Mostrando entradas con la etiqueta cambio climático. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cambio climático. Mostrar todas las entradas

Los refugiados climáticos de Argentina





La Argentina ya tiene refugiados climáticos

Fecha de Publicación
: 24/06/2019
Fuente: InfoBae
Provincia/Región: Nacional


El fenómeno es silencioso y constante. No hay mediciones oficiales, pero los eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes, generan en el país una nueva categoría de desplazados: los refugiados climáticos.
Los ejemplos abundan: lluvias extremas que afectan, a repetición, a los habitantes de la provincia de Buenos Aires; aluviones que partieron al medio a Comodoro Rivadavia, en Chubut, o las sequías extremas que en Santiago del Estero provocan migraciones hacia Atamisqui, obligan, muchas veces, a tomar decisiones extremas: dejar sus casas, sus cosas, para buscar suerte en otro lado.
Así lo sostiene un estudio realizado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero para la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que investigó eventos en las ciudades de Luján, Comodoro Rivadavia, Atamisqui y realizó estudios de campo para documentar el fenómeno del movimiento poblacional que se genera por la crisis climática que afecta al planeta, y también a nuestro país.
"Los pobladores de los barrios de Laprida como de Juan XXIII de Comodoro Rivadavia, como los vecinos de Atamisqui, se sienten muy expuestos y vulnerables frente a las inundaciones y a las sequías. Tienen la sensación de que han aumentado las temperaturas y se producen grandes y largos periodos de lluvias en el primer caso y de sequías y lluvias en el segundo", explica en el paper Roberto Aruj, investigador de la UNTREF.
Y agrega: "Frente a esta situación la gran mayoría de los pobladores de los barrios más afectados de Comodoro Rivadavia están dispuestos a trasladarse a una vivienda en una zona que no se inunde, a otro lugar donde se les permita tener una mejor calidad de vida. En cambio, en Atamisqui, la población no quiere desplazarse y solicitan la intervención del gobierno para la realización de obras para mitigar y adaptarse a los eventos climáticos extremos".
Cada realidad y experiencia es única, pero los investigadores sostienen que si se mantiene el ritmo y la intensidad de los cambios ambientales actuales, puede haber 150 millones de migrantes por causas ambientales para finales del siglo XXI en todo el planeta. No hay estimaciones para Argentina, aún.
La problemática de los movimientos poblacionales por la incidencia de los cambios climáticos extremos -que generan desplazamientos, temporarios o permanentes- afectan directamente la vida cotidiana de las personas.
Esto "influye y condiciona, por un lado, el ordenamiento territorial, el uso y distribución de los recursos, principalmente el manejo de cuencas hídricas, suelos productivos y áreas de bosques. Y por otro lado, las medidas políticas mundiales, regionales y nacionales en todos sus niveles, teniendo un rol sustantivo los gobiernos locales que deben gestionar medidas con el fin de disminuir la exposición y el riesgo para las sociedades ante este tipo fenómenos climáticos", explica Aruj a Infobae.
Uno de los habitantes de Atamisqui explica en la investigación: "Desde 2011 a la fecha se producen tormentas recurrentemente. Antes no había. Caen piedras y tornados. En los últimos meses todas las semanas tienen tormentas. En 2016 llovió 15 días seguidos y se inundó todo. Se ha elevado la temperatura."
"Las causas las atribuyen a Dios, a la falta de forestación, al deterioro de la capa de ozono, al mal uso del suelo y al cambio climático. Y es un cóctel de todo. "La gente sólo busca mejores condiciones de vida, entonces cuando se muda no lo atribuye al clima, dice que es porque no hay trabajo, porque la tierra ya no rinde como antes; pero la razón primaria es la crisis ambiental. Es por esto también que es tan difícil registrar estas migraciones", aclara el investigador.
En Atamisqui se están construyendo viviendas sociales y ecológicas, con el objetivo de relocalizar a la población y erradicar ranchos en áreas vulnerables. Para ello, se usa presupuesto de la Nación y de la provincia.
"Los vecinos comentan que ha crecido la población. Vienen de la zona rural por más comodidad, más tranquilidad, más fácil para criar a los hijos, y de otras provincias (por retorno) es más económico para ellos. Una vez que dejan de trabajar en las grandes ciudades vuelven. En 2010 allí vivían 11.800 personas, en 2018 la cantidad de habitantes ascendió a 16.000. La gente de las zonas rurales del otro lado del río está viniendo a vivir en el pueblo. Además, hay un retorno de los santiagueños que se habían ido a vivir a Buenos Aires. La ciudad aparece como un refugio frente al cambio climático.", explica el trabajo.

La primera ciudad destruida por la crisis climática
Comodoro Rivadavia, otrora sinónimo de la explotación petrolera -es el lugar donde se descubrió el primer yacimiento de la Argentina- fue también la primera ciudad devastada por la crisis climática. Uuna zona de clima desértico donde en septiembre, octubre y noviembre eran meses de viento, ahora llueve y nieva más seguidi.
Se registra entre 38 y 40% de humedad en estos meses y hace más calor en verano más frío en invierno y primavera. La hostilidad del clima extremo la golpeó con fuerza a fines de marzo de 2017: tras un termporal que se prolongó por ocho días, cayeron 400 mm de lluvia y los aluviones partieron calles y casas en dos. Autos y camionetas flotaban sin rumbo en una marea de lodo, agua y petróleo.
Consultada por los investigadores, Jimena Cores, presidenta de la Unión vecinal del barrio Juan XXIII, aseguró que en la primera tormenta se acumularon 2 metros de barro. Se les pidió a las autoridades que enviaran máquinas para retirarlo y no lo hicieron. Con la segunda tormenta, ocho días después se produjo la gran inundación con el ingreso de barro y agua a las viviendas. "No estábamos preparados", se lamenta, según el documento.
Roxana Villán. pronosticadora del Servicio Meteorológico Nacional en Comodoro, aporta datos científicos del cambio del clima en la región: "El viento ha disminuido. El patrón de lluvias ha cambiado, se pueden dar en cualquier momento del año; hay un aumento de las tormentas que antes no ocurrían. Además, la temperatura aumentó 0,6ºC en los últimos 50 años", describió.
La investigación también cita a Juan Pablo Luque, vice intendente de la ciudad, quien aseguró que el temporal de 2017 produjo desplazamientos poblacionales tanto temporales como permanentes. "Se evacuaron a 20 centros a más de 12,000 personas. El total de desplazamientos permanentes fue de 37 familias, las cuales perdieron sus casas y pertenencias producto de las inundaciones", cita el trabajo.
Para Carlos Acevedo, Presidente vecinal del barrio Laprida, quien llegó a Comodoro en 1976 desde Catamarca para trabajar en el petróleo, el clima extremo afectó al 40% de la población del barrio y se evacuó al 20%. Después de un año y medio todavía quedan 20 familias que no han recuperado su vivienda y siguen viviendo en otro lado. Se fueron a casa de familiares y unas cinco familias a otros barrios. "Reemplazar el lugar sería lo más correcto," recomienda el estudio.
En Luján se observa que desde el 2012 la frecuencia y magnitud de las lluvias se ha incrementado de manera notable. Se da la particularidad de que los afectados no son solo pobladores ubicados en zonas inundables por toma de tierras en la ribera del río, sino también los que se ubican en el centro de la ciudad. Se inunda inclusive la Basílica, un recurso económico de gran valor para la ciudad.
"Hay que entender que el ambiente somos todos, que formamos parte del ecosistema en el que vivimos y ahora, estamos frente a los límites de lo que está sucediendo con el clima. Pero es importante que registremos este movimiento porque no se trata sólo del desplazamiento poblacional. También están los problemas que son conexos a esa situación: problemas laborales, culturales, económicos, sociales y personales", dice Aruj.
.

Vienen a auditar las emisiones de gases de efecto invernadero



El país, bajo la lupa de organismos internacionales por el cambio climático

Fecha de Publicación
: 12/06/2019
Fuente: La Nación
Provincia/Región: Nacional


Desde el lunes pasado, dos equipos técnicos internacionales revisan cientos de planillas de Excel con datos sobre cómo la Argentina está controlando sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para alcanzar su compromiso de no liberar al ambiente más de 483 megatoneladas de dióxido de carbono (CO2) en la próxima década. Esos datos forman parte del borrador del tercer Inventario Nacional de GEI, que se conocerá recién en la segunda mitad del año.
"Si el inventario de 2030 dice que alcanzamos ese valor, habremos hecho las cosas bien. Si estamos por encima, las habremos hecho mal. Pero vamos camino a cumplir con esa contribución nacional comprometida en 2016", dijo Carlos Gentile, secretario de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable.
Por ahora, está disponible online la segunda actualización del inventario, que cubre el período 1990-2014 y se puede consultar en https://inventariogei.ambiente.gob.ar. Incluye, por sectores, cómo la producción de energía, la industria, el manejo de los residuos y la explotación agropecuaria, con sus usos, contribuyen con las emisiones de los GEI, entre los que prevalece el CO2, que favorecen el calentamiento global y el cambio climático. El país aporta el 0,7% de las emisiones atmosféricas contaminantes mundiales.
.

Río Negro quiere tener un inventario de GEIs

Buscan controlar los Gases de Efecto Invernadero en Río Negro

Fecha de Publicación
: 31/05/2019
Fuente: La Mañana de Chipoletti
Provincia/Región: Río Negro


En la Legislatura quieren conocer detalles de las emisiones en la provincia para colaborar con la lucha contra el cambio climático.
Ayer se presentó en la Legislatura el proyecto para elaborar un inventario de Gases de Efecto Invernadero (INVGEI) para la provincia de Río Negro, que permitirá cuantificarlas emisiones durante un período de tiempo determinado.
La secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Dina Migani, manifestó que “se trata de un hecho inédito en nuestra provincia. La finalidad principal es promover la participación y mejora de capacidades en proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático”.
“El Inventario Provincial de Emisiones de GEI constituye un punto de partida para estudios específicos respecto de la situación de la provincia ante esta temática”, agregó la funcionaria ambiental.
El encuentro tuvo como finalidad además identificar las fuentes de información, los actores relevantes e informantes calificados que permitan impulsar su implementación a nivel provincial, y establecer las bases conceptuales - metodológicas y los requerimientos de información. Al mismo tiempo se acordarán los criterios para la recopilación y sistematización de la información relevante.
“Si bien la responsabilidad de Río Negro en las emisiones totales de Gases Efecto Invernadero de la República Argentina es mínima, el INVGEI constituye una herramienta fundamental para la toma de decisiones, en tanto permitirá contar con una línea de base de la situación provincial por sector de emisión”, explicó Migani.
La actividad fue organizada por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, la Fundación Bariloche, y el Consejo Federal de Inversiones y Enlace con CFI.
.

Al cambio climático lo sufren más los que menos tienen



La grieta del calentamiento global: ¿hay poblaciones más vulnerables que otras ante el cambio climático?

Fecha de Publicación
: 29/05/2019
Fuente: InfoBae
Provincia/Región: Nacional


Tormentas, olas de calor o inundaciones no producen el mismo impacto en toda la población. Ante la crisis climática los que menos tienen sufren más
Los efectos del cambio climático comienzan a apreciarse en la Argentina de un modo cada vez más brusco e implacable. Solo entre tormentas, inundaciones y olas de calor ocurridas en los últimos cuatro años han perdido la vida más de 600 personas.
Sin embargo, es necesario aclarar que el grado de vulnerabilidad ante un evento climatológico no es el mismo para todas las regiones ni para todos los sectores sociales. Como en la vida misma, algunos sufren más que otros.
El calentamiento global en las regiones más postergadas desde una perspectiva socioeconómica es mucho más contundente
Un grupo de investigadores remarcó hace un tiempo que en aquellas regiones más postergadas desde una perspectiva socioeconómica el impacto del cambio climático está siendo –y será– mucho más contundente. Las malas condiciones económicas, habitacionales o sociales que padece una población la vuelven más frágil ante un eventual desastre natural.
El documento señala que en nuestro país unas 40 ciudades muy densamente pobladas se hallan absolutamente expuestas ante una catástrofe climatológica. La mayoría de éstas, se encuentra en algún punto del conurbano bonaerense. Allí las tormentas, los grandes vientos o los golpes de calor están dejando una huella más marcada.
Un documento señala que en nuestro país unas 40 ciudades muy densamente pobladas se hallan absolutamente expuestas ante una catástrofe climatológica
Poblaciones situadas en las cercanías de los ríos Reconquista, Luján o la Cuenca Matanza Riachuelo, deberán resistir, con los años, a mayores perjuicios y sufrimiento ante la aparición inminente de grandes inundaciones provocadas por la crisis climática que estamos viviendo.
Ante esta situación, el Estado tiene un gran desafío: debe desarrollar una agenda que contemple las nuevas condiciones climáticas para poder reducir la vulnerabilidad y los riesgos de su población. Porque aunque la emisión de gases de efecto invernadero termine afectando a toda la atmósfera terrestre sus efectos sobre la superficie de la tierra también abren una grieta.
Como siempre sucede, los más vulnerables correrán más riesgos. Hasta el cambio climático los ha puesto en su mira.
.

Grave: Campo de Hielo Sur se fractura



Patagonia: el Campo de Hielo Sur se fractura debido al cambio climático

Fecha de Publicación
: 27/05/2019
Fuente: Filo News
Provincia/Región: Patagonia


Se trata de la mayor extensión de hielo del Hemisferio Sur fuera de la Antártida, que se encuentra en peligro.
Las organizaciones ambientales emitieron una alerta tras la fractura del Campo de Hielo Sur, que se registró en los últimos días en la Patagonia. Se trata de un conjunto de glaciares de más de 12.000 kilómetros cuadrados.
El bloque de hielo, la más extensa del Hemisferio Sur fuera de la Antártida, es compartida por Chile y Argentina, y continúa en alerta a causa del crecimiento del cambio climático.
Gino Casassa, jefe de la Unidad de Glaciología y Nieves de la Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas, expresó para Reuters: "Lo que ocurrió es una fragmentación, una división, un retroceso del hielo que resultó en una división en dos de esta gran masa que es Campo de Hielo Sur".
Luego, añadió: "Se separó un pequeño cuerpo de cerca de 208 kilómetros cuadrados que dejó una franja que antes estaba cubierta con hielo. Retrocedió tanto el hielo y era tan delgado que quedó una brecha de roca".
.

La deforestación brasileña afectará gravemente a Argentina



La frenética deforestación en Brasil tendrá graves consecuencias en Argentina

Fecha de Publicación
: 25/05/2019
Fuente: Perfil
Provincia/Región: Nacional


Se esperan más sequías y un aumento de 1,45 grados centígrados para el año 2050 en la región a causa de la desaparición de las selvas tropicales. La práctica crece de manera alarmante.
La deforestación en la Amazonia brasileña avanza de manera alarmante con la eliminación de 19 hectáreas por hora, en promedio, según una medición realizada en la primera quincena de mayo de acuerdo con datos oficiales.
Esta acción, que contamina los ecosistemas acuáticos y contribuye con el calentamiento global debido a que los árboles talados liberan carbono a la atmósfera, ya hizo desaparecer 6.880 hectáreas, una superficie
equivalente a la de unos 7 mil estadios de fútbol, en las primeras dos semanas de mayo, según informó el Sistema de Detección de Desmatamiento en Tiempo Real a través de información satelital del Instituto de
Pesquisas Espaciales.
Brasil es el hogar de más de la mitad de la biodiversidad del planeta, pero expertos advierten que santuarios ecológicos como la Amazonia y el Pantanal sufren la amenaza de grandes grupos económicos así como de mafias, con el marco de una retórica anti-ambientalista del presidente Jair Bolsonaro. Terratenientes que talan árboles centenarios para plantar soja, minería clandestina que contamina con mercurio ríos vitales para pobladores de zonas remotas, o traficantes de madera que diezman especies raras y valiosas: la amenaza a la biodiversidad puede adoptar diferentes caras en este país de dimensiones continentales.
Considerada el "pulmón del planeta", la Amazonia reúne una cantidad impresionante de especies: 40.000 plantas, 3.000 peces de agua dulce, alrededor de 1.300 tipos de pájaros y 370 de reptiles. Sin embargo, la deforestación, que había sido reducida drásticamente entre 2004 y 2012, registró en enero de 2019 un aumento de 54% en relación al mismo mes de 2018, según el Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonía (Imazon). Aunque le siguieron dos bajas en febrero (-57%) y marzo (-77%), en el primer trimestre del año desaparecieron 268 km2 de selva amazónica. En los últimos 12 meses, la deforestación avanzó 24%. “Antes tomábamos nuestro alimento directamente de los árboles. Actualmente necesitamos plantar”, dijo el anciano indígena Mojtidi Arara, que debe caminar una hora selva adentro para recoger bananas.
Phillip Fearnside, biólogo de la Universidad de Oxford, dice que la deforestación en la Amazonia brasileña destruye un ciclo hidrológico ambiental importantísimo para todo el planeta, pero especialmente para el propio Brasil y Argentina. Así, la práctica podría traducirse en una fuerte disminución de lluvias, situación que afectará al sur de Paraguay, sur de Brasil, Uruguay y el litoral argentino. De hecho, las fuertes sequías que afrontó Brasil en la última década muestran que el ecosistema regional está cambiando por completo. En cuanto a nuestro país,la sequía de 2018 fue uno de los desastres naturales más nocivos del año provocó pérdidas por 6.000 millones de dólares.
Entre agosto y abril pasados fueron eliminadas ilegalmente 8.200 hectáreas amazónicas en Brasil, en zonas que están bajo protección del Estado, en las cuales la deforestación debería ser cero. Los últimos números indican las peores cifras en una década, según las denuncias sobre un agravamiento del desmonte realizadas por entidades ambientalistas como WWF, entre otras. Todos estos datos fueron negados por el Ministerio de Medio Ambiente, mientras Bolsonaro  defiende la expansión de las áreas ocupadas por agricultores y la explotación minera en zonas de la Amazonia, incluso en reservas indígenas.
El desmonte afectará lentamente las temperaturas al alterar las propiedades de la reflexión de la luz solar y la evapotranspiración, y la Universidad Estatal de Río de Janeiro predice que la deforestación brasileña podría resultar en un aumento de 1,45 grados centígrados para el año 2050 en la región. Los investigadores señalaron que su estudio en Brasil “ilustra que las políticas actuales de uso de la tierra pueden afectar al clima local futuro”. “La forestación tiene el potencial de revertir los impactos de la deforestación en el clima local, especialmente en las regiones tropicales y templadas”, agregaron.
Por otra parte, un estudio revelado en marzo pasado, realizado por /WWF-Brasil/ e /Imazon/, indica que enormes cantidades de agua dulce superficial se pierden cada año en la Amazonia por la intervención humana, especialmente por la deforestación. Según esta investigación, la región pierde en promedio 350 kilómetros cuadrados de agua dulce superficial cada año a causa de estos factores. Esta tendencia es más prominente en la zona conocida como el "arco de deforestación" en el sur del Amazonas y las áreas más afectadas por esta pérdida en la superficie de agua dulce son las planicies de inundación y las lagunas que se forman a partir del flujo y reflujo del agua.

Colapso ecológico
La asociación internacional /Tropical Forest Alliance/hizo recientemente un llamado "urgente" para evitar el “colapso ecológico” terminar con la "guerra" contra los bosques, como llama a la deforestación, que en 2018 acabó con 12 millones de hectáreas, un área de selvas tropicales equivalente a la superficie de Nicaragua. "Tenemos que actuar ya y debemos hacerlo con mucha más urgencia que hasta ahora", dijo su director, Justin Adams. "La vida es posible porque existimos en un clima muy estable, pero si seguimos esta guerra contra la naturaleza (...), entonces el futuro de nuestros hijos y nietos no será bueno", dijo la organización.
El año pasado la deforestación destruyó 12 millones de hectáreas de selvas tropicales, según el Instituto de Recursos Mundiales (WRI) y la plataforma Global Forest Watch. De ese total, 3,64 millones eran selvas vírgenes, fundamentales para la biodiversidad y combatir el cambio climático. Según los datos presentados por WRI y Global Forest Watch en la reunión, 2018 fue el cuarto peor año en términos de deforestación de la selva tropical, por detrás del 2014, 2016 y 2017. Los países más afectados son Brasil, Indonesia, Congo, Colombia y Bolivia. "Estamos destruyendo los bosques que hacen posible la vida" del humano y de otras miles de especies, aseguró Adams.
.

Convocan para mañana a "viernes por el futuro"

Más ciudades bonaerenses se suman a una nueva marcha mundial contra el cambio climático

Fecha de Publicación
: 23/05/2019
Fuente: InfoCielo
Provincia/Región: Buenos Aires


Dos meses después de la primera movilización, jóvenes de decenas de países exigirán que se declare el estado de emergencia climática y ecológica. Mar del Plata, Tandil, La Plata y Bahía Blanca ya organizaron sus eventos.
A las 17:00 de este viernes 24 de mayo, jóvenes de todo el mundo volverán a marchar para exigir políticas que detengan el cambio climático. Se trata de la segunda movilización en dos meses, con réplicas en distintos puntos del país y de la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa surgió a partir de la influencia de la activista sueca Greta Thunberg, quien con sólo 16 años inspiró a miles de ciudadanos de Estocolmo y decenas de países a través de discursos y paros a favor del medio ambiente que organizó cada viernes en su escuela y popularizó bajo el hashtag #fridaysforfuture (viernes por el futuro).
A diferencia de la edición anterior, que a nivel provincial sólo tuvo lugar en Mar del Plata, este viernes la inciativa también se replicará en Tandil, Bahía Blanca y La Plata. El epicentro del encuentro en la capital bonaerense será la Plaza Moreno, donde activistas reclamarán acciones urgentes contra el calentamiento global y pedirán declarar el estado de emergencia climática y ecológica.
Además, exigirán que las autoridades fomenten el consumo responsable y garanticen el derecho a la justicia ambiental, con acceso a la información y la participación social. “Las actuales formas de producción y consumo nos están llevando a la dilapidación de los recursos naturales, generando daños irreversibles en nuestro ecosistema”, manifestó Ezequiel Petrullo, uno de los organizadores.
Y agregó: “En nuestra ciudad, la inundación del 2013 no fue un hecho de la naturaleza, sino producto de nuestras acciones. Como jóvenes tenemos la responsabilidad de pensar en las generaciones presentes y futuras para generar el verdadero cambio”.
En Bahía Blanca, la actividad tendrá lugar en Plaza Rivadavia, el monumento Almirante Brown en la Rambla será el punto de encuentro en Mar del Plata y la Plaza Independencia en Tandil.
Según Naciones Unidas, las emisiones de gases en todo el mundo están alcanzando niveles sin precedentes y "parece que aún no han llegado a su cota máxima". Además, los últimos cuatro años fueron los más calurosos de la historia y las temperaturas invernales del Ártico aumentaron 3°C desde 1990.
De acuerdo al organismo, el cambio climático "es el mayor desafío de nuestro tiempo". "Desde pautas meteorológicas cambiantes que amenazan la producción de alimentos, hasta el aumento del nivel del mar que incrementa el riesgo de inundaciones catastróficas, los efectos del cambio climático son de alcance mundial y de una escala sin precedentes", advierten.
En el marco de esta problemática, a nivel global las exigencias de los jóvenes que marcharán este viernes en los distintos continentes se dividen en cinco puntos:

- Cumplir con lo estipulado en el Acuerdo de París y considerar las conclusiones del último informe del IPCC.
- Controlar y hacer cumplir las leyes de presupuestos mínimos ambientales.
- Promover una alimentación sostenible para minimizar la degradación ambiental que generan la ganadería y agricultura animal.
- Acelerar la transición justa hacia una matriz energética de fuentes renovables.
- Implementar medidas concretas de adaptación al cambio climático.

El Acuerdo de París sellado en 2015 por 195 estados establece un plan de acción mundial que pone el límite del calentamiento global por debajo de los 2 ºC. Para reforzar este compromiso, desde la organización llevarán adelante una cumbre sobre el cambio climático en septiembre de este año.
.

Córdoba tendrá tormentas más intensas



Cambio climático: las tormentas serán más intensas en Córdoba

Fecha de Publicación
: 10/05/2019
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Córdoba


Para 2030 –en sólo 10 años–, se proyecta que Córdoba, en general, y las Sierras, en particular, percibirán con más intensidad algunos efectos del cambio climático que ya se viene materializando a nivel global. Se reflejará en el incremento paulatino de la temperatura mínima promedio, con menos días con heladas y más noches tropicales.
“En las Sierras, el total de precipitaciones anuales no va a cambiar mucho, pero posiblemente se observará un aumento de la torrencialidad de las lluvias; es decir, tormentas más severas, lo que puede traer aparejados problemas de crecidas y de inundaciones más frecuentes si no se toman las medidas adecuadas”, apuntó la bióloga Lara Dellaceca, del equipo técnico de la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático.
La experta rosarina expuso en el marco de las Jornadas sobre Plantas Nativas y Cambio Climático, realizadas días atrás en Villa General Belgrano, en la provincia de Córdoba.
La deforestación –apuntó– es uno de los factores que más contribuye con estos cambios negativos. “Genera que la radiación que llega a la superficie se acumule en forma de calor en la atmósfera porque el suelo desnudo refleja más energía térmica que la cobertura vegetal”, explicó.
Para intentar al menos aletargar el impacto, sería imprescindible tomar medidas de mitigación para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, con actividades más sustentables (sustituir la energía por la solar, bajar consumo de combustibles fósiles, evitar quemas de basurales e incendios forestales, por ejemplo), así como medidas de adaptación, como reforestar zonas rurales y urbanas, y adaptar las ciudades con más verde y más desagües.
“Los bosques tienen una influencia muy grande en los ciclos del agua, en la retención del agua en los suelos, y eso afecta mucho los climas a escala local”, añadió Dellaceca sobre la zona serrana. Para lograrlo en la magnitud necesaria, deben generarse políticas de Estado y sumar el compromiso de la comunidad.
En un escenario de emisiones globales intermedias, es decir, si se bajaran un poco las actuales, la especialista calculó que el incremento, por ejemplo, en el Valle de Calamuchita sería de 0,67 grados más de temperatura en una década.
“Parece poco, pero con el tiempo influye mucho en la merma de días con heladas y en que se sumen noches tropicales, y hasta la vegetación empiece a verse afectada”, citó.
Los cambios ya se observan paulatinamente. Si bien cada región cordobesa tiene su microclima, se estima que los efectos ya casi irremediables serán similares para todo el territorio provincial.
El biólogo Federico Kopta, presidente del Foro Ambiental Córdoba, advirtió en el encuentro que el cambio climático deparará “sucesos excepcionales” y que las comunidades deberán estar preparadas. Anticipó más inundaciones, más sequías prolongadas y más jornadas con temperatura extrema para la provincia en general.

Estar preparados
En las Sierras, las particularidades que hay que tener en cuenta serán las crecientes de los ríos en pendiente.
“En adaptación, las ciudades tienen que pensar en infraestructura de desagües, que puedan drenar rápido. Y en mitigación, aportar cada una en ahorro de energía para emitir menos gases de efecto invernadero y en alternativas en la construcción”, añadió.
En ese nuevo escenario, Kopta anticipó que es factible que en zonas templadas, como Córdoba, se agudice la incidencia de enfermedades tropicales.
Kopta marcó que estos escenarios se van a intensificar hasta mediados del siglo 21, “hagamos ya lo que hagamos”. Es decir, ya no alcanzan las medidas correctivas para frenar ese impacto. Lo que queda –coincidió– es no agravarlo aún más.
“De acuerdo con las decisiones políticas y económicas que se tomen, las situaciones podrán seguir empeorando o no. Y ahí es cuando no sabemos hasta qué punto el planeta tiene la capacidad de seguir mostrando flexibilidad para que los disturbios no sean tan grandes”, subrayó.
El ambientalista acotó que, “dentro de todo, Córdoba y el centro de la Argentina no serán los peores escenarios en el continente, de acá hasta fin del siglo, al menos. Hay otros espacios que se perfilan con peores consecuencias”.
Admitió, a la vez, que en un escenario macro (el calentamiento es planetario) las acciones por tomar en cada ciudad o región “son muy modestas, ante un problema grave pero global”.
El biólogo apeló a abrir alguna esperanza: “No es que los problemas dejen de existir, pero hay una ciudadanía que se va organizando y trabajando en forma colectiva y va empezando a generar cambios en comunidades chicas y, de a poco, también a nivel provincial”, subrayó.
Citó como ejemplos la movida para impulsar cambios en el proyecto de autovía de montaña en Punilla, los reclamos para evitar inundaciones en Sierras Chicas o las que se motorizaron contra una reforma de la ley de bosques nativos.
.

Municipios de Misiones firmaron convenios con la RAMCC

Municipios misioneros ante el cambio climático
 
Fecha de Publicación: 09/05/2019
Fuente: Primera Edición
Provincia/Región: Misiones


En un espacio propiciado por los Ministerios de Ecología y de Energía de la Provincia se firmaron convenios con la RAMCC. Fueron 23 las comunas que se adhirieron a la red.
Con el fin de acordar estrategias de acción frente al cambio climático, 23 comunas misioneras suscribieron convenios con la Red Argentina de Municipios contra el cambio climático (RAMCC), a partir de una iniciativa de los Ministerio de Ecología y Recursos Naturales y de Energía provinciales.
En la oportunidad se sumaron los intendentes de L.N. Alem, Almafuerte, Bonpland, Oberá, Puerto Libertad, Andresito, Panambí, General Urquiza, Mártires, Profundidad, Col. Alberdi, Campo Ramón, Gdor. Roca, Gobernador López, Colonia Victoria, Puerto Esperanza, Garuhapé, Puerto Rico, Ruiz de Montoya, 25 de Mayo, Montecarlo y Loreto.
La RAMCC busca aportar acompañamiento técnico, junto a Ecología y Energía para el diseño de los planes de acción climática, inventario de gases de efecto invernadero y otras acciones que coloquen a los municipios en mejor posición para acceder a la financiación climática.
La actividad fue encabezada por Juan Manuel Díaz y Sergio Lanziani, el coordinador del encuentro y presidente de la Fundación Cambium, Emilio Bragado y el secretario Ejecutivo de la RAMCC, Ricardo Bertolino quien en la oportunidad realizó la presentación de los objetivos y líneas de acción, así como las fuentes de financiamiento disponibles.
Participaron también el candidato a vicegobernador de la provincia Carlos Arce, los diputados provinciales Cesar Barreto, Cristina Novoa y Rosana Arguello.
“De esta manera la provincia de Misiones afianza su liderazgo en materia de cambio climático, respecto del cual existe un consenso global de que es uno de los desafíos más grandes de nuestro tiempo. Los estudios existentes indican que este fenómeno producirá transformaciones severas en diversos sistemas ambientales y sociales. Es una obligación ética de los Estados y de la comunidad internacional implementar medidas que permitan a las comunidades desarrollar capacidades que reduzcan su vulnerabilidad frente a los impactos actuales y previstos del cambio climático”, aseguraron desde la cartera que dirige Díaz al término del encuentro.
“Esta situación también ofrece oportunidades para aquellas provincias y municipios que cuenten con sus planes de acción climática, y proyectos para encarar medidas de adaptación y de mitigación de los efectos del calentamiento global, situación que nuestra Provincia se encuentra en plena etapa de desarrollo”, agregaron en un comunicado sobre la cuestión.
“Los estudios existentes indican que este fenómeno producirá transformaciones severas en diversos sistemas ambientales y sociales” aseguraron durante la presentación de las acciones de la RAMCC en Misiones.
.

El macá tobiano en grave riesgo



Ugo Mellone: “El macá tobiano está a punto de desaparecer en la Patagonia argentina”

Fecha de Publicación
: 06/05/2019
Fuente: Agencia EFE
Provincia/Región: Patagonia


El cambio climático y las especies invasoras están poniendo en riesgo de desaparición al macá tobiano (Podiceps gallardoi), una ave que habita en la Patagonia argentina, denuncia el investigador y fotógrafo de naturaleza Ugo Mellone -radicado en España- tras participar en un programa de conservación.
El macá tobiano es un ave acuática endémica descubierta en 1974 en una zona inhóspita de la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia, y es el “paradigma de la extinción masiva actualmente en curso en el planeta”, señala Mellone en entrevista con Efeverde.
“Todos los días se descubren nuevas especies, pero un ave tan llamativa como el macá tobiano, te da una idea de lo remoto que es el lugar donde vive”, explica Mellone, “áreas donde se podría pensar que las especies están libres de la acción humana, pero aún allí se está perdiendo su biodiversidad”.
Según el informe de Aves argentinas y la Asociación Ambiente Sur (miembro de BirdLife International) de 2017-2018, se estima que la población de macá tobiano alcanzó una población de entre 3.000 y 5.000 ejemplares adultos en los años ochenta.
Sin embargo, actualmente no superan las 400 parejas, que migran desde el Atlántico hasta las lagunas de las mesetas del oeste de la Patagonia donde forman colonias para reproducirse entre noviembre y marzo, el verano austral.
Según el documento, eso supone un declive de la población de hasta un 80 % en los últimos 25 años, llegando la disminución hasta el 95 % en algunas zonas, de acuerdo a los censos que se realizan desde 2009.
Introducción de especies invasoras
Es un ave que vive durante los meses de primavera y verano austral, muy fríos y ventosos, en la Patagonia, en lagunas que conservan las condiciones adecuadas para su superviviencia y donde existe “vinagrilla” (Myriophyllum quítense), una planta acuática característica de humedales.
Pero hace unos años se introdujo en las lagunas “trucha americana y visón, dos especies que junto a la gaviota cocinera se han convertido en amenazas para el macá tobiano”, explica.
Actualmente el macá tobiano se encuentra en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) por peligro crítico de extinción.
Mellone había participado entre 2012 y 2013 en un proyecto de conservación del cóndor entre Argentina y Chile, sin embargo, por información de compañeros ornitólogos decidió vincularse al proyecto del macá tobiano, “una especie estéticamente atractiva, con un complejo comportamiento social, que vive en zonas remotas y amenazada”.
El director del Proyecto Macá Tobiano, Kini Roesler, accedió a la participación de Mellone en el monitoreo de la especie, trabajo que se realizó entre diciembre y enero de 2018, con un buen número de biólogos y voluntarios y que “en pocos años ha logrado resultados extraordinarios”, según Mellone.
Así, gracias a los llamados “guardianes de colonias”, dos personas permanecen durante dos o tres semanas en lugares cercanos a las colonias para monitorear a los macaes, “que no son nada asustadizos”.
“Siempre me ha gustado la naturaleza”, señala y explica que empezó en la fotografía en “la adolescencia para documentar lo que ves”.
Tras finalizar sus estudios de licenciatura en Ciencias Naturales en Italia, decidió viajar a España donde hay centros para la conservación de aves rapaces, su otra gran pasión.
Ya en suelo español hizo un doctorado sobre migración de aves, en la Universidad de Alicante, y una vez finalizados sus estudios decidió dedicar más tiempo a la fotografía, con el fin de obtener imágenes “que sean agradables pero que tengan también contenido científico o de documentación”.
Actualmente se encuentra radicado en Granada, desde donde viaja a múltiples lugares para desarrollar trabajos de investigación y conservación, colabora con diversas universidades y trabaja como consultor para documentales de fauna.
.

Mala perspectiva para el Parque Nacional Los Glaciares



El Parque Nacional Los Glaciares podría perder el 60 % del hielo para el 2100

Fecha de Publicación
: 04/05/2019
Fuente: La Voz del Interior
Provincia/Región: Santa Cruz


Si las emisiones de gases de efecto invernadero que provoca el calentamiento global continúan al ritmo actual, el Parque Nacional Los Glaciares sufrirá una pérdida de hielo tan grande que podría desaparecer el 60 por ciento del volumen actual para el año 2100.
En esta línea, la mitad de los glaciares en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, podrían desaparecer en el año de 2100.
Así lo asegura el nuevo informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), con sede en Suiza y asesora de Naciones Unidas en temas medioambientales. El estudio predice que hasta 21 de los 46 glaciares en la lista de la Unesco habrán desaparecido en 2100 si se mantiene el elevado nivel de emisiones.

Trágicas consecuencias
Peter Shadie, director del Programa de la UICN para el Patrimonio Mundial, aseguró: "La pérdida de estos icónicos glaciares sería una tragedia y podría tener graves consecuencias en cuanto a disponibilidad de recursos acuáticos, subida de los niveles de los mares y otros patrones climáticos".
El principal autor del estudio, Jean-Baptiste Bosson, añadió que para preservarlos "necesitamos realizar de forma urgente grandes reducciones en la emisión de gases de efecto invernadero" ya que sólo así se evitarán daños irreversibles "que podrían tener graves consecuencias naturales, sociales, económicas y migratorias".

Glaciares en peligro
Entre las reservas del Patrimonio Mundial que corren peligro se encuentran el Parque Nacional de Monte Perdido, en los Pirineos (España y Francia); el Parque de Los Glaciares en Argentina y otros populares destinos naturales en los Alpes, las Montañas Rocosas (Estados Unidos y Canadá), el Himalaya (Nepal), entre otros.

Reservas de agua dulce
El informe además realizó el primer inventario de los glaciares presentes en el Patrimonio Mundial, y calcula la existencia de 19 mil de estas masas de hielo en 46 reservas incluidas en la lista de la Unesco.
Los glaciares cubren aproximadamente un 10 por ciento de la corteza terrestre, mientras que en tiempos geológicos recientes llegó a ser del 30, y son clave en el ciclo hidrológico, al actuar como grandes reservas en las que se acumula más del 60 por ciento del agua dulce de la Tierra, detalló el documento.
.

Santa Fe, pionera en prevención del cambio climático



Santa Fe: una ciudad pionera en estrategias para prevenir el cambio climático

Fecha de Publicación
: 22/04/2019
Fuente: Clarín
Provincia/Región: Santa Fe


Así lo consideraron el Observatorio de la Universidad The New School y el CAF-Banco de Desarrollo de América Latina.
Año 2003. Ciudad de Santa Fe. Un tercio de la población de encuentra evacuada: 150 mil habitantes. El resto, colaborando. La ciudad colapsa. Muere gente por el desborde del río Salado a raíz de una obra de defensa inconclusa. Año 2007. Santa Fe se inunda por las lluvias, consecuencia de la ausencia de obras complementarias.
Aunque parezca extraño, a tan poco tiempo de los desastres, esta ciudad ha sido distinguida por su capacidad para superar adversidades. El reconocimiento provino del Observatorio de la Universidad estadounidense The New School y el CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, que la destacaron como pionera en el desarrollo de "Estrategias para prevenir el cambio climático".
También fueron distinguidas Manizales (Colombia), La Paz (Bolivia), Cuenca (Ecuador), Cubatão (Brasil) y Pilar (Argentina).
"Es un honor. Santa Fe aprendió de sus desastres. Lo que fuimos transitando fue un cambio de paradigma en la forma de gestionar las ciudades que hoy se llama construir resiliencia. Es decir, que las políticas que se pongan en marcha en las ciudades se piensen de manera de fortalecerlas frente a los riesgos que tienen", explicó a Clarín la secretaria de Desarrollo Estratégico y Resiliencia de la Municipalidad de Santa Fe, Andrea Valsagna.
La capital provincial se encuentra "encerrada" entre dos ríos, el Salado y el Paraná. Desde otra mirada, tal vez donde radica un punto principal del nuevo paradigma, ese nudo caudaloso es un beneficio al que hay que protegerlo y estudiarlo.
"El problema de inundación no sólo se resuelve con obras. Se resuelve con planificación, con regulación del uso del suelo, con preparación del Estado, con sistemas de alertas temprana, con educación a la población, con incorporar el enfoque ambiental y generar un turismo sostenible y una actividad productiva que conviva con la naturaleza y no pretenda invadirla", agregó Valsagna.
Además de este reconocimiento, la ciudad obtuvo otros en los últimos tiempos. El actual intendente, José Corral, fue declarado alcalde referente y en 2011 la ciudad obtuvo el premio Sasakawa, que se da en el marco de las Naciones Unidas desde la oficina de reducción de riesgos.
"Y en el año 2014 fuimos designados por la Fundación Rockefeller para integrar una red de cien ciudades resilientes, y hoy Santa Fe es una de las 50 ciudades en el mundo que tiene una estrategia de resiliencia, no sólo en términos climáticos sino también en términos económicos y culturales", añadió Valsagna.
Desde la Municipalidad advierten que no es un logro sólo del Gobierno local. "Se necesita un trabajo compartido entre la academia —la Universidad Nacional del Litoral fue clave en esto—, el sector privado y la sociedad civil", señalaron.
Para el CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, "Santa Fe ha logrado avances significativos en la gestión del riesgo y la creación de una ciudad más resiliente. En la última década, su exposición a las inundaciones ha disminuido y los indicadores relacionados con la pobreza, la desigualdad y el desempleo muestran mejoras en las vulnerabilidades sociales. Estos avances son el resultado de cambios fundamentales en el marco administrativo e institucional de la ciudad hacia la reducción del riesgo de desastres".
Para desagotar la ciudad, en el cordón oeste se encuentran seis estaciones de bombeo que expulsan las aguas urbanas y, en el último tiempo, se hicieron 45 kilómetros de desagües para beneficio de los santafesinos.
Andrea Valsagna destacó que en 2003 Santa Fe tenía los índices de desempleo más alto del país. "Ahora somos una de las ciudades con un índice de desempleo más bajos, con un 3 %, con un promedio nacional de 9 %. Rosario tiene 12 %, por ejemplo. Es decir, que no sólo hemos disminuido rotundamente el impacto en bienes con los desastres naturales sino que también es cierto que la ciudad desarrolló un apoyo a sectores que generan empleo", concluyó la funcionaria.
.

Cambio climático y agricultura, lo que se viene



Cambio climático: el gran desafío para la agricultura argentina

Fecha de Publicación
: 15/04/2019
Fuente: Diario Norte
Provincia/Región: Nacional


Lluvias intensas y más frecuentes en el norte, inundaciones en la zona central y sequías más prolongadas en Cuyo. El cambio climático y sus efectos ya son visibles en las distintas provincias del país, los cuales -sumados a la variabilidad natural del clima-fuerzan a muchos sectores a adaptarse. Entre ellos, la agricultura tiene una doble característica: es un alto generador de emisiones contaminantes, pero también uno de los más vulnerables a los efectos del clima.
Es por ello que productores, científicos y organismos del Estado trabajan para adaptarse y reducir emisiones. El sector agrícola en la Argentina aporta 7,4 por ciento al PBI del país, el cual es alto comparado con el promedio de 5,2 por ciento del resto de América latina. La agricultura suministra alimentos básicos claves y sus exportaciones representan el 58 por ciento de las nacionales proporcionando alimento a 450 millones de personas.
Es por esa importancia económica que cualquier alteración climática no solo afecta al sector, sino que, también, a la economía a nivel general. “Un evento climático extremo puede sacar de la cancha a un productor y eso es caro para la Argentina. Si no puede subsistir, perdemos mucho conocimiento en el área en la que trabaja En los ’90 producíamos 30 millones de toneladas, hoy estamos en 140”, dice Santiago del Solar, jefe de Gabinete del Ministerio de Agroindustria.
Las inundaciones en Santa Fe, Chaco, Corrientes y Entre Ríos dejaron miles de evacuados, así como pérdidas para el agro que todavía se están calculando. A la par, en la campaña anterior, se perdieron casi US$ 6000 millones en exportaciones de soja y maíz por las sequías.
Las pérdidas económicas se enmarcan en situaciones similares en todas las economías de los países en desarrollo, las cuales perdieron US$ 96.000 millones entre 2005y 2015 por daños a la producción agrícola y ganadera, de acuerdo con un informe de la FAO. ‘Por el cambio climático también aumentó la variabilidad climática. Se pasan de extremos secos a extremos húmedos y eso tiene un impacto fuerte, sobre todo en el norte de la Argentina. Los productores pasan en poco tiempo de sequías a inundaciones”, explica Inés Camillioni, doctora en Ciencias de la Atmósfera y autora de informes del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Resultados parciales
Los resultados parciales de la campaña actual muestran algunas de esas consecuencias. En el caso del trigo, la estimación inicial de una cosecha de 19.700 millones de toneladas se redujo a 19 millones por el impacto de las heladas tardías y el granizo en Santa Fe, Córdoba y parte de Entre Ríos. En el de la soja, aun siendo cultivada, la estimación inicial de una superficie de 17,9 millones de hectáreas se redujo a 17,7 millones por las inundaciones en el norte. El hecho de que el exceso de agua haya ocurrido en regiones que aportan menos al área agrícola a nivel país evitó que las pérdidas hayan sido mayores. “Si bien redujimos la estimación de hectáreas, mantuvimos la de 53 millones de toneladas de nivel de producción. A pesar de los problemas climáticos, hay un alto potencial de rendimiento en zonas más altas que no tuvieron excesos de lluvia”, detalla Gonzalo Hermida, economista en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Cambios anticipados
Los cambios en el clima de las regiones agropecuarias de la Argentina coinciden con lo observado en la Tercera Comunicación de Cambio Climático nacional, un informe el país que presentó en 2015 en el cual se detalla los efectos del cambio climático en el país y se realizan proyecciones.
De acuerdo con la publicación, en el período 1961-2010 se observó un aumento en casi todo el país de la precipitación media a nivel anual, especialmente en el Litoral, Cuyo y el Norte. Además, en la mayor parte del área continental no patagónica, hubo un aumento de temperatura de hasta medio grado. ‘Hay una tendencia significativa de aumento de las temperaturas mínimas, lo cual afecta a muchos cultivos que necesitan de ciertas condiciones de temperatura. A la par, hay un aumento de las lluvias de verano, lo que tiene efectos negativos y positivos, y una tendencia negativa en las heladas‘, apunta Carolina Vera, investigadora del Conicet y autora del IPCC, quien resalta el aumento en la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos como lluvias intensas y olas de calor, lo que puede tener efectos destructivos sobre la producción agropecuaria. A ello se suma la falta de lluvia en la región Este y los problemas que trae por falta de disponibilidad de agua para los cultivos. Es justamente por esa expansión en los extremos climáticos que la producción agropecuaria se movió a nuevas zonas. Sin embargo, las mismas tienen un elevado riesgo climático y están expuestas a sequías e inundaciones, de acuerdo con Miguel Taboada, director del Instituto de Investigación de Suelos del INTA.
“Tenemos millones de hectáreas que son planas y el agua se mueve muy poco con suelos con poco drenaje. No queda otra que hacer obras para que el agua se acumule en las partes más elevadas. La gente quiere sacar el agua de cualquier manera”, agrega.

El principal riesgo
Según datos del Banco Mundial, las inundaciones son el principal riesgo climático argentino, ya que afectan a la Pampa Húmeda, la zona con mayor concentración poblacional y de actividades productivas. En años de lluvias intensas, como 2012 y 2015, los anegamientos se pueden llevar más de un punto del PBI. ‘Casi no hay años en los que la superficie sembrada no se vea afectada por anegamientos y se reduzca la cosecha. Son excesos de agua directamente relacionados con la intensidad de la lluvia: cuando sobra el agua se nos arma un desastre‘, afirma Esteban Jobbagy, investigador del Conicet y de la Universidad Nacional de San Luis.

Proyecciones
La Tercera Comunicación Nacional construyó dos escenarios: uno que corresponde a una situación de emisiones de gases de efecto invernadero (causantes del cambio climático) bajas y otro que corresponde a una situación con la tendencia actual de emisiones altas, ambos aplicados al futuro cercano (2015-2039) y al lejano (2075-2099).
Las predicciones basadas en dichos modelos muestran que la temperatura media aumentaría en todo el país en los dos escenarios, tanto para d futuro cercano como para el lejano y en ambos casos los aumentos de temperatura son mayores hacia fin de siglo. En el caso de la precipitación, los cambios proyectados no son grandes. Excepto para el escenario de altas emisiones en el futuro lejano, se ubican entre -10 y 10 por ciento de aumento. Como este podría ser el rango de las posibles fuentes de error, estas seña-les de cambio son poco relevantes.
Se estima que el incremento en la frecuencia de eventos extremos ocasione una mayor erosión por el viento y el agua, compactación del suelo, salinización y, finalmente, la desertificación, lo que pueden provocar cambios significativos en los cultivos. ‘Si todo lo que observamos ocurrió en un mundo de un grado de aumento de la temperatura, las proyecciones indican que la tasa de cambios se va a acelerar con mayor temperatura. Todo va a continuar en el futuro con más rapidez en función de los distintos escenarios‘, asegura Vera. Sin embargo, eso no implica necesariamente efectos negativos para todo el agro. El hecho de que haya más dióxido de carbono en la atmosfera y que las temperaturas sean más altas favorece la fotosíntesis, lo que permite un mayor crecimiento de determinados cultivos.
En la Tercera Comunicación, se analizaron modelos de simulación del crecimiento y desarrollo de cultivos en escenarios climáticos futuros. De allí se desprende que, en promedio y en la región pampeana, tanto el maíz como la soja se verían favorecidos. Si bien el rendimiento del cereal podría incrementarse levemente, la oleaginosa rendiría hasta un 50 por ciento más hacia fines de siglo. Con respecto al trigo y en un futuro cercano (2040) los rendimientos podrían disminuir. ‘Nos tenemos que preparar para un mundo más caliente. Estar listos para un mundo de dos grados más de temperatura no es tan difícil. En la agricultura de granos, ya hay gimnasia de los productores que se puede aprovechar‘, comenta Jobbagy.
 Adaptarse a los cambios
Si bien los efectos del cambio climático pueden ser algo reciente para los productores, la variabilidad en el clima no lo es, por lo que muchos ya conocen y llevan adelante diferentes estrategias para adaptarse a lluvias, inundaciones, olas de calor y sequías, entre otros fenómenos. Tradicionalmente, muchos agricultores han utilizado técnicas consideradas climáticamente inteligentes en su esfuerzo por adaptar sus patrones de producción a las condiciones climáticas cambiantes. En muchos casos, dichas técnicas han formado parte de enfoques integrales para administrar las tierras de cultivo.
‘Hay cosas que están pasando de manera autónoma a lo que decidan las autoridades. El sector toma decisiones y se va ajustando. Entre ellos, cambiar la fecha de siembra. El sector tiene un gran poder de adaptación‘, sostiene Nicolás Lucas, director Nacional de Producciones Sostenibles en el Ministerio de Agroindustria. La siembra directa se practica en alrededor del 80 por ciento de la superficie de tierras de cultivo del país, especialmente en soja, maíz y trigo. La práctica mejora las características físicas, químicas y biológicas del suelo. Pero, debe ir acompañada por diversificación y rotación de cultivos.
Además, en el abanico de posibilidades de los productores, se incluyen la modificación de los períodos de siembra y cosecha. La introducción de variedades de semillas resistentes a la temperatura, el manejo preciso de fertilizantes, el integrado de plagas y el de posturas, con sistemas silvopastoriles. ‘Hay que estudiar el riesgo y replantear los cultivos. Es una dinámica constante que va a tener que hacer el sector de ahora en más, siempre basándose en las proyecciones a futuro‘, dice Soledad Aguilar, directora Nacional de Cambio Climático en la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

*Publicado en El Cronista

Las emisiones, el reto

A la par de adaptarse a los efectos del clima, el sector agropecuario tiene por delante el desafío de reducir su nivel de emisiones. En la Argentina, el sector de agricultura, ganadería, silvicultura y otros usos de la tierra representa el 39,2 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero del país, de acuerdo con el último inventario.
‘A diferencia del sector de energía, en el están todas las alternativas tecnológicas para mitigar, las vacas bajas en carbono todavía no existen. Hay una barrera tecnológica y tenemos que trabajar en innovación y genética. Hay muchas medidas que sirven para reducir emisiones en el agro, pero no tanto en la ganadería‘, señala Aguilar
La mayor parte de las emisiones proviene de la conversión de ecosistemas naturales a la agricultura y de las emisiones de metano por la ganadería bovina. En ese sentido, resulta clave el control de la deforestación de bosques nativos a través de la Ley de Bosques. Asimismo, se está trabajando en un conjunto de medidas para reducir las emisiones como la rotación de cultivos, la forestación con bosque cultivado, la generación de energía a partir de biomasa y la mejora en eficiencia en la ganadería y en el uso de fertilizantes. Argentina se comprometió a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en 18 por ciento de manera incondicional y en 37 por ciento de manera condicional, sujeto a financiamiento internacional. A nivel mundial, el país es responsable de un 0,7 por ciento de las emisiones que contribuyen al calentamiento del planeta.
.

Río Negro quiere medir sus emisiones

Cambio climático: Río Negro implementará un proyecto sobre gases de efecto invernadero

Fecha de Publicación
: 13/04/2019
Fuente: Bariloche Opina
Provincia/Región: Río Negro


La Provincia apuesta a un proyecto que permitirá contar con un diagnóstico inicial de emisiones de gases de efecto invernadero por sectores. La iniciativa dará lugar al desarrollo de un Plan de Acción Provincial en materia de Cambio Climático.
La Provincia apuesta a un proyecto que permitirá contar con un diagnóstico inicial de emisiones de gases de efecto invernadero por sectores. La iniciativa dará lugar al desarrollo de un Plan de Acción Provincial en materia de Cambio Climático.
El proyecto ya fue presentado al Consejo Federal de Inversiones para su financiación. Por este motivo, la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Dina Migani, se reunió con la secretaria de Programas Especiales y Enlace con CFI, Laura Perilli, para definir los pasos a seguir para la elaboración de un Inventario de Gases Efecto Invernadero (INVGEIs) para Río Negro.
“Trabajamos conjuntamente con la Fundación Bariloche en el desarrollo de la propuesta que permitirá elaborar un INVGEI para la Provincia, de acuerdo con la metodología diseñada por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), siguiendo los criterios generales de transparencia, exhaustividad, exactitud, consistencia y comparabilidad que plantean las buenas prácticas para la elaboración de INVGEIs”, explicó Migani.
A la fecha, se están cumpliendo los plazos administrativos previos a la firma del contrato que permitirá dar inicio a las actividades, que se estima que comiencen a mediados de abril.
.

Cambio climático, lo que nos tocó: más calor



Cada vez más calor, el 'recibo' argentino por el cambio climático

Fecha de Publicación
: 03/04/2019
Fuente: El Día (Buenos Aires)
Provincia/Región: Nacional


Un estudio del Servicio Meteorológico Nacional demuestra que las marcas vienen subiendo en todo el territorio desde hace 20 años
Las marcas térmicas que se registran en Argentina son “más elevadas que las normales” desde hace casi dos décadas, y la ciudad de Perito Moreno, en la Patagonia, es la que más incrementó su temperatura media, según estudios del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que consideran esas alteraciones como “una consecuencia del cambio climático”.
La ‘anomalía de temperatura’, término con el que se determina la diferencia con la media de las marcas térmicas, fue positiva desde 2000 hasta 2018, con la única excepción del año 2007, cuando durante el invierno se registró una inusual nevada en el área metropolitana, que incluyó a nuestra ciudad, y que ubicó en -0,5 esa anomalía.
“Los últimos años se caracterizaron por tener temperaturas más elevadas que las normales, especialmente el 2017 en el que tuvimos una anomalía de casi 0,7 por encima de los valores habituales”, explicó Cindy Fernández, meteoróloga del SMN, quién destacó que “hay una tendencia bastante marcada a nivel global a temperaturas más cálidas”.
La especialista advirtió que esas modificaciones “en las temperaturas tienen lógica, dado que el cambio climático influye directamente en la temperatura del aire y de los océanos”.
Según las estadísticas recabadas por el SMN, que reúnen los datos obtenidos en los últimos 56 años, la ciudad de Perito Moreno, en Santa Cruz, fue la que registró un mayor incremento en los últimos veinte años en la temperatura promedio, de más de 2 grados.
“En nuestro país hubo un aumento de temperaturas. Los cambios más significativos se dan en el oeste patagónico, donde observamos que hay ciudades con 2 grados por encima de la media, mientras que en la región central y el sudeste de Buenos Aires las variaciones fueron menos significativas”, precisó Fernández.
En este sentido, destacó que lo que más se incrementó fue el promedio de las temperaturas mínimas, y que “posiblemente el cambio climático sea la causa, ya que genera que el aire esté más caliente y esto, a su vez, provoca que las marcas mínimas que se alcanzan sean cada vez mas altas”.
En el resto de Argentina, las temperaturas subieron entre 0,5 y 1 grado por encima de la media, un dato inversamente proporcional a la cifra de precipitaciones registradas, ya que donde menos lluvia cayó fue en los lugares donde más subieron las marcas térmicas promedio.
“El este argentino y la zona central tiene una tendencia a que las lluvias sean cada vez mayores, mientras que las provincias del noroeste como Tucumán, La Rioja o Catamarca y el oeste patagónico presentan una tendencia a tener menor cantidad de precipitaciones”.
Para la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el cambio climático es “el mayor desafío de nuestro tiempo” ya que amenaza la producción de alimentos, provoca un aumento del nivel del mar e incrementa el riesgo de inundaciones catastróficas.
Con el objetivo de establecer una respuesta global a este fenómeno, en 1997 se firmó el Protocolo de Kyoto y en 2016 el Acuerdo de París, un trato histórico para combatir el cambio climático y “acelerar e intensificar las acciones y las inversiones necesarias para un futuro sostenible” con bajas emisiones de carbono.
Rubricado en el momento por 175 líderes mundiales (actualmente son 184), tiene como objetivo principal buscar una respuesta para evitar que el incremento de la temperatura media global del planeta supere los 2ºC respecto a los niveles preindustriales y busca, además, promover esfuerzos adicionales para que el calentamiento global no supere los 1,5ºC.
El próximo 20 de septiembre, se convocará a los Estados que firmaron este acuerdo a participar de una cumbre sobre el clima con la finalidad de respaldar el proceso multilateral e incrementar y acelerar la acción climática.
.

Argentina se sumó a "La Hora del Planeta"



Desde el Obelisco al Planetario: diez íconos porteños se apagaron contra el cambio climático

Fecha de Publicación
: 01/04/2019
Fuente: Clarin
Provincia/Región: Nacional


En la noche de este sábado, a partir de las 20.30 y por una hora, se apagaron las luces de diez monumentos y edificios emblemáticos de la Ciudad. La acción fue organizada por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, para sumar a Buenos Aires a "La Hora del Planeta", una campaña global para concientizar acerca del cambio climático.
Los íconos porteños que quedaron a oscuras son el Obelisco, la Floralis Genérica, el Monumento a los Españoles, el Puente de la Mujer, el Cabildo, la Facultad de Ingeniería, la Peatonal Lavalle, el Palacio Lezama, el Planetario, la Plaza del Congreso y la Torre Monumental, también conocida como Torre de los Ingleses.
 “Todos los años, desde la Ciudad nos sumamos a esta campaña mundial para concientizar acerca del cambio climático. Es importante que todos nos involucremos en el cuidado de nuestro ambiente. Cada acción cotidiana, por pequeña que sea, contribuye a mejorar nuestro entorno”, afirmó Eduardo Macchiavelli, el ministro de Ambiente porteño.
La Hora del Planeta es una iniciativa global de la Organización Mundial de Conservación (WWF), coordinada en la Argentina por la Fundación Vida Silvestre. Consiste en invitar a individuos, gobiernos y empresas a apagar la luz para demostrar que el cambio climático nos compromete a todos.
La idea surgió en Sidney, Australia, en 2007. Este año es la 13° vez que se organiza y, según se espera, participarán millones de personas en 180 países, que apagarán las luces a la misma hora para reflejar el impacto que tiene el gasto energético sobre el cambio climático y su papel clave en la naturaleza.
.

Salta planifica acciones contra el cambio climático



Salta comenzó a planificar nuevas acciones contra el cambio climático

Fecha de Publicación
: 29/03/2019
Fuente: El Intra
Provincia/Región: Salta


El municipio busca reducir la emisión de gases en la capital
Las autoridades de la Secretaría de Ambiente y Servicios Públicos de la Municipalidad de Salta mantuvieron una reunión de trabajo con el objetivo de confeccionar una serie de acciones y políticas públicas para intentar reducir la emisión de gases en la capital De esta manera, el área pretende fortalecer los trabajos para atenuar a nivel local los efectos del cambio climático.
En ese orden, el responsable de la dependencia, Gastón Galíndez, se encargará de supervisar las discusiones sobre la elaboración del Plan de Acción Climática. Al respecto, el dirigente remarcó que, entre los programas ambientales del municipio, ya se ha implementado un inventario de Gases de Efecto Invernadero, por medio del que la Comuna fiscaliza que las emisiones que se producen en la ciudad no excedan los máximos estipulados en las escalas internacionales.
En ese sentido, Galíndez destacó que actualmente “la ciudad continúa llevando a cabo diversas actividades de gestión tendientes a mitigar los gases de efecto invernadero”. Entre las mismas, enumeró a "las plantaciones de forestales para incrementar el arbolado urbano; la separación en origen de los residuos; el uso de bicicletas; la reducción del uso de vehículos particulares; fomentar el transporte urbano; el recambio por luces de LED; y la reutilización de residuos”.
Asimismo, el secretario aseveró que "es fundamental trabajar como una comunidad organizada, tanto desde el Estado como con las asociaciones intermedias y los vecinos de la ciudad". En esta reunión, también estuvo presente el coordinador técnico de la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC), Emanuel Ayala, con quien Galíndez había coincidido la semana pasada en el marco de la Asamblea Nacional de Intendentes de la entidad.
En su paso por la capital, Ayala expuso ante los funcionarios y técnicos municipales acerca del funcionamiento del efecto invernadero y, además, el alcance de las consecuencias medioambientales de las emisiones de gases que no cuentan con un control estricto. Asimismo, consideró que "las políticas ambientales no pueden tener resultado si no hay acompañamiento de la sociedad, de los vecinos y de las asociaciones intermedias". "Es fundamental el cambio cultural en muchos casos y la incorporación de buenos hábitos”, concluyó el especialista.
.

Descreimiento de la política climática nacional

Siete de cada diez argentinos creen que el Gobierno hace poco o nada contra el cambio climático

Fecha de Publicación
: 08/03/2019
Fuente: InfoBae
Provincia/Región: Nacional


Cuatro de cada diez argentinos creen que el gobierno –¿o será mejor decir el Estado?- no lleva adelante ninguna medida para enfrentar, con algún grado de éxito, la batalla contra el cambio climático en el país. Y tres de cada diez, con lo que se supera el 70 por ciento de los consultados que cuestionan el papel gubernamental, suponen que algo se hace pero desconocen qué.
Esto concuerda con otro resultado de una encuesta de D'Alessio-Berensztein dada a conocer esta semana: el 75 por ciento de los argentinos, que en prácticamente su totalidad reconocen que hay un grave problema asociado al calentamiento global, demandan leyes o políticas públicas para imponer el uso de energías renovables y detener las consecuencias del cambio climático.
El trabajo corresponde a una encuesta realizada la semana pasada sobre 431 casos en todo el país. El sondeo demuestra claramente que la preocupación sobre las cuestiones ambientales y el calentamiento global en particular, son un dato cierto entre los ciudadanos argentinos. Y contrasta con trabajos equivalentes realizados recientemente en Estados Unidos, en donde un porcentaje decreciente pero aún significativo de la población se atiene al "negacionismo"; es decir esta idea de Donald Trump y los lobistas del sector petrolero acerca de que el cambio climático es "un invento de los chinos para quebrar la competitividad estadounidense", como dijo el actual presidente republicano durante su campaña electoral.
En la Argentina, surge claramente de la encuesta, nadie duda que el calentamiento global existe y es resultado del modelo de producción y consumo imperante hoy en el planeta.
Por supuesto, como la conciencia opera, los argentinos enumeran las conductas individuales que debieran incrementarse. Usar racionalmente el agua, la calefacción o el aire acondicionado, reducir el consumo de envases plásticos, comprar solo aquellos productos de marcas que se comprometan con el ambiente, son mencionados como los comportamientos a adoptar por los consumidores. Pero por encima de todo, y vale resaltarlo, está el reclamo al Estado: proveer medidas de gobierno que favorezcan esas conductas. Y no dejar todo en manos de individuos que poco estímulo tienen para cumplir esas pautas.
Llama positivamente la atención el conocimiento de la sociedad acerca de las consecuencias del cambio climático sobre nuestra geografía. Casi el total de los encuestados (95%) indican el deshielo de los glaciares como la principal consecuencia del calentamiento global, seguida de fenómenos extremos como sequías e inundaciones.
Todos esos acontecimientos, desde el derretimiento de los hielos cordilleranos hasta la agudización de períodos sin lluvia o tormentas cada vez más frecuentes e intensas son parte del panorama actual de la Argentina. Y los ciudadanos entienden (un 75 por ciento de los consultados) que la forma de enfrentar esas calamidades crecientes es con leyes y políticas de Estado.
La encuesta de D'Alessio-Berensztein demuestra que la sociedad argentina está más que informada del futuro que nos espera. Responsabilizan preferentemente, y con razón, a los países industrializados. Pero también, y eso nos toca de cerca, al uso de combustibles fósiles en el transporte o la producción de energía.
La encuesta permite asegurar que quien acuse a la sociedad de no tener conciencia, y sugiera que es esa la causa del desmadre ambiental en que se encuentra el planeta y también la Argentina, no está ubicando la verdadera responsabilidad allí donde el sentido común y la historia la sitúan: en el Estado.
Lo dijo Naciones Unidas recientemente y de modo angustiante: si los gobiernos no asumen su responsabilidad, y reducen en un 30 por ciento la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, en apenas una década sobrevendrá el marasmo, si es que ya no está entre nosotros. La sociedad argentina lo refrenda. Y lo demanda.
.

Los argentinos preocupados por el Cambio Climático

8 de cada 10 argentinos se manifestan preocupados por el Cambio Climático
 
Fecha de Publicación: 01/03/2019
Fuente: InfoBae
Provincia/Región: Nacional


El cambio climático, producto del calentamiento global paulatino y el crecimiento de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), son una constante preocupación en la comunidad científica mundial.
Pero también lo son para los argentinos, según el último informe elaborado a nivel nacional por la Universidad del Salvador (USAL) y la Universidad de Yale, de EEUU que han establecido una alianza estratégica "para estudiar la percepción pública argentina del cambio climático y mejorar las estrategias de comunicación para el cambio climático en Argentina".
Daniel Calabrese, investigador Principal de la Escuela de Geografía y Ciencias Ambientales en el Instituto de Medio Ambiente y Ecología (IMAE) explicó los resultados de la encuesta.

– Las actividades humanas son señaladas por un 78% de las personas como la principal causa del Cambio Climático (CC)
– Las fuentes de información más confiables sobre CC son encabezadas por las ONGs (57%) y los científicos climáticos (27%). Y 8 de cada 10 encuestados encuentran en estos dos sectores su medio más confiable para informarse sobre el tema. Los medios masivos de comunicación se ubican en cuarto lugar, con un 3% de las preferencias
– Alrededor de la mitad de los entrevistados, se manifiestan "muy preocupados", por el Cambio Climático, seguidos por un 30% que manifiestan sentirse "preocupados". Ambos registros sumados explican el contundente indicador de la primera pregunta acerca de la existencia del CC
– Respecto de la línea de tiempo del impacto del CC sobre la civilización, la mayoría se inclinó por "el presente" (70%) y luego están quienes considerán que los efectos del CC empezarán a tener efectos tangibles"en 10 años" (18%)
– Consultados acerca de quiénes serán los más perjudicados por el CC, la mayoría se inclinó por "las futuras generaciones" (51%); seguidos por quienes prefieren hacer un corte en torno al nivel de preparación de los países y señalan a "los países en desarrollo" (18%); a continuación aparecen quienes señalan a "los argentinos" (14%). Resulta destacable que "los animales y vegetales" fueron visualizados como principales víctimas del CC por sólo por un 8% de los encuestados. Dadas las características cerradas del formulario de encuesta, bien vale insistir en el futuro sobre categorías como éstas, con un formulario específico.
– El capítulo dedicado a preguntar acerca de las políticas que serían más adecuadas para disminuir el CC permite leer que los encuestados han percibido claramente la influencia del vector energía como el gran eje del CC. La mayoría se inclinó por la necesidad de "asignar más fondos a la investigación de fuentes de energía renovables" (52%), seguidos por quienes recomiendan "disminuir la emisión de gases efecto invernadero" (32%)
– Hay 2 categorías cuyos resultados son bastante simétricos: la primera indagó a los encuestados respecto de la "frecuencia con la que suele hablar de temas del CC" y la segunda se refiere a la "frecuencia con la que suele consumir información sobre el CC". En ambas, la opción "una vez por mes" se impone con 45% y 47% respectivamente; tambien en ambos casos la segunda opción más votada fue la de "una vez por semana", con 28% y 22%. Llama la atención que la opción "nunca", en ambos casos registró indicadores altos con 14% y 17% respectivamente, cerrando la opción "todos los días".

Para que el universo de consulta sea de alcance nacional, se diseñó una muestra de 1.500 casos, distribuidos proporcionalmente entre dos escenarios claramente identificados:

1. Enclaves geográficos más vulnerables al Cambio Climático, los que fueron elegidos tomando como referencia la III Comunicación Nacional de la República Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (2016); el informe sobre el Estado Ambiental de la Argentina producido por el Banco Mundial (2017) y las evidencias meteorológicas sobre inundación, sequías, incendios forestales, degradación de la tierra y erosión costera, tomadas de distintas fuentes, como el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA), de la Universidad de Buenos Aires (UBA); la Fundación Bariloche y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
2. Áreas de alta densidad demográfica a las que llegan la mayor parte de los medios de comunicación que forman opinión pública. En este caso hay superposiciones de mapas con lo señalado en el ítem anterior, a excepción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y su área metropolitana (AMBA).

En consecuencia, la muestra sobre la que se trabajó el sondeo es considerada representativa a nivel nacional, con una desviación de más/menos 2,5% que es el rango con el que se realizan las grandes proyecciones de opinión pública, como por ejemplo las encuestas que se hacen previo a las elecciones presidenciales.

Un programa exitoso
"El Programa de Comunicación del Cambio Climático de la Universidad de Yale, se desarrolla desde hace 11 años y conforma un ambicioso espacio de investigación que impulsa esta prestigiosa casa de estudios de los EE.UU, fundada en 1701. Entre los principales objetivos de este programa, están los de avanzar en la ciencia de la comunicación sobre el cambio climático, ayudar a los líderes a comunicarse más eficazmente, y aumentar la comprensión del público sobre los riesgos y oportunidades climáticos", explicó a Infobae Gustavo Marcelo Márquez, director de la Escuela de Geografía y Ciencias Ambientales de la USAL.
Desde 2017, la USAL fue invitada a sumarse a este Programa, a través del Instituto de Medio Ambiente y Ecología (IMAE), que depende del Vicerrectorado de Investigación y Desarrollo y de la Facultad de Historia, Geografía y Turismo.
En las II Jornadas Humanismo y Ambiente, realizadas por la USAL en 2017, tuvo lugar una teleconferencia entre los equipos de trabajo de Yale y de la USAL, en relación con este Programa de Comunicación del Cambio Climático.  Allí se anunció la realización de esta Primera Encuesta Nacional, que ahora presenta sus resultados cuantitativos y cualitativos respecto al año 2018.
Así, el Programa USAL-YALE de Comunicación del Cambio Climático, contempla la realización de 2 encuestas por año.
"Nos llenó de orgullo la propuesta desde Yale, ya que ellos están trabajando en este tema de suma importancia desde hace más de una década. Ellos diseñaron una metodología basada en 2 sondeos anuales, que incluyen un núcleo duro de preguntas junto a algunos agregados que cambian según localidad a encuestar", precisó Márquez, que es coordinador en el IMAE.
Y agregó: "Para la elaboración de los sondeos, contratamos a una encuestadora privada que utiliza personas para realizar muestras presenciales en distintas ciudades (en un 60%) y también mediante llamados automáticos y no automáticos (40%)".
"Es un desafío muy grande que genera un gran compromiso. Fuimos el tercer país que se sumó este importante programa, después de China e India. Es un orgullo tener esta oportunidad para investigar el impacto del cambio climático en el país y cómo puede contribuir en brindar soluciones a las personas de todo el mundo", remarcó el experto, que precisó que en el país no existe una tradición en la realización de sondeos sobre percepción del cambio climático. "Las que hay son mediciones esporádicas que no tienen sistematización", finalizó.
.

Blog Archive

Seguir por E-Mail

Temas

Archivo de Blogs