era por cinco o seis horas y cargábamos los barcos a pleno. Ahora hay que navegar hacia el sur dos o tres días. Si se mira por las ecosondas, los detectores ya no ubican un solo pez. Está el mar limpito. Lo limpiaron todo. Todos los gobiernos vendieron permisos de pesca. Pero el que más fue el de Menem. Terrible. Los barcos grandes echaban la red al día de salir, las arrastraban y no las sacaban hasta juntar mil y pico toneladas. Agarraban el pescado grande. El mediano, que tiene menos precio en el mercado internacional, lo tiraban al mar.

–¿Vivo o muerto?
–Cuando sacan cualquier pescado, sobre todo la merluza y el bacalao, muy rápido, los que estaban a cien o doscientos metros de profundidad perdían la presión de fondo. Se les llena de aire la vejiga natatoria y revientan de inmediato. Quedan flotando dentro de la red, se mueven, coletean, pero a la media hora, 45 minutos, se mueren. Por asfixia y por la descompresión rápida.

–¿Por qué vivimos de espaldas al mar?
–Es una forma de rechazo, sin saber por qué. Fíjese el valor que tiene el pescado hoy. Creo que está en tercer lugar de nuestra exportación. Hay que ver la exportación posible de langostinos. Eso lo están explotando los extranjeros. Toda esa plata se va para afuera.

–¿Por qué no podemos, no pudimos desarrollar la pesca en nuestro mar?
–Porque no hubo gobierno que alentara la construcción de barcos. Acá hubo dos o tres astilleros, uno en Mar del Plata, que todavía subsiste a los tumbos, pero hace buena labor. Un astillero que yo conocía fue fundado por Federico Contessi, un inmigrante italiano que llegó en 1947. Ahora tiene 88 años y lleva construidos 128 barcos. En Buenos Aires está Astarsa, fundado en 1930, casi parado. Hacían buenos barcos. Eran barcos modernos, con la tecnología necesaria. Los extranjeros aprovecharon las pesquerías aquí, principalmente en Mar del Plata. Necesitaban un domicilio legal. Hicieron esas uniones que alentaba el gobierno, los joint ventures. Necesitaban empresas instaladas, aunque no fuera muy moderna. La otra parte ponía la factoría. ¿Y qué hacían? La factoría extranjera no elabora en tierra, todo se hace en alta mar. Llegaban a las aguas seleccionadas, cargaban los barcos frigoríficos y se van a Europa, especialmente a España, o a los países asiáticos, que eran los grandes clientes. Las empresas tenían todo pactado y vendido. La conexión en tierra, los frigoríficos, no eran más que una etiqueta, una forma de evitar impuestos y pescar sin interferencias.

–No nos enseñaron lo que era la pesca. No sabíamos la grandeza que ofrecía.
–El obstáculo principal era la falta de oficio. Por ejemplo, en los atuneros en los que estuve yo y en algunos barcos que pescaban langostinos, la preparación del personal era deficiente. Los barcos, las empresas, preferían tener un tripulante que salía por primera vez y sin experiencia, para enseñarle el oficio desde cero. Los capitanes no querían a alguien que había aprendido algo ahí, otro poco allá. Esa persona con experiencia no era maleable. Se prefería llevar cinco o seis personas físicamente hábiles para entrenar a la manera de cada barco. Después las empresas consiguieron por decreto que se hiciera la Aduana a bordo en alta mar. Significó menos control. Entraba un barco con dos mil toneladas de pescado y se declaraba la mitad. Y los inspectores se la pasaban durmiendo y comiendo. Llenaban las planillas así nomás a cambio de un regalo. Coincidió con los años de la gran depredación. Barco tras barco declaraba a medias. Luego se inventaron otra para acallar las protestas de que tiraban más de lo que se vendía de pescado chico. Un pescado grande tiene más del doble que el valor del más chiquito. Y el gran reproductor es el más grande. Al sacarlo se pierden millones de huevas. El chico, al ser tirado, se muere con pocas huevas, si es que tiene. Los dos casos representan doble pérdida. Primero, al ser tirado el más chico se pierde al pez que crece y que no ha comenzado a ovar. El grande que se saca y muere representa la pérdida mayor de huevas. En conjunto, doble pérdida. Decidieron poner veedores a bordo. Los veedores eran muchachos jóvenes con algún estudio y hacían el control de la pesca, sobre todo los tamaños. Sus observaciones en varios barcos en época de hueva debían decidir si imponer una veda o no. Se formó una especie de empresa de veedores. Si alguno cobraba un sueldo, como ejemplo, de unos cuatro o cinco mil dólares, se le daba otro tanto, cuatro o cinco más por afuera. El puerto por excelencia fue Mar del Plata. Ahora el puerto de Mar del Plata casi desapareció. Están esas lanchitas amarillas, barcos viejitos. Los frigoríficos cerraron. Antes uno prendía la radio a la mañana y desde las 5 solicitaban personal. A las 10 seguían pidiendo personal para elaborar el pescado en fábrica. Esos llamados muestran que hubo una flota grande que traía el pescado. Se necesita navegar 48 horas al sur para encontrar el pescado. Los cardúmenes están afuera. Ahora, por una cuestión que podemos llamar fortuita, en los últimos diez años se viene sacando langostinos, cada año más. ¿Qué pasa? Pasa que los grandes depredadores que eran los cardúmenes de merluza, de mero, comían a los langostinos. Se liquidó ese pescado. Se consensuaron algunas vedas que han dado buen resultado, frente a Chubut y Santa Cruz, frente a Rawson. Hacen una parcela de mar bastante grande.

–¿Eso es una política para langostinos dentro del mar Argentino?
–Si, claro, la plataforma se extiende por 200 millas y un poco más. Pasando eso no se pesca. La plataforma cae a gran profundidad. Ahí íbamos a pescar atún algunas veces, pero convenía ir más arriba, hacia el límite con Brasil. El atún y el pez espada son de agua más templada.

–¿En esto de los langostinos, la Argentina saca algo?
–Las empresas fábrica están en Rawson, Comodoro, Madryn, Deseado, Caleta Olivia... reciben el pescado elaborado de los barcos. En verdad, el mejor pescado es el que elabora uno. Cuánto más rápido se elabora y congela, menos calidad pierde. Más con langostinos y mariscos. El 70 o 75 por ciento del pescado es agua. Si no se procesa rápido el congelamiento, dentro de cuatro o cinco horas, se forma un cristal de hielo. Cuando se descongela para consumo, esos cristales hacen un agua en la carne. Se va desgranando y queda la carne como molida, no tiene consistencia. El pescado fresco tiene consistencia.

–Ah, ya lo recuerdo, un filet de merluza es casi una pasta en un restaurant en la ciudad.
–Tiene que tener un olor muy suave. Si tiene olor apenas más fuerte es porque se está envejeciendo. Ha pasado demasiado tiempo desde que salió del mar. Una factoría moderna pescando mariscos puede producir 25-30 toneladas de pescado congelado. Tiene maquinarias que hacen filetes, tiene una plataforma procesadora abajo en la que trabajan 45-50 personas, tres turnos, algunas las 24 horas, divididos en turnos para que la gente duerma un poco. Nosotros nos quedamos en tierra necesitando hasta cien personas trabajando tres turnos. El costo es mucho mayor. Toda esa gente tiene un costo, además demoran mucho más y el pescado se desmerece. En las factorías van levantando las redes a medida que se termina de elaborar lo embarcado antes. Están elaborando pescado más fresco, casi vivo. Mayor producción, menor mano de obra, mayor valor agregado por la frescura del pescado. Es un negocio. Cuanto menos manoseo mejor el pescado. El que se pesca con anzuelo tiene el doble de valor que con red. Con anzuelo está vivo, está brillante. El pescado de red viene comprimido por otros millones de pescados. El barco viene tirando la red y aprisionando el pescado. Esos barcos, las factorías de ajenos, habían sido prohibidos por Francia e Inglaterra. Solo permiten los de ellos, una temporada y no más. Se restringieron los permisos. En Inglaterra era para proteger los cardúmenes. En España, en el Mediterráneo fue la anchoa, en las Islas Canarias el pulpo... Los barcos de las Canarias vinieron acá buscando pulpo. Allá la campaña siguió hasta que limpiaron el mar. Esto no se hace tan rápido, demora mucho tiempo.

–En sus 30 años de mar, ¿cuál fue la mejor época de la pesca argentina?
–La pesca necesita que sean responsables de la calidad los capitanes, los jefes de máquinas, los oficiales, hasta los marineros deberían tener conocimiento de sus responsabilidades. En vez de un sueldo, si tuvieran un porcentaje de la producción habría mucho más incentivo. Si uno dice que está elaborando diez mil kilos por día y en vez de ocho horas trabaja 16, se va al doble de ganancia. Con el mismo gasto en combustible se está produciendo el doble. Ese sistema se usa en partes de Europa, pero no acá. Esa fue la mejor época. Acá vinieron los sindicatos e impusieron el sueldo. Y en vez de trabajar por un porcentaje de la carga de antes, la gente cobraba sueldos más bajos. El vago prefería el sueldo con menos trabajo. Si se rompía el barco se cobraba el sueldo igual. Con un buen porcentaje se trabajaba tres meses y se ganaba lo que el sueldo dejaba en un año. Yo toda la vida trabajé bien, a porcentaje. Cuando venía una empresa a buscarme primero preguntaban cuánto quería ganar yo. Yo decía, se negociaba. El diez por ciento, el once, el catorce, sin gastos.

–Eso seguramente se lo pagaban a usted por su experiencia. No por nada lo llamaban “El Viejo”.
–Te contrataban en base a cuanto era lo que podías producir. Un buen tonelaje todos los meses te recomendaba para los próximos barcos. Salíamos con un solo capitán. Ahora salen con dos, hasta tres, ponen otros que están estudiando. Hoy el capitán puede dormir una siesta y cuatro o cinco horas a la noche. Cambió todo. La comodidad de los barcos, por ejemplo. Se salía con los viejos barcos belgas y algunos otros reparados. La tripulación era de 13 o 14 personas. El capitán tenía un camarote chiquito. Todos los demás dormíamos en cuchetas en un espacio de cuatro por seis metros. Al hierro de las paredes del casco se le pasaba la mano y la levantabas empapada. Las dos o tres cobijas que teníamos estaban húmedas. Los barcos que subsisten ahora están bien equipados, en parte. Algunos tienen sonda. Algunos pocos tienen sonar. Hay muchos más que tienen radares. Con un barco a tres horas o a 60-80 millas de viaje se lo ve en el radar. Se ve su rumbo, velocidad, si está pescando o si va hacia la pesca. Para la pesca el barco se desplaza a 3 o 4 nudos de velocidad porque está con las redes en el agua. Si no, navega a unos 12-14 nudos por hora.

–¿Cómo era la vida del pescador?
–Salíamos a buscar calamares en verano. Había que retirarlos de aguas más frías. Nosotros íbamos a Mar del Plata, hacíamos unos lances cada tres días. En esos días no teníamos ecosonda de mucha calidad. Arrastrábamos unos cables de cien y doscientos metros que iban hasta la red. Para que la red no se cerrara tenía unas puertas, le decían portones, arriba tiene mucha boya, abajo tiene plomo. Atrás tiene esa bolsa grande que se va llenando de a poco, esas redes tienen un peso enorme. Es una vida dura y complicada. Una vuelta, al segundo día afuera, estábamos contentos porque parecía buena pesca. Yo estaba arriba en el barco, con las redes. El capitán hizo una maniobra para mejorar la posición y ahí viene un golpe de mar y revienta un cable. Al portugués que manejaba las redes en cubierta un cable suelto lo agarra debajo de las costillas y lo tira como veinte metros fuera del barco. Yo era nuevo. El hombre respiraba, eso mientras tenía aire en el tórax. Cuando se le acababa se hundía. Tenía botas puestas y equipo de agua. Cuando esas botas se llenan de agua te tiran para abajo como plomo. Escuché el grito de “hombre al agua”. El capitán no se dio cuenta porque estaba hablando por teléfono. El primer pescador, que viene a ser como un capataz en la fábrica, gritaba. Cada hombre miraba de uno a otro y yo vi que estos desgraciados lo iban dejar ahogar. El caído estaba como a 50 metros y el barco no podía acercarse con las redes puestas porque pueden meterse en la hélice. Empecé a desvestirme. Hacía frío... Si me metía con ropa me iba al fondo. En pelotas me tiré al agua. Nadé hasta donde estaba, ya a cien metros. Me agarró y me cazó de los pelos y me hundía. Lo di vuelta y lo agarré del cuello y le dije que soltara las botas. No podía. Le ordené que se quedara quieto y le saqué las botas. Fueron 15 o 20 minutos que parecieron un año, los pulmones reventaban y este gritaba y lloraba en portugués. “No me dejes, no me dejes”. Le grité “si te portás bien no me voy. Hacé lo que te digo”. En eso veo un bulto negro, un gordito argentino. Me ve y me dice: “Ah. Pensé que vos te habías caído. Yo por ese mierda ni me mojo”. Había traído un salvavidas y nos quedamos agarrados los tres hasta que nos sacaron. Esa fue una de las situaciones más límite que he vivido.

–¿Cuántos años pasó navegando, trabajando en el agua?
–Eso es fácil definir. Nosotros tenemos un convenio de jubilación que establece un régimen donde a los 52 años nos podemos retirar. Yo trabajé seis años más, hasta los 58, bajo una extensión autorizada. Tengo un hijo en la pesca, pero él trabaja tres o cuatro meses y en el invierno se queda en tierra. Yo trabajaba todo el año.

–¿Qué ha sido de su vida desde que se quedó en tierra?
–Empecé de nuevo. Yo no me quería retirar, pero me empezó a apretar mi mujer. Nosotros allá afuera sabemos en qué estamos, pero ¿cómo se va a tranquilizar una esposa con hijos sabiendo que la tormenta revuelve todo? Allá en Rawson siempre tuvimos buenas propiedades, casas cómodas. Cuando me retiré vinimos a vivir en Federación, donde había estado mi familia. Compré una chacra y construimos.
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Reflexiones sobre post G20 y minería



Después del G20, ¿minería a cualquier costo?

Fecha de Publicación
: 09/12/2018
Fuente: El Intransigente
Provincia/Región: Nacional - Catamarca


¿Qué cambió? Nada. Al Gobierno nacional no le importa lo social o ambiental, solo que se mueva.
El G20 nos dejó la noticia de que, en algunos meses, Argentina tendrá importantes novedades respecto a la puesta en marcha de megaemprendimientos mineros, como Agua Rica en el departamento Andalgalá (Catamarca). El anuncio lo hizo el ministro de Producción y Trabajo de la Nación, Dante Sica. El caso de la minería de nuestro país está atravesado por la cuestión ambiental que, para algunos sectores, aparece sacrificada bajo el aspecto enfatizado, que sería siempre el económico y que, por supuesto, incluye la distribución de las ganancias. Precisamente, uno de los principales dilemas a resolver es que Nación es el socio “vivo” que se queda con la “tajada del león” sin importar qué pase en las comunidades mineras. ¿Qué cambió? Nada. Al gobierno central no le importa lo social o ambiental, solo que se mueva.
“Existen grandes expectativas con respecto a proyectos que vienen hace varios años con distintos estudios y algunas demoras, como es Agua Rica (provincia de Catamarca). Pensamos que de esos proyectos quizás en los próximos meses podemos tener noticias importantes: son de fuerte inversión, generan fuerte presencia de empleo y cumplen todas las regulaciones que tienen que ver con las normas y la licencia social en cada una de esas provincias. Seguimos teniendo expectativas con respecto al desarrollo minero para los próximos años en Argentina, que será uno de los sectores que nos ayudará a aportar muchas divisas y poder solucionar nuestro déficit crónico en materia de comercio exterior”.

Agua Rica es “viable” con un “riesgo ambiental de muy bajas consecuencias”
En relación con la experiencia minera en Catamarca, podemos arrancar diciendo que Alumbrera está agotada (la explotación a cielo abierto terminó y comenzó una minería subterránea incipiente en la zona). También sería bueno mencionar la ineptitud en la administración de Farallón Negro (yacimiento de oro y plata que –dicen- da pérdidas y apenas alcanza para pagar los sueldos cuando ambos metales tienen un alto valor en el mercado), por lo que el único megaproyecto explorado para poner en marcha es Agua Rica en la provincia de Catamarca. El Gobierno asegura que el proyecto es “viable” y que se puede tener una minería con un “riesgo ambiental de muy bajas consecuencias”. Aquí mismo va pegadita otra pregunta que tiene vital importancia en este asunto: quién será la “operadora” de Agua Rica. ¿Glencore, la misma que explotó Alumbrera y que absorbió a Xtrata? ¿Alguna otra? ¿Qué solvencia? ¿Qué seriedad? ¿Qué tecnología?

Oportunidad o ilusión óptica
Asimismo, los impulsores de poner en marcha Agua Rica manifiestan que es una nueva “oportunidad” para los andalgalenses, que no terminan de “ponerse de acuerdo” para “salir del pozo”. Sin duda, la explotación –o no- de este gran yacimiento minero involucra la decisión de toda la comunidad que -por esta razón- permanece divida. Los promotores de Agua Rica afirman que se tendrá que renegociar lo económico para que la plata no se la lleve Nación o la Provincia, y que debe ser significativo el porcentaje de ganancia que pueda volcarse en la comunidad más cercana al yacimiento (no solo cuánto dinero, sino dónde se invertirá el mismo).
Andalgalá está aislada. En este momento, se completa la ruta Andalgalá-Belén, ahora falta Andalgalá-Tucumán. Es una comunidad con muchos problemas. Dicen que el Gobierno nacional no tiene plata y que estaremos endeudados por muchos años, por lo que las promesas políticas se harán con base en los recursos de la minería que se viene: externalidades, responsabilidad social empresarial, regalías, ganancias, etc. Hasta aquí, usaron la plata para hacer política partidaria, menos para lo que se conoce como “desarrollo sustentable”. 

“Participación social” es una cosa y “licencia social” es otra
¿Dónde está la punta del ovillo? La Suprema Corte de Justicia de la Nación dio algunas pistas sobre cómo seguir. Se deberá hacer algo superador a lo que se hizo o se viene haciendo, que no era ni es suficiente. La Suprema Corte le da participación a la comunidad por el pedido o gracias a los ambientalistas. El tema es que, si la comunidad decide hacerlo, tienen que hacerlo bien. Concepto clave: la “participación social” es una cosa, y la “licencia social”, otra.
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UNLP advierte sobre el uso de maderas nativas como leña



Preocupa a los científicos el uso de maderas nativas como leña

Fecha de Publicación
: 01/12/2018
Fuente: Agencia CyTA Instituto Leloir
Provincia/Región: Nacional  - Buenos Aires


Según un estudio realizado en La Plata, las especies más vendidas son el quebracho colorado, históricamente muy explotado, y el itín, cuyo uso está prohibido en la Argentina. El amplio conocimiento de los expendedores sobre la utilidad de especies alternativas podría guiar estrategias de conservación.
Con el objeto de calefaccionar los hogares, sobre todo, pero también para cocinar, la leña es un combustible necesario en el partido de La Plata (Buenos Aires). Pero preocupa que, según un estudio local, las maderas más vendidas y valoradas sean el quebracho colorado, muy explotada a lo largo del tiempo en su área de origen, y el itín, cuyo uso está prohibido en la Argentina. Para los investigadores, estos y otros resultados son útiles para diseñar estrategias de conservación y para discutir la continuidad del  uso irrestricto en todo el país de estas plantas nativas.
“El quebracho colorado era una especie que se esperaba hallar como leña, ya que es muy conocida y muy valorada para tal fin. El itín, en cambio, fue un hallazgo”, remarcó a la Agencia CyTA-Leloir Patricia Arenas, directora del estudio e integrante del Laboratorio de Etnobotánica y Botánica Aplicada de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Junto con María Belén Doumecq, bióloga y becaria doctoral del CONICET, encuestaron entre 2017 y 2018 a expendedores de 13 sitios de venta de leña en el partido de La Plata para evaluar cuánto sabían sobre las especies comercializadas, las consideradas más aptas para usar como leña, su procedencia y forma de obtención, entre otros aspectos.
Tras analizar las entrevistas, las científicas destacaron el amplio conocimiento de los expendedores sobre los 32 tipos de leña, tanto nativa como exótica, que se venden en la zona relevada, según la misma investigación. Sin embargo, también señalaron que la mayoría de los discursos no reflejaron preocupación en cuanto a la venta de leña de especies en riesgo. “Solo en un caso, el expendedor mencionó que la leña de quebracho provenía de las ramas caídas. Por las dimensiones del producto, esto es incongruente, pero deja entrever conocimiento del impacto que tiene la extracción de leña de árboles en pie”, informó Doumecq.
Las autoras del estudio, publicado en el Boletín de la Sociedad Argentina de Botánica, destacan que los saberes de los pobladores “pueden ser de gran utilidad en la resolución de problemáticas ambientales locales, tales como la identificación de especies valiosas como leña y alternativas al uso de plantas nativas”. Algunas de las especies exóticas de rápido crecimiento que son abundantes en la zona y que podrían funcionar como combustible son la acacia negra, el ligustro y el fresno.
Solo 4 de las especies comercializadas son nativas de la zona del estudio, y se identificaron 20 exóticas. Además, 22 de estos se obtienen por extracción dentro de la zona de estudio, en su mayoría correspondientes a especies implantadas o que actualmente crecen de forma espontánea en el área; y 8 se compran en otras partes del país, principalmente en el norte (Formosa, Chaco y Santiago del Estero).
“En comparación con los estudios realizados en otros sitios de la ribera platense, menos urbanizados, el consumo de leña en los hogares del partido de La Plata es relativamente más bajo; mientras que los sitios de reventa y parrillas son más abundantes y expenden mayores cantidades. Esto es acorde a las necesidades de la vida urbana”, afirmó Arenas, quien también es investigadora del CONICET.
De todas maneras, como los expendedores y los consumidores consideran que la leña que se extrae de la zona es “de mediana a mala calidad”, el estudio también alerta sobre la necesidad de generar un cambio de conciencia. “Los pobladores que fueron entrevistados participaron con mucho entusiasmo. Asimismo, se llevaron a cabo talleres con la comunidad educativa de una de las localidades del área de estudio en el marco de un proyecto de extensión, y los estudiantes y docentes mostraron mucho interés en el tema”, concluyó Doumecq.
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Microplásticos en peces, un problema que crece



Cada vez hay más cantidad de microplásticos en peces de consumo humano  

Fecha de Publicación
: 17/10/2018
Fuente: Clarín
Provincia/Región: Nacional


Son las partículas que quedan en ríos y mares una vez que las bolsas y envases se desintegran.
¿Fabricar plástico con materiales más fácilmente biodegradables, disminuir su uso o promover su reciclaje? El tema es complejo, en especial para las especies que viven en el agua, el gran tacho de basura mundial.
Científicos españoles estiman que el 88% de la superficie oceánica contiene microplásticos, las partículas que quedan una vez que las bolsas y envases en ríos y mares se desintegran. Luego, crustáceos, bivalvos, moluscos y peces incorporan esas partículas. Algunos las defecan y a otros se les instalan en los músculos.
Una investigación de científicos portugueses publicada en la revista Marine Pollution Bulletin detalla que en los países donde el consumo de mariscos es menor, los consumidores estarían comiendo hasta 1.800 microplásticos por año. Y en donde el consumo es mayor, hasta 11.000 micropartículas anuales. El círculo es perfecto: quienes iniciaron el daño, los humanos, terminan padeciéndolo.
Mientras en esa misma revista se difundía hace poco más de un año que el fenómeno llegó al Río de la Plata (científicos de la UNLP-Conicet hallaron plástico en ejemplares de surubí, sábalo, patí, pejerrey y carpa), Clarín pudo confirmar que también especies marinas del Atlántico sur sufren el fenómeno.
Analía Perez, investigadora del Conicet-CEBBAD (Universidad Maimónides), trabaja con especies obtenidas del Canal de Beagle, en Tierra del Fuego: “Lo que hicimos fue evaluar algunos invertebrados y vertebrados. El estudio preliminar que hicimos nos permite asegurar que el 100% de los individuos analizados tenía microplásticos”. Por cierto, todas especies comestibles.
Rosana Di Mauro, bióloga del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), de Mar del Plata, se sumó al debate: “Si bien desde los años 70 se sabe que hay plásticos en el mar, el problema se dimensionó hace poco. Hay muchísimo plástico, principalmente en las costas, donde hay más peces, más alimentación y más cría”.
La bióloga aportó un dato. “Aunque no es un proyecto formal todavía, analizamos agua que nos traen de distintas campañas que salen de la costa argentina. Hallamos más de 100 micropartículas de plástico por litro. Incluso, en una estación cercana a la costa cuantifiqué 700 micropartículas por litro”.
Quizás no falte mucho para que estos estudios, en Argentina, se hagan como en Europa: directamente en las góndolas.
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Denuncian depredación ictícola en Corrientes




Goya: depredación y masacre indiscriminada de peces en el río Paraná

Fecha de Publicación
: 28/07/2018
Fuente: Corrientes Hoy
Provincia/Región: Corrientes


Habitantes costeros de la localidad de Goya denunciaron a través de las redes sociales la depredación de la fauna itícola del río Paraná. Apuntan a pescadores santafesinos y la falta de controles de la Dirección de Fauna y Flora de la provincia.
Los videos e imágenes muestran restos de distintos peces desparramados por las playas y pantanos de la reserva natural Isla de las Damas que se encuentra entre Goya y Santa Fe. Éstos corresponden a ejemplares de Surubí y Manguruyú.
La denuncia fue realizada por el ex director de Recursos Naturales, ex concejal y médico vetereniario por la UNNE, Sergio Ricardo Zajarevich. Por medio de dos publicaciones en su cuenta de Facebook, exhibió la falta de controles del Estado provincial.
La Isla de las Damas, que cuenta con 2.200 ha, fue declarada reserva municipal por medio de la Ordenanza Nº 1.316 en julio de 2006 y preserva ambientes en el Paraná medio. En sus aguas se encuentran las dos especies mencionadas en peligro de extinción. Son mayormente retiradas de su ambiente natural para la comercialización de su carne: un ejemplar adulto puede llegar a pesar más de 70 kilogramos.
"Esto pasa en aguas compartidas con Santa Fe y quieren hacer cuidado y licencias deportivas compartidas. Muy chantas", expresó Zajarevich.
Cabe recordar que el actual ministro de Turismo de Corrientes, Cristian Piris, impulsa desde este año una licencia de pesca unificada para la Región Litoral. También promete generar políticas de  conservación de la especies de la zona.
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Hacer ciencia ambiental en el fin del mundo



Ciencia en el fin del mundo

Fecha de Publicación
: 10/04/2018
Fuente: Página/12
Provincia/Región: Tierra del Fuego


Entre paisajes de una belleza imponente, el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) se alza como polo regional multidisciplinario en los confines del mundo. Ubicado en la ciudad de Ushuaia, y dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), el centro promueve el desarrollo de la investigación en distintas áreas: Biología, Arqueología, Agro-Forestales, Ciencias de la Tierra, del Agua y de la Atmósfera.
Situado en una colina al suroeste de la bahía, a orillas del Canal Beagle, el Centro se destaca por su excelencia académica. A pesar de la hostilidad del clima, jóvenes graduados que realizan sus tesis de doctorado o sus estudios postdoctorales llegan permanentemente al CADIC para emprender grandes aventuras en pos de conquistar el conocimiento científico. Ese es el espíritu que, sin dudas, trasmiten aquellos que han decidido hacer un alto en el extremo sur de los mapas.
“Embarcarse en estas latitudes es emprender una aventura en el sentido más amplio del término, me remonta a las primeras campañas que se desarrollaron aquí. Recordar que Darwin pasó por el Canal Beagle me provoca una profunda emoción” Ignacio Chiesa.

Un largo camino al sur
Ignacio Chiesa es uno de los tantos jóvenes que decidió trasladarse a Tierra del Fuego. Doctor en Ciencias Biologías de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), desde 2016 se desarrolla como investigador del CONICET en el Laboratorio de Crustáceos del CADIC.
“Embarcarse en estas latitudes es emprender una aventura en el sentido más amplio del término, me remonta a las primeras campañas que se desarrollaron aquí. Recordar que Darwin pasó por el Canal Beagle me provoca una profunda emoción”, manifiesta el científico.
El tema que desvela a Chiesa está vinculado con los anfípodos marinos, uno de los grupos de crustáceos (cangrejos, langostinos y camarones, entre otros) más abundantes y diversos.  Sus estudios, vale aclarar, están llenos de hallazgos: registró por primera vez tres familias y nueve géneros en el Mar Argentino, además de identificar seis especies inéditas y describir otras tres nuevas para la ciencia.
Mariano Diez es otro de los científicos que desembarcó en el CADIC. Ya sus primeros pasos académicos los hizo cerca del mar: obtuvo la licenciatura y el doctorado en Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Con el sonido del océano acompañándolo siempre, decidió trasladarse a la ciudad de Ushuaia en 2006 y en 2014 se convirtió en investigador del CONICET, también en el Laboratorio de Biología de Crustáceos del CADIC.
Desde que llegó al lugar, Diez abrió una nueva línea de trabajo denominada acústica ecológica: “se trata de una disciplina que, al utilizar un sistema similar al que usan los mamíferos marinos para orientarse, permite conocer la distribución y la abundancia de las especies”, explica. Así, empezó a estudiar la langostilla y la sardina fueguina, dos de las especies más abundantes del Canal Beagle. “Ambas cumplen un rol ecológico clave en la zona, son parte principal de la dieta de aves y mamíferos marinos, además de que son potenciales recursos pesqueros”, advierte.
Luciana Riccialdelli, doctora en Ciencias Naturales de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo (FCNyM) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), también es parte de la lista de investigadores del CONICET que llegó al centro científico más austral del mundo. Desde que inició su formación doctoral en 2006 llegó a Tierra del Fuego para quedarse. En la actualidad, trabaja en los laboratorios de Ecología, Fisiología y Evolución, y en el de Ecología y Conservación de Vida Silvestre, ambos pertenecientes al CADIC.
El trabajo de Riccialdelli se ha centrado en aportar datos para el manejo adecuado de los ecosistemas marinos a partir de la ecología trófica (alimentaria), pero bajo una perspectiva diferente: “he tratado de analizar ciertos elementos que son transferidos a través de la alimentación” describe. Pero para que no queden dudas, aclara: “he tratado de estudiar quién se come a quién, cuánto y dónde”.
La científica, que investiga los cetáceos debido a su rol de predadores -entre los que se encuentran delfines y marsopas-, contagia a cada paso la pasión de los investigadores del fin del mundo por la tarea que desarrollan todos los días. Tal como lo transmite su colega Mariano Diez: “Ser biólogo marino es una forma de vida más que un trabajo, es motivo de orgullo vivir y hacer ciencia en Tierra del Fuego, estamos haciendo soberanía del conocimiento”.
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Alertan sobre la velocidad de consumo de RRNN



"La velocidad de consumo de bienes naturales es insostenible"

Fecha de Publicación
: 07/04/2018
Fuente: Argentina Investiga
Provincia/Región: Nacional


 Calentamiento global, inundaciones, deforestación, sequías y contaminación constituyen -apenas- algunas de las temáticas más recurrentes que componen el sentido común y la agenda de los medios masivos en Argentina, siempre que el punto en discusión se centra en comprender qué ocurre con el medioambiente. En el ámbito científico, son conocidos los aportes que realizan los biólogos, bioquímicos, ingenieros y climatólogos. Sin embargo, ¿de qué modo contribuyen las ciencias sociales al respecto? En concreto, ¿por qué estudiar la historia de la naturaleza? "En realidad, se trata de pensar e investigar acerca de la relación del hombre con su entorno, cómo se influyen mutuamente y qué conflictos se generan", explica Gustavo Zarrilli, docente investigador de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) y director del Centro de Estudios de la Argentina Rural (CEAR).
Zarrilli es Doctor en Historia y especialista en el tema. En particular, trabaja sobre la relación entre sociedad y ambiente en los procesos de expansión de la frontera agropecuaria en el nordeste durante los últimos 30 años. En esta nota aborda el vínculo entre los seres humanos y la naturaleza, describe el aporte desde las ciencias sociales al estudio del tema, opina sobre el rol de los medios y ensaya una síntesis respecto a la situación agraria en Argentina.

-¿Cuál es el aporte que pueden hacer las ciencias sociales a un tema como el medioambiente?
-Lo primero que hay que señalar es que no hay naturaleza sin historia. Las ciencias en general relegaron el tema medioambiental. Se tiene en claro lo que es el medio físico de una sociedad pero la mirada optimista del siglo XIX y la primera mitad del XX hizo creer que los recursos naturales eran inagotables o que, caso contrario, el progreso técnico proveería una respuesta. En la segunda mitad del siglo XX, producto de problemas y colapsos puntuales, se hizo evidente la equivocación y la ciencia comenzó a interesarse en el tema. En esta línea, la historia ambiental comienza a indagar en las relaciones sociedad-naturaleza.

-¿Qué podría decir acerca de las relaciones sociedad-naturaleza en la actualidad?
-En líneas generales, la conciencia acerca de los límites que tiene la naturaleza aún es escasa. Sin ser catastrófico, la velocidad con la que el mundo consume los bienes naturales tiene un límite claro: es insostenible en el corto plazo. Se evidencia un acrecentamiento de esa conciencia, a la que contribuye el marketing que tiñe los discursos de actores políticos y privados de un cierto compromiso con el ambiente. Pero los efectos sobre la ciudadanía son limitados.

-¿De qué manera esta toma de conciencia podría traducirse en acciones concretas?
-Aunque no sea radical, ya puede apreciarse una transformación. Las cumbres climáticas, por ejemplo, sirven al menos para que los diarios publiquen el tema en sus tapas. Que se instale en agenda es un avance. Y que acciones como la salida de Trump conlleven un costo político, también. No es gratuito que el presidente de los Estados Unidos abandone la cumbre presionado por el lobby petrolero y gasífero que financió su campaña. Por otro lado, también se aprecia una mirada cada vez más comprensiva respecto de estos temas.

-¿En qué sentido?
-En los países centrales, la atención al problema ha mejorado notablemente aspectos como las energías renovables. Y no necesitamos ir muy lejos: Uruguay cambió en diez años su matriz energética -por necesidad, ya que eran importadores netos de combustible fósil- y hoy produce un 30% de energías limpias. Eso constituye una política concreta. Portugal, por su parte, consumió durante un día, en 2016, sólo energías renovables. Si bien parece una tontería, son ejemplos que demuestran que las soluciones están y no son una mera utopía.

-Ya que menciona el rol de los medios, ¿cómo cree que se abordan los conflictos medioambientales?
-La instalación del tema en agenda es un aporte clave, ya que hace que un ciudadano que no tiene por qué conocer sobre la temática, al menos sepa que existe. Sin embargo, su tratamiento presenta dificultades, ya que suele ser superficial y montado sobre el escándalo. Además, es efímero, debido al tiempo de permanencia y al ritmo noticioso en general. De cualquier forma, si lo comparamos con la situación de hace 20 años, sin dudas, el medioambiente ha ganado un lugar.

-¿De qué manera podrían resolverse las tensiones entre economía y medioambiente, evidenciadas, por caso, en la última cumbre climática?
-Es un problema complejo. Sin ser un radicalizado contra el sistema capitalista, si se piensa el modelo de los últimos 40 años, no hay una salida optimista. Es un sistema económico que claramente colisiona por el límite que le impone la materialidad ambiental. Tampoco creo que todo producto del desarrollo científico es malo, como tienden a pensar una especie de ludistas del siglo XXI. Entonces seré moderadamente optimista y diré que, con un grado de cierta concientización y con avances científicos que permitan bajar los efectos dramáticos del límite material que tiene la Tierra, uno podría esperar cambios positivos.

-¿Por ejemplo?
-Pienso en el control al cambio climático que intentan imponer las cumbres, la toma de conciencia respecto de cuestiones estructurales, que descansan siempre en aspectos vinculados a un cambio cultural. Si bien es un camino complejo, la combinación entre difusión de los problemas y su impacto, educación ambiental -que es clave- y aportes vinculados al desarrollo científico que permitan la remisión de ciertos problemas puede funcionar.

-Por último, ¿qué sucede en Argentina con el medioambiente, la agricultura y, en particular, los cultivos sojeros?
-Existe una tensión entre la necesidad perentoria del país y lo que efectivamente debería hacerse. El 50% de las exportaciones son de origen agroindustrial. Si quitamos la producción de autos, un 70% son granos o granos transformados en aceite o harina, producto de cultivos transgénicos: maíz o soja. La soja representa un 70% de todo eso. Con estas cifras, no puede decirse que el país debe dejar de cultivar soja porque no tiene cómo reemplazar esa producción. Además, no se puede pedir la no utilización de transgénicos, dado que eso permite, entre otras cosas, cultivar soja en lugares donde hace 50 años era imposible por falta de humedad. Lo que sí es una realidad negativa es que la soja se transformó en un monocultivo. Esto es un problema económico, porque todos los monocultivos en la historia del sistema capitalista han demostrado su fragilidad; y ambiental, porque empobrece la tierra y demás consecuencias ya conocidas.

-¿Entonces qué se puede hacer frente a esta situación?
-Es necesario lograr un equilibrio. Por un lado, con un control estricto en términos biotecnológicos sobre cuestiones vinculadas a transgénicos y al uso de agroquímicos. Por otro, evitar el monocultivo con intervención del Estado, lo cual es fácilmente realizable mediante incentivos a la producción o facilidades que fomenten la diversidad. Ahora bien, un monocultivo con poco cuidado se traduce en los problemas ambientales que tuvimos durante los últimos 20 años: deforestación, inconvenientes con agroquímicos y conflictos por doquier.
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El saqueo de los recursos en el Mar Argentino



¿Cómo se frena el saqueo de los recursos del Atlántico Sur?

Fecha de Publicación
: 15/03/2018
Fuente: Agencia IPS
Provincia/Región: Nacional


La captura de un buque español que pescaba ilegalmente en el llamado mar Argentino convirtió en noticia, una vez más, una realidad que los especialistas conocen desde hace años: cientos de barcos depredan de manera habitual los recursos del Atlántico Sur, aprovechando la falta de regulaciones y controles.
El navío Playa Pesmar Uno fue capturado por las fuerzas de seguridad navales argentinas el 4 de febrero, mientras pescaba sin autorización en la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEE), cuyo límite está a 200 millas marinas (370 kilómetros) de la costa, dentro del espacio marítimo local designado aquí el mar Argentino.
El barco, que tenía en sus bodegas 320 toneladas de pescado fresco -merluza, abadejo (Pollachius pollachius), calamar y raya-, fue trasladado con sus 34 tripulantes al puerto de Comodoro Rivadavia, en el suroeste del país, de donde fue liberado a fin de febrero, luego de pagar una multa de poco más de un millón de dólares.
“Las captura de este y de otros barcos son apenas la punta de un iceberg de un problema muy grave. Hay cientos de barcos de distintos países que realizan una extracción no regulada sobre el límite de la ZEE. Aunque no tenemos datos, es evidente que realizan sobrepesca”, dijo Santiago Krapovickas, biólogo especialista en conservación que trabaja en Puerto Madryn, en la zona norte de la Patagonia.
Estos barcos –en su mayoría chinos, surcoreanos y españoles, de acuerdo a información de la Subsecretaría de Pesca– aprovechan que no existe un ordenamiento pesquero regional fuera de la ZEE argentina y entonces no tienen limitaciones de capturas, ni de temporadas ni de zonas.
En ocasiones, sin embargo, cruzan el límite y entran en la ZEE, tal vez en busca de una mejor pesca, en un país con 5.000 kilómetros de frontera natural con el océano Atlántico, en su límite oriental.
Es allí cuando las fuerzas de seguridad marinas argentina pueden actuar y lo hacen, aun con las dificultades que le imponen la obsolescencia de sus barcos, algunos con más de 30 años de servicio.
El caso de mayor repercusión sucedió en marzo de 2016, cuando la Prefectura Naval   (policía marítima) informó que hundió con disparos y rescató los tripulantes de un barco chino, después de que éste no atendiera reiterados avisos de detención.
“El final de la ZEE coincide con el borde de la plataforma continental argentina. Allí el océano, por su profundidad y por las distintas corrientes marinas, tiene una gran cantidad de nutrientes y se genera un ecosistema muy rico, por lo que es muy fácil pescar, especialmente calamar Illex, especie muy requerida en el mercado internacional”, explicó Krapovickas en diálogo con IPS.
“En la comunidad científica lo advertimos desde hace años. Pero no hemos logrado que ningún organismo haga nada”, agregó.
El Estado argentino no actúa pero sabe donde están esos barcos: desde 2012, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), los sigue a través de imágenes satelitales desde su sede en el puerto de Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires.
“Parece una ciudad flotante. Más o menos en la latitud de 45 grados hay tanta actividad, que a veces parece que cubren una superficie más grande que la de Buenos Aires”, dijo a IPS el ingeniero informático Ezequiel Cozzolino, quien está a cargo del sistema satelital.
“Desde mediados de diciembre hasta junio del año siguiente suele haber entre 270 y 300 barcos en la zona. El 80 o 90 por ciento son buques poteros, que buscan únicamente calamar. Pescan de noche, porque al calamar lo atraen las luces artificiales”, explicó.

Sin embargo, el especialista en conservación marina Milko Schvartzman, que hace su propio seguimiento satelital, asegura que en algunas épocas hay más de 500 barcos.
“Son altamente depredadores del calamar, que es uno de los pilares del ecosistema marino, porque sirve como alimento para otras especies”, dijo Schvartzman a IPS.
Schvartzman trabaja en un proyecto de protección del Atlántico Sur para Oceans 5, una organización vinculada a la fundación del actor estadounidense  Leonardo Di Caprio.
Esa organización ecologista ha denunciado que estos barcos no solo afectan el ambiente marino sino que también violan los derechos humanos, ya que en ocasiones someten a su tripulación a trabajo esclavo.
No se conocen estudios sobre la forma en que estos barcos afectan la pesca legal en Argentina, que es una gran productora de divisas, porque la mayor parte se exporta.
Cifras oficiales indican que en 2017 ingresaron al país 1.978 millones de dólares por exportaciones de pescados y mariscos, contra 1.724 del año anterior.
Schvartzman fue uno de los activistas de organizaciones europeas que en diciembre  llegaron a la Cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en Buenos Aires, para presionar públicamente con el objetivo de que se acordase la eliminación de los subsidios a la pesca nociva para el ambiente y para los pequeños pescadores.
Esta agenda está dentro del 14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el referido al uso sostenible de los océanos.
Esa meta fija para 2020 “prohibir ciertas formas de subvenciones a la pesca que contribuyen a la sobrecapacidad y la pesca excesiva, eliminar las subvenciones que contribuyen a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada”.
Schvartzman asegura que “todos estos barcos que pescan en el límite de la ZEE están subsidiados por China, Corea del Sur o España u otros países que hace años colapsaron sus propios recursos pesqueros y, para mantener estas flotas activas, las mandan a pescar a otro lado”.
A pesar de ello, la OMC no tomó por ahora ninguna decisión sobre los subsidios a la pesca. “Fue India la que se opuso en Buenos Aires, cosa que es inentendible porque ese país también es víctima de este tipo de flotas pesqueras que saque los recursos”, dijo Schvartzman.
En Argentina, esta cuestión también preocupa a los empresarios pesqueros, algunos de los cuales formaron a fines del año pasado una oenegé a la que bautizaron Organización para la Protección de los Recursos del Atlántico Sudoccidental (Opras).
“Nuestro objetivo es llegar a organismos internacionales para que se regule esta cuestión que tiene que ver con los recursos marinos, pero necesitamos un apoyo del gobierno argentino que hoy no tenemos”, dijo Alan Mackern, presidente de Estremar, una empresa pesquera de capital noruego con base en Ushuaia, en el extremo sur argentino.
Mackern sostuvo a IPS que “no se puede permitir lo que está pasando. Los que pescamos dentro de la ZEE estamos sujetos a regulaciones estrictas y los que están en el límite no cumplen normas y vuelcan al mercado pescado y mariscos a precios más bajos, con lo que nos perjudican”.
Los empresarios también miran con preocupación un proyecto de ley enviado por el gobierno argentino al Congreso para crear áreas marinas protegidas, dentro de la ZEE.
“No hemos sido consultados. Pero la fauna marina, lógicamente, no conoce de límites, y nos inquieta que se pretenda prohibir la pesca dentro de las 200 millas y se terminen generando mayores recursos para los que pescan afuera”, cerró Mackern.
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Muerte de peces en el Litoral: ¿calor o agroquímicos?



Alerta por la gran mortandad de peces en los ríos del litoral argentino

Fecha de Publicación
: 10/02/2018
Fuente: El Litoral
Provincia/Región: Litoral


Lugareños de las zonas afectadas dispararon la alarma. Los especialistas santafesinos aseguran que la causa es la escasez de oxígeno en el agua
Numerosos pobladores, pescadores, baqueanos y trabajadores rurales del extremo nordeste provincial advirtieron durante el fin de semana por medio de las redes sociales sobre la altamente preocupante mortandad de peces registrada en las aguas del río Paraná y sus afluentes y en el río San Javier, en el departamento homónimo. Fueron estos mismos habitantes de esas regiones quienes recomendaron a las autoridades se imponga una fuerte restricción a la posible recolección, venta y consumo de los ejemplares hallados porque consideran que están fuertemente contaminados.
En posiciones diametralmente opuestas a la del gobierno provincial, que atribuye los hechos "a la disminución de los niveles de oxígeno, por las altas temperaturas, entre otras causas", los pobladores de la zona no dudaron en atribuir la mortandad de peces al "lavado" de los sembradíos de soja, caña de azúcar, arroz y algodón lindantes con los cauces y fumigados con diversos agroquímicos de alta toxicidad
Entre los mensajes viralizados en las redes se destaca que los peces muertos no son solo los que se ven a simple vista sino que la cantidad se duplica si se considera la gran cantidad que muere y queda retenida bajo el agua por los camalotales.
Los pescadores de las zonas afectadas destacan la "impresionante cantidad de corvina de río muerta que hay" y reclaman que se inspeccione "qué tiene el agua. Hay que advertir para que la corvina no se consuma. Llamen a la radio, a los diarios, a Prefectura para que alguien difunda esto; para que no se consuma ese pescado. Dicen que es impresionante Uno levanta un poco el camalote y abajo flota la corvina muerta", se indicó.
Otros testimonios de la población que circularon el viernes por las redes entre videos y audios de emisoras y canales de Paraguay, Formosa, Chaco, Corrientes y Santa Fe señalaban que "están muriendo muchísimos peces en el norte porque todas la chacras estaban regadas con veneno para la soja y el algodón y como llovió mucho eso se fue con el agua al río y está matando a todos los peces. Recomienden no comprar pescado, porque puede morir la gente; den la alerta máxima".
Asimismo, se indicaba que "la contaminación viene de río arriba, pero estamos viendo si es desde Asunción. porque hay mucha posibilidad también de que sea en la estancia La Emilia (ubicada sobre el río 10 kilómetros al norte de la ciudad de Corrientes —y que fue comprada por capitales brasileños y está cultivando unas 9.000 hectáreas de arroz. Allí fumigan con veneno fosforado y esa agua salió toda al río. Esa agua está contaminada y mata a los peces".

Desde la provincia
Desde el gobierno provincial se indicó que "el fenómeno obedece a la disminución de los niveles de oxígeno, por las altas temperaturas, entre otras causas. Se recomienda consumir solo pescado fresco, convenientemente lavado y adecuadamente conservado".
El gobierno de Santa Fe, a través del Ministerio de Medio Ambiente, elaboró un informe sobre la mortandad en ríos de la provincia. El mismo señala que las altas temperaturas, acompañadas de una repentina crecida del caudal de agua, están provocando una disminución en los niveles de oxígeno. El documento advierte que la reciente crecida arrastró la materia orgánica de lagunas, que sumada a las altas temperatura y al entrar esta en descomposición, disminuyó aún más los niveles de oxígeno. El informe afirma que "esta situación se manifiesta en ambientes de aguas poco profundas, no así en el cauce principal de los ríos".
El director de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), Eduardo Elizalde, dijo que está totalmente desaconsejado el consumo de ejemplares, muertos o moribundos en estas circunstancias, ya que los peces se descomponen y podrían representar un grave riesgo para la salud. Sólo debe consumirse el pescado fresco, que es el obtenido de especímenes sanos y de calidad adecuada para el consumo humano, convenientemente lavado y adecuadamente conservado.
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Capturan un buque español pescando ilegalmente



Pesca ilegal: capturan un buque español con 320 toneladas de pescado en la zona exclusiva argentina

Fecha de Publicación
: 09/02/2018
Fuente: La Nación
Provincia/Región: Nacional


Prefectura Naval dio con un buque español que operaba ilegalmente en la zona económica exclusiva argentina frente a la costa de Comodoro Rivadavia y con una carga de más de 320 toneladas de pescado.
De acuerdo con lo informado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, el pesquero, identificado como Playa Pesmar Uno, de 63 metros de eslora, 12,50 metros de manga y 44 tripulantes, había zarpado el 11 de enero de Montevideo, Uruguay .
"Se estimó que la cantidad de pescado fresco almacenado superaba las 320 toneladas y estaba valuado en una suma millonaria", informó ayer Seguridad según lo publicado por la agencia Télam.
El barco fue interceptado cuando operaba en la zona económica exclusiva argentina (Zeea), que cuenta con especial protección para los recursos pesqueros, por el guardacostas GC 27 Fique, desde donde le ordenaron por radio al capitán detener la navegación y no levantar la red que tenía desplegada en el mar.
Luego de que se acatara la orden, los prefectos abordaron el buque junto a miembros de la Agrupación Albatros y un inspector de la Dirección Nacional de Pesca. Las primeras estimaciones indican que el pescado fresco capturado incluía merluza, abadejo, calamar y raya, entre otras especies marinas.
Al respecto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich , indicó: "Con las fuerzas federales trabajamos para proteger los recursos que son de todos los argentinos. Vamos a seguir fortaleciendo nuestra presencia en las aguas para brindar seguridad y para garantizar el cumplimiento de la ley".
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El saqueo del litio en el Noroeste Argentino

El saqueo del litio en el NOA   
Fecha de Publicación: 02/01/2018
Fuente: Página 12 - Por Federico Nacif . Sociólogo (UBA), becario Conicet en Temas Estratégicos
Provincia/Región: Noroeste Argentino


Casi todo el mundo sabe hoy que el litio es un metal muy liviano, que sirve para fabricar las baterías recargables que llevan los dispositivos electrónicos portátiles y que también empiezan a ser utilizadas para impulsar los nuevos vehículos eléctricos y almacenar energía renovable. Incluso bastante gente sabe además que los salares de la puna sudamericana contienen enormes reservas de litio, una materia prima “estratégica” que en los últimos años no hizo más que aumentar su precio internacional, “atrayendo” inversiones extractivas directas de todo el globo (si bien el litio no cotiza en bolsa, se estima que entre 2014 y 2016 su valor promedio pasó de 5000 a 7500 dólares la tonelada, alcanzando en el último año picos cercanos a los 18.000 dólares). Sin embargo, no muchos argentinos parecen advertir que hace ya 20 años que una gran corporación química norteamericana llamada FMC Lithium explota el Salar del Hombre Muerto, ubicado en la provincia de Catamarca, posicionándose entre las cuatro mayores productoras mundiales de litio (SQM, Albermale, Tianqui y FMC controlan el 80 por ciento de las exportaciones mundiales). Y muchos menos son los que conocen la manera en que dicha empresa logró adjudicarse en 1991 el contrato de explotación, protagonizando una de las privatizaciones más escandalosas y a la vez más ocultas de nuestra historia reciente. Incluso pareciera desconocerlo la propia gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, que, a pesar de la existencia de severos problemas ambientales y del nulo desarrollo socioeconómico local producido por la empresa tras 20 años de explotación ininterrumpida, envió al senado provincial un proyecto de ley para reducirle las ya minúsculas regalías mineras (del 3 al 2 por ciento) y liberarla de la única regulación que hasta hoy le impide poder especular con las acciones y los derechos mineros de su subsidiaria local, Minera del Altiplano SA. Un breve repaso por esa historia quizás sirva para despejar las dudas que puedan tener los legisladores catamarqueños a la hora de custodiar el interés general.
En realidad, el proyecto que hoy explota la FMC sobre el Salar del Hombre Muerto pertenecía originalmente a la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), que entre los años 1960 y 1970 exploró los salares de la puna interesada por los usos del litio en la fusión nuclear. Sin embargo, la última dictadura militar –como corresponde– decidió incorporar al litio entre las sustancias concesibles del Código de Minería y en 1982 intentó transferir el proyecto de la estatal DGFM a la norteamericana FMC, que por entonces se llamaba Lithco y afrontaba juicios por contaminación ambiental en Bessemer City. Pero la derrota en la guerra de Malvinas interrumpió el proceso licitatorio y la empresa norteamericana debió esperar hasta la llegada de Menem. En efecto, después de varios intentos fallidos, en febrero de 1991 logró repentinamente obtener el ansiado contrato de explotación, debiendo reconocer una pequeña participación de la DGFM y de la provincia de Catamarca en la flamante Minera del Altiplano SA que se haría cargo del proyecto (2,5 por ciento para cada una), con la correspondiente designación de un miembro en el directorio. Según Vicente Méndez, por entonces jefe del Departamento de Geología y Minería de la DGFM, la “expeditiva resolución” se debió al famoso crimen de María Soledad ocurrido en septiembre de 1990, que habría llevado alas autoridades provinciales a confirmar velozmente la transferencia de los dos proyectos más relevantes de la minería argentina –Salar del Hombre Muerto y Bajo La Alumbrera–, suponiendo que ambos contratos “descargarían las tensiones y llevarían el olvido a las multitudes que diariamente pugnaban con sus marchas contra la estabilidad del gobierno de (Ramón) Saadi pidiendo justicia” (Méndez, 2004: 17). Al mes siguiente, el gobernador fue destituido y la provincia intervenida por el gobierno central.
En los años siguientes, las reformas legales e institucionales impulsadas por el Banco Mundial para el sector minero argentino (Pasma), no harían más que consagrar un régimen sectorial diseñado a la medida de las corporaciones mineras que ya se habían radicado en el país. De esa forma, a la Ley de Inversiones Mineras de 1993 (que garantiza enormes beneficios impositivos, 30 años de estabilidad fiscal y regalías limitadas al 3 por ciento),se suma la incorporación del artículo 124 a la Constitución Nacional que transfirió los recursos naturales a las provincias y –como si eso no fuera suficiente– un régimen de reintegro adicional para las exportaciones mineras de la Puna (originalmente del 5 por ciento, reducido a la mitad en enero de 2002). En el caso particular de la FMC, la Reforma del Estado de Menem liquidó la DGFM, cediendo a la provincia de Catamarca su participación en Minera del Altiplano SA, que así debía subir al 5 por ciento. Pero en 1994, el entonces gobernador Arnoldo Castillo (que había gobernado la provincia durante la dictadura militar), consideró que esa mínima regulación era excesiva y firmó un nuevo contrato con la empresa, eximiéndola de pagar el canon de agua y reduciendo la participación provincial al 3 por ciento.
Cabe recordar que, por aquel entonces, la FMC también tenía los ojos puestos sobre el Salar de Uyuni ubicado en Bolivia (la mayor reserva de litio del mundo). Pero en 1993 decidió renunciar al contrato de explotación adjudicado, debido a las condiciones de participación y fiscalización pública que las universidades y el parlamento boliviano pretendían exigirle, en medio de extensas e intensas protestas sociales en todo el país (allí mismo el actual gobierno de Bolivia impulsa hoy un proyecto de industrialización 100 por ciento estatal). Si bien el Salar del Hombre Muerto era de menor relevancia, la FMC decidió privilegiar una política minera que, en los hechos, se reducía al 3 por ciento de regalías, sin ningún límite ni control en la extracción de salmueras y en el consumo de agua dulce y una participación del estado provincial que apenas le exigía no vender las acciones del proyecto ni los derechos mineros que le habían sido transferidos por la empresa estatal.
Así fue como, a fines de 1997, Minera del Altiplano SA logró inaugurar el proyecto de litio sobre el Salar del Hombre Muerto, donde posee una planta de carbonato de litio, más una planta de cloruro de litio ubicada en General Güemes, Salta, sumando una producción anual promedio de 16.500 toneladas que exporta en su totalidad vía puerto chileno, principalmente a sus propias plantas industriales de EE.UU. y a China. Mientras tanto, el departamento de Antofagasta de las Sierras donde se encuentra el Salar del Hombre Muerto, aún permanece aislado (los operarios son trasladados en avión al proyecto que posee su propia pista de aterrizajes), su escasa población de 1500 habitantes carece de los servicios básicos y la Dirección de Gestión Ambiental Minera recibió serias denuncias por la contaminación del delta del río Trapiche (que drena al sur del salar donde se emplazan las instalaciones de la empresa).
De esta forma, a diferencia de lo que ocurre en Chile y en Bolivia (que también poseen enormes reservas de litio bajo sus salares andinos), la legislación argentina no reconoce el carácter “estratégico” del litio, permitiendo al sector privado acceder a los yacimientos públicos a través de una concesión minera ordinaria y disponer de ellos libremente para venderlos, arrendarlos, hipotecarlos o explotarlos hasta agotarlos, con el ritmo, la escala y las consecuencias ambientales que quieran. Es por ello que hoy, frente a la creciente demanda internacional, las inversiones extractivas directas se apuran por adquirir derechos sobre nuestros salares, incluidas las grandes corporaciones globales del litio, como la chilena SQM, controlada por el ex yerno de Pinochet, que no puede ampliar su explotación en el salar de Atacama por protagonizar los mayores escándalos de corrupción de la historia de Chile (pero es recibida con total pleitesía por el gobierno de Jujuy e incluso por el propio presidente de la Nación, Mauricio Macri).
Para no ser menos, la gobernadora de Catamarca y presidente del PJ provincial, Lucía Benigna Corpacci, decidió ponerse a tono con la política minera de Cambiemos y, luego de celebrar el fin de las retenciones, prometió públicamente a los gerentes de la FMC modificar los contratos de explotación vigentes para reducir las regalías en un 2 por ciento sobre el valor de las venta y liberarla del impedimento de vender las acciones y los derechos mineros sobre el Salar del Hombre Muerto. En otras palabras, si en los ´90 renunciamos a la propiedad estatal de uno de los mayores proyectos de litio del mundo, ahora pretenden que renunciemos también a regular siquiera el alquiler. Sin embargo, según los propios contratos de privatización, cualquier nueva modificación deberá ser refrendada por el parlamento provincial. Aunque parezca mentira, una vez más, funcionarios y gerentes buscan convencer a los legisladores y a la sociedad civil de la urgente necesidad de eliminar cualquier vestigio de regulación soberana sobre los bienes comunes del subsuelo, con las mismas promesas incumplidas del pasado: promover las inversiones extractivas directas para generar empleo e infraestructura en la comunidad, sin perjudicar el medio ambiente. Esta vez, sin embargo, ya no hay lugar para crédulos, ingenuos o distraídos.
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