Negociaciones nucleares poco claras



2.500 millones de dudas sobre el acuerdo nuclear con China

Fecha de Publicación
: 24/10/2018
Fuente: Noticias Urbanas
Provincia/Región: Nacional


Aún ninguna central a base de tecnología HualongOne fue puesta en marcha en el planeta, ni siquiera en la propia China.
Cada vez que se realizan consultas serias entre Argentina y China en materia nuclear se dan a conocer algunos detalles que hacen crecer las dudas sobre la conveniencia para nuestro país de las decisiones de lo que se discuten.
Quizás la gente no tiene por qué saber que el uranio enriquecido no se produce con la tecnología nuclear china de agua liviana, pero esta semana apareció la información sobre los borradores de los acuerdos que están negociando el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, y el embajador argentino, Diego Guelar, con las autoridades chinas en Beijing.

Vamos paso por paso con un poco de historia
Con la puesta en marcha en el 2014 de la central nuclear Atucha-II, Argentina decidió empezar seriamente a evaluar la posibilidad de la construcción de más centrales nucleares en el país. Pero como no disponía de recursos financieros suficientes para encarar un nuevo proyecto de estas dimensiones, decidió iniciar el dialogo con países “nucleares” que podrían ayudar.
Pareciera -nunca queda claro- que fue China la elegida, pero no por tener las mejores tecnologías del mundo, ni por tener más experiencia de construcción de centrales nucleares en otros países, ni siquiera por las condiciones financieras del préstamo intergubernamental (que eran buenísimas)…la única razón por la que Argentina decidió avanzar con el país asiático fue que eran los únicos en el mundo quienes ofrecieron la construcción de una central tipo CANDU (canadiense), de la misma tecnología que las 3 centrales nucleares argentinas.
¿Por qué era tan importante para Argentina? – Porque significaba que el sector nuclear nacional tendría continuidad en su desarrollo; porque más de 3000 mil trabajadores, ingenieros, especialistas de altísima calificación que construyeron Atucha-II nuevamente tendrían la posibilidad de trabajar en un proyecto similar; porque más de 120 empresas argentinas podrían unirse al proyecto aportando sus servicios durante años, ya que el 70% iba a ser de componentes nacionales.
Como todos sabemos que en esta vida nada es gratis y cuando uno te presta plata, no es que te quiere mucho, si no, por qué puede sacar ventaja. Y en esta situación, la ventaja para China era en acordar con el Gobierno argentino la construcción de una central nuclear a base de tecnología de uranio enriquecido HualongOne – 100% de diseño chino.
No hay muchos países en el mundo que quieran convertirse en polígonos de prueba de centrales nucleares de tecnología no aprobada, pero Argentina parece ser uno de ellos, ya que aún ninguna central a base de tecnología HualongOne fue puesta en marcha en el planeta (ni siquiera en la propia China).
Pero cuando se financia el 85% de la construcción de ambas centrales, o sea 12,5 mil millones de dólares, y se ofrecen condiciones con una tasa bajísima de 4,5% anual por 20 años y 8 años de gracia para empezar a pagar el crédito -cuando la central nuclear ya sea construida y empiece a producir energía-, quizás quién decide y prioriza el precio en temas altamente sensibles, no pueda decir que no.
La situación cambió drásticamente en mayo del 2018, cuando por la necesidad de achicar el déficit fiscal Gobierno anunció que cancelaban el proyecto de la construcción de Atucha-III de tecnología de agua pesada y uranio natural (CANDU), pero siguen con los planes de la construcción del HualongOne de tecnología china absolutamente desconocida (solamente postergando el inicio de obras del 2020 al 2022).
No hay que ser un especialista nuclear para comprender que esta decisión fue un golpe durísimo para todo el sector nuclear argentino – las empresas locales se quedaron sin pedidos y en una situación económica grave, empezaron los despidos de cientos de especialistas que ya estaban listos a empezar a trabajar en el proyecto, Argentina se quedó sin 745 MW de energía que tanto necesita para el desarrollo de todo el país.
Según las noticias aparecidas esta semana de las negociaciones en Beijing, los chinos se asustaron tanto que junto con la cancelación de Atucha-III Argentina haga lo mismo con el HualongOne, que ofrecieron no solo financiar con un crédito el 100% del proyecto (pero ahora sin los 8 años de gracia y con tasa anual más alta de 5%), sino también de manera inmediata, como una garantía de que el Gobierno no cambie nuevamente de política, ofreció 2,5 mil millones de dólares en cash (también en forma de crédito) para financiar proyectos de obra pública no relacionadas a lo nuclear. Estos “proyectos” aún no están definidos y no se sabe dónde finalmente acabara ente gigantesco monto de dinero.
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