Fuerte multa a empresa por contaminar el Limay



Plottier pagará millones por contaminar el Limay  

Fecha de Publicación
: 16/08/2015
Fuente: La Mañana de Neuquén
Provincia/Región: Neuquén


Luego de los cruces sobre el funcionamiento de la planta de tratamiento de líquidos cloacales, la Dirección de Recursos Hídricos de la Provincia constató que se están arrojando efluentes cloacales crudos al río Limay y por eso multó a la Municipalidad con dos sanciones que suman $5.200.000.
A través de la disposición 0248/15, el organismo da un plazo de 20 días para el pago de la suma millonaria.
Sobre una de las multas, por $2.600.000, explica que es por el “vertido de efluentes cloacales sin tratamiento al río Limay, conducta contraria al espíritu de preservación del recurso hídrico”.
En tanto, en la segunda, por la misma cifra, se explica que fue aplicada por “el mal uso de los bienes de dominio público hídrico de la Provincia, con un vertido de efluentes cloacales que supera el límite permisible a cursos o cuerpos de agua establecidos” y por “la falta de comunicación de incidentes”.
La decisión causó sorpresa en las oficinas municipales, ya que meses atrás hubo un informe de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) donde se mencionaba una baja de la mitad en los niveles de la bacteria escherichia colli en las tomas de agua.
La dura sanción es la culminación de una serie de informaciones cruzadas sobre el funcionamiento de la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Plottier.
Es una polémica de vieja data. En varias oportunidades, la Dirección de Recursos Hídricos advirtió del mal funcionamiento de la Planta de Líquidos Cloacales. También la Asociación Ambientalista Rincón Limay hizo otro tanto, no sólo por lo que ocurre con la planta, sino que también por el antiguo canal de desagüe: el colapso de la red provoca que desechos de viviendas encuentre en él un curso que termina en el río (ver aparte).
Por su parte, el intendente Andrés Peressini, se cansó de negar que los efluentes llegaran crudos al río y aseguró que, si bien la planta no estaba funcionando correctamente, lo hacía en un 40% del total de su capacidad de procesamiento.
Incluso, a fin de año, el jefe comunal dio a conocer un convenio que había firmado con una empresa privada. A través del acuerdo se encargaría de la instalación de nuevo equipamiento para mejorar el servicio en toda la ciudad.
No obstante, en aquella oportunidad había aclarado que de todas formas el trabajo para hacer en la planta llevaría mucho tiempo, ya que la instalación es obsoleta y hace 20 años que no recibe mantenimiento.
Con el crecimiento ininterrumpido de la población, la planta evidentemente quedó chica y no está en condiciones de dar soluciones al saneamiento que se requiere.
Pero el daño ambiental es grave, teniendo en cuenta que se produce aguas arriba de Neuquén desde donde se toma agua en varios puntos de captación para luego abastecer de agua potable a toda la zona este de la capital .
Reclaman que haya una remediación en el cauce del río
La presidenta de la Asociación Ambientalista Rincón Limay, Alicia Ferrari, consideró ayer que la multa al Municipio por arrojar efluentes sin tratar al río está bien aplicada. Pero consideró que si además no se avanza con la remediación ambiental “no tiene sentido”.
Se trata de un organismo que viene realizando denuncias de este tipo desde el 2010, cuando salieron a explicar lo que ocurría en el río. El año pasado, por caso, dio a conocer un informe de impacto ambiental donde el mismo personal de la planta de líquidos cloacales aseguraba que nada funcionaba en la instalación, y también que ponerla a punto costaría unos 500 mil pesos.
“¿Y ahora una multa de 5 millones? Terminamos pagando todos los vecinos esos montos y encima no lo arreglan”, manifestó la ambientalista.
Ferrari remarcó su preocupación ante las demoras en los arreglos, lo mismo para el viejo canal de desagüe que actualmente recibe los desbordes del sistema cloacal y que llega más tarde al río.
“La multa está bien aplicada, pero el tema es que desde lo ambiental no soluciona el problema de base, que es el vertido”, insistió la presidenta de la asociación.
Una planta que no da abasto para la ciudad que crece
La ciudad cuadriplicó en los últimos 10 años su zona urbanizada, que pasó de tener un casco viejo de unos 11 kilómetros cuadrados a alcanzar hoy un desarrollo de 40.
Ese crecimiento no se vio reflejado en su sistema cloacal, que está totalmente obsoleto y colapsado, por lo que buena parte de los desechos terminan en el río Limay.
En buena medida, los vecinos están cansados de convivir con esos desperdicios. Por ejemplo, en el barrio 103 Viviendas denunciaron en muchas oportunidades el desborde de la esquina de Lanín y Colihue, donde la pileta de desperdicios puede tener hasta 50 centímetros de alto.
Lo mismo ocurre en el sector denominado El Triángulo, en cercanías de una estación de servicio, donde, sobre todo en días de lluvia, el barro producido por estos desperdicios es notable. Algo similar ocurre en los alrededores del CPEM 8.
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